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alumnos del CBCy al público en ge-
introducirse en algunos temas de ·

.a partir de la conquista deAmrJf:¡:.
hfstóricainentea/a configuración·.
dé la Antropología. Ypone de ma-
la reflexión sobre la problemática
étnica, el racismo, (a exclusión de unos gru-
pos sobre otros, situpción qué en los. '90 se
ha dado en denominar la "guerra de las cur-
turas".
Por otra parte, se trata de explicitar 1ó huma-
no, a través del conocimiento actualizado del
proceso de hominización y la consabida
interrelación entre herencia genética, relacio-
nes sociales y niveles de integración
ecológica.
eudeba
www.eudeba. com.ar
po
1. CARACTERIZACIÓN DE LA ANTROPOLOGÍA COMO CIENCIA
"Si la sociedad está en la Antropología,
la Antropología está a su vez en la socie-
dad ... "
1
N os proponemos caracterizar a la Antropología como ciencia. N o vamos a
restringirnos al campo de lo estrictamente científico, porque consideramos que la
ciencia no es autónoma, sino que vamos a acompañarlo con el señalamiento de los
condicionantes sociohistóricos de producción de ese conocimiento científico.
2
La explicación de estos condicionantes funciona como una vigilancia
epistemológica, como medio para precisar y enriquecer el conocimiento del error y
de las condiciones que lo hacen posible e inevitable. Y el error tiene una función
positiva en la génesis del saber.
3
El comienzo, desarrollo y decadencia de todo sistema teórico ocurre en un
ambiente que no es científicamente aséptico, sino que está permanentemente
deJa _vida. social.
del conocimiento está condicionada por factores extra teóricos.
Las soii _de natura:Íeza ir!dividual; surgen más bien de
los propósitos colecti_yof?._Qe_ un grupo,· que-soñ ..los .. que están c1etrás del pensamiento
del ind.ividuo. · - ----- - -- ·· · · ·· ·
Así se llega a ver que una parte del conocimiento no puede ser comprendida
correctamente mientras que no se tengan en cuenta sus
cia o con las im_plicancias_sociales .. de.Ja.vida humana.
La· Añtropología ilustra de manera paradigmática estas concepciones.
¿Qué estudia
gos:
Tomemos una defírílción ampliamente aceptada por los propios antropólo-
"La Antropología apunta a un conocimiento global del hombre y abarca el
objeto en toda su extensión geográfica e histórica; aspira a un conocimiento aplicable
al conjunto de laeyolución del hombre, desde los honlú}id.os . .hasta las:razas-moder-
nas y tierÍ(i'e a conclt.isiones, positivas o negativas, pero v:.álidas .. para_todas las socie-
dades humanas, Ja gran ciudad moderna hasta la m?s pequeña tribu melanesia"
(Lévi-Strauss, C., Antropología estructural).
Es una ciencia con grandes aspiraciones, acusada, en el ámbito del trabajo
científico por sus pretensione_s __de .. abar.car-las-totalidades -sincró-
nicas Vamos a ver que esta aspiración de totalidad la fue configu-
ranáo. a lo largo- de su historia y en relación con la unidad de análisis con la que
trabajó: la pequeña
11
A esta misma unidad de análisis atribuye el hecho, en su opi-
mon, de que la Antropología haya alcanzado, dentro de las ciencias sociales, el
mayor nivel cientíñco después de la economía y la lingüística. Hobsbawn opina que
el trabajar en la pequeña tribu o localidad nativa ha obligado a los antrop0logos
a a las sociedades como un todo y a indagar sus leyes de funcionamiento
y de transformación.
Y si bien durante el período clásico del funcionalismo, la Antropología Social
tendía a desarrollar sus propias teorías como teorías de __ll.n pero estático
equilibrio, hoy _los antropólogos han redescubierto la historia.
5
- Désd.é la última guerra, la Antropología considera que los conflictos sociales
son inherentes a las sociedades, como hechos fundamentales.
"Pocas o ninguna de las sociedades que una investigación sobre el lugar nos
permite estudiar, muestran una marcada tendencia a la estabilidad. Si el ritual es
a veces un :rp.ecanismo de integTación, se podría con la misma frecuencia sostener que
es un
6
Ésta es una clara alusión a los ritos, elementos que habían sido interpreta-
dos como indicadores de la continuidad sin ruptura de las sociedades.
7
Retomando la definición de Lévi-Strauss, podemos precisar que el campo de
intereses de la Antropología es vasto. Cubre todas las épocas -incluyendo el
recorte del campo arqueológico-, todos fosespacios;-i:ncol-porando en las últimas
décadas estudios en sociedades complejas, _ _p:r.gJ?lemas -:-Antropología
política, económica, estudios ·de-·pare!itesco-etc.=·: Cubre tanto- bioló-
gica -estudio de hominizáción, clasificación de las variedades raciales- como la
dimensión cultural.
Pretende explicar tanto las diferencias como las semejanzas entre los distin-
tos grupos humanos. Pretende dar, también, razón tanto de la continuidad como
del cambio_:de-Ja.so_cieaades.
Ésta es una aproximación abstracta y descriptiva al objeto de la Antropolo-
gía.
Pero si nos atenemos a la producción antropológica anterior a los años '60,
apreciamos que "la Antropología ha ido configurándose. como especialidad a partir
de conceptos que focalizaron La Antropología
aporta como produCto- pralds·, para los antropólogos
contemporáneos, el descubrimientoyla objetivación
El punto de partida es una práctica científica que ha encontrado en las
"sociedades exteriores" a la sociedad occidental su terreno de aplicación, sociedades
sometrrhrs--cr-presioñes- fuerzas de cambio.
--- la
apa-
rece recortando un seCtor -particular, el de y no
euro:peqs y_qlterionnente.no.di3§§.!T<J.llªQ._g_$. el sectorde la humanidad que
'de'la segunda guerra mundial se conoce con. eCñ:oriibre ·a e· paises subde-
sarrollados o "Tercer Mundo".
-·-·La Sodologfa recortaba vez en esta división internacional del trabajo
intelectual, aJos paises desarrollados.
El procesOliistórico-socíaTmimdial, .. que conducirá a partir de 1945 al sur-
gimiento de las nacionalidades y a la parcial ruptura de los imperios coloniales, así
12
como al acceso de dichos paises a un nuevo tipo de· comunicación, si no de distri-
bución internacional, los conformará como "nacionalida<;les complejas".
Su relación, si bien en la mayoría de los-c·asos • sigue. ·sienao·ae·
no se manifiesta a partir del mismo tipo de relaciones Cónfiguraaas·--durante el
_ siglo XIX. Dichas J}ª_GiQ:gªJidades reaparecen .en inyestigación
·sociocultural baJo- el apelativo etnocéntrico de ....:'nuevas .. y
pásan en objet()_ común del antropºlogo y del ----- ·--
Es decir que, en la primitiva división del eápacio sociocultural
la línea pasaba por la diferenciación entndo.sup.erior ..yJo_inferiQ_r, entre lo desa-
rrollado y_no .desarrollado, .entre lo occidental y lo no occidental, y eJ]. _l::t .actualidad
reaparece a parti_r pasa, por lo urbano (modelo de lo desarrollado)
y lo camp-esino- (modelo de lo no desarrollado)." -·--- · · - -
Entonces, ese .. habrían sido en el
transcurso del_ desarrollo histórico de la disciplina en primer término los puefilos
... .por_último
y/o simultáneall1ente, .las _clases-subalte_r!las. ·
En los años '60, además, la producción académica se ocupa de toda una serie
de "Otros" que_ cuestionan o por lo menos establecen una "diferencia" respecto a la
"norÍnalídad" gene.r.ada--por-1-os-seetores--dominantes ...de.Ias .. socie.dade§ .capitalistas
av_anzadas. Entre ellos se incluían _que ya
mencionamos, etc.
Todos estos aparecen como de _Ufia "diferencia''. Pero la
razón que permite generalizaciones arbitrarias a partir de- esas J'otredades" es la
falta de un análisis teórico riguroso. Esas otredades poseen diferencias de signo
distinto; lo ___!-í.n.ico_gue ...tienen .en ... común .es de La dife-
rencia eri -sí -el 'puede ser' estáoléciQ.ii como un valor,
puesto tanto como la no diferencia ha servidoy-puede "se-rvir
como mecanismo de.....do.minación_. En términos abstractos y no contextualizados
"dg_r.e.cho"·a---la.dife:rencia", pero la diferenGjª _en
sociedades históricamente determinadas para_.acrecentar .determinadas expresio-
nes de dominio-colonial. · . · · -
Eála actualidad, el campo de estudio dé la Antropología es la sociedad en
sueonjunto, compartiendo
_!!Q_jª_ ..§§lL8;Í::Í!l .. epistemológic;:¡s. Con la que cada vez
Y frente a la cual sólo cabrían esgrimir los
elem-entos que las d.If'é'r"ei1diir6fi•en.:·el momento en que se gestaban como ciencias.
Y que constituyeron a la ·como la ciencia y a
logíª· J:Q_mo .. la. cien.cía.de .. .... -
Si bien el "punto de vista'; y el equipo conceptual específico de los antropó-
logos han sido formados por las investigaciones consagradas a las "sociedades
tradicionales", se han realizado numerosas tentativa-s por ensanchar el campo de
la investigación antropológica, así como para aplicar sus métodos y sus técnicas a
los diferentes tipos de sociedades. También gran número de antropólogos han
trabajado en terrenos muy opuestos (v. g. pequeñas ciudades de Francia o de los
EE.UU. , el conurbano bonaerense, instituciones totales).
Al intervenir en nuevos campos, el antropólogo tiende, o bien a recoger los
datos que escapan a otros tipos de investigaciones o bien a aislar los significados
de conjunto que a veces olvidan las otras ciencias sociales.
Para R. Firth, el antropólogo "puede ser clasificado como un sociólogo que
13
se especializa en la observación directa sobre el terreno . y a_ escala, y
conservando en cuant_Oji la sociedad y a la cultura, un cuadro conceptual que
acentúa láidea- de-totalidad ... Ya sabemos mucho acerca de la macroestructura de
nuestras _:fñstituciónes ... -Lo que el antropólogo debe proporcionar es un conoci-
miento más sistemático de su micro estructura y de su organización" .
10
-
Si bien todavía en la actualidad parece posible una elección entre Antropo-
logía y Sociología, para el análisis de la realidad social, tal vez más adelante será
necesario que. .. que se de-aporta-
ciones .. .• aJribás dísdplinas.
No obstante, aunque los objetos de la investigación de la Antropología sean,
en la actualidad, problemas de n_l1t;!s.t:rª_pnmi;:l. __ (la alcoholización en una
las familiarescl,e vidª· populares en
. áreas del .. .. se la sigue estandQ alejllda de
do ·· ·-- · - --- -__ , ...
---¡>or otra parte, creemos que es posible reivindicar el hecho de que nuestra
disciplina ha dado a la cultura occidental el acceso a otras fuentes que aquellas de
la antigüedad clásica con las que contaba, convirtiendo en posible un humanismo
de más amplias resonancias. Los datos de la Antropología proporcionan el conoci-
miento de toda la historia cultural del hombre, desplegada en la diversidad de la
experiencia humana.
En el transcurso de su desarrollo, nuestra ciencia no se conforma sólo con
laQ.escripción_ diversidad humana, aspira también a proporcionar un conocí- ..
miento ciéritífico de la socie_da(l. Lo ha hecho por ejemplo tratando de responder a
los _interrogantes sobre _los Universales o las In varianzas humanas.
... -·Para-caracterizar su situación en la actualidad, diríamos que el papel de la
Antropología sería el de cuestionadora de cada sociedad particular. Queriendo
significar por cuestionadora, el hecho de que cada sociedad particular se convierta
en PJ"()Q}ema para nuestra_ disciplina.
- · Lo que- hemos dicho hasta ahora vale para el recorte de su campo de estudio,
la división de trabajo con la sociología, en los comienzos de ambas disciplinas, a
fines del siglo XIX y en la actualidad y una descripción mínima de sus logros
(relevamiento de sociedades no occidentales y preocupación teórica).
.N os restaría especificar el tipo de _problemática que tradicionalmente ha
abordado y su metodología.
La disciplina en su conjunto nunca ha sido homogénea en lo que respecta a
sus intereses y perspectivas.
Dentro de la problemática, el abanico es amplio y diverso. la tecno-
logía a los sistemas políticos, desde las representaciones mágico-religiosas hasta el
relevamiento de las lenguas nativas.
El totemismo en la actualidad; sistemas políticos africanos; parentesco y
organizac16ri social; magia, ciencia y religión; la familia entre _los aborígenes aus-
tralianos; organización social y económica de los kurdos; las religiones africanas en
Brasil; éstos son algunos títulos de investigaciones antropológica$ del período clá-
sico. Y en la actualidad: poder, estratificación y salud; relocalización de poblacio-
nes; las culturas populares en el capfbilisrrio;· estrategias familiares y esc11,elas;
desarrollo regional y grandes· aprovechamientos hidráulicos; la construcción social
de la enfermedad en trabajadores de la industria gráfica; etnia, antropología y
estado; la identidad en la investigación antropológl.ca a través del caso de los
japoneses y sus descendientes en la Argentina. Problemática, vasta y diversa, pero
14
reiteramos, con una impronta identificatoria, el análiªis ... d§,_ . € .. ·.
.. mano. . . · ·
Su: metodología ha sido tradicionalmente emp1nstc:L
La tesis fundamental del empirismo es que.1os .. universales o leyes .que los
antropólogos debieron tratar de descubrir se hallan a nivel empírico, en el nivel del
comportamiento.
Esta metodología ha sido un obstáculo en el avance de nuestra
disciplina, ya que las leyes 1)0 pueden hallarse en_ el mvel comporta-
miento porque éste es una síntesis de múltiples y en todo caso,
sólo puede expresar dichas leyes de una .
En palabras de Poppe.r: € no con
observaciones o con la recopilacwn de datos o de hechos, smo con problemas.
Esta particularidad epistemológica de nuestra disciplina se explica por ha-
berse desarrollado en sus comienzos como .. sociedades
humanas (ver este desarrollo en El ModefoAntropológico clásico, en esta misma
unidad). Así, el antropólog(), ante la comunidad nativa se planteaba la
y clasificación de los objetos ext:raños que se su
Después del período . J:lO. e?Ja
Esta debe ser referida a los para,<:Iign:Iaf) g _ que
dependen de las ideas básicas en torno a de ciencia para la
experiencia humana y en tomo a la presencia o ausencia de diferentes clases de
procesos causales. . .
La amplitud y complejidad de nuestra disciplina expresada en la defimcwn
de Lévi-:Strauss da lugar a que se configuren diferentes ramas de
general, centradas en distintos aspectos o. dimensiones de la 1lu.maJJJ:t .
La Antropología. ...Biolpgica o física fundamenta los demas campos de la
Antropología en nuestro Los .a11tropólogos. físicos tratan
truir el curso de la mediante el estudiO de los de
-describen:· la las
rias entre .q€l_slip-clary •
relativas de l:;¡__he_re.nc.ia, la .. cu}tura y el med1o ·ambiente a ·-la ·Vlda humana.
La-hqueologíq, ..eJ1t.ierr,ªJos vestigios de culturas de épocas Los
arqueólogos estudian secuencias de la evolución social y _baJO diversas
condiciones naturales y .. cultur.ales. ·
La Lingüística Antropológica aporta el estudio de la gran diversidad de
lenguas habladas por los ·seres-humanos. Se interesa la forma en el len-
guaje influye y es J;:>?r _?_tr()s 4(=}. la _V1da Se m teresa
también por la .del lenguaJe y la ev<ÜU.CI()P, 4e.}.HQmo
$l:l,r>ieñs.-- ·· --- -._ .. - -- · · .. _ - , .
·Por último, la Antropología la §g<;zal, y J?-.
se ocupan de la desénpcion'Jlíñá,liª-Is .. del pasad?-y-del presente ..
-n0--pueden .. se.r. __ _que ..no
susciten ningún problema, ya que !€l<>ry.cas difereQtes. L::;s
diferencias se atribuyen a las tradiciOnes de los distmtos pru.ses, la
Cultural ér1 EE.UU., la AI:ltropología Socia,l_en Gran Bretaña y la Etnolog¡a en
Franéia, -Y tienen que ver con el abordaje· diferencial de los lo que
refiere a marcos conceptuales diferentes. En el caso de la Antr()p<?.!Qg¡aCultural se
privilegia el concepto _de cultura, en el de la Antropología. Y en el de la
Etnologí:3., _los de y de función. · ·
15
Otra distinción en las denominaciones es la que existe entre. __E,:L_:qggrJ!fiª- y
Etnología. Se denomina __ ... eLte.rrend.' ....Toma general-
\meñte la forma de un traba:jo monográfico, que contiene la descripción Q€lJD grupo
\limitado. ··- · ·--··- ..... -.
