Un análisis que confronta la Biblia con las herejías del liderazgo de La Luz del Mundo.

Por: Israel Camacho.

En esta ocasión aportaremos diez puntos bíblicos relevantes para evidenciar que la versión del apostolado según LLDM es muy diferente a la que existió en el primer siglo; sobre todo en lo que a aspectos de exclusividad y de superioridad se refiere.

Entre los cristianos modernos no es tan extraño escuchar comentarios sobre el apostolado. Ya sea en las predicaciones en nuestras reuniones, o por internet, o en lecturas sobre la Palabra de Dios de vez en cuando oímos frases como: “y el apóstol fulano… dijo”, o “quienes reciben de Dios el apostolado”, o el “apóstol de la iglesia que se encuentra en determinada parte”. Y no refiriéndose a los apóstoles bíblicos, sino a apóstoles modernos que ministran su apostolado dentro de las congregaciones cristianas modernas.

Pero… ¿qué significa exactamente éste apostolado?.

Por otro lado, cuando se nos acercan los samuelitas de la Iglesia La Luz del Mundo (LLDM) para compartirnos sinceramente su fe (porque así lo hacen muchos), su predicación sobre el apóstol de su iglesia suena completamente diferente… ¿porqué?.

Un apóstol “diferente’

Samuel Joaquín es el apóstol de La Luz del Mundo, una asociación religiosa nacida en las primeras décadas del siglo XX en el seno de la Iglesia Evangélica Cristiana Espiritual (IECE). Y a diferencia de los apóstoles que mencionamos arriba, Samuel “es un apóstol”, según la visión de dos “profetas” no reconocidos como tales en la IECE. Hoy, Samuel, según la fe de sus seguidores es exactamente igual que cualquiera de los apóstoles bíblicos, es a decir, Pedro, Mateo, Jacobo y cualquiera de hombres llamados por Jesús en persona o en espíritu como lo fue San Pablo.

Samuel, -según el samuelismo mexicano- “fue elegido por Dios desde antes de nacer” como entienden que lo fue Jeremías el profeta; llamado mediante una visión como las que presenciaron varios personajes bíblicos de la antigüedad y que de alguna forma los distinguían como “ungidos” y “hombres predilectos” de Dios.

Empero, para el luzmundanismo, no hay actualmente más apóstol que Samuel, quien funge como el pináculo de la jerarquía piramidal en La Luz del Mundo. Es único en el mundo y de ahí la importancia de esmerarse en su cuidado personal y de hacerle la vida fácil y agradable, de hacerlo destino de su himnología y de considerarlo como centro de su universo religioso.

No puede haber más de un apóstol en La Luz del Mundo.

De alguna manera misteriosa, la exclusividad de su “elección” (aunque no es comprobable con medios bíblicos como casi todos los atributos que se le adjudican), justifica que sea el único elegido entre sus fieles.

Entre sus supuestos atributos está el de “hablar directamente con Dios”. De recibir revelaciones de parte de Él y que posteriormente si lo cree conveniente, revelarlas a su vez a su iglesia, (aunque no haya hasta el momento ninguna que los miembros puedan mostrar).

Como “enviado de Dios” y “embajador de Él en la tierra”, tiene potestad para perdonar los pecados de la Iglesia en nombre de Cristo, puede recibir la adoración en Su Nombre, se le puede honrar como a Jesús y celebrar,  alabar, como al Hijo de Dios mismo.

De su existencia depende la comunión con Dios. Él intercede ante el padre, es LA puerta, LA luz, EL camino, LA verdad y LA vida. De ahí que los samuelitas comprendan la indispensabilidad de su presencia y vida, ya que sin él, la iglesia misma caería de la Gracia de Dios, dejaría de recibir el alimento espiritual y su ausencia marcaría una época de oscuridad y alejamiento divino.

Es por eso que, cuando escuchamos tales aseveraciones que, según los samuelitas están fundamentadas en la Biblia, nos vemos en la necesidad de hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Qué es un apóstol en el Cristianismo?
  • ¿Cuántos apóstoles existieron?
  • ¿Quién podía ser llamado apóstol?
  • ¿Qué función desempeñaron o desempeñan los apóstoles en la Iglesia de Jesucristo?
  • ¿Fueron perfectos los apóstoles Bíblicos?
  • ¿Quién dirige a la Iglesia de Jesucristo?
  • ¿Es verdaderamente Samuel Joaquín un apóstol como lo fueron los enviados que narran los evangelios y el libro de los Hechos?

Todas las respuestas a estas preguntas tan importantes, que debemos hacernos cuando escuchamos la predicación del evangelio según Samuel el de La Luz del Mundo, serán expuestas y analizadas en el siguiente artículo de 10 puntos, que se desprende como parte del cumplimiento al versículo de la Palabra de Dios que dice:

Escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eranasí” (Hechos 17:11).

  1- Bernabé, el Apóstol perdido para LLDM

Como bien sabemos, en LLDM se reconoce que en el primer siglo sólo existieron 13 apóstoles, a saber, los doce apóstoles que llamó el Señor personalmente, uno por cada tribu de Israel, de los cuales Judas cayó por su trasgresión para posteriormente ocupar su puesto Matías, el cual fue contado entre los doce (Hch 1:23-27), años más tarde sabemos que el Señor Jesús llamó a Saulo de Tarso en el camino de Jerusalén a Damasco, y por ello en LLDM se sostiene que sólo fueron 13 apóstoles en el pasado.

Sin embargo, la Biblia nos confirma que existió (para sorpresa de muchos en LLDM) otro apóstol, al que explícitamente también se refiere bajo el término griego “apóstolos” como a todos los demás apóstoles, cuyo nombre es Bernabé.