- Pero, por otra parte, se constata que la descripción pura no existe, que las
observaciones que realizamos, siempre están sesgadas. Que la distinción entre
hecho y teoría ha sido conservada como una reliquia en la Antropología en la
distinción entre la Etnografía (descripción de las culturas) y la Etnología (teoriza-
ción acerca de estas d'es""trí¡:rci.ories)c·oJii()una aiCotoni":ía- que puede ser engañosa.
Observamos los hechos y los filtramos a través de una pantalla de interés;
de predisposición y de experiencias previas, y todas nuestras descripciones están
inevitablemente influidas por consideraciones teóricas. Lo que equivale a decir que
las descripciones varían de acuerdo con los marcos conceptuales o teóricos de los
investigadores. Lo que además cuestiona la distinción entre Etnografía y Etnología
como dos momentos separados en el quehacer científico. O entre Etnografía y
Antropología Social o Cultural, otras denominaciones que habitualmente ·se utili-
zan para señalar los momentos de síntesis teóricas.
El siguiente ejemplo confirmaría nuestro señalamiento, a la vez que serviría
para mostrar la constante reformulación de la explicación científica frente a un
fenómeno; en este caso la explicación antropológica ante una institución (el potlªch)
de los nativos de la costa noroeste de América del Norte, el grupo .kwakiutL
F. Boas, antropólogo norteamericano, produce en 1886 la primera explica-
ción del potlach: Fiesta en la que se destruyen y regalan toda clase de riquezas.
Según su juicio, esta institución escapa a toda causalidad económica.
16
" ... si alguien se propusiera demostrar que la cultura no se sujeta a leyes, la
costa del noroeste sería uno de los mejores sitios que podría escoger. En el tiempo
de la primera visita de Boas, y probablemente desde bastantes décadas antes de esa
fecha, los kwakiut1 acostumbraban a celebrar una forma de fiesta .que.pa:rece desa-
fiar a cualquier forma de explicación tecnoecólógica o tecp_qecQnónúca .. Allí estaba
todo un pueblo preso en un sistema de cambio que confería el mayor prestigio al
individuo que se desprendía de mayor cantidétc:l de .bienes valiosos. Como los· ánálisis
anteriores del comportamiento económico habían subrayado la importancia de aho-
rrar los productos del trabajo y de organizar racionalmente el esfuerzo en relación
con las necesidades y con las pautas del consumo, el material kwakiutl representaba,
efectivamente, la puntilla del horno oeconomicus concebido según la imagen capita-
lista o según la imagen socialista. Además, no era simplemente que los bienes fueran
regalados, sino que eri ocasiones la pasión por la autoglorificación era tan poderosa
que llevaba a destrozar m::mtas, quemar valioso aceite de pescado, prender fuego a
poblados enteros y hasta a ahogar esclavos en el mar. La descripción que Boas hizo
del potlach ha sido probablemente la más influyente de todas las descripciones
etnográficas publicadas hasta hoy.
Visto el potlach a través de los ojos de quienes participaban en él, y especial-
mente de los principales contendientes, los hechos que abonan la interpretación de
Boas y de sus discípulos son los alardes de grandeza, la intención declarada de
abrumar de vergüenza a los rivales y la compulsión por la que un hombre que
hubiera sido avergonzado de ese modo se sentía obligado a vengarse de su riv¡;¡l
ofreciendo una fiesta todavía más dispendiosa.
Durante los últimos años, un grupo de estudiosos en la costa
del noroeste ha propuesto una drástica nueva sín-
tesis a la que han llegado combinando poi1iendo en
conexión las peculiaridades de la etnografia kwakiutl con tipos más generales de
fenómenos.
El primer intento de relacionar el potlach con el del
noroeste ccntemporáneo lo hizo Helen Codere en su hbro unth proP_erty
(1950). Las historias de familias que recogieron Boas y Hunt, as1 como los testimo-
nios de los agentes de indios de los comerciantes, permiten afirmar que el
aborigen sólo lejanamente se asemejaba a los que se observaron a finales del
Los kwakiutl como todas las otras sociedades tribales que se hallaban en el cammo
dA expansión' de los euroamericanos, fueron víctimas de presiones ecológicas Y socio-
extremas que comenzaron en el momento de la aparici?n d.e los primeros
. européos. en la región. Aquellas presiones llevaron, dramática e a ·
la aesaparición de los modos de vida aborígenes e incluso a la VIrtual extinc10n de
los kwakiutl como población capaz de reproducirse. Ya antes de que el explorador
Vancouver entrara en contacto con ellos en 1792, estaban comerciando en mosquetes
que llegaban hasta ellos a través de sus vecinos nutka y habían empezado a .expe-
rimentar los primeros efectos de las europeas. purante la
parte del siglo XIX el lento incremento del fue por un drastico
descenso de la población, producido por las ep1dennas de VIruela y de
respiratorias contra las que, como los demás amerindios, no estaban
Entre 1836 y 1853 su población cayó de 23.000 a 7.000. En 1849,
en Fort Rupert de un puesto comercial de la Hudson Bay Company mtens1fico tanto
el comercio con los efectos de las .. en 1858,
entre 25.000 y 30.000 blancos se precipitaron Columbia en busca
de minas de oro e hicieron de la vecina Victona su centro de distracc10n. Muchas
mujeres kwakiutl empezaron a servir a aquellos como c.on lo
que las enfermedades venéreas aceleraron la tendencia a la despoblac10n. Hacia.
años ochenta la gran industria conservera del noroeste en plena
con seis mil pescadores sólo en el río Fraser? y re.spondieron a las
ofertas de trabajo de la factoría. Por aquel nnsmo tiempo, la mdustna maderera, que
en la décactá ·de 1870-80 había producido ya 350 millones de pies cúbicos de madera,
trataba también de atraerse a los kwakiutl. Para el tiempo de la primera visita de
Boas, toda la población kwakiutl había .
· Codere demuestra cómo, con el establecimiento del puesto comercial de la
Hudson Bay Company, pasó a incluir un gran número de bienes proceden-
tes del com.t?rcio .euro:peo;-especial1Ilente m_gp..t§:§,__ retle.jando--de .. ese ·modo la otra
nueva prodigiosamente .expansiva. Otra consecuen-
cia de la pre;;ncia euroamericana fue la JlJ9hihición ..d&-1a:· guerra, Y Codere trata de
establecer una conexión entre la desaparici<?n 4 ..e.Jª_g:JJerra_y eLdesarrollo de las
agTesi ·.epoca. tardía. Según Codere, cuar:do los
indios se"Viéron obligados a dejar ...emp_ezarnn..ª-.l!J_g.hax.. con la.nqueza,
a su. alcance a un;:1. _escala- sm prece-
dentes.
La reformulación de por Codere y otros (cf. Drucker,
1939, pág. 955) no logró deshacer la madeja de particularismo con que Boas había
envuelto su descripción. El material kwakiutl siguió desconectado del mundo de la
teoría. Pese a ello, el potlach de Fort Rupert se presentaba ya como el producto
definido de una situación de contacto, con lo que de golpe quedaban derrotados
los intentos de probar, basándose en los datos de Boas que los factores causati:r?s
que explicaban eran demasiado complejos para prestarse una ulac1o?
nomotética. El descenso de población, la introducción del trabaJO asalanado, la su-
bita abundancia de bienes, la supresión de la guerra y la costumbre del
banquete comunitario, todo eso junto indicaba que Un COnJUnto de factores
perfectamente definidos que actuaba 1;>obre los. · :
Actualmente hay bastantes posibilidades de que con el tiempo seamos capa-
17
ces de entender .los del :istema que todavía se nos escapan si
tomanos en cons1derac10n el matenal comparativo característico de otros fenómenos
de contacto.
12
·
. . El antrop?lógico es un conocimiento que, como to<iosJos.cono-
cientificos, se constituye sin a -través de un trabajo crítico.
18
TI. SITUACIÓN IDSTÓRICA Y CONOCIMJENTO EN ANTROPOLOGÍA
Esta disciplina, que se desarrolla en forma plena y autónoma en las postri-
merías del siglo XIX y se consolida en la primera mitad de nuestro siglo, teniendo
coino -elemento fundante y que le va a conferir originalidad "el trabajo sobre el
terreno", en localidades ____ 111etrópolis donde provenían los
antrop_ólogos, va construyendo su objeto y el ·reco'ité de la--realidad· que
le interesa investigar, de acuerdo con los distiñtos ·moineñtos históricos. Sus for-
mulaciones, sus elaboraciones teóricas, son el producto de situ,adón histórica:
el Golonialis.mo. El sido la condidón necesaria de la aparición de
la Ant-r<J..PQJogía.---·-·· .." ...c .. ., •••• - •. -"' . - .
·

(:{istingue cinco períodos históricos-científicos en el desarrollo
de la 'que caracteriza de la siguiente manera:
Período
Siglo XV
S. XVIII
1850
a
1880
Contenido Histórico
Descubrimiento occidental del
·
lismo. mercantil_ y gel.comercio
de esclavos. 'Acumulaci§n. pri-
mitiva de ,c,apital: · · ·
9-e 1::1 .. e
9olQmalismo' p'iopia-
mente dicho. · Formación del
capitalismo industrial occiden-
tal y 'nue.vas._posibilidades de
.. -,-· ·
Entrada en la fase imperialista
de reparto del mundo y origen
de las
Etapas del Pensamiento
Etnológico
Descubrimiento del "mundo
salvaje". Y constitución de- un
ríuev? can1po de!conocimiento:
la ·deseripciori. de'hábitos y cos-
tumbres, V. g. crónisúis de In-
dias.
Crítica de las tesis esclavistas
recogidas de otras civilizacio-
nes. La dicotomía "salvaje-civi-
lizado", se convertirá en "pri-
mitivo-civilizado". · -
Repitiendo la dicotomía ante-
rior "primitivo-civilizado", la
Antropología se constituye
como disciplina independiente
y con las ciencias de
la época la id_(;!Qlogía evolu-
.
19
1920
a
1930
1950
a
1960
In1plantación definitiva y triun-
fante del sistema colonial.
Desarr·o1lo de. los movimientos
de liberación nacional y-comien-
zo de los procesos de desco-
lonización.
Crítica al evolucionismo.
Constitución de la Antropología
Clásica y de sus diversas es-
cuelas científicas que definen
los métodos de _observación y
análisis.
La Antropología plantea de
nuevo su objeto y su relación
con el mismo. Investigación de
los fundamentos de una Antro-
pología General y crítica a la
Antropología Clásica.
Para comprender las causas profundas de la expansión colonial en el período
que nos interesa (tercer período de Bonte), es necesario que nos detengamos bre- ·
vemente en up.a_caracterización de la Europa del siglo XIX.
El año 1870 marcó para Europa.- el inicio de un largo período de paz, desti-
nado a prolongarse hasta las puertas de la Primera Guerra-Mundial. Si de 1854
a 1870 se habían lfQ:rado 16 guerras, en los últimos 30 años del siglo XIX, Europa
no registró ningún conflicto. militar digno de mención. Pero el éxito al congelar las
tensiones europeas se obtuvo a expensas del resto del mundo, que precisamente en
aquellos años fue escenario de luchas continuas y objeto de reparto entre las
grandes potencias.
El escritor inglés R. Kipling (1865-1936) sostenía que el hombre blanco
debía sopQrtar la "carga" de extender por todo el mundo las formas materül.les y
.. Las poblaciones africanas y asiáticas debían ser
despertadas Y conducidas· al sistema de vida que había probado ser el mejor tanto
en el terreno político como en el científico, y sobre todo, en el económico.
El sentimiento de superioridad de los blancos estaba asociado al gran pro-
greso económico que en aquellos años había efectuado Occidente.
El desarrollo industrial fue tal que, si bien en 1870 Gran Bretaña podía ser
considerada como la potencia que detentaba la hegemonía económica de Europa y
de todo el mundo, sólo diez años después se encontraba igualada y superada en
algunos sectores por naciones como Alemania y los EE.UU. En este magno proceso
de crecimiento y reestructuración del sistema económico occidental deben buscarse
las causas profundas de la expansión colonial.
· Los últimos 30 años del siglo XIX conocieron un gran desarrollo productivo,
pero al. mismo tiempo se caracterizaron por una importante y prolongada crisis,
que baJO el nombre de "gran depresion" se prolongó hasta principios del siglo :XX.
est.e período, aun9-ue el volumen de la producción de los intercambios y
de las mvers10nes fue supenor en mucho al de los años precedentes, se registró sin
embargo una clara disminución de las tasas de incremento en todas las ramas de
la actividad económica debido esencialmente a la falta de salidas suficientes para
absorber las mercancías y los capitales acumulados. El sistema productivo occiden-
tal se encontró por tanto frente a la necesidad de reestructurar por completo sus
bases, condición indispensable para no incurrir en un auténtico desastre económi-
co.
20
La crisis planteada por primera vez en 1873 estimuló en ciertos sectores la
concentración de la producción en pocas pero gigantescas empresas industriales.
Nacían así auténticos imperios económicos que controlaban completamente las
principales ramas de la actividad productiva, como las del acero, de los productos
químicos, de los tejidos, de las fuentes energéticas.
Por otra parte, la división entre capital bancario e industrial iba desapare-
ciendo dando lugar, con la unión de los bancos y las industrias a un nuevo capital
mucho más pujante: el finanCiero. · ··· -
La crisis, derivada de un incremento de la producción superior a la capaci-
dad de absorción de los mercados, se prolongaba.
Europa estaba cerrada por barreras aduaneras, las potencias comenzaron a
buscar efi otra parte Iassaliuas-·para-sus productos.
Jules Ferry, primer ministro francés (1880-1881 y 1883-1885) y promotor de
la expansión imperialista de Francia, escribía que "La política colonial es la con-
tinuación de la política industrial, porque en los estados en los que el capital
es abundante· y se- -acumula rápidainente y en los cuales el de producción
continúa creciendo, la exportación es.un hecho esencial de la propiedad pública. El
sistema proteccionista es como una máquina de vapor siri una válvula de seguri-
dad, a menos que tenga el correctivo de una sana y seria política colonial".
Tag1bién Gran Bretaña recurre a la penetración en países extraeuropeos.
Entre I875·y-1880 el valor de las jm:portaciones aumentó en detrimento de
las exportacione..s y,el_déficit de la. pªlanza comercial se dobló llegando a los 125
millones- de libras esterlinas al año. Los ingleses se dedicaron entonces a estimular
las inversiones en el extranjero, especialmente en las áreas coloniales.
La carrera por el reparto del mundo, en la que Gran Bretaña participó antes
que nadie,·· seguida· muy pronto por el resto de las potencias, revestía caracteres
muy distintos de los de_ la época colonial anterior.
La pura y simple búsqueda de mercados, natural en la crisis de superpro-
ducción agudizada por la adopción de sistemas proteccionistas, no basta para definir
cumplidamente la lógica del imperialismo.
Es necesario remontarse a las nuevas estructuras de tipo monopolista que
todos lo estados industriales estaban realizando. Los grandes monopolios en for-
mación debían asegurarse un rendimiento continuo e invertir en áreas ventajosas
el exceso de capitales que su gran'vitalidad económica les permitía acumular. En
Europ·a esto no era posible. El crecimiento y el refuerzo de lqs .grandes trusts no
podía, por tanto, verificarse sinoa expensas de los territorios extraeuropeos donde
la tierra a. buen precio, .los salarios bajos. las materias primas a bajo . costo y la
facilidad de asumir posiciones monopolistas hacían prever inversiones altamente
re!ltables.
La posesión exclusiva de regiones ricas en materias primas constituía una
necesidad cada vez más esencial para los grandes grupos económicos.
Cuanto más se desarrollaba el proceso de formación de los monopolios, más
aumentaba la carrera por la conquista de nuevos territorios.
El imperialismo se convirtió en la doctrina política de Gran Bretaña susten-
tada por la opinión pública y compartida por casi toda la clase cii.ri.gente.
El primer país en seguir por este camino a Gran Bretaña fue Francia, luego
se agre_garían Bélgica, Alemania y se revitalizarían Holanda. y Portugal. ·
Esta era la situación de la economía politica en la Europa del sigl_o_
Nuestra disciplina, a la que se le éri Viitl.ld deJa divis:lón del
-. o •• .r .. ,.-.• • A O
21
científico el estudio de las culturas diversas, diferentes de la cultura occidental,
debe colocarse necesariamente ante la "situación colonial".
El abismo entre las civilizaciones era demasiado grande para tender un puen-
te entre las orillas, a veces incluso demasiado grande para un entendimiento mutuo.
Periódicamente, cuando los hombres rompían las barreras de montes, idioma, océa-
no, murallas, se quedaban boquiabiertos ante lo que veían. ¿Cómo. podianJos hom-
bres llevar existencias tan animalescas? .. la Colonia
del Cabo los nómadas primitivos eran éazados por deporte. EnTasmania, los colo-
nizadores de 1830, junto con soldados, poliCiasy en
una batida militar para limpiarla de toda su poble3.ctón. aborigen.
En los primeros días de la colonízac:ión las cosas eran a menudo distintas. En
el Cabo, las relaciones entre los blancos y los negros eran lo bastante equilibradas
como para que fueran normales los matrimonios entre holandeses y mujeres
hotentotes. El caso más famoso fue el matrimonio del explorador Van Merhof, en
1664, con Eva,una hot_er1tote, en el que la boda fue celebrada con una fiesta nupcial
eri. hi Casa de· Góbierno.
Este breve período de tolerancia no duró mucho. Las guerras de los hotentotes
y la de Kaffir, más la importación de esclavos en gran escala, cambiaron pronto las
cosas. Hacia 1792 el Consejo de la Iglesia de Ciudad del Cabo declaró que ya no
existían razones temporales o religiosas para dejar libres a los esclavos que se con-
virtieran al cristianismo.l
4
W orsley nos sigue reseñando esa "creación del mundo" que fue la expansión
colonial:
22
La cultura humana ha sido una, pero sólo "objetivamente"; existió "en sí",
pero no "para los hombres". La sociedad humana sólo vino a existir subjetivamente,
los hombres sólo adquirieron el conocimiento de que formaban parte de un solo
mundo social a través del compadrazgo del imperialismo europeo.
Los hombres empezaron. a conocerse y a r.eflejarse .l.lnos .en otros. Pero el
reflejo se fue volviendo cada vez más condicionado por la naturaleza de sus relacio-
nes reales y directas sobre el terreno, más que por las categorías derivadas de sus
propias sociedades. A medida que los blancos entraron más y más en conflicto con
los isleños, el idilio se hizo más difícil de concebir. "¿Es posible -recalcó Jean -
J acques Row:seau al tener noticia de la matanza de un explorador francés por los
maoríes-, es posible que los buenos Hijos de la Naturaleza puedan llegar a ser tan
perversos?". La significación moral de las civilizaciones recién descubiertas empeza-
ba a cambiar a medida que su destino y el de Europa se fue entrelazando cada vez
más desigualmente.
La fase realmente crucial que terminó con la división triunfante del globo
entero entre un puñado de potencias europeas vino en 1885. El logro europeo de este
período no fue simplemente una repetición de viejos modelos de ''imperialismo";
marcó el alba de una nueva era de la historia humana, caracterizada por un impe-
rialismo de nuevo tipo como respuesta a claras y nuevas presiones económicas y
financieras en la propia Europa. Y tl!-.Vo lug}3.r como resultado la unificación del globo
en un sistema social. Si hubiéramos de escoger una fecha para los inicio§l de
historia mundial, sería el año del CongTeso de Berlín y de la partición del Africa. i
En el proceso, la propia Europa fue transformada. Por tanto, la nueva fase
fue destruir sin temor alguno la tradicional nación-Estado europea occidentaL Ahora
era el meollo de un sistema imperial más amplio. La nación-Estado de los antiguos
tiempos, en adelante, sería una categoría arcaica que nunca habría de alcanzar su
antigua importancia, incluso con la disolución del orden mundial imperialista. El
espacio social de Francja,incluía ahora a Indochina y Argelia; el de Gran Bretaña a
Suc:láfrica y la India. No podía haber ya un retroceso a las entidades localistas de la
época preíndustrial. Ahora su_ destino trascendía sin remedio los límites tradiciona-
les de una economía naéióñalista o europea occidental o incluso atlántica En parti-
cular, nunca más podría Gran Bretaña encogerse dentro de sus límites; dependía del
mundo ex .. .;erno para los materiales y los mercados (Worsley, El tercer mundo, op.
cit.).
Pero la situación colonial y la configuración del globo tal como queda fijada
en el Congreso de Berlín de 1885, en el que las potencias europeas se reparten el
mundo colonial, no ya a sE;r percibida por la Antropología Clásica. Solamente va
a apareC'er cori-la descolonización.
¿Qué es la situación· colonial?
G. ·nalandier · la define así: "Es la dominación impuesta por una minoría
extranjera racial y culturalmente diferente, que actúa en nombre de una superio-
rid,ad racial o étnica y cultural, afirmada dogmáticamente. Dicha minoría se im-
GOnstituye una mayoría numérica, pero que es
inferior al _doii1Íilante . desde un punto de vista material. Esta dominación
vincui::l"'eñ" alguna''íoririaiá"relaCíóri" entré civilizaciones radicalmente diferentes:
__ de intenso desarrollo y de origen cris-
tiáno, se impone a una sociedad no industrializada, de economía "atrasada" y
simple y cuya tradición religiosa no es cristiana.
Esta relación presenta un carácter antagónico básico, que es resuelto por la
__ mediante. el_ ejercicio de la un sistema de
seudojustificacio11es y \ln· ... de· ·coÍrip?rtámient()s __ estereotipados operando en
la La sitiúidóñ .. es una situación
O sea que podrfacctedrse ·q_u_e·, .desde. el siglo XV hasta la actualidad y en
diversos grados de relación, vamos a encontrar conformadas situaciones de rela-
ción colonial en América, Asia, África y Oceanía.
La situación colonial nace de la conquista y se desarrolla a partir del esta-
blecimiento de relaciones entre dos seres sociales, entre dos civilizaciones. Conoce
en el curso de su _serié de -tiempos fuertes y débiles en la presión
ejercidíl"pOr ... el 'grupo dominante: Fases cie "conquista, de aprovisionamiento", de
"administración" y _al del ciclo, un encaminarse hacia la autonomía.
Balandier-·distirigue. "tres- tipos de empresas dentro de su caracterización de
la situación colonial: a) La empresa material (control de la tierra y modificación de
población de los países sojuzgados, economías ligadas a la metrópoli); b) la empre-
sapolítica y administrativa (control de autoridades locales y autoridades de reem-
plazo, control de la justicia, oposición a las iniciativas políticas autóctonas, aunque
se expresen de manera discreta); e) la empresa ideológica (tentativas de desposesión
religiosa para permitir la evangelización, acción directa de un aprendizaje impor-
tado, transmisión de modelos culturales en función del prestigio desarrollado por
el grupo dominante).
Los colonizados prueban la situación colonial como una empresa de
desposesión ._ materiaLy espiritual.
Nkrumah
16
dice en 1947: "La escena comienza con la aparición de los misio-
neros, de los etnólogos, de los comerciantes, de los concesionarios y de los admi-
nistradores. Mientras que los misioneros con su deformado" exigen
al sujeto colonial que atesore "sus riquezas en el cielo donde ni la polilla ni el óxido
23
¡:
j!
!l
lo destruyen', los comerciantes, los concesionarios y los administradores disponen
de sus recursos minerales y agrícolas, destruyen sus artesanías y sus industrias
locales.
La población negra de África del Sur expresa en esta fórmula su situación:
"Ahora nosotros tenemos la Biblia, pero vosotros los blancos, tenéis la tierra".
Es sobre esta situación histórica concreta, pero sin percibirla como tal, que
se va a desarrollar la Antropología Clásica.
El colonialismo no es sólo expansión y dominación económica, sino también
dominación y etnocentrismo culturales. El colonialismo supone la creencia en una
sola cultura.
A la visión imperial está ligada la negativa de reconocer a las sociedades no
occidentales una interioridad real, una interioridad que no sea percibida como
pasividad u hostilidad.
Según un autor de fmes del siglo pasado:
"No es natural, no es justo que los pueblos civilizados occidentales vivan en
espacios restringidos, donde acumulan maravillas de la ciencia, el arte, la civiliza-
ción, dejando la mitad del mundo a pequeños grupos de hombres incapaces e igno-
rantes ... o bien de poblaciones decrépitas sin energía ni dirección, incapaces de todo
esfuerzo."
Esta superioridad intrínseca de los europeos legitima la apropiación y el
colonizado se va transformando ante la percepción del colonizador en un vago, un
desganado, un desocupado. ·
Pero la visión imperial no es negación pura y simple de la otra. La diver-
sidad del mundo es sabrosa para el colonialismo de 1900. Esta diversidad que la
civilización pretende querer destruir por razones científicas y que el capitalismo
destruye por razones económicas se conserva ilusoria y míticamente en la concien-
cia imperial. Tal es la función del exotismo. "Porque es poco explotar al otro. Es
necesario saborearlo en tanto tal. .. la inspiración exótica y la curiosidad científica
son la doble compensación del imperialismo. Curiosidad de un tipo bien determi-
nado, ya que para ella 'la religión se convierte en superstición, el derecho en
costumbre y el arte en folklore' ".
17
En todos los tiempos se ha colonizado, pero a fines del siglo XIX se va a
pretender además, estudiar científicamente los pueblos que se colonizan y coloni-
zar científicamente.
El antropólogo inglés Lubbock lo expresa de esta manera:
"El estudio de la vida salvaje tiene una importancia muy particular para
nosotros los ingleses, ciudadanos de un gran imperio que posee, en todos los rincones
del mundo, colonias cuyos habitantes indígenas presentan todos los grados de civi-
lización."
Las escuelas antropológicas que dominan la historia dé la expansión colonial
de los siglos XIX y XX son el evolucionismo y el funcionalismo (ver: Tacca, M. y
Sinisi, L.). Sin ser las únicas, son las hegemónicas.
¿Qué concepciones se tenían de las sociedades no occidentales en el siglo
XIX, en el marco de esas corrientes teóricas? .
Dura11te el siglo XVIII los ideólogos del Iluminismo elaboran una VlSion
progresista de las sociedades salvajes, visión coherente que no logra plasmarse en
24
una teoría y en una práctica antropológica en sentido estricto (aunque para algu-
nos autores -Evans-Pritchard, Lévi-Strauss-habría que fijar el inicio de la An-
tropología Científica en el Iluminismo) ...
El siglo XVIII conserva la creencia en la universalidad de la naturaleza
humana concebida como la expresión, en el plano geográfico e histórico, de la
universalidad de la razón.
Las sociedades salvajes no son estudiadas por sí mismas, sino por la ayuda
que puedan aportar al establecimiento de una tipología de las operaciones de que
es capaz el espíritu humano.
Para los pensadores originales del siglo XVIII los salvajes son los represen-
tantes contemporáneos de los hombres de origen o próximos al origen. Pero esta
idea de los salvajes no es asimilable a la de los pensadores evolucionistas, para
quienes el primitivo es el representante del estadio primero de la sociedad. El
origen es concebido en el siglo XVIII como Jo en tanto que en el siglo XIX
será concebido como lo simple (tosco) y lo inacabado. En la medida en que el origen
es lo auténtico, se pueden obtener de él enseñanzas teóricas y prácticas.
Condillac dice: ''Nosotros, que nos creemos instruidos, tendríamos necesidad
de ir hasta los pueblos más ignorantes para aprender de ellos los comienzos de
nuestrodescp.brimiento: puesante todo es de esos comienzos de lo que tendríamos
necesidad; lo ignoramos porque hace ya mucho tiempo que no de
la. naturaleza". ··
. de "pueblo de naturaleza" no solamente remite a la idea de una
norma práctica, de una vida moral auténtica, sino también a la de una norma
teóric13,, respecto a la cual el saber actual toma· sentido y validez.
- La ideología del ''buen salvaje" está ligada aJa del Iluminismo. Rousseauve
en la sociedad salvaje el modelo··de ·sociedad· auténtica, de la sociedad que responde
a las ríeéesidades inmediatas. Y la sociedad· que sus contemporáneos llaman "ilus-
trada" no es más, para él, que una sociedad en la que las luces consisten ante todo
en el lujo, l::1 afectación,_el._a,rtificto. yJa super,fi<::ialidad, y la exportación de las
luces sería la de los artificios y del lujo europeos, que irían a pervertir al "buen
salvaje" en estado puro,_ y de encantadora inocencia.
Por otra parte, como 1as necesidades y las ideas que constituyen la natura-
leza humana son las mismas en todas partes, las propiedades generales de las
sociedades son comparables; tienen preocupaciones e intereses comunes.
Y es así como el interés y las preocupaciones de las sociedades salvajes son
las mismas que las de Europa. Los pueblos, naturalmente, son comerciantes y
cambian sus mercancías y Europa podría organizar con ellos relaciones pacíficas
si no hubiera una dificultad debida al hecho de que esas relaciones han sido
manchadas por la anterior violencia de Europa.
El pensamiento dominante a fines de1 siglo XVIII no pretende fundar en la
violencia el establecimiento de -reiaC:íones con las naciones salvajes, aunque esto
sea incompatible con una cierta colonización, ante la cual ha tenido que "arreglar"
sus concepciones.
Pero de ninguna manera es asimilable al colonialismo que aparece a mitad
del siglo XIX.
HacjJl_l860_Jf!_reflexión antropológica toma un nuevo rumbo. Entre 1860 y
1880 aparecen las obras-Clásicas de Báchofen, Tjlory Margan: El contenido de las
·mismas explica que las sociedades están alineadas según un continuo homogéneo
25
y único, jalonado por cortes: "estadios de. avance". Toda sociedad real se ve redu-
cida, en un determinado momento, a un estadio <le evolución técnico:económico.
En el tiempo de la revolución industna.I, ·el· critério de avance en Ía escala
de la esencialmente tecnológico.
El principio de la unidad del género humano se funda ante todo en la
universalidad del conocimiento técnico: ''Un principio común de in.teligencia puede
encontrarse en el. salvaJe,. el bárbaro civiliz;ado. En virtud de ello, la
humanidad ha sido capaz de producir en. condiciones s'emejantes los mismos ins-
trumentos y utensilios, los mismos inveñtos y' coristrilir instituciones semejantes
a partir de los mismos gérmenes de pensamiento originales. Hay algo verdadera-
mente impresionante en un principio que ha dado poco a poco la civilización por
una aplicación asidua a partir de humildes comienzos. De la punta de la flecha que
expresa el pensamiento en el cerebro del salvaje, aJa punta en mineral (lehierro
que expresa el más alto grado de inteligencict delJ?á,rbar<>. y, fina1me!lte, el ferro-
carril, que puede ser llamado el triu.nJo de lét (Morgari: ''Aiident socie-
; ty", 1877). .
Para Morgan .el salvajismo l1.a :precedido a la barbarie en todas las tribus de
la ..hª- pr_eGedido_ala
En el siglo XIX se asocia el aporte de la civilización a la valoración de los
recursos in explotados. "Pretender que hay tribus salvajes a las que una civilización
sensata no llegaría a elevar por encima de su condición, es una afirmación que
ningún moralista podría sostener: por otra parte, del conjunto de los testimonios,
se desprende que el hombre civilizado es en todo, no solamente más juicioso más
há'Qjl.q:ue. eLsalvaje., sino también mejor y más dichoso" (Tylor, cit. por Leclerc, op.
cit.).
Ya ha caído en desuso la ideología del buen salvaje y ha sido suplida por la
de la superioridad de oindustrial. Dentro de esta corriente
de ideas, a Aiitropología le. cabe como Úrréa la descripción de esas sociedades
"antes de que tJ:ansf()rma<:las P.or Occidente". · -···· -
Eúropa tiene ·erderecho y el deber de abrir los pueblos coloniales a la civi-
lización. La especificidad de la colonización contemporánea no es sólo el hecho de
una sociedad que se cree superior, sino el hecho de una sociedad que cree funda-
mentar su superioridad en la ciencia y especialmente en la ciencia social.
Como dice J. Berque: "El imperialismo imponía al mundo una forma de
conciencia al mismo tiempo que una forma de gestión''.
Vamos a presentar un ejemplo en el que se evidencia tanto la ideología
evolucionista como el dislocamiento de los sistemas económicos tradicionales: la
expansión colonial a lo largo de los siglos XV a XX se realizó sobre sociedades
precapitalistas con diferente expresión de modos de producción: primitivo (con
todas sus variantes), asiático, feudal-señorial, en los cuales existía explotación
pero establecida a partir de una determinada relación de equilibrio ecológico
social. Esta relación fue destruida, dislocada, deculturada.
El siguiente ejemplo se refiere a la situación de la economía en Argelia a
casi 80 años de haber sido conquistada y colonizada por los franceses.
En Argelia, en vísperas de la civilización francesa, las dos terceras partes de
la población eran pastores nómades dedicados a la cría de ovinos y camélidos: y en
menor proporción, ganado vacuno.
Investigaciones contemporáneas, realizadas por científicos sociales argeli-
nos,18 demuestran que el verdadero ciclo nomádico incluía la actividad agrícola
26
complementario indispensable y que es una falsa alternativa opo-
ga:tlado.Lo que vamos a transcribir es la conclusión de un
trabajo obre N.omadismo .realizado por antropólogos franceses en 1906.