Veamos cómo esto es confirmado en el libro de los Hechos, ya que en dos ocasiones se refiere a Bernabé junto con Pablo explícitamente como “los apóstoles”.

Mostremos el pasaje que nos narra cuando llegaron a predicar a la cuidad de Iconio:

Hechos 13:50-51 / 14:4 Pero los judíos instigaron a mujeres piadosas y distinguidas, y a los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los expulsaron de sus límites. Ellos entonces, sacudiendo contra ellos el polvo de sus pies, llegaron a Iconio [….] 14:4 Y la gente de la ciudad estaba dividida: unos estaban con los judíos, y otros con los apóstoles.

Hechos 14:14 Cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus ropas, y se lanzaron entre la multitud, dando voces.

Lógicamente dentro de la mentalidad samuelita la primera pregunta que surge es: ¿si Bernabé fue apóstol, dónde dice la biblia que fue su llamamiento?

Definitivamente la Escritura no comulga con los conceptos de la rara doctrina de la Elección que se ha forjado en años en la secta, y nos estamos refiriendo a “el llamamiento”. Sin embargo sí resulta interesante cómo es  que el Espíritu Santo (el verdadero director de la iglesia en la Tierra)  llama y envía a Bernabé como apóstol al igual que a Pablo.

Hechos 13:2: Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.

Podemos ver que es después de ese llamamiento por el Espíritu Santo que a Bernabé se le llamó apóstol, ya que antes se le conocía como un profeta o maestro.

Hechos 13:1: Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo.

Notemos por favor como Pablo al hablar de la misión que el Señor le encomendó junto a Bernabé, usa la referencia en un mandato común para ambos:

Hechos 13: 46-47 Entonces Pablo y Bernabé, hablando con denuedo, dijeron: A vosotros a la verdad era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios; mas puesto que la desecháis, y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles. Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.

Siempre que en LLDM se toca este texto se ignora voluntariamente que se habla también de Bernabé, pero claramente Pablo lo incluye en la expresión “nos mandó el Señor”, y lógicamente en el texto citado del profeta Isaías fue escrito en singular  (te he puesto…) y por ello así es referido pero para ambos. Más tarde Pablo a los corintios en su carta les confronta para intentar defender sus derechos como apóstol y vuelve a incluir a Bernabé como quien también merecía esos derechos.

1 Corintios 9: 4-6 ¿Acaso no tenemos derecho de comer y beber? ¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana por mujer como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas? ¿O sólo yo y Bernabé no tenemos derecho de no trabajar?

Así mismo se nos confirma que ambos tenían la autoridad de realizar prodigios y señales (Hechos 14:3 / 15:12) y esto como manifestación de las credenciales que los acreditaban como verdaderos apóstoles (2 Corintios 12:12).

Con respecto a la autoridad, dentro de las doctrinas heréticas de LLDM se predica que los apóstoles tienen “toda potestad en el cielo y en la tierrausurpando las palabras de nuestro Señor Jesucristo cuando habló respecto de si mismo en Mateo 28:18, como podemos ver, en el pasaje el Señor no entrega esa autoridad a los apóstoles, simplemente les confirma que  Él seriá su respaldo para la encomienda de ir a predicar el Evangelio, sin embargo segun LLDM, Samuel tiene una potestad igual a la de Jesucristo, sin embargo, podemos constatar que ningun apóstol bíblico pretendió tener la misma autoridad del Hijo de Dios y esto es comprobable al hecho de que vemos que Cristo reprendió al viento y el mar en una ocasión (Marcos 4:39) sin embargo el apóstol Pablo sufrió naufragio tres veces (2 Corrintios 11:25), si Pablo hubiera tenido la misma autoridad de Jesús en el cielo y en la tierra ¿Por que no reprendió también al mar? la respuesta es simple, los verdaderos apóstoles no se toman lugares que no les corresponden.

2- Apolos, Silvano y Timoteo fueron llamados apóstoles

Sin lugar a dudas el apostolado en la iglesia primitiva no era visto como una distinción exclusiva de unos hombres muy “especiales” que habían visto a Jesús vivo o resucitado o en alguna visión. Todo esto, contrastando con la doctrina samuelita que delimita el apostolado a ciertas restricciones bastante convenientes a sus propósitos más que doctrinas.

De esta forma, el término apóstol (literalmente ‘enviado a una comisión’), podía ser ampiado sin problema a otros predicadores sin la necesidad de cuestionarse si estos habían sido llamados especialmente por Dios y cosas por el estilo. Cosa que no se explica así en La Luz del Mundo.

Como podremos ver en el siguiente versículo, es Pablo quien hace uso del término apóstol para referirse a otros varones colaboradores en el ministerio de Gracia. Por cierto, cabe aclarar que en LLDM, los colaboradores son tenidos como simples ministros que de ninguna manera merecen siquiera ser mencionados cuando se habla de gratitud, honra y adoración a Samuel. En fin, primero veamos el caso de Silvano y Timoteo a quienes Pablo incluye bajo el término.

1 Tesalonicenses 2:6: ni buscamos gloria de los hombres; ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo.

Cuando este texto es citado por LLDM, su mentalidad se traslada inmediatamente a que Pablo habla de él y de los doce (ignorando el contexto),  pero cuando analizamos el contexto nos damos cuenta de que nunca se menciona a los doce en toda la espístola, sin embargo, vemos que desde el inicio de su carta hace mención de Silvano y Timoteo y así Pablo comienza a hablar en plural, veamos.

1 Tesalonicenses 1:1 Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses en Dios Padre y en el Señor Jesucristo: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

De ahí se usan los verbos en plural damos” (ver 2), “acordándonos” (ver 3), “conocemos” (ver 4), “fuimos” (Ver 5), “nosotros” (ver 6 y 8 ), “nos recibisteis” (ver 9). Luego pasamos al capítulo dos y continúa de la misma manera  expresándose en plural: “nuestra visita” (ver 1), “ultrajados” (ver 2), “nuestra exhortación” (ver 3), “aprobados por Dios” (ver 4), “usamos” “encubrimos” (ver 5) y “seros carga como apóstoles” (ver 6).

De manera que es claro  que para Pablo el término apóstol no era exclusivo de él y de los doce. Ni lo veía como una prerrogativa excluyente. Es muy probable que Silvano y Timoteo no ejercían el apostolado en el mismo nivel que Pablo, pero sí resaltamos el hecho de que el uso bíblico del término “apóstol” (apostolado como misión), también podía aplicar a valientes predicadores sinceros y esforzados.

Pero nos preguntamos ¿alguna vez escucharemos a Samuel Joaquín llamar al más fiel de sus colaboradores “apóstol” como Pablo lo hizó? ¡jamás!, porque esto confrontaría de inmediato con su monarquía “apostólica” absoluta y totalitaria.

Todo esto, porque  sabemos que para la ideología samuelita es impensable suponer que alguien más se le pueda dedicar el término y reconocer sus capacidades, autoridad y fueros fuera de líder religioso Samuel Joaquín.

Tenemos también el caso de Apolos, personaje que ha sido satanizado convenientemente por LLDM para justificar el encumbramiento o superioridad de Pablo sobre los demás,  en sus palabras a los Corintios:

1 Corintios 16:12 – Acerca del hermano Apolos, mucho le rogué que fuese a vosotros con los hermanos, más de ninguna manera tuvo voluntad de ir por ahora; pero irá cuando tenga oportunidad .

Según se predica en LLDM, Apolos fue un rebelde porque Pablo tuvo que “rogarle” y ni aun así Apolos accedió a ir con los hermanos. Pero ¿esto fue rebeldía realmente? ¡en absoluto!. Primero, veamos que la expresión “rogar” era comúnmente utilizada por los judíos y cristianos del siglo I, y de ninguna manera tenía la connotación peyorativa o denigrante que le adjudica la comprensión idólatra luzmundana, ya que Pablo constantemente la usaba para otros ministros como el ya citado Timoteo: “como te rogué” (1 Timoteo 1:3), y a Tito (2 Corintios 12:18).

Por otro lado, el hecho de que Apolos no haya querido ir en ese momento, nos confirma que no se veía a los apóstoles como los jefes supremos absolutos y autoritarios (de quien los deseos son órdenes). Por lo cual la negativa momentánea de Apolos no era considerada un pecado de muerte (como en LLDM). El no coincidir con las opiniones o deseos de Pablo, jamás fue visto por la iglesia primitiva como un acto de rebeldía ni desacato. Si así hubiera sido, Pablo jamás lo hubiera presentado como un ejemplo de conducta a la Iglesia del primer siglo, vaya, ni siquiera amparado en una falsa “humildad” como lo presentan los sectarios samuelistas.

1 Corintios 4:6 Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros.

Podemos también observar que Pablo -al igual que Silvano y Timoteo-, hace mención de Apolos bajo el término plural “apóstoles” para ello veamos el siguiente texto:

1 Corintios 4:9  Porque según pienso, Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles como postreros, como a sentenciados a muerte; pues hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres.

Una vez mas según el contexto ¿A quiénes se refiere Pablo cuando dice “a nosotros los apóstoles”?, como acabamos de ver en el versículo (6) del capítulo cuatro, se nos puso el ejemplo de Pablo y Apolos como últimas personas a referencia en el contexto, esto se nos confirma con la expresión “nosotros” del versículo 8, así como también podemos notar que Pablo desde versículos anteriores habla bajo estos términos:

1 Corintios 4:1  Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.

¿Quiénes deben ser considerados según Pablo como “administradores de los misterios de Dios”?

Si vamos a dos versos anteriores encontramos la respuesta

1 Corintios 3: 22 Sea Pablo, sea Apolos, sea Cefas, sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo por venir, todo es vuestro,

Pablo, Apolos y Pedro fueron todos servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios, ESO ES LO QUE NOS DICE EL PASAJE.

Punto que no puede ser debatido de ninguna forma por los samuelitas en su obstinación ya que la Biblia es muy clara al respecto. Esto evidentemente desmorona en gran medida la súper exclusividad de la versión torcida de la enseñanza samuelita sobre el apostolado.

3- Los profetas de la iglesia primitiva

Como todos sabemos, el famoso texto de Efesios 2:20 es uno de los pilares que “enorgullecen” a los samuelitas como sustento de su iglesia. Pero vale la pena un análisis serio del mismo para comprender que es el mismo texto de Efesios quien termina confrontando su propio argumento.

Efesios 2:20: edificados sobre el fundamento de los apóstoles y PROFETAS, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,

Es completamente claro que Pablo no dice en este versículo que los apóstoles sean fundamento, sino que el fundamento de todos ellos es Jesucristo. De hecho la expresión “piedra del angulo” es referida en toda la biblia exclusivamente para Cristo (Salmos 118:22, Isaías 28:16, Lucas 20:17, 1 Corintios 3:11, Colosenses 2:7, 1 Pedro 2:6).