19
En este
trabajo se reconoce la la gl:ll}adería pastoril como actividad econó-
mica, pero el objeto es logriú.-'la ..sedenúiiización de la población y la súphmtaCión
de la producción pastoril por la agricultura como estadios a ser alcanzados por los
nativos del país. ·
"¿El fin de los nómades?"
Llegando al fin de este estudio sacamos las siguientes conclusiones: en lo que
concierne a la evolución de los nómades argelinos hay que señalar dos dificultades:
1) no hay que declarar que la transformación es imposible y que no se pueden
aportar mejoras a las condiciones de existencia de estas poblaciones. Incluso si en el
término de una o dos generaciones no se perciben cambios, eso no quiere decir que
no se producirán en el futuro. ·
Será más durable si no es brusca, ni impuesta desde afuera, sino por el
contrario libremente aceptada,, y sobreviniendo naturalmente de las mismas trans-
formaciones sufridas por el medio (postura relativista).
· Hay que llevar a los indígenas a evolucionar, no en nuestra civilización, sino
en la propia: Por otra parte, hasta el momento esta evolución se manifiesta, es más
o menos acentuada según loadec11ado Jaregión, según la preparación de la gente,
según que el contactó con los· eilfópeos sea más o me11os frecuente: es preciso agregar
que según también el mismo teínperame.nto de los. oficiales que han llevado a cabo
los informes las apreciaciones sobre la importancia y la extensión de esta evolución.
Pero no puede negarse su existencia.
2) No obstante no hay que imaginarse que una transformación radical sea
posible, que se pueda alguna vez hacer de todos .los. sedentarios, ni de todos
los pastores, · " · · · · · · · -- · · · ·
Pudim()s remediar la inseguridad y poner fin al estado de guerra, pero no
podemos cambiar completamente las condiciones geográficas ni. aumentar la .corrien-
te de agua que TeCÍlJe }¡:¡. regiÓJ} la Pudimos, entonces, reducir e} I'lO!Tiaclismo
en en que polfticos,pero n,oen cuanto erá.consec11Em-
cia de factores .,climáticos. Entre las modificaciones que hemos coñstátado ·algunas
son-muy importantes: tendencia a reducir las migraciones, decadencia de la cría de
camellos, crecimiento, en cambio, de la cria de bueyes, progreso de cultivos, tenden-
cia a construir casas, progreso del lujo, progreso. del- indiviciua1ismo en,Ja.familia,
liberación de la familia con respecto a la tribu. Pero el verdadero problema continúa
siendo el equilibrio entreJa-ganadería .. y.Jª .. Y. de los
intereses de los bosques con }()s de la industria pastoril.
En el fondo, la ovino Es
muy probable que se puedan llegar a aumentar los recursos hidráulicos de las este-
pas, a utilizar mejor los pastos, a producir carne y lana en mejores condiciones, a
acrecentar notablemente la cifra de ganado ovino.
En síntesis, hay que ocuparse de los bosques, de Jos cultivos, de los Pastores.
El interés de los bosques debe estar siempre antes que ningún otro. 'agricultura
debe preferirse a la ganadería siempre quesea posible." · ·--- · , __
Lª_!l.§.i_milación constituye el objetivo de la colonización en la perspectiva
evolucionista:- o·sea:la entrada de todas las sociedades no occidentales en la órbita
de la "civilización ' . ·
·-Se adopta una actitud de desilusión ante la resistencia de los colonizados y
27
se afirma la necesidad de un paso gradual y mesurado del viejo estado a la civi:-
lización.
N o queremos que se entienda nuestra postura como una mistificación del
Paraíso Perdido, donde todo fue mejor. Nuestra apreciación del ejemplo anterior no
implica ninguna ''huida etnográfica" hacia un pasado indeterminado en el cual el
hombre era permanentemente feliz.
Pero sí que se const9:tE) que la supone.en todos
los casos el pasaJe de una economía de subsistencia o de excedente relativo a una
economía basada en la producción dé excedente para el.mercado irionopoÚsta. y
que esto conducirá a cambios radicales en las relaciones eCológicas, en las relacio-
nes de producción, en los contenidos culturales .. e ideológicos dé esas relaciones.
Ademas, reiteramos que la penetración colonial supone dos procesos conjun-
tos: la.J:mro:pi_a_?ión y deJa tierra y la producción de mano de obra
barata. Estos procesos se sostienen sobre los siguientes· supuest()s: a) Considerar
lo como si no pertenecierl:l. a nadie; comó-·si las áreas no estuvieran
y por otros grupos. b) Invocar causas legales. Derechos creados
p_or la europea. e) Legitimar los hechos de apropiación por la superio-
los europeos y por la incapacidad de los pueblos no europeos.
. la señalada por Bonte, en la que se co:rg;olida
el_ sistema correspondería, en la etapa de pensamiento
etnolog¡co, el pasaJe. del evolucwmsmo al funcionalismo.
EJ .funcionalismo va a surgir en el seno mismo de la ideología evolucionista
como la necesidad que tiene la colonización de conocer las instituciones locales
para lo cual se requiere el análisis de las estructuras sociales i!ldígenas. '
. . . de mi adhesión dogma de la "ignorancia
pnnntiva , no remego por completo del evoluc10msmo. S1go creyendo en la evolución
siguen interesándome los orígenes, el proceso de desarrollo, pero veo con claridad
vez m.ayor que las respuestas a todas las preguntas del evolucionismo deben
denvarse directamente del estudio empírico de los hechos e instituciones cuyo desa-
rrollo pasado queremos reconstruir".
20
. B. el antropólogo inglés que va a dar fuerza y carácter a esta
cornente funcwnalista. Por eso nos parece que su opinión expresada en la cita
anterior es para demostrar que las rupturas científicas y/o ideológicas
no son taxativas y que se trata más de cambios de enfoque antes que de cortes
radicales.
En . caso que se deja sobre todo el aspecto conjetural
reconstruct1v1sta del evolucwmsmo en pQs dE3 un ar1á:Jisis empírico de los hechos,
y que va a devenir análisis sincrónico.
La técnica de "trabajo de campo" se va a imponer para cumplimentar los
objetivos del - -- -
El método funcional va a poner su interés en las relaciones existentes entre
costumpres, instituciones y aspectos culturales.
El antropólogo deberá ahora permanecer largamente sobre el terreno para
comprender a la sociedad en su interioridad.
28
"El antropólogo debe abandonar su confortable posición en una hamaca, en el
porche de la misión, del puesto gubernamental o del 'buganlow' del plantador donde,
armado de un lápiz, de un cuaderno y, a veces, de whisky. y soda; se ha habituado
a compilar las afirmaciones de informadores, a anotar historias y a llenar hojas
enteras de textos salvajes. Debe ir a las aldeas, ver a los indígenas trabajando en los
huertos, sobre la playa, en la selva;··debe navegar con .ellos ..hacia los lejanos bancos
de arena y las tribus extrañas, observarles en la pesca, en la caza y en las expedi-
ciones ceremoniales en el mar. La información debe llegarle en toda su plenitud a
través. de .. sus propia.s. f;Obre la indígena, en lugar de venir de
informaciones reticentes, obtenidas con cuentagotas en conversaciones ...
La Antropología al aire opuesta a la recopilación de datos extraídos de
rumores, es un trabajo difícil, pero támnién de un gran interés.
1721
·
Así postula Malinowski que debe ser recogida la información en función de
su mejor validez.
Y esos mismos acordes resuenan en el ejemplo que extraemos· de una mo-
nografía antropológica sobre los pastores nómades, publicada en 1947.
"Apresurémonos a observar hoy la existencia de los pueblos nómades del
desierto. Ya que están amenazados, si no es de muerte, al menos, de un gran debi-
litamiento, por el progreso de la civilización industrial, que se propaga incluso hasta
esas soledades. El automóvil, el avión, las perforadoras de petróleo, las tuberías,
transforman cada día los desiertos y le dan una idea extraña.
La cría del camello, sobre la que se basa toda la economía pastoril, pierde una
gran parte de su interés a partir de la solución de los grandes problemas económicos
que había producido la guerra universal (se refiere a la guerra 1939-45). Ya que el
camión o el automóvil reemplazan definitivamente a las caravanas.
Los motores de las bombas de agua irán a buscar el agua a las profundidades
más lejanas del suelo y harán surgir la vida sedentaria en los lugares sin cultivos,
en los que hasta el presente la hierba misma se rehusaba a florecer después de las
lluvias.
Es posible, sin embargo, que aun por algunos años, aquellos cuyas costum-
bres vamos a describir aqui, guarden en sus campamentos la ilusión de poder con-
servar bien que mal la herencia de sus mayores, gracias a la riqueza nueva e ines-
perada que traerá a sus jefes la explotación del petróleo.
Pero, desde ahora, todo el sistema social, intelectual y politico que cubre su
existencia está condenado a muerte.
Esta consideración, un poco fúnebre, da un aspecto patético, que es un encan-
to más a la vida de los pueblos del desierto. .
Los que van a morir representan el legadode _generaciones de héroes.
Se reclaman descendientes de Antar o de Hathem Ettay, generosos ancestros de la
noble raza de Qahtan. Con ellos desaparecerá una gran tradición de la humanidad.
Es necesario decirlo: sólo en· el .. secreto de .la vida beduina
haciéndonos por_ un, pastor. Tenemos que esforzarnos por
comprenderlos, como.lo hacen.los heduino.s;_abandonar nuestros
prejuicios, nuestra man.ex11 el.tiempo, de. dividir. el espacio, de prever el
futuro; de juZgara y las. cosas. Es al precio_de este esfuerzo de mimetismo
que -nos ·sera posible descubrir bajosus s_órdidos, todo lo que comporta de
pesar de su la civilización del desierto. "2:1
La Antropología, con el funcionalismo, deja de ser el mirador de la civiliza-
ción ante las costumbres "aberrantes". Es el mirador de 1ª sociedad industrial ante:
la vida auténtica. Es una "huida romántica", lejos·ae-hi cultura uniformada (seme.':
ianza en algúnos aspectOs con el Iluminismo del siglo
29
Para el antropólogo que quiere construir una imagen fiel de la sociedad
indígena se impone la necesidad de "vivir lejos de los blancos, en completa convi-
vencia con indígenas". Vivirá entre ellos como un miembro más de su sociedad.
El/ rompe el mundo blanco, más por razones metodológicas
que romantlcas, como se mamfiesta en los ejemplos que acabamos de leer. Trata
de abolir su de europeo para hacerse una mirada desencarnada, objetiva,
pero sobre todo mirada no observada, no percibida
. En la Antropología funcionalista el punto de vista comparativo se esfuma y
deJa lugar a estudios monográficos sobre culturas que contienen lo que es necesario
pafa su coil1prensión. · - ·- · - -
- ·-ElfUiiCioñaJismo se define por contraste con las otras corrientes que lo han
precedido.
"Mientras no haya una teoría en el verdadero sentido empírico es decir una
teoría que sirva de guía y orientación al observador, no puede una investi-
gación directa efectiva, pues las teorías conjeturales y reconstructivistas tienen una
influencia nociva directa sobre la investigación. El teórico reconstructivista como el
y el difusionista, se conduce ,a,nte cáda'élementó de cultura 'como un
extrato ante el'cántexto en que tal elemento se halla. El evolucionista se interesa
principalmente ante que se .a.!lt.oJ::i!l :;;11pervivencias de una época pasa-
da, en tant?_ que el dfrusiomsta ve_ante todo una transferencia mecánica importada
de on:a geografica. El uno traslada lós hechos a Un tiempo pasado, el otro al
distante. Pero trasladan los hechos lejos del contorno real en que viven. De
todos los de cultura, la idea, la costumbre, la forma de orga-
mzaClon, la palabra, tienen que salir de su contexto y fijarse en cualquier esquema
jmagin8ri o."
23
.
Retomando, entonces, lo expuesto, la mirada, la concepción funcionalista con
respecto a los pueblos colonizados era una mirada que penetraba en la interioridad
de esas culturas, conllevando un relativismo implícito, mllcha..s veces con una ac-
titgd romántica semejante a laconcepcion ilui!linista: · · -·· ·· ·-
?ien, e!ecto el medio ambiente colonial so"ore el surgimiento
del func10nalismo bntanico? Evidentemente, no se trata de una relación mecánica
ya que otros regímenes coloniales europeos no consiguieron producir escuelas de
a?tropología semeja.J?-tes. También hay que contar con la política del gobierno in-
directo como progenitor de la antropología funcionalista o de otra clase.
La perspectiva funcionalista, fue un experimento de análisis sincrónico que
tuvo s.entid? también en de la.historia intelectual de la disciplina y que
produJO rr:eJor.es etn?grafias que cualqwera de las formas de aproximación prece-
dentes. Ciencia Social del presente sincrónico que llega a su culminación en el
funcionalismo contemporáneo. Que abandona la optimista confianza en el progreso
y l.a. ree;nplaza J?Or el del orden y la cohesión. Incorporando la norma del
ut1htansmo social: Utihdad para la sociedad.
.:::. . LQ§ ___antr.op.ólogos .. de. ..este período pretendieron ser_ _ _?.l gobierno colo-
mal. Algunos lo fueron, otros no. Ya sea por haberse mantenido en un nivel aca-
démico o porque no supieron implementar adecuadamente conocimientos en pos de
una aplicación.
Este supuesto paréntesis que supuso el funcionalismo con respecto a la
de superior/inferior adjudicados a Occidente y a los pueblos colonizados
respectivamente, resultó breve. Breve y restringido a los ambientes académicos, ya
30
que la ... ...e._s¡>ecial, siguie-
ron maf1teme{ldo J!fl1:!CQP.Ci.?P<:l()f.l eyql_t:J.(:IOfi,IS.ta. en lo que hac€l a la valoraCioñ"-delos
grupos etnográficos. ·
A partir de la Segunqa Guerra _l\t:lundial, se abandonan las concepciones
relativistas (por el conjunto de la sociedad y también en el ambiente académico de
las ciencias sociales), se asume un neoevolucionismo que mide el adelanto de las
sociedades humanas por cantidadJe-energía'coñsti.mida porhabita11te. Y el mundo
queda dividido en ¡>aíses "desarrollados" y- -páís.és -- · '
ll. 1. El modelo antropológico clásico
¿Qué queremos decir cuando hablamos M_o<;lelp_ Antropológico clásico?
¿Por __M_Q_del_Q_? ,_¿y por q11_é Antropológi<::o y Qlásico? · · · -
Hablamos de Modelo porque pretendemos explicar y no meramente describir
lo que produjo la en que rompe con lo precien tífico y se
c9.mo.ciencia. · · - · · · · - ·
Explicar científicamente un fenómeno, en este caso la producción antropo-
lógica en un momento determinado de su historia, es establecer un esquema con-
ceptual o modelo abstracto. Se trata de establecer una relación de representación
(re-presentar: hacer presente) entre dos sistemas de los cuales uno es más concreto
en relación a otro más abstracto.
No obstante, no existe la explicación radical, total y definitiva de un fenó-
meno. Sólo tiene un sentido relativo.
Las relaciones en los modelos sen establecidas por un verdadero trabajo de
abstracción y por una comparación conscientemente realizada.
Y lo que se pretende con una explicación vehiculizada mediante la formula-
ción de un modelo es buscar la intelección de los principios ocultos de las realida-
des que interpretan.
.. Además, com<J-diee Bourdieu:
24
"En el uso corriente, el modelo proporciona
el sustituto de una experimentación a menudo imposible en los hechos y da el
medio de confrontar con la realidad, las consecuencias que esta experiencia mental
permite separar completamente aunque ficticiarriente."
Y agrega: "observa Lévi-Strauss que la ciencia __social gJjguaL que la física
no se construye a partir de los datos de la sensibilidad: el objetivo es construir un
moaelo-;·-estudiafsus··p'fópíedades·y-Ias-diferérites maneras en que reacciona en el
laboratorio, para aplicar seguidamente esas observaciones a la intepretación de lo
que sucede empíricamente.
25
La analogía entre los dos órdenes, el empírico y el del modelo se establece
no entre "cosas" que se ofrecerían. a la percépcióri ingenua, sino entre objetos
conquistados contra las apariencias inmediatas y construidos mediante una elabo-
ración teórica.
---Las hipótesis, los modelos, las teorías de todas las ciencias "se contruyen con
un trabajo que opera mediante la crítica y la destrucción de los sistemas nocionales.
La práctica científica se define doblemente como una práctica de producción de
conceptos y de destrucción de la ideología de la que nace y de la que permanen-
temente la acompaña."