En las construcciones antiguas era indispensable colocar una grande roca de forma cúbica en las esquinas de éstas, las cuales daban el soporte necesario para el sostenimiento de la casa o edificio en cuestión de anchura, profundidad y altura (como se aprecia en la imagen).

Ahora bien ¿Por qué la iglesia no puede estar edificada sobre hombres?

Por el simple hecho de que la naturaleza humana es infinitamente inferior a la divina, todos los hombres llevamos como herencia las consecuencias del pecado de Adán, desde una tendencia hacia el pecado hasta la muerte física de la cual no podremos escapar.

En ese sentido, el único que Vive y reina por los siglos de los siglos es sólo Jesucristo, capaz de sostener (cual poderosa piedra) perpetuamente a su iglesia por el paso del tiempo, y que desde luego, cuando se ignoran estas premisas fundamentales los hombres tienden a poner sus esperanzas en otros hombres, que tarde o temprano morirían, lo que obliga llevarlos al borde de la locura y la pena más profunda cuando su líder muere.

LLDM ya experimentó esto con la muerte en 1964 de Eusebio Joaquín y  sin lugar a dudas en un futuro nada lejano lo volverán a experimentar con el inevitable fallecimiento de  su actual líder Samuel Joaquín. Por ello el salmista así se expresa:

Salmo 146:3-5 No confiéis en los príncipes, Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación. Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra; En ese mismo día perecen sus pensamientos. Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, Cuya esperanza está en Jehová su Dios,

Los Samuelitas suelen argumentar en su interpretación retorcida del texto que los apóstoles son parte también del fundamento de la iglesia, pero los verdaderos apóstoles no pretendieron ser tenidos como parte del fundamento, así leemos:

Colosenses 2:7 firmemente arraigados y edificados en El y confirmados en vuestra fe, tal como fuisteis instruidos, rebosando de gratitud.

Esto contrario a lo que de Samuel se dice en varios cantos luzmundanos Quien como tu entre los pueblos, tienen leyes que son santas, fundadas en firme roca que es nuestro hermano Samuel, los verdaderos apóstoles -insistimos- son  peritos que ponen el fundamento (Jesucristo) en los corazones de los creyentes, como Pablo lo confirma (1 Corintios 3:10-11), no tiene sentido que alguien ponga el fundamento y sea parte del fundamento al mismo tiempo, bajo esta compresión veamos como tradujo el texto la versión de la Biblia en lenguaje sencillo:

Efesios 2:20 Todos los de la iglesia son como un edificio construido sobre la enseñanza de los apóstoles y los profetas, y en ese edificio Jesucristo es la piedra principal.

En todas las analogías Bíblicas con respecto de Cristo y su iglesia es claro el lugar exclusivo de Cristo como elemento fundamental e indispensable para la iglesia, la Iglesia es el cuerpo y Cristo la Cabeza, la Iglesia es la esposa y Cristo el Esposo, la Iglesia es la Nación y Cristo es el Rey, La iglesia son los pámpanos y Cristo la Vid, la Iglesia es el edificio y Jesús la Piedra del fundamento.

Pero si intepretamos el pasaje como lo hace LLDM, estamos obligados a notar también que el fundamento de la Iglesia de Cristo está constituido no solo por apóstoles sino TAMBIEN POR PROFETAS. Aclarando que un apóstol no es un profeta necesariamente, ya que ambos son dos dones por los cuales el Espíritu Santo trabaja y opera, tal distinción nos es confirmada por el mismo apóstol:

Efesios 4:11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, PROFETAS; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,

Si un samuelita utiliza el texto de Efesios 2:20 como “arma” para demostrar que su iglesia es la verdadera, debe de reconocer que parte del fundamento también lo conforman los profetas, de los cuales sólo unos pocos ministros (entre ellos Sergio Martínez  y Job Zamora) son considerados como tales. Aunque debemos anotar que en nada se parecen a los profetas que la Biblia menciona que existían en la primitiva Iglesia.

Así que, si este versículo  es, como dicen los samuelitas, una lista de las jerarquías de la Iglesia... fácilmente podemos notar que a La Luz del Mundo le están faltando los Profetas. Y no como la característica de un pastor, sino como co-igual del apostolado y de ninguna manera  sujeto al apostolado, con las mismas premisas de poder y dirección que el apóstol. Esto por supuesto, no es lo que el apóstol Pablo menciona en su carta.

¿Tiene profetas la Luz del Mundo al lado de su apóstol? ¿Por lo menos habrá uno? Por supuesto que no.

El versículo sólo le sirve como cortina de humo al exponer la “necesidad obligada” de un apóstol en el liderazgo de la Iglesia. Cortina que se disipa a la luz del contexto del versículo.

Como si esto fuera poco, también se nos declara que a los profetas Dios les revela los misterios, esto lo podemos corroborar por el mismo apóstol Pablo (quien se ha constituido ya en este post el principal enemigo de las ideas samuelitas sobre el apostolado), veamos sus palabras:

Efesios 3:5: misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y PROFETAS por el Espíritu.

Sin embargo, el misterio revelado del que habla Pablo en éste versículo es el siguiente:

El cual misterio en los otros siglos no se dió á conocer a los hijos de los hombres como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas en el Espíritu: Que los Gentiles sean juntamente herederos, e incorporados, y consortes de su promesa en Cristo por el evangelio.

Esta verdad de Dios dejó de ser un misterio. Y fue revelado no solo a los apóstoles, sino también a los profetas de la Iglesia, esos dones de los cuales la Biblia dice, fueron dados para edificación de la Iglesia.

La existencia de profetas en la iglesia del primer siglo está bien sustentada en la Escritura, así como también que para nada se veía a la “revelación” como algo exclusivo de los apóstoles (1 Corintios 14:26, 14:30) por ello leemos en el libro de los Hechos la existencia de profetas en la iglesia (Hechos 13:1, 11:27, 15:32), tenemos que algunas ocasiones también a ellos Dios les revelaba los acontecimientos futuros como en el caso de Agabo.

Hechos 11:28 Y levantándose uno de ellos, llamado AGABO, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedió en tiempo de Claudio.

Hechos 21:10-11 Y permaneciendo nosotros allí algunos días, descendió de Judea un profeta llamado AGABO, quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles.

Imaginemos que surgiera un “Agabo” en LLDM que se atreviera a decir alguna profecía, lo tildarían de loco, rebelde, apostata, hijo del diablo. etc. Ya que inmediatamente le dirían “que no sabes que Dios no le revele nada a nadie sino solo a Samuel”. Pero la Biblia nos dice otra cosa.

Y aunque sabemos que el don de profecía era después del apostolado (1 Corintios 12:28) en lo que respecta a edificación, esto no lo priva de ser parte del fundamento de la Iglesia según Efesios 2:20 ni tampoco de recibir revelaciones de Dios. Como también de, en su momento, ser los profetas quienes oren e impongan las manos sobre los apóstoles para ser bendecidos, porque insistimos, no existían jerarquías (grados de importancia y mando) en la iglesia primitiva, veamos:

Hechos 13: 1-3. Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.

Son los profetas quienes oran e imponen las manos sobre los apóstoles Pablo y Bernabé, por supuesto, en la Iglesia Cristiana. Desde luego esto jamás ocurrirá en LLDM. Ningún pastor o “profeta” en LLDM podría osar hacer esto con Samuel antes de que saliera a sus giras “misioneras” (es un decir). Un caso más que nos confirma que el concepto de que “el inferior no puede imponer las manos al superior” como LLDM predica es una mentira. Lo vemos también en la unción que realizó Ananías el discípulo sobre Pablo con el fin de que recibiera la vista y  el Espíritu Santo:

Hechos 9: 17. Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. 18. Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado.

Algo totalmente inconcebible en LLDM. Que un ministro de grado inferior  pusiera las manos con cualquier propósito espiritual sobre Samuel. ¡Menos imaginar  que fuera un “simple miembro” como Ananías. De hecho, Eusebio el padre de Samuel, a quien  los samuelitas consideraron también apóstol, tuvo que auto-bautizarse, dado que no existía en la iglesia nadie con el grado necesario para hacerlo. Doctrina generada más en la disciplina militar que en la sencillez del cristianismo original.

4- El papel de los ancianos en la iglesia

Aunque sabemos que los presbíteros o ancianos eran constituidos por los apóstoles (Hechos 14:23) no se les veía como inferiores en conocimiento que ellos, más aun, los apóstoles recurrieron de una manera humilde a los ancianos de Jerusalén para que les ayudaran a resolver el conflicto sobre los judaizantes.

Hechos 15:2 y 6 Como Pablo y Bernabé tuviesen una discusión y contienda no pequeña con ellos, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ANCIANOS, para tratar esta cuestión […] 6 Y se reunieron los apóstoles y los ANCIANOS para conocer de este asunto.

El mismo hecho nos manifiesta que los acuerdos sobre temas de polémica, fueron resueltos por los apóstoles y los ancianos en conjunto en esa ocasión sin ejercer jerarquías porque realmente no existían.

Hechos 16:4 Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ANCIANOS que estaban en Jerusalén, para que las guardasen.

Sin embargo, para la soberbia doctrina de “la elección” que se enseña en LLDM, no hay ningún pastor al que Samuel solicite consultar para tomar una decisión en materia doctrinal, por lo menos no de forma oficial. Ya que se sostiene que la doctrina en su más “pura ortodoxia” radica sólo sobre Samuel y que sólo a él Dios “le revela” estos asuntos  y no es posible que el superior consulte al inferior para resolver un tema.

Nada más lejos de la enseñanza de la iglesia primitiva, ya que podemos ver que los verdaderos apóstoles no se consideraban más que los ancianos de la congregación, ni hacían ostentación de algún título de forma discriminante al proclamar “YO SOY APOSTOL Y USTEDES PRESBITEROS”, o algo parecido.

Tenemos el caso de Pedro y Juan quienes no reparaban en presentarse también como ancianos ante la grey, puesto que sabían que el ser apóstoles no los hacia superiores en señorío a nadie.

1 Pedro 5:1 Ruego a los ANCIANOS que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada:

2 Juan 1:1 El ANCIANO a la señora elegida y a sus hijos, a quienes yo amo en la verdad; y no sólo yo, sino también todos los que han conocido la verdad,

3 Juan 1:1 El ANCIANO a Gayo, el amado, a quien amo en la verdad.

Imaginemos las cartas de Samuel que en lugar de presentarse como “Apóstol” con A mayúscula, (mismo título que últimamente ya ha sido comúnmente cambiado por el de “Doctor Honoris Causa”) dijeran “el anciano”. Eso significaría supeditar su jerarquía a una menor, por eso jamás ocurrirá.

En la iglesia primitiva aun los ancianos también podían dar consejos y mandatos a los apóstoles para la realización de acciones determinadas, según como el Espíritu les inspirara, como podemos leer en Hechos 21:18-26 donde nos dice que fueron los ancianos quienes mandaron a Pablo a que “se purificara y rasurara su cabeza junto con cuatro hombres más”, esto con el fin de no ser tropiezo y escándalo a los judíos. Pablo obedeció inmediatamente sin considerar su supuesta “superioridad” (según el concepto en LLDM).