26
Por eso, porqne la práctica científica consiste en la destrucción de la ideo-
logía de los modelos que la anteceden, entendemos que interpretar ideológicamen-
31
te un texto, una práctica social o un conocimiento científico como es nuestro caso,
consiste "en establecer un nexo significativo entre los contenidos manifiestos del
texto, de la práctica, del conocimiento y una variable o un conjunto de variables
que forman parte de algún modelo del sistema socio-cultural".
27
Los productores del fenómeno social que se analiza sostienen valores vincu-
lados a las variables que se han tomado en cuenta. Y el análisis del fenómeno se
orienta a descubrir en él una cierta "concepción del mundo", o una determinada
imagen de la realidad (o de un sector de la realidad), concepción o imagen que se
explica en términos de la identidad social de sus portadores (productores-consumi-
dores).
Hasta aquí tratamos de aclarar los elementos acerca de los modelos en las
ciencias que pueden sernas de utilidad.
En el comienzo, al encarar este capítulo nos preguntamos también por qué
hablábamos de un modelo antropológico y clásico.
Antropológico porque es el modelo que se construye desde la disciplina que
ejerce)nos, la Antropología, tal como la caracterizamos en páginas anteriores, y
Clásico porque es el Modelo Antropológico que se construye en una época en que
nuestra ciencia se COJ;lS_o!ida, acumulando un corpus de datos y un corpus teórico
que vaa merecer-el reconocimiento de la comunidad Científica dentro de las Cien-
cias Sociales.
Y Clásico también porque ese Modelo va a incorporarse a la cotidianeidad
de los actores de la sociedad en su conjunto, como el resumen de contenido de las
ideas acerca de los "conjuntos sociales antropológicos".
Va a resultar, además, muy costoso en tiempo y esfuerzo producir la ruptura
de ese Modelo, de esa "concepción del mundo" en lo que hace a los pueblos colo-
niales, o conjuntos sociales antropológicos".
El Modelo Antropológico Clásico se construye, es foriJlulado, desde nuestra
disciplina en los años 60-70, después de que la descolonización mund<?permite
ejerc'e(la y construcción va a ir
sufñendo."Ias.consabidas modificaciones. Quienes comienzan a formularlo van a ser
sus propios·· últimos usuarios. (L. Strauss: Antropología Estructural, cap. XVII.
Eudeba, 1984).
En síntesis, el Modelo AJ1tropQ.l9g:iGo.Clásico es una construcción científica,
abstracta, formulada en la para explicar la
' · producción antropológica desde fines del siglo XIX hasta después de la Segunda
• Guerra Mundial::. -- ..
Este Modelo ha sido formulado aunque sea parcialmente en los escritos de
Lévi-Strauss (1958), de Redfield (1953) y críticamente en Balandier (1958), Mercier
(1966), Leclerc (1972), entre otros. .
En nuestro país, E. Menéndez sistematiza con claridad este Modelo. Y no-
sotros recurriremos a esa sistematización.
28
Queremos, señalar, en primer lugar, la unicidad del Modelo a pesar de ·la
existencia de diferentes tendencias teóricas a lo largo de 150 años de antropología:
difusionismo, evolucionismo,
29
historicismo de Boas, funcionalismo de Malinowski,
estructuralismo de Lévi-Strauss , etc.
Por encima de esas diferentes corrientes, existe una forma común, un mo-
delo común en e1 antropólogo de percibir la realidad sociocultural que_analiza.
Esta característica que supera momentos historicos concretos· y· té'ndencias
nacionales debe ser colocada en función de. dos situaciones: una, "la de
32
análisis", 9-ue tradicionalmente ha tenidQ _e1. ?-ntrqp_ó.logo, .. lacomunidad nativa,
otra, el ongen y desarrollo del objeto de la Antropología, fundamentalmente a
través de una perspectiva unificada por parte del observador, es decir, la situacion
colonial, que caracterizáramos en páginas anteriores.
El tipo que aborda la Antropología va a orientar sus teorías
generales-.------·
El antropólogo opera sobre sociedades de reclucidas que fueron
por largo tiempo ignoradas po-r los 'demás· éspecia!istás de las--ci{ni.ciá.S: spciales. Ha
1·elevado parte de su comprensión de la realidad social, justamente a ·partir de
sociedades constituidas por no más de.250 a LOOO personas.
Leemos en Linton, en su- ú·aba]o sobre los Cómariches:
30
Un pequeño grupo de campamentos o familias, se reunía unas cuantas veces
al año, en los períodos de abundancia, para danzar. E1 mayor número personas
que se reunía de 200 a 300 y- sus reuniones duraban tres o cuatro días, de
acuerdo con la cantidad disp()nible de alimentos. Esto fue lo más cercano a la orga-
nización de una
En la misma obra de Kardiner, se incluye uh estudio de Du Bois titulado
"Los Alorenses":
31
\
"El valle tiene una población relativamente densa; dentro de un radio de 1600 m
hay habitantes, divididos en cuatro aldeas con sus ]J'ecfiieños ·-caseríos.
ATIMELANG se encuentra en la parte oriental del valle y tiene dos caseríos adscriptos.
FOLAFENG y F ARAMASANG. La población total es de 180 habitantes. La aldea de
LA\V ATIKA está conectada íntimamente por relaciones de matrimonio con la de
ATil\IIELANG y su población se distribuye en tres caseríos en las accidentadas lade-
ras de la cañada de LIMBUR, por bajo del nivel del valle. En la parte occidental del
valle existen otras tres aldeas: DIKIMPE, con una población de 114 habitantes,
ALURKOWATI, con 95 y KARIETA con 56. Los 55 habitantes restantes viven en
chozas aisladas".
\Es. esta __ unidad de. análisis, reiteramos, una de las situaciones que va a dar
la impronta básl.ca .. de:Ias ·c'ij:rªc::terísticas que el modelo tiene más allá de las
diferentes Esta particularidad se podrá ir de-
mostrando a medida que detallemos las distintas variables del Modelo.
Distinguimos en el Modelo Antropológico Clásico dos dimensiones, la dimen-
sión _dimensión con sus correspondientes interrelaciones.
La Dimen--sión--Teórica· está'-1ntegrada por un conjunto ·de variables que se
corresponden con una determinada concepción de los conjuntos sociales antropoló-
gicos, como ya señaláramos en páginas anteriores. Estas variables Objetivi-
dad, de.lo cualitativo, Totalldad, -Homogeneidad, y
Relativísmo· cultural.
El prE;teQde ser obje_tivo.
" ... no se trata solamente de una objetividad que permita a quien la practica
hacer abstracción de sus creencias, preferencias y prejuicios, porque una objetividad
semejante caracteriza a todas las ciencias sociales... el tipo de objetividad a que
aspira la Antropología va más lejos: no se trata únicamente de trascender los valores
propios de la sociedad o grupo al que pertenece el observador, sino _p:iás_ bien de
trascender sus "métodos de pensamiento", de alcanzar una fotmulacion válida no
33
sólo para un observador honesto y objetivo, sino para todos los observadores posi-
bles" (L. Strauss. "Antropología Estructural", p. 327).
Y por "trascender sus métodos de pensamiento", entiende Lévi-Strauss ela-
borar intr()ducir nociones q§. __ __y:. __tiempo, de
·aLpensamiento del ohservador, del antropólogo.
Trascender sus métodos de pensamiento pero a la vez considerar la existen-
cia del principio de la "identidad del hombre". Por este principio el etnólogo estaría
en condiciones de desCiftar-desdáuriávariante cultural los mensajes de otra va-
riante, contando con lfis reglaS de transformación que pasar de un_.código
a otro. "La existencia de este metacódigo es liria córidiéión de posibilidad del cono-
cimiento antropológico y consistiría en el repertorio finito de operaciones formales
que expresa las leyes mentales de la especie". Serían esas invariantes las que
permitirían conocer lo diferente.
tiene un nivel de objetividad. La ciencia occidental se origina
como tal en la etapa reriacentista-revolucíón industrial, se genera a partir de lo
que podemos llamar una concepción del mundo religioso, es decir, se podía llegar
a conocer a partir de lo religioso, desde lo religioso. Cuando comienza la disolución
de esta organización religiosa, con la irrupción del mundo laico, se genera otra
posibilidad de conocer. Occide11teva a encontrar las raíces de lanueva posibilidad
de conocer en el sujeto, en la dimensión psicológica e indiViduál. Los fundamentos
del conocer en estructura psíquica, en el yo __ s9_lo y_ estar
subordinado a un--grtrpo--que.1o--deterinine y condíc1one. Los parámetros objetivos
se encuentran dentro del sujeto. Y ése va a ser el fundamento de objetividad de la
mayoría de las ciencias durante el siglo XVIII y parte del XIX.
En el siglo se plantea que esta objetividad es menor._ p::;trª)::ts ciencias
humanas y- .. que . para las naturales. · -·-- ..
Ya que mientras que a conocer eran objetivos, ajenos a la propia
persona, como se_cor1oce algo que está-muy fuera de uno, en esa externidac! se tiene
el patrón que de alguna manera garantiza la objetividad del conocimiento.
El problema se plantea cuando, a partir de la revolución industrial, la
Antropología y la Sociología se ponen a conocer al sujeto en sí mismo, a la sociedad
que realimenta· a ése Entonces ya no se trata de que el sujeto conozca la
piedra, ni la fórmula química, sino _que (!orn,ienza ª- Jª jnterioridad de lo
social.
Y ahí comienzan las famosas discusiones respecto del conocimiento com-
prem;iyo 9 explicativo en Sociología, Antropología y Psicologúi; explicar, conocer
__e.:r desde adentro. Este problema que domina los
15{r8ños de desarrollo del conocimiento en Ciencias Humanas, es resuelto por la
hAntropología de la siguiente manera: asume a la objetividad como un conocimiento
f:desde afue!a,. conocer a partir de otro gr11p0 social, no desde adentro del propio
;;\grupo.-lE'ñ-don(:fé büsca la externidad? La busca en otras culturas. Se va a superar
i la instancia "de que yo, como sujeto que conozco desde adent:ro, conozco con mis
categor.(ªs. a.priop". Se supera identificando a la objetividad con pueblos que están
fuerá--dé la propia cultura.
Entonces el sociólogo, el psicólogo, el geógrafo humano, el historiador, que-
dan como los subjetivos, porque siguen conociendo en la interioridad de su propia
cultura, mientras que el antropólogo -siempre según la formulación de Levi-
34
Strauss- se libera de esa su ?bservación 9ue no
le permite ver las estructuras con se maneja.
La manera de acceder a las estructuras inconscientes de los "otros" es ha-
cerlo comparativamente. ajenas a nUE;stra
propia sociedad. P?demos. ilustrarlo con 1o -por -otro
perteneciente-a-una cornente diferente de la de Lev1-Strauss. plantea
el mismo problema de objetividad del antropólogo y lo hace de la forma:
Si se tiene que estudiar la cultura mexicana, lo
teñirá .. propios. patrones, aunque se trate de tener) a. prop1a cqnc1encm al
descubierto. La única forma de poder llegar a un conoc1m1ento total donde. se
establezca·tlh control comparativo es que haya tres o cuatro de.dife-
rente nacionalidad y_ -·ªe culturas. muy· diferentes: ··ne· tal manera _q_ue en la
realimentación éompárativa, cada uno, de algunamanera, l:=.t .S'?-?-
jetividad que el otro pone en el objeto. Es que si se- qüiete la fam1ha
norteamericana· se hará a u11. l.:llJ un I1lg"eTiano, etc ..
Ahora de todos los cientfficós sociales, e1 antropólogo es 'el qúe sostiene
una relación más 'inmediata con el objeto; el antropólogo convive con el objeto, ¿qué
implica convivir?: .. __ en e_l_ con el otro, ":!
entonces esa subjetividad la va a desarrollar en la Planteado
nunca se podría hacer Antropología dentro de la propia soc1edad, de la propia
cultura. Y en estos momentos en que los grupos etnográficos \l'an
·sobre quiénes se va a ejercer la objetividad del antropólogo?,· ¿sobré una ilusión
de grupos que desaparecieron? Y ésa es e,n el planteo :
de Lévi-Strauss. El anuncio del fin de la Aritropolog¡a. . , ·
Esa a las sociedades y culturas
que ha elegido estudiar puede a a. .propia sociedad .. En una
fórmula que sería más o menos as1: pretenswn de
__ ___si__ . . . . - .
A fines de los años '50 surge la sigwente cntlca a la objetividad as1 defimda
del antropólogo.
Es la crítica que va a partir de los propios"objetos" que se
sujetos de conocimiento, se _conocen,.al·mismo tiempo que __ a-la -hberacwn.
Por el __ .. los
años '50 cntica el pretendido obJetiV1Srr1(). a11,tro.polog¡co, planteado en termmos de
Levi:.Strauss.
:._.Según Fanon, el proceso colonial dependientes con:
dujo a las culturas colonizadas a un replegarse, a un en SI
mismas. Es decir, frente. a la invasión, que suponía Ja ... expohacwn. en los
sentidos -desde lo económico h8:sta lo cu_ltl._lrªl-, los grupos lhtmªdo_s etqggr_a,ficos
(Ghana, Argelia, Vietnam, etc.) se-repliegan sobre (
de tal manera que dan al colonizad()!_J10
para poder co_n.vivir. ·
De acuerdo con Fanon, el pueblo, la mujer, la familia
dentro de
pero en la medida·enque se conecta con el colomzado:r,lo que le da es lo qu_e este
quiere que dos __ colomzador
y otro __
. Así los argelinos consideran que:
35
"Entre las cosas incomprensibles del mundo colonial es citado abundantemen-
te el caso de la mujer argelina. Los estudios de sociólogos, islamistas, juristas abun-
dan en consideraciones sobre la mujer argelina.
Ya sea que se la describa como esclava del hombre o como soberana incues-
tionable del hogar, el status de la mujer argelina es motivo de discusión entre los
teóricos.
Otros, igualmente autorizados, afirman que la mujer argelina "sueña con
liberarse", pero que un patriarcado retrógrado y sanguinario se opone a su deseo
legítimo.
Es un dato constante entre los intelectuales colonialistas, el de transformar
el sistema colonial en "caso sociológico". Tal país, dirán, solicitaba, requería la con-
quista. Así, para tomar un ejemplo célebre, se ha descripto un complejo de depen-
dencia (psicológico) entre los malgaches.
La mujer argelina es "inaccesible, ambivalente, con un componente masoquis-
ta". Son descriptas conductas precisas que ilustran esas diferentes características.
La verdad es que el estudio de un pueblo ocupado, sometido militarmente a una
dominación implacable, requiere garantías diñciles de conseguir. No es solamente la
tierra la que está ocupada, no son sólo los puertos y los aeródromos. El colonialismo
francés está instalado en el centro mismo del individuo argelino y ha emprendido un
trabajo incesante de expulsión de sí misrno, de mutilación racionalmente perseguida.
N o hay una ocupación de territorio y una independencia de las personas. Es el país
global, su historia, su pulso cotidiano los que son cuestionados, desfigurados, en la
esperanza de un definitivo aniquilamiento.
En estas condiciones, la respiración del individuo es una respiración ob-
servada, ocupada. Es una respiración de combate. De ahí que los valores reales
del ocupado adquieran, rápidamente, el hábito de existir clandestinamente. Fren-
te al ocupante, al invasor, el ocupado aprende a esconderse, a ser astuto Al escán-
dalo de la ocupación militar, él opone el escándalo del contacto. Todo encuentro
entre el ocupado y el ocupante es mentiroso". (Fragmento de "Resistencia Argeli-
na", periódico del Movimiento de Liberación Argelino del 16 de Mayo de 1957,
citado por F. Fanon).
32
Según este planteo, la ciencia occidental sólo habría podido captar de los
grupos ex,tema y d€)Ci¡",]Jl_ imagen que
el colonialismo le € en su proceso de relación. Plantearía que todo
lo que la -.Aiitrop-ológí:;i y las deln.ás_ cier1cias humanas han relevado respecto de los
países colonizados es_falso, ya que lo-que-ha recibido h()_es más--que lo superficial.
De alguna manera, el planteo ).?: totalidad del conoci-
miento __ a.ntropológico. ·
planteo es uno de los núcleos fundamentales de lo que se podría llamar
la teoría.so_cial_ corrientes populistas: es decir, cuando un grupo social es
colonizado .el-grupo __ se repliega sobre
su alcanza la autenticidad nacional, racial, étnica en sí mismo
y después reactúa contra el opresor, como una totalidad indiferenciada,
homogénea e__indiscriminada. · · - ·
·Erplanteo de Fanon es un planteo político, pero, es menester insistir, esta-
blece una críticª radical al relevamiento operado por el antropólogo. Frente a esta
crítica ¿qué los antropólogos?