Incluso es Pablo quien asume su papel como un simple servidor de Dios como los fue también Apolos (1 Corintios 3:2) y resulta sumamente interesante que la palabra griega que la Reina Valera tradujo como “servidores” en este texto es DIÁKONOS, de donde viene el termino diácono, es decir, mesero o ayudante. Esto aunado al término que utiliza Pablo en 1 Corintios 4:1 que tambien tradujo la Reina Valera como “servidores”, el cual es JUPÉRETES, término griego usado para los esclavos remeros de los barcos de guerra (los de más bajo rango).

Todo esto es una clara evidencia de que Pablo al igual que los apóstoles biblicos jamás pretendieron  ser tenidos como seres superiores o principales como LLDM enseña de Samuel su líder.

5- Ministros que fueron columnas y consiervos como los apóstoles

Dentro de las verdades que estamos analizando, no podíamos dejar pasar el hecho de que en la iglesia primitiva existieron ministros de gran importancia e influencia y que no necesitaban el título de “apóstoles oficiales” para ser tomados en cuenta. Tenemos el caso de Jacobo el hermano del Señor Jesús, el cual figura en los escritos de Pablo como un personaje de gran importancia entre los apóstoles que se quedaron en Jerusalén, así se refiere Pablo a él en su carta a los Gálatas:

Gálatas 2:9 y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión.

Es evidente que según el testimonio de Pablo, Jacobo es considerado como una columna en materia doctrinal, como lo fueron el apóstol Juan y Pedro. Vemos que es Jacobo quien toma la resolución final del concilio en Jerusalén (Hechos 15:13).  Por su parte vemos que también existían profetas a los cuales se consideraban como principales entre los hermanos, esto es, que poseían un ministerio de gran responsabilidad en la iglesia como lo podemos ver:

Hechos 15:22 Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, elegir de entre ellos varones y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas que tenía por sobrenombre Barsabás, y a Silas, varones principales entre los hermanos…

Sin embargo, para LLDM no hay ningún varón al que se le pueda considerar principal si no solo a Samuel Joaquín. Así lo afirma el canto “ERES COMO LOS CEDROS” del himnario que utilizan.

“el principal en todo el pueblo, levantado por mi cristo, apóstol lleno de gracia es nuestro hermano Samuel…”

También hay que recalcar que Samuel no compite en su iglesia con otro apóstol, al que hubiera que reconocer como columna o principal.

Por su parte, existen ministros de culto, como es el caso específico de Nasón Joaquín hijo de Samuel, quien públicamente censuró que el término “consiervo de un apóstol” pueda ser dado a cualquier miembro del cuerpo ministerial, sino “solo un apóstol puede llamar consiervo a otro, mas no así un ministro” (11/08/2011 – “No digas que los tiempos pasados fueron mejores” -). Pero vemos como Pablo se refería a los ministros como consiervos sin ningún problema (Colosenses 1:7, 4:7).

Otro término satanizado por los hijos de Samuel es el de “colaborador” ya que dicen que los ministros no pueden ser llamados así, porque la obra es “solo del Siervo de Dios Samuel”. No obstante, también Pablo llamaba a sus ministros con dicho término (Romanos 16:21, 2 Corintios 8:23).

En fin, creemos que cada vez va aumentando la altura de la pirámide monárquica en LLDM,  y se va alejando más de la Iglesia que Cristo fundó.

6- El Señor no hablaba solamente con los Apóstoles


Otro mito inventado por los samuelitas
es que “Dios sólo puede hablar directamente con los apóstoles”. Si algún miembro o ministro dijera públicamente haber recibido del Señor algún mensaje, lo tildarían inmediatamente de loco o fuera de sí sin lugar a dudas. No obstante la Biblia registra casos donde el Señor habló a un “simple” discípulo al que ya nos referimos anteriormente:

Hechos 9: 10-15. Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. 11. Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, 12. Y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista. 13. Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; 14. Y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. 15. El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel.

Como podemos ver, claramente el Señor sostuvo un diálogo con él donde le daba ciertas indicaciones sobre Pablo. Resaltemos que el Señor (Dios) no mandó a Saulo con ningún otro apóstol sino simplemente con un discípulo. ¿Por qué? La respuesta es simple: Dios no tiene esas reglas jerárquicas que La Luz de Mundo le adjudica. En su absoluta y sobernana voluntad quiso mostrarle a Saulo que debe someterse incluso a miembros del cuerpo de Cristo que no “gozan” de ningún título especial. Y esto es claro cuando el Señor le dijo a Pablo: él te dirá lo que es necesario que hagas .

También se nos habla que el Espíritu habló a Felipe (el evangelista), quien era solo un diácono de la Iglesia (Hechos 8:29). En el Antiguo Testamento tenemos más casos donde Jehová habla directamente con hombres malos y buenos:

  • Caín (Génesis 4:9)
  • GedeónQuien fue un caudillo militar sin ningún ungimiento especial– (Jueces 7:2)
  • Acaz (Isaías 7:10)
  • Jehú (2 Reyes 10:30)
  • Elifaz temanita (Job 42:7)
  • Toda una multitud de Judios (Juan 12:28:30)

Pasajes en donde podemos ver expresiones “Jehová le dijo”.  Además el mismo Señor Jesús lo confirma en la parábola del hombre necio donde dice literalmente pero Dios le dijo (Lucas 12:20)