La Antropología británica plantea que el término medio de permanencia en
el "terreno" para realizar un relevamiento antropológico_ € .. aftos; el antro-
pólogo coactúa, tiene un status _ _que_p.:cetem-
de conocer, -pel"ó -el grupo reactúa de una manera determinada, contra todo cuerpo
36
extraño que pretenda incorporarse; lo que es que aquí hayque recuperar la
__ _ U na cosa -esreCfiazar ·- ·suje.to viene,
toma la entrevista y aesapafece, y otra COSa es el rechazo de un_ mdiVIduo que
comienza a vivir y se queda dos ese gJ:_UP.c>: Un antropólog?debe recuperar
el conocimieñt()Cle ·la totalidad que lo co;rno __persona. -- . - -- --
-Tambíén ..aparéc€). erprindpío de la reciprocidad en el trabajo de campo. Es
en esta dimensión donde adquiere relevancia, en cierta medida, el hecho cualita-
tivo que significa para el ant:cop.ólogo_la __ .. §tggg:r:@_co.
En Evans-Pritchard
33
se evidencia la importancia de las observaciones de
Fanon cuando relata sus dificultades para obtener información a causa de proble-
mas de desconfianza y hostilidad motivados por violeJ::ltia ..colonial
concretas. Pero, a diferencia de éste, se muestra también la posibilidad de acceder
al conocimiento de la cultura a estudiar.
"lVIi estancia en Muot dit (¡:¡.ldea del_Sl1dlin) fue. feliz y productiva. Entablé
amistad con que trataron de enseñarme su lengua y mostrar-
me que, aunque fuese un extráfro, no me consideraban molesto.
Cada día pasaba horas pescando con aquellos muchachos en los lagos y con-
versando con ellos en mi tienda. Empecé a sentir que iba recuperando la confianza,
y me habría quedado en Muot dit si la situación política hubiera sido
Fuerzas del gobierno rodearon nuestro campamento una mañana al amanecer, hicie-
ron registros en busca de dos profetas que habían sido dirigentes en una rebelión
reciente y amenazaron con tomar más, si no les entregaban a los profetas. Me sentí
en una posición equívoca, pues aquellos incidentes podrían repetirse ...
... En cualquier época habría sido difícil hacer investigaciones entre los nuer
y en el período de mi visita se mostraban extraordinariamente hostiles, la
reciente derrota que les habían infligido las fuerzas gubernamentales y las medidas
para garantizar su sometimiento definitivo les habían provocado profundo
resentimiento.
... los nuer son expertos a
no ha vivido uno con varias fru¡;;tran constantemente toda
clased·e'esflietzos"para deduCir los 'hechos más simples y para aclarar las prácticas
mas . --- - '
Y E. Pritchard transcribe un diálogo para demostrar la afirmación anterior:
Yo: ¿Quien eres tú?
Cuol: Un hombre
Yo: ¿Cómo te llamas?
· Cuol: ¿Quieres saber mi nombre?
Yo: Sí.
Cuol: ¿De verdad quieres saber mi nombre?
Yo: Sí, has venido a visitarme a mi tienda y me gustaría saber quién eres.
Cuol: De acuerdo. Soy Cuol. ¿Cómo te llamas tú?
Yo: Me 11amo Pritchard.
Cuol: ¿Cómo se llama tu padre?
Yo: Mi padre se llama también Pritchard.
Cuol: No. Eso no puede ser cierto. No puedes llamarte igual que tu padre.
Yo: Así se llama mi linaje. ¿Cómo se llama tu linaje?
Cuol: ¿Quieres saber el nombre de mi linaje?
Yo: Sí.
37
Cuol: ¿Qué harás si te lo digo? ¿Te lo llevarás a tu tierra?
No quiero hacer nada con él. Simplemente quiero conocerlo, puesto que
estoy VIVJ.endo en tu campamento.
Cuol: Bueno, somos los Lou.
Y o: N o te he preguntado el nombre de tu tribu. Y a lo sé. Te pregunto el
nombre de tu linaje.
Cuol: ¿Por qué quieres saber el nombre de mi linaje?
Yo: N o quiero saberlo.
Cuol: Entonces, ¿por qué me lo preguntas? Dame un poco de tabaco.
En esta dimensión puede recuperarse una instancia, que parcialmente su-
pera las críticas de Fanon, aunque no totalmente.
Por todo lo dicho, señalamos que ante una monografía antropológica corres-
asumir una "crítica de fuentes", analizar y tener presente la situación
co;r:creta en la fue recogida la información para realizar la monografía
o descnpcwn de ese conJunto social.
. a de "Objetividad", que integra el Modelo Antropo-
logico Clasico, que, dentro de la pareja cognoscente, el sujeto que
conoce no prescmde de sus métodos de pensamiento de una manera taxativa tal
como la formulación clásica postula; sin embargo al abocarse al estudio de 'una
i s?ciedad distinta de la suya, el antropólogo utiliza pautas de relativismo que, si
bien no lo colocan en un lugar neutro de observación, le permiten efectuar una
aprehensión original de su objeto de conocimiento.
Por su parte, el sujeto que es conocido, "el otro cultural" la comunidad
colonizado, se resiste _a_ ser J!(>'ñ9cidq;8li.15e,g()f ___ con ese
. se va a ejercer poder sobre él. Resistencia, que no invalida en su
totáliaaa que tener en cuenta para la eva-
luación de ese saber.
Por otro lado, como no hay "punto final" en la historia de las ciencias las
vicisitudes de esta "objetividad" están presentes en la formación de los
gos puesta en acto en el momento de ejercer como tales.
O sea, que se. le reconoce la peculiaridad de mira al antropólogo, pero dán-
dole su alcance debido. Lo que en palabras de Popper
34
sería:
en alguno negar que debemos a la Antropología Social e1
des_cubnm1ento de cosas mteresantes e importantes, ni que es una de las ciencias
sociales a la que mayor éxi_to ha acompañado. Reconozco asimismo de buen grado
que para los europeos deJa de ser altamente interesante y atractiva la posibilidad
de ?bservarnos. Y exammarnos a nosotros mismos a través del prisma del antropólogo
social_. bien, aunque prisma es quizás más coloread'J que otros, no por ello
es mas El antropologo no es ese observador de Marte que cree ser y cuyo
social mtenta representar _no raramente ni a disgusto; tampoco hay ningún
motivo para. suponer que un habitante de Marte nos vería más "objetivamente" de
lo que por eJemplo nos vemos a nosotros mismos."
extensi?n de esta variable de objetividad ha quedado dentro de la
antropológica, la detección, la consideración de lo obvio.
para un antropólogo ha pasado a ser el plantearse que las
cosas mas diflciles a las que se puede llegar a acceder son las más obvias es decir
las cosas cotidianas y "normales". Lo obvio es lo qu¿ se levanta en el
38
uno, en de uno o contra uno. Uno tiene que empezar a reconocer que existe
para uno rmsmo.
Menéndez désarrolla el siguiente ejemplo de lo obvio: una cosa simple una
cosa sabida por todos es que según el grupo o clase social a la que se
se muere de determinada manera; este hecho tan obviop ha accedido sólo
temente a los encargados de curar y de enfrentarse con el problema de morir -
los médicos-. También se mostraba oculto para los científicos sociales y en gene-
ral, para nuestra cultura como personas. Es decirp el hecho de que la gente de clase
bsja sea atendida y muera de una determinada manera, en un hospital de deter-
minado tipo; y que la gente de clase media (haciendo categorías muy amplias),
pueda morir de otra forma, ha sido puesto al descubierto últimamente por los
etnosociólogos y antropólogos.
En un trabajo de investigación, David SudnoWS analiza en los EE.UU. dos
estructuras hospitalarias para pacientes desahuciados muy diferentes. Trabaja
seis meses en cada uno de esos hospitales: un hospital para gente de bajos recursos
y un sanatorio privado. Sudnow toma el rol de antropólogo dentro de esos grupos
y releva las relaciones que los médicos tienen con los pacientes y con las famili.as
de los pacientes. Las conclusiones a las que llega indican que las relaciones esta-
blecidas por los médicos _con sus pacientes; muy
a acetera.r el proceso de muerte o de clU'ación <Ieesos ael tipo de
material que estudia Sú.d.D.ow está· lo- que- recoge,- 'por ejemplo, en las guardias
hospitalarias. En la guardia del hospital para gente de bajos recursos (negros y
puertorriqueños) existía una especie de diccionario que recuperaba el léxico, o sea
las formas idiomáticas, que estas personas de clase baja y de origen racial negro,
tenían para referirse a sus enfermedades incurables. Este léxico se pasaba de año
en año y era a ...
sus. en:fe"l"lllos .. médico está si_n_ __r_ecibe ..al._c)tro
·tanto él . q11.e_ se _ya_&_JDorir.
Cuando Sudnow muestra esta documentación y les reitera este imperativo:
';Ustedes tienen que curar", es como si de golpe, lo obvio, que es curar, apareciera
objetivado de una manera distinta. .··
Es tan obvio que las culturas están alienadas por cosas que se van nonna-
lizando, aún cuando contradigan la definición inicial de lo que deben ser, que ya
ni son percibidas en la propia cotidianeidad, porque están negadas en función de
esa misma cotidianeidad.
Éste es el tipo de trabajo que se puede producir si se trabaja con la categoría
de lo obvio.
A partir también de las características de la unidad de análisis, Lévi-St:rauss
presenta a la investigación antropológica orientada hacia el estudio de. ..y.los
Para la concepción clásicá los "con-
las relaciones entre los individuos tienen un carác-
ter directo,.-personal.auténtico. "Sin duda, las sociedades modernas no son entera-
mente inauténticas. Si se consideran atentamente los puntos de inserción de la
investigación antropológica, es dable comprobar que, al interesarse cada vez más
en el estudio de las sociedades modernas, la Antropología se ha dedicado a :reco-
nocer y Lo que se
sienta en terreno familiar cuando estudiauna aldea, _l:IAa._empresa.,o .. un.Yecurdario
de todo .. el mundo, poco más o
allí a todo el mWldo:,..{LeVi:Strauss:":""AlitropoiO-gía· ·Estiüctiirai";·p. 331): .
39
Otros autores llaman al nivel de autenticidad, orden moral o nivel moral
(Park, Redfield):
"Por tanto, el orden moral se basa siempre en lo que es peculiarmente huma-
no -sentimiento, moralidad, conciencia- y en primer lugar surge en los grupos en
que la gente está íntimamente asociada una con otra ... la frase "orden moral" apunta
a la naturaleza de los vínculos que existen entre los hombres más que a una cate-
goría del contenido de la cu1tura ... "
36
·
. . . "El orden moral se nos torna vívido cuando pensamos en los Arunta de
quienes se reúnen para hacer cada hombre su parte, privándose de comida
las señales sagradas o ejecutando las danzas sagradas para que la hierba
Witchetly sea numerosa y todo el grupo pueda así seguir encontrando su alimento.
O en .la vieja familia china cuando realiza los rituales para sus antepasadós" (Redfield,
op. cit. , p. 37).
Este tipo de relaciones que según el modelo clásico existe entre miembros de
los conjuntos antropológicos determinaría también el tipo de conocimiento que
puede tenerse de los mismos. Cabría obtener un conocimiento de las relaciones
profundas y no superficiales, de una comunidad.
· relaciones auténticas y profundas se obtienen en virtud del trabajo en
una umdad pequeña, que permite las relaciones directas, no mediatizadas, con
cada uno de miembros. Significa, en palabras de Lévi-Strauss, recoger
mecamcamente la reahdad y no estadísticamente. Nivel de autenticidad significa
que una persona no representa a otras personas, sino que se representa a sí
misma; que toda persona sigue siendo persona en la instancia de la información
que ofrece, significa que no es un simple ente abstracto, un ente numérico, sino que
representa la autenticidad de sí misma.
Esto conduciría a dos formas no opuestas pero sí diferentes de conocer un
conocimiento de tipo cualitativo frente a un conocimiento de tipo extensivo. '
Teóricamente todo conocimiento antropológico tiende a cualificar el objeto
teól'icamente todo tipo de conocimiento sociológico tiende a ser extenso, es decir'
a establecer una simplificación del Objeto de trabajo. '
Esa información cualificada que se obtiene, en virtud de las características
de la unidad d.e análisis, se relaciona con la dimensión técnica, como señalaremos
en su oportunidad .
También hay una preferencia por los contenidos cualitativos de la cultura en
la información que recogen los antropólogos clásicos, una focalización en lo
superestructura!; tal orientación ha conducido a la Antropología a valorizar ciertos
aspectos de la realidad social: los sistemas de valores el universo de los símbolos
los comportamientos y las actitudes. Dicha ciencia ha' subestimado, en cambio,
a.spectos y distribución de los hombres, cantidad y distribu-
cwn de las nquezas producidas: la base demográfica así como la base económica)
los cuales no tienen menos importancia en las sociedades llamadas primitivas que
en las nuestras.
37
Eso que acabamos de transcribir fue cierto para el período clásico, pero
l.a Antropología económica, por ejemplo, tuvo un auge y un desarrollo muy
auspiCIOSO.
Lévi-Strauss señala a la Totalidad, como la segunda gran ambición de la
Antropología, después de la objetividad.
Las sociedades de dimensiones reducidas sobre las que comienza a trabajar
40
la Antropología fueron por largo tiempo ignoradas por las demás ciencias sociales.
Es por esto, por, ser el investigador único, ex_cl?-sivo, p01_: l.o que .a
una investigacion total relevando datos ecologiCos, histoncos, socwlog¡cos, lmgws-
ticos económicos, artísticos, etc.
' "La naturaleza de su investigación lo llevaba así a descubrir más fácilmente
la vida social como un "todo" cuyos elementos están orgánicamente ligados unos a
otros; este aspecto explica la exigencia de totalidad expuesta por la mayoría de los
antropólogos" (Balandier, op. cit., p. 122) .
Pero, ¿cuál es el resultado de esta inquietud abarcadora y totalizadora? Nos
encontramos frente a monografías, construidas a partir de los datos· proporciona-
dos por la observación que presentan un modelo general de la cultura y de la
sociedad, ilustrando cada relación, cada costumbre, con un "caso" apropiado. La
vida social queda desmenuzada y a veces esta acumulación de descripciones puede
impedir que aparezcan las relaciones fundamentales que existen entre los fenóme-
nos estudiados. Se alcanza así una falsa totalidad, la verdadera es la de los pro-
cesos concretamente estudiados en sus relaciones.
"Debe señalarse, sin embargo, que a nivel descriptivo inmediato, a nivel
fenoménico, una gran parte de esta producción describió realmente los fen6r?enos,
es decir, expresó la realidad dada, una realidad que daba cuenta de determmados
hechos, pero que negaba en sus descripciones inmediatas otros hechos que por otra
parte demostraron ser los estructurales. . . , .
En sus descripciones no aparecían las formas de dommac10n, el cuestiOna-
miento de la hegemonía local. La escotomización
38
de los "universos culturales" y
la concentración del enfoque no en los procesos sino en los acontecimientos cultu-
rales condujo a gran parte de la producción antropológica a generar detalladas
monografías de hechos que se resolvieron históricamente, pero no a través del
marco conceptual utilizado".
39
En otras p.alabras, la totalidad es asumida, acordando a los sistemas cultu-
rales una casi total autonomía o disolviendo la realidad social en la realidad cul-
tural, olvidando las complejas relaciones que esos dos órdenes mantienen:
Esa autonomía, autosuficiencia o aislamiento que va a ser desmentida por
investigaciones posteriores, la encontramos formulada explícitamente en autores
del Modelo Clásico:
"La sociedad folk (conjunto social antropológico) es una sociedad aislada. Pro-
bablemente no existe una sociedad en el mundo cuyos miembros ignoran, de una
manera absoluta, la existencia de otro pueblo distinto del de ellos; los andamaneses
40
muy a pesar de que, durante siglos, los navegantes se aprestaron de sus islas, tenían
conocimiento de gentes extrañas a ellos y ocasionalmente entraron en contacto con
visitantes malayos y chinos. Sin embargo, las sociedades folk que conocemos están
integradas por gente que tiene poca comunicación con otra gente distinta de la de su
grupo, y concebimos corno la sociedad folk tipo, la que está formada personas que
no tienen contacto con ningún individuo que no pertenece a su sociedad" (Redfield:
"La sociedad folk").
Esta concepción de la totalidad de la pequeña sociedad que la deja aislada
de otros contextos más amplios que la explicarían más eficazmente, nos recuerda
las reflexiones de Laing (Lo obvio, 1969), cuando afirma que para que los aconte-
cimientos sociales sean inteligibles, para que los podamos e:ntender verdaderamen-
te, los tenemos que situar en un contexto tempo-espacial.
41
A medida que partiendo de las microsituaciones nos elevamos a las
macrosituaciones, descubrimos que la aparente irracionalidad de la conducta en
una escala pequeña cobra una determinada forma de inteligibilidad cuando la
vemos en su contexto más amplio.
Recordamos al respecto el caso de las comunidades mejicanas estudiadas
por Redfield, quien había descripto sus actividades económicas como efectuadas
dentro de límites. de la comunidad, no había podido registrar el hecho de que
los campesinos trabaJaban como proletanos rurales en las plantaciones de henequén
que se encontraban próximas. Y justamente, el impedimento para realizar
registro había sido su concepción de comunidad total, autosuficiente (''También
podemos pensar que la sociedad folk ideal es como un grupo económicamente
independiente de cualquier otro: el pueblo produce lo que· consume y consume lo
que produce". Redfield: "La sociedad folk".)
que se cuando tiempo más tarde, otro investigador, Sid-
ney Mmtz, observa y reg¡stra las relaciones de las comunidades con las instancias
territoriales y económicas más amplias.
. . Entonces, salvando esas situaciones de totalidad, recuperaríamos como po-
Sitivo el esfuerzo por captar la totalidad del hombre que actúa y produce en el
marco de un sistema de relaciones sociales. Y señalamos, además, que en su
desarrollo, nuestra disciplina ha generado conceptos que expresan esa totalidad
ya se trate del sistema de las producciones y obras humanas -concepto de
ra-, ya se trate del sistema de las relaciones sociales -conceptos de estructura
y de función.
La sociedad "tradicional" parece más homogénea que nuestras sociedades.
. . de parentesco aparece como el elemento significativo de la orga-
mzaciOn social, el elemento que le confiere estructuración y sentido. "Son socieda-
des basadas en relaciones personales, en vínculos concretos entre individuos" (los
de parentesco).
Las configuraciones de estas relaciones se realizaban mediante hechos de-
rivados de las diferencias de edad, sexo y conexión familiar.
La homogeneidad de tal sociedad, que sólo reconoce las diferencias mencio-
nadas de sexo, edad y status en el sistema de parentesco:
. "No es una homogeneidad en la ·que todo el mundo hace lo mismo, al propio
tiempo. Las personas son homogéneas por cuanto comparten la misma tradición y
conciben de Igual manera lo que deba entenderse por buena vida. Hacen la misma
clase de trabajo y rinden culto, se casan, sienten vergüenza u orgullo de la misma
manera y en circunstancias semejantes. Pero en un momento determinado, los miem-
bros de la comunidad primitiva quizás se encuentren realizando cosas notablemente
distintas: las mujeres quizás busquen raíces comestibles mientras los hombres ca-
zan; se habrán ido a la guerra en tanto que los que se quedaron
en casa realizan un nto para propiciar su éxito. En las actividades que tienen como
fin ganarse la vida materialmente quizás se divida el trabajo entre los distintos
hombres o entre las diversas mujeres".
41
. trata, entonces, de la realización de actividades especiales, según las
diferencias de status, a la vez que mancomunadas en la consecución de un fin
determinado y por todos compartido.
Para ejemplificar lo que dijimos acerca de las diferencias de status (sexo
edad, parentesco) citamos el ejemplo de los isleños de Andamán: '
42
"En cada campamento hay una triple distribución de chozas para solteros,
solteras y parejas casadas, interponiéndose este último grupo entre el de hombres
solos y el de mujeres solas. Incluso dentro de cada hogar se tiene cuidado de apartar
a los solteros del sexo opuesto y de que las parejas casadas ocupen el espacio inter-
medio. Esta clasificación por status conyugal y sexo no equivale a una simple gra-
duación por edad como la que se encontrará en otras partes, ya que incluso las
viudas ancianas moran en una de las chozas destinadas al uso de las solteras. No
obstante, se establece indirectamente una apreciable correlación con el factor edad,
ya que en las tribus pnmitivas, por lo regular, el matrimonio pocas veces se difiere
hasta mucho después de la madurez fisiológica de 1a joven, y además no parece que
en las Islas Andamán existan obstáculos económicos para que los hombres se casen
pronto. En verdad, el papel que en la conciencia nativa tienen la edad y sus correlatos,
el estado civil y la condición de padre se advierte con claridad en la abundancia del
vocabulario correspondiente, !·:ue permite una definición nada ambigua de cualquier
individuo de uno u otro sexo con referencia a la edad y al status matrimonial. De este
modo, un niño pequeño es designado con un determinado término durante el primer
año, con otro durante e] segundo, con uno ulterior durante el período del cuarto al
décimo, y otro del undécimo al duodécimo. Se diferencia al hombre que se ha casado
hace unos meses del que lo ha hecho hace pocos días y al padre en perspectiva del
que lo es en realidad. En cuanto a esposas y madres, existe un refinamiento seme-
jante en la nomenclatura. Sin embargo,. los términos más significativos en cuanto
atañe al status se cuentan entre los que se refieren a la iniciación de niños y niñas
en su carácter de miembros plenos de la tribu. Las ceremonias pertinentes requieren
especial atención."
42
Este ejemplo nos ilustra acerca del tipo de información que los estudios
antropológicos clásicos privilegian en lo que hace a las diferencias significativas en
el interior de los grupos.
Sin embargo, habría otras diferencias significativas además de las mencio-
nadas que no habrían sido registradas. Nos referimos a las resultantes de la
distribución desigual de riquezas y de poder. .
Cuando Balandier menciona la heterogeneidad de las sociedades coloniales
proporciona el ejemplo de los Ham:as de Nigeria: "Existen sociedades estatales
(con Estado) con jerarquías sociales convergentes e imbricadas. Tal es el caso de
los estados Hausas de Nigeria septentrional. En un sistema de 'extrema comple-
jidad' operan de modo convergente jerarquías de orden étnico, funcional, de status,
político administrativo y religioso, aunque subsisten las antiguas jerarquías de
clanes ... ".
43
·
Heterogeneidad y homogeneidad que, por otra parte, no serían generalizables
ni la una ni la otra, ya que no se puede poner bajo la misma consideración a la
sociedad china o a la sociedad india, a los reinos africanos o a las sociedades de
América Latina,
Vamos a considerar, por último, la variable del relativismo cultural, que es
inherente a la concepción clásica de la antropología.
Relativismo cultural significa que los valores expresados en cualquier cultu-
ra han de entenderse y de juzgarse solamente de acuerdo con la forma en que los
miembros de una cultura ven las cosas que dan vida a la misma. Que al comparar
una sociedad poligámica con una sociedad monogámica no tenemos ninguna forma
válida de afirmar que una es rr:ejor que la otra. Ambas satisfacen necesidades
humanas, cada una tiene valores que le son propios y que se validan desde el
punto de vista del hombre que vive .0n uno o en otro sistema.·
43
M. Herscovits Hombre y sus obras" es el antropólogo que ha estudia-
d? en pnnc1p1o. La obra de R. Benedict: "Patterns of Culture"« es un
de relatiVI.smo En ella leemos la postura con la' que la autora va
a m1rar los matenales recogtdos en los conjuntos antropológicos que analiza:
. "La señal distintiva de la Antropología entre las ciencias sociales está en que
ella para estudio serio a sociedades que no son la nuestra. Para sus
cualqmer regulaCión social del matrimonio y la reproducción es. tan sig-
co
1
mola nuestra, aunque ella sea de los Kwakiutls y no tenga relación
st nca a guna col!- la de nuestra civilización. Para el antropólogo nuestras costum-
Y las una de Nueva Guinea son dos posibles esquemas sociales respecto
e PI"? ei_lla comun, Y en cuanto permanece antropólogo se ve precisado a evitar
toda mclmaCión de la balanza en favor de uno a expensas del otro. A él le interesa
la conducta h?mana, no tal como está modelada por una tradición, la nuestra sino
tal como ha sido modelada por cualquier otra tradición. Está interesado en la' gran
gama de la costumbre tal como se encuentra en culturas varias. Y su objeto es
entender el en que esas culturas cambian y se diferencian; las diversas formas
a tJ:avés de las cuales se expresan y la manera en que las costumbres de los pueblos
acciOnan en las vidas de los individuos que los componen. "
El relativismo cultural es una doctrina que prescribe la benevolencia que
un.a ética para la cual todas las culturas son vá-
hdas. El hlncaJ?Ié que hace en el valor de muchas formas de vida, no de una so!a,
es una de los valores de cada cultura Redfield (1963, op. cit.) pone en
tela de JUICIO estas afirmaciones:
. "El pues, es neutral éticamente, al contrario de aquel a
qwen el le preguntó "¿en favor de quién eres neutral?", el antropólogo es
neutral en favor de todos. Ésta, por lo menos, es la forma en que el antropólogo ·
representa s"! A mf me parece que puede dudarse de que tendrá éxito en
la tarea de VIVIr a la altura de su doctrina".
¿Cuáles son las dificultades y las ambigüedades que presenta este principio?
Algunas señaladas desde el interior mismo del grupo de los antropó-
logos del clásico, otras pertenecen a la critica posterior a la descolonización.
l::'s pnmeras se la contradicción lógica que supone la aplicación del
pnnc1p1o a toda cultural cualesquiera sean sus valores.
. Con tal declaración se autorizaría a los pueblos cazadores de cabezas a
segun· cazando cabezas, por estar dentro de sus tradiciones; a que sigan practican-
do t.orlura a las culturas que la practican; al infanticidio, a la brujería con
pei'JWClO de terceros, etc.
Es ciel'U? ql:le. los que acabamos de señalar son casos límite, pero nos mues-
tran que el no puede pasar la prueba de la lógica. 45
. Esta doctri:na fue formulada en tiempos del nazismo, y cuando aplicando la
m1sma se redacta en 194 7 la Declaración de los Derechos Humanos, se incluye un
párrafo con el que se salvaba de esta manera la dificultad que estamos señalando:
44
" ... donde existan. sistemas políticos que nieguen a los ciudadanos el
de en su gob1erno, o que traten de conquistar a pueblos más
déblles, se pueden mvocar los valores culturales subyacentes para lograr que la
gente de esos estados se percate de las consecuencias de los actos de sus gobiernos."
Con lo cual esta doctrina se contradice a sí misma, o valen todos los valores,
0
se sostiene que algunos de ellos deben primar sobre los otros. Y a que al hacer
referencia a los valores subyacentes se está esperando una ''buena elección de
Valores" y no se está sosteniendo que todas las elecciones sean igualmente buenas
y válidas. ·
Una situación equivalente, señala R. Bastide,
46
está contenida en un docu-
mento que se conoce con el nombre de Acta de Reorganización de los Indígenas y
trata de la colonización de los pueblos nativos de los Estados Unidos. En ella se
expresa que la cooperación económica entre el blanco y el indio no podrá dar frutos
a menos que el primero respete las religiones, costumbres y valores de su socio
nativo. No obstante, la idea de la superioridad de la civilización occidental ronda
a los redactores del Acta de Reorganización, aunque ya no se traduzca en una
voluntad de asimilación; la iniciativa debe emanar de los mismos nativos, no del
exterior. El pensamiento subyacente a esta legislación es el de que cuando los
anglosajones disponían del presupuesto y distribuían por sí las correspondientes
partidas entre individuos o grupos se hacía patente el fracaso, o sea, la resistencia
de los administrados; en cambio, dejando que las comunidades se ocupen de dis-
tribuir las asignaciones ha de producirse, necesariamente, un vuelco en la situa-
ción. Estas comunidades, por fin, no dejarán de dar un buen uso a los fondos, es
decir, de utilizarlos en el sentido de su occidentalización.
Así vemos que el relativismo encierra en lo íntimo de sí mismo el
etnocentrismo que pretende denunciar.
La otra crítica a este principio, es la que señala que al valorar por igual
todas las diferencias, deja de explicarlas, hecho por lo demás grave cuando esas
diferencias suponen desigualdades injustas entre las sociedades "diferentes". Y al
no explicarlas coadyuva a que se perpetúen.
Con todo lo expuesto no queremos decir que las diferencias culturales exis-
tentes no sean merecedoras de respeto y justa valoración, sino que pretendemos
señalar las situaciones que escamotean la aplicación del principio del relativismo
cultural.
"Hemos confundido a veces el derecho a ser diferentes con la exigencia dt
perpetuación de las diferencias." La siguiente cita de Kluchohn y la que antecede
pueden resultar aclaratorias para lo que queremos expresar en cuanto a los límites
y los alcances del principio relativista, al exponer en qué consiste el respeto por las
diferencias: "La Antropología concede la misma amnistía a las variaciones cultu-
rales que da el psicoanalista a los deseos incestuosos. Sin embargo, en ninguno de
esos casos está implícita la aprobación. La barbarie de un campo de concentración
no es buena en virtud de ser un elemento en el modo de vida ideado por los nazis.
El antropólogo y el psicoanalista aceptan lo que existe sólo en la medida de afirmar
que tiene un sentido y no puede pasarse por alto ... El respeto no significa conser-
vación en todas las condiciones."
47
O, en· otras palabras, no hay por qué considerar el canibalismo, la guerra,
el sacrificio humano y la pobreza como logros culturales valiosos para llevar a cabo
un análisis de esos fenómenos.
Tampoco queremos restarle la importancia histórica que tuvo este principio,
al conferirle a la Antropología la originalidad que supone poner en tela de juicio
la supremacía cultural de Occidente (tendencia predominante durante todo el siglo
XIX y no desaparecida en el siglo XX), pero acotando que· esto sólo sucede a nivel
45
del discurso benévolo y voluntarista del relativismo cultural, y en el juicio del
conjunto de personas sobre las que este discurso haya podido tener predicamento.
El Modelo Antropológico Clásico va a desarrollar una imagen no cambiante
de la sociedad, va a desarrollar concepciones en las cuales se hace abstracción de
la historia; las sociedades o comunidades que se estudien y analicen con este
Modelo van a evolucionar lenta y gradualmente.
"... el etnólogo se halla a menudo en una posición en que puede encontrar
poco o nada de la historia del pueblo que está estudiando, puesto que este pueblo
poco o nada escribió acerca de ella al no tener medios de hacerlo, y asi podrá a veces
parecer1e que se debe explicar a ese pueblo principalmente en términos de su elec-
ción de las clases de matrimonio que encuentra, cuando las encuentra, o de los
dispendios ceremoniales (potlach) que ofrecen. Al no haber historia, quizás no se vea
la forma en que las condiciones materiales de vida limitaron a un determinado
pueblo. o le dieron a otro la posibilidad de desarrollarse".48
Y el cambio existente va a ser percibido como paulatino e insignificante.
"Los viejos encuentran que los jóvenes al crecer ejecutan lo que ellos hicieron
a la misma edad y lo que han llegado a considerar correcto y apropiado. Esto es otra
forma de decir que en esta clase de sociedad el cambio es muy pequeño. "49
En consecuencia, el Modelo va a afirmar lo presente, lo estático, lo norma-
tivo y lo ahistórico un cuerpo de doctrina estático en la comprensión de la realidad.
Contribuye a analizar la realidad en términos no dinámicos, con exclusión de la
acción del tiempo sobre las estructuras y sistemas. Así resultan, consecuentemen-
te, los conceptos que acuña a lo largo de su desarrollo.
"Levi-Strauss lo que hace es llevar a una de sus posibles últimas consecuen-
cias al Modelo Antropológico, Modelo que a través de todo su desarrollo ha tratado
permanentemente de anulé!.r la historia en beneficio de la estructura, del área
(boasianos), de la forma (Frobenius), del ciclo (escuela de Viena), del tipo (Red:field),
de la esencia (fenomenólogos de la religión y del mito), de la estructura (Radcliffe-
Brown, Escuela de Chicago, Escuela folklórica nórdica)".50
Los límites de la, concepción teórica se manifestaban en el no registro de
información, que, aunque se percibiese, no se la consideraba pertinente para ser
incluida en la descripción y análisis de la sociedad sobre la que se estaba traba-
jando.
46
"En 1926, Red:field estudia el pueblo mejicano de Tepoztlán. Realiza en este
trabajo la primera proposición acerca de cuál es la naturaleza de las sociedades folk,
apareciendo implícito el concepto de continuum folk-urbano. A partir del análisis de
Red:field, Tepoztlán aparece relativamente homogénea, aislada, funcionalmente bien
integrada, poniéndose de manifiesto por el autor las características de unificación y
cooperación social; no encuentra prácticamente elementos disociadores en la comu-
nidad y no registra fenómenos de criminalidad ni de enfrentamiento y violencia
política. Diez años después O. Lewis estudió la misma comunidad y encontró proble-
mas de integración, nucleados en torno a ejes económicos y políticos; encontró un
subyacente individualismo en las instituciones, falta de cooperación y tensiones entre
los barrios y el municipio, además de un marcado monto de recelo en las relaciones
· rnacionales. Lewis, analizando el período durante el.cu.al estuvo enc??--
ue se habían producido 175 casos reputados como cnmmales,Y que la
oliBca que Red:field trató casi a nivel de un juego, para Tepozt}an un ema
p rio ara la comunidad generador de enfrentamientos y VIolenCias, .que uran-
so estadía de Redfleld casi desembocó en guerra Y fue
dicha sltuación la que motivó su salida de Para el area que
Red:field constituyó el foco de la revolución Zapatista, es deCir del ala agrana radical
de la revolución mejicana."