7- No todos los apóstoles deben ser llamados por el Señor directamente

Otro mito en la herética doctrina luzmundana sobre la “elección” sostiene que Todos los apóstoles tienen que ser forzosamente y directamente llamados por Dios o escuchar la voz de Dios en su llamamiento. Y para apoyar esta tesis suelen citar ejemplos como el llamado de los doce apóstoles por Cristo y el llamamiento de Pablo.  Sin embargo, tenemos el caso del apóstol Matías (el sustituto de Judas) que contradice su dogmática declaración, veamos:

Hechos 1: 1:23-26 Y señalaron a dos: a José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías.  Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido, para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar. Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles

El pasaje claramente nos dice que una vez que Pedro aclara el porqué de  la muerte de Judas, señalan a dos hombres, posteriormente oran para que el Señor manifieste a quien tenía predestinado para ejercer este oficio,  y cabe aclarar que la predestinación no es para nada exclusiva de los apóstoles. Todos hemos sido predestinados por Dios desde antes de la fundación del mundo para un propósito personal (Romanos 8:28, Efesios 1:5), al echar la suerte, esta cayó sobre Matías, pero el hecho de que decidieran echar suertes nos confirma que ellos no esperaban una teofanía celestial, ni que se oyera una voz del cielo. No, ellos confiaron que el azar daría lugar a la imparcialidad, así que podemos concluir que es totalmente falso afirmar que para ser un apóstol legítimo se requiere indispensablemente de un llamamiento directo de Dios y escuchar su voz. El llamamiento de Matías fue del todo carente de  visiones o sueños divinos y con esto una vez más la Escritura rompe con las herejías de la secta luzmunadana puesto que con una sola excepción la regla no es absoluta.

Matías, un apóstol que no oyó la voz de Dios y que no tuvo visiones en su llamamiento. Los samuelitas no le reconocerían como apóstol aunque lo tuvieran enfrente.

8- El auténtico director de la iglesia cristiana: el Espíritu Santo

Unos de los recursos más comunes al que todo samuelita hace referencia en una plática con algún “falso” sobre el tema de la Elección, es afirmar “PARA ESO CRISTO DEJÓ ESTABLECIDOS APOSTOLES CUANDO SUBIÓ AL CIELO”, pero la cuestión es que LLDM ignora que los apóstoles estaban bajo la sujeción de alguien más, alguien que iba a dirigirles al igual que a todos los demás ministerios de la Iglesia que Cristo vino a fundar, a saber, el Espíritu Santo, el cual el Señor prometió mandar inmediatamente después de su partida al Cielo.

Juan 14:26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

El Espíritu Santo sería el maestro de los apóstoles y de todos los discípulos de Jesús. Por ello es común leer expresiones como “y Pedro lleno del Espíritu Santo” (Hechos 4:8), quien también fungía como el Consolador, veamos como dirigía a la iglesia:

Les instruía:

Hechos 15:28 Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias:

Les fortalecía

Hechos 9:31 Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.

Les enviaba

Hechos 13:4 Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre.

Hechos 13:2 Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.

Les ordenaba:

Hechos 8:29 Y el Espíritu dijo a FELIPE: Acércate y júntate a ese carro

Hechos 10:19 Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres hombres te buscan

Hechos 11:12 Y el Espíritu me dijo que fuese con ellos sin dudar. Fueron también conmigo estos seis hermanos, y entramos en casa de un varón

Hechos 16:6 Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia

Les profetizaba

Hechos 11:28 Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedió en tiempo de Claudio.

Hechos 20:23 salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones.

Así mismo es del Espíritu Santo de donde emanan todos los dones para edificación y la dirección de la Iglesia. Contrario a lo que se predica en LLDM que es de Samuel el “apóstol” de donde emanan (1 Corintios 12:2-3-9).

Los dones del apostolado y la profecía dependían cien por ciento del Espíritu Santo (Efesios 3:5). Por ello al venir como una promesa a TODOS los creyentes hoy tenemos la unción del Cielo que nos instruye en el camino de Dios de la mano de las Sagradas Escrituras, quedando invalidado que sea indispensable poner la fe en un hombre como el supuesto único camino para iluminar a los hombres como según enseña LLDM es Samuel Joaquín.

1 Juan 2:27 Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.

9- El apostolado es sólo un Don más del Espíritu Santo

Una vez aclarado el punto anterior, vale entonces decir que el ministerio del apostolado es en realidad un don del Espíritu Santo como muchos otros. Debemos entender que el término “don” es un “favor no merecido, dado por gracia y misericordia” en el cual no contribuyeron méritos propios humanos para recibirlo y esto es comprobable cuando leemos el orden de los dones en lo que edificación de la iglesia se refiere.

1 Corintios 12:28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.

Es cierto que el apostolado figura al principio, por ser el ministerio que mayor responsabilidad tiene delante de Dios. Pero como podemos ver, LLDM cita este verso para intentar demostrar que los apóstoles son los primeros en un orden jerárquico de importancia y mando. Nada más lejos de la realidad, ya que de ser así, la lista obligaría que los que hacen milagros ocuparían el cuarto lugar en la estructura. El lugar cinco serían los que sanan, y así sucesivamente. Aquí simplemente Pablo especifica que el don de lenguas (que para los corintios era lo máximo) figuraba hasta el final en lo que a edificación de la iglesia se refiere.

Pablo confirma que su apostolado lo recibió por gracia y no porque lo mereciera.Contrario a la comprensión luzmundana, donde los apóstoles reciben el apostolado por sus bondades  y cualidades personales según el himno 147 de su himnario, ‘El Pueblo Muy Amado’, del cual cito el siguiente verso:

Varones de gran corazón obedientes a Dios han sido elegidos

Pero vemos a Pablo hablar en los siguientes términos al respecto a su apostolado.

1 Corintios 15:10 Pero por LA GRACIA de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino LA GRACIA de Dios conmigo.

Efesios 3:8: A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada ESTA GRACIA de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo,

Ahora analicemos las palabras de Pablo ahondando sobre este punto:

1 Timoteo 1:12-16. Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, Habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna.

¿Dónde caben los cantos que LLDM compone para alabar Samuel en estas palabras de Pablo?

Citemos nuevamente un himno samuelita, ‘Bendita Elección’:

Preciosa Elección que diera el Señor, a un hombre bendito;
Vio su corazón y así lo escogió para su servicio.
Bendita Elección que depositó el Dios de los cielos,
En un vaso fiel, amado por Él; Pues fue su deseo.

El apóstol de la Luz del Mundo es apóstol por sus supuestas cualidades, no por la Gracia divina, al contrario de Pablo.

10- Los Apóstoles fueron pecadores y también necesitaban  a un intercesor

Por último, nos referimos a otro mito luzmundano que afirma que un apóstol no comete pecado, porque son “santos y perfectos antes de nacer” y a quienes Dios “no imputa pecado”. Desde luego malinterpretan garrafalmente pasajes como Jeremías 1:5 donde el Señor le habla al profeta “antes que nacieses te santifiqué, cuando en realidad “santificar” no quiere decir “sin pecado”, sino apartado o consagrado para un propósito. En el caso de Jeremías fue el ser consagrado para ser profeta. Ejemplos de otro uso del mismo término lo tenemos en los primogenitos nonatos que fueron santificados (apartados) por Dios.

Números 3:13: Porque mío es todo primogénito; desde el día en que yo hice morir a todos los primogénitos en la tierra de Egipto, santifiqué para mí a todos los primogénitos en Israel, así de hombres como de animales; míos serán. Yo Jehová.

Número 8:17: Porque mío es todo primogénito de entre los hijos de Israel, así de hombres como de animales; desde el día que yo herí a todo primogénito en la tierra de Egipto, los santifiqué para mí.

Pero regresando al punto que nos ocupa, vemos que los apóstoles bíblicos nunca se considerando como inmaculados o impecables. Por el contrario, reconocían sus faltas como todos los hombres y cada uno manifestó su necesidad de recibir la salvación por Jesucristo, del cual explícitamente la Escritura sí nos afirma que fue el único hombre que jamás pecó (1 Pedro 2:22).

Pedro:

Lucas 5:8: Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.

1 Pedro 2:24: quien llevó él mismo NUESTROS PECADOS en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

Juan:

1 Juan 1:8-9: Si decimos que no tenemos PECADO, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 10: Si decimos que no hemos PECADO, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

1 Juan 2:1: Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere PECADO, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

1 Juan 3:5: Y sabéis que él apareció para quitar nuestros Pecados, y no hay PECADO en él.

 Pablo:

1 Timoteo 1:15: Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.

Efesios 2:5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)

Romanos 5:12: Por tanto, como el PECADO entró en el mundo por un hombre, y por el PECADO la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

Romanos 3:9-12 ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda. No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

Romanos 7:17: De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el PECADO que mora en mí.

Romanos 7:24-25 ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del PECADO.

Romanos 8:34: ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también INTERCEDE POR NOSOTROS.

Romanos 5:8: Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún Pecadores, Cristo murió por nosotros.

Se suele argumentar en LLDM que cuando los apóstoles hablan bajo estos términos era por su carácter humilde, argumento retorcido y apartado de lo que nos dice la Escritura porque si hacemos caso de eso, entonces tendríamos entender que era una falsa modestia y que estaban mintiendo.

Nunca existirá  un varón fuera de Cristo que no cometa pecado (Hebreos 4:15 ). Esto se ve desde su concepcion virginal inmaculada por el Espiritu Santo, y así se nos narra la increible pureza, dignidad, santidad y exclusividad de Jesús. Como él, no existe ni existirá nadie semejante  en todo el universo:

Apocalipsis 5:2-5 Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos? Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo. Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.

Por ello comprendemos perfectamente las palabras de Ananías cuando le habló a Pablo como un hombre pecador que era:

Hechos 22:16: Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, Y LAVA TUS PECADOS, invocando su nombre.

Para el miembro luzmundano, un caso semejante a  Ananías seria un sacrílego por llamar pecador a Pablo, pero no para la santa Biblia pues ya lo dijo el predicador:

Eclesiastés 7:20: Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y NUNCA PEQUE.

Muchos samuelitas, miles de ellos, huyeron del catolicismo donde había una virgen “inmaculada” a la cual adoraban, pero cambiaron sólo la persona de su adoración. No adoran a una mujer, adoran a un hombre al cual reconocen todos los atributos que en el romanismo se le reconocen a María.

De esta manera, llegamos al fin de este breve análisis sobre el apostolado de la Iglesia Cristiana que la Biblia nos narra, y en contraparte el apostolado existente en el líder de la iglesia La Luz del Mundo.

Si a pesar de ellos aún insistes estimado lector de LLDM en seguir creyendo en ese extraño ungimiento, esa rara “elección” y ese apostolado que rige  la vida y pensamiento en la congregación samuelita, es completamente tu responsabilidad.

Al final,  siempre tendremos libertad para escoger si somos de los que a lo malo llaman bueno y a lo bueno malo, o de aquellos que  se dejan guiar por el Espíritu Santo.

Dios nos ayude.



Related News


Fotos de andrea escalona en revista h
Fotos de cambios climaticos
Fotos de accidentes en motocicleta
Accidente de la princesa diana fotos
Fotos de consultorios psicologicos
Tipos de himen fotos
Como hacer un calendario personalizado con fotos