51
El caso de Tepoztlán resulta paradigmático en lo hace a la aplicación del
modelo antropológico clásico al análisis de comu_rndad.
Como también recuerda Kuper (op. cit., p. 59).
"L I 1 Andamán tenían una población de menos de 1300 habitantes Y en
la é oca te1 de Radcliffe-Brown ya habían sido afectadas por
i pemias de sarampión y sífilis, que siguieron a la cre?-c10n de una
ep · · d un asentamiento europeo Pero lo que le mteresaba al etnologo,
era la organización esas tribus antes de la ocupación
europea y haciendo abstracción de la misma.
Con osterioridad a la época clásica surge un re?.?vado interés por la his-
toria de laspsociedades tradicionales, con una preocupacwn pord efectuar 1';:'
. de microantropología sin los que la realidad viviente no pue e s.er apre en . 1 a.
restituir el tiempo histórico a los sistemas sociales, se conSidera. en prm:t"'
ara l roceso de cambio social. Se da en dos formas: la cambio busca o,
lugar e p efecto de la planificación, de la experimentaciOn social, o en de
países que se indepentizan), y b) del cambi? inhe:ente a todo sistema
rup fi 1 opio curso de su funciOnamiento.
social co':ceptos de estabilidad ,Y. de equilibrio. Incluso,
relativa estabilidad que conocieron las sociedades du
rante largos periodos, ya. no es interpretada en estatic.os. e consi era
también que una sociedad estable no es una sociedad congelada.
"En la mayoría de las sociedades coexisten varios sistemas de e
ualmente contradictorios. Si bien generalmente domina. uno. de ellos, emas
t ersisten valorizados solamente por algunos grupos en el mtenor de la en
se' expresan bajo formas veladas, desempeñando el pape\ de
1
de
contrapunto de la melodía principal. Lo único puedde rre ar d
internos de este proceso es el análisis de los confhct?s e

ores, e as con
ciones manifiestas o latentes en el seno de cada sociedad.
La dimensión técnica del Modelo está íntimame?te con la di-
mensión teórica. Se refiere al tipo de trabajo que reahza el antropologo. Y a la
unidad de análisis que emplea.
1
, · 1 b
La técnica por excelencia del trabajo de campo antropo og¡co es a o serva-
ción con participación, que padra poder
una pequeña unidad de es, .ecir, que a . ivel de autentici-
convivencia con
la o la unidad alternativa que estudiar.
¿Qué implica la observación con partlcipaciOn.
47
Comenzar a introducirse en la comunidad para convivir con la gente,
ca la prepotencia de la presencia de un ser extraño que se presenta de pronto ante
un grupo.
F. Boas escribió un trabajo, "El antropólogo como espía", y generalmente el
antropólogo tiene ese modelo de trabajo cuando se plantea el significado de la
observación con participación. Cuaná.o hay que introducirse en un hospital para
relevar la relación médico-paciente o cuando hay que instalarse en un aula del
CBC porque se está estudiando el modelo educativo, ¿cómo hay que hacer? ¿Hay
que disfrazarse de enfermero o de antropólogo? ¿Qué se quiere significar con esto?
Se quiere decir que ir a ver enfermos o estudiantes significa la convivencia perma-
nente, cotidiana, continua en todas las dimensiones de lo que representa la
cotidianeidad de la existencia. Esto es hacer antropología.
¿Qué quiere decir, entonces, observación con participación? Quiere decir no
solamente el transcurrir un lapso de tiempo determinado, compartiendo la
cotidianeidad, sino también encontrar el rol que la propia comunidad otorga, a
partir de que la comunidad tenga conciencia de la función que va a cumplir el
antropólogo.
Generalmente un antropólogo es de clase media, y desde allí, desde su clase
trata al nativo paternalmente porque pertenece a otro sector de la sociedad. A la
Antropología le costó mucho ponerse a estudiar su propia clase media, su propia
clase obrera, su propia clase alta, porque ya no podíaJrabajar paternalistamente,
sino que comenzaba a trabajar con gente que le preguntaba qué iba a estudiar.
Hay también en la observación con participación una dimensión de apren-
dizaje. A partir de los descubrimientos hechos por otros hombres en situaciones
diferentes a las del observador, se puede llegar a apropiar ese conocimiento para
una utilización adecuada a la propia realidad.
La observación está íntimamente relacionada con otro elemento de la di-
mensión técnica, la técnica del informante clave, que es la selección intencional
que se realiza sobre miembros de la comunidad con la que se trabaja, para esta-
blecer información profunda y calificada.
Esta técnica tiene como presupuesto otra de las variables de la dimensión
teórica del modelo que es la de la homogeneidad social y cultural. Esto supone que
los miembros que componen una comunidad de ese tipo, al no existir diferencia
entre ellos, al no tener diferentes perspectivas de clase pueden dar cuenta de la
totalidad de la cultura en función de la homogeneidad de la misma.
¿Qué queremos significar cuando destacamos la operatividad de estas técni-
cas de relevamiento de datos, en qué consiste la calidad de la información obtenida
por intermedio de las mismas y por qué?
"No hay sustituto para la convivencia real con un grupo de personas, parti-
cipando en su vida diaria, dándose cuenta de sus valores a través del contacto
personal y la empatía y observando de cerca sus reacciones emocionales. El papel de
los informantes debe limitarse a lo que no es posible obtener por la observación
directa. Los aspectos más valiosos de Alor
3
surgieron en el curso de las discusiones
como comentarios laterales, o como recuerdos de acontecimientos de la vida de un
individuo específico. Tal vez los datos recopilados por la participación directa pueden
disminuir las discrepancias entre la cultura manifiesta y la encubierta".
54
El tipo de datos que se pueden obtener, el nivel de profundidad al que se
puede acceder por el empleo de estas técnicas podemos apreciarlo en el siguiente
48
relato de Malinowski ("Crimen y costumbre en la sociedad salvaje". Ariel, Barce-
lona, 1971) ante el hecho de la muerte de un habitante de las islas Trobriand.
"Mientras estuve en las Trobriand dedicado de lleno al estudio sobre el terre-
no de los nativos de allí, siempre viví entre ellos, planté mi tienda de campaña en
su poblado y de esta manera estuve siempre presente en todo lo que ocurría, ya
trivial o importante, monótono o dramático. El suceso que ahora voy a relatar ocumo
durante mi primera visita a las islas Trobriand a los pocos meses de haber empezado
mi trabajo de estudio sobre el terreno en el archipiélago.
Un día, un súbito coro de gemidos y una gran conmoción me hicieron com-
prender que había ocurrido una muerte algún lugar _de la vecindad ..
ron que Kima'i, un muchacho conocido nuo, que debena tener unos dieciseis anos,
se había caído de un cocotero y había muerto.
Inmediatamente me trasladé al poblado más próximo, que es donde había
ocurrido el accidente, y allí me encontré con que los actos mortuorios es.taban ya en
pleno desarrollo. Como éste era el primer caso d: ?J-Uerte, duelo y .entierro yo
presenciaba, en mi interés por los aspectos etnolog¡cos del me
las circunstancias de la tragedia, a pesar de que en el poblado ocumeron simulta-
neamente uno o dos hechos singulares que debieran de haber despertado mis sospe-
chas. Descubrí que, por una coincidencia misteriosa, otro muchacho había resultado
herido de gravedad, al mismo tiempo que en el funeral se percibía un
sentimiento general de hostilidad entre el poblado donde el muchacho hab1a muerto
y aquel donde se había trasladado el cadáver proceder a su entier:ro: "Solo
mucho más tarde pude descubrir el verdadero s1gmficado de estos acontec1nuentos:
el muchacho se había suicidado. La verdad es que había quebra.."'ltado las reglas de
exogamia y su compañera de delito era su prima materna, la hija de una hermana
de su madre. Esto era sabido desde hacía cierto tiempo y generalmente desaprobado,
pero no se había hecho nada hasta que un pretendiente ?or
cha, y que por lo tanto se consideraba personalmente agrav:ado, tomo la Imc1ativa.
Este rival había amenazado con usar magia negra contra el JOVen culpable, pero esto
no había surtido ningún efecto. Entonces, una noche insultó al rival en público Y lo
acusó de incesto ante la colectividad, lanzándole ciertos epítetos intolerables para un
nativo.
Para el infortunado joven sólo había un remedio, un solo modo de escapar a
la vergüenza. A la mañana siguiente se atavió y adornó con sus galas de los días
festivos subió a un cocotero y se dirigió a la comunidad hablando desde las hojas del
árbol de ellos. Explicó las razones que le movían a un acto tan des-
esperado y lanzó una acusación velada contra el hombre que lo había empujado a su
muerte sobre el que ahora los miembros de su clan tenían el deber de vengarle.
Luego, 'según la costumbre, se lamentó ruidosamente, saltó .del. que tenía
unos veinte metros de alto y se mató en el acto. A todo esto s1gmo una lucha dentro
del poblado en la que su rival fue herido; la pelea se repitió dur::mte
Este caso abría cierto número de importantes lmeas de mvestlgacwn. Me
encontraba en presencia de un crimen manifiesto: el quebrantamiento de la exogamia
del clan totémico. La prohibición exogámica es una de las piedras angulares del
totemismo del derecho matriarcal y del sistema clasificatorio del parentesco. Todas
las del clan de un hombre son llamadas hermanas por éste y le son prohi-
bidas como tales. Es un axioma de la antropología el hecho de que nada suscita un
horror más grande que el quebrantamiento de esta prohibición y que además de una
fuerte reacción de la opinión pública, hay también castigos sobrenaturales que
pañan este delito. Y se sabe que este axioma no esta desprovisto de factual. 81
se interrogase a los nativos de las Trobriand sobre este asunto, se vena que todos
confirmarían este axioma, es decir, que los nativos muestran horror a la sola idea
4.9
50
de viol!lr las :eglas de la exogamia y que creen firmemente qqe e1 incesto de
puede segmdo de !la.gas, enfermedades e incluso la muerte. Este es el ideal de
ley. nativa y en morales es fácil y hasta agradable adherirse estrictamente
al1deal cuando se JUzga la conducta de los otros o se expresa una opinión sobre
conducta en general.
No obstante, cuando se trata de aplicar 1a moralldad y los ideales a la vida
real, las cosas toman un diferente. En el caso descrito era obvio que los
no concordaban con el 1deal de conducta. La opinión pública no se mostraba
?ltr.aJada en absoluto por el conocimiento del delito y por los insultos que ]a part
mteresada contra el culpable. Incluso entonces, el
tuvo que castigarse a SI m1smo; por lo tanto, la "reacción del grupo"' y la "sanc]ón
n? fuer?n los activos en el caso; adentrándome más en la
matena Y recogtendo mfonnac1on concreta, descubrí que la violación de la exogamia
-por Jo que respecta al comercio sexual, no al matrimonio- no es un caso raro ni
men?s, Y que la opinión pública se muestra indulgente aunque decididamente
81 se lleva a cabo ocultamente, con cierto decoro, y si nadie en
part_Icu1ar susc1t?- dificultades, la "opinión murmurará, pero no pedirá un
castigo severo._ Si, por el contrario, se produce escándalo, todo el mundo se volverá
contra la pareja culpable y, por el ostracismo y los insultos, uno de .ellos o los dos
podrán ser inducidos al suicidio .
. En enante: a la sanción sobrenatural, este caso me condujo a un descubrimien-
to e 1mportante. Me enteré de que hay un remedio perfectamente bien
cof!tra consecuencias patológicas de esta transgresión, un
remedio qu: SI se aphca está considerado como prácticamente infaJj-
ble. Es decir, que e] nativo posee un sistema de magia que consiste en hechizos
encantamientos y ritos ejecutados sobre el agua. '
Ésta e;a la vez mi trabajo que me encontraba con lo que podría
lla_marse un Sistema b1en establecido de evasión y esto en el caso de una de las leyes
fundament.::les. de la tribu. Más tarde que semejantes desarrollos pa-
en las pr:nCipa1es ramas del orden tr1bal eXIsten en otros varios casos, ade-
de los que Sirven para contrarrestar e1 incesto. La importancia de este hecho es
obVIa. Muestra claramente que una sanción sobrenatural no salvaguarda siempre
u_na regla de conducta por medio de un efecto automático; contra la influencia má-
gica puede haber contramagia. _Desde luego que es mejor no correr el riesgo
-;-Ya que puede aprendido malla contramag:¡.a o llevarse a cabo de un modo
Imperfecto-, el nesg? no es grande. La sanción sobrenatural muestra por lo
tanto una elasticidad conSiderable en conjunción con un antídoto adecuado.
Este antidoto metódico nos enseña otra lección. En una comunidad donde las
leyes no sólo se quebrantan ocasionalmente, sino que se trampean sistemátjcamente
por métodos est_ablecidos, no puede esperarse una obediencia a la
ley, una adhemon ciega a la tradición ya que dicha tradición enseña al hombre
_cómo eludir algunos de sus mandatos más severos y no se puede
ser empUJado hac1a adelante espontáneamente y tirado hacia atrás espontáneamen-
te ¡todo al mismo tiempo! ·
_ La magia para deshacer las consecuencias del incesto de es quizás el
eJemplo más de e1usión metódica de ]a ley, pero además hay otros casos. M,
de mSlpa para hacer que una mujer deje de querer a su marido e
mducir]a al adulteno es una forma tradicional de burlar la institución del matrimo-
nio Y la prohibición del adulterio. Las varias formas de magia deletérea y maléfica
pertenecen a una categoría ligeramente diferente: magia para destruir cosecha, para
frustrar los esfuerzos de un pescador, para hacer que 1os puercos se escapen a 1a
selva, para agostar los cocoteros y palmeras de areca, para echar a perder
una o ur;a expedición de kula. Esta magia, dirigida a instituciones establecidas
Y actiVIdades Importantes, es realmente un instrumento de delito suministrado por
la tradición. Como tal es un departamento de tradición que trabaja contra el derecho
y está directamente en conflicto con él, ya que el derecho bajo formas diversas
salvaguarda aquellas actividades e instituciones. El caso de hechicería, que es una
forma especial y muy importante de magia negra, lo discutiremos ahora, lo mismo
que ciertos sistemas no mágicos de elusión de la ley tribal.
La ley de exogamia, la prohibición de matrimonio y comercio sexual dentro
del clan es a menudo mencionada como uno de los mandamientos más rígidos y
generales de la ley primitiva, ya que prohibe las relaciones sexuales dentro del clan
con la misma severidad sea cual fuere el grado de parentesco existente entre las dos
personas interesadas. La unidad del clan y la realidad del "sistema clasificatorio de
parentesco" están máximamente vindicadas en la prohibición del incesto de clan.
Une a todos los hombres y a todas 1as mujeres del clan como "hermanos" y "herma-
nas" mutuos y los excluye absolutamente de toda intimidad sexual. Un análisis
cuidadoso de todos los hechos relevantes en las islas Trobriand desmiente comple-
tamente esta teoría. Se trata otra vez de una de estas ficciones de la tradición nativa
tomadas al pie de la letra por la antropología e incorporadas en peso a sus enseñan-
zas. 55 En las Trobriand, la violación de la exogamia se considera de modo muy dife-
rente según que los dos culpables estén estrechamente emparentados o sólo unidos
por lazos de clan común. Para los nativos, el incesto con una hermana es un crimen
indecible, casi inimaginable -lo cual, repetimos, no significa que no se cometa nunca-
. El quebrantamiento de la ley de exogamia en el caso de una prima hermana por .
línea materna es una ofensa muy seria que puede tener, como hemos visto, conse-
cuencias muy trágicas. A medida que el grado de parentesco se aleja, la severidad
disminuye cuando el acto se comete con una persona que meramente pertenece al
mismo clan; entonces la violación de la exogarnia no es más que una ofensa venial
que se perdona fácilmente. De modo que, respecto a esta prohibición, las hembras del
clan de un hombre no son un grupo compacto, un "clan" homogéneo, sino un conjunto
de individuos bien diferenciados cada uno de los cuales está en una relación especial
con él según el lugar que ocupa en su genealogía.
Desde el punto de vista del nativo libertino, la szwa.sova (la violación de la
exogamia) es desde luego una forma de experiencia erótica especialmente interesan-
te y picante. La mayoría de mis informantes no sólo admitían, sino que incluso se
vanagloriaban de haber cometido esta ofensa o la de adulterio (kaylasi) y tengo
registrados muchos casos concretos, auténticos, que prueban este hecho.
De modo que la relación de la vida real con el estado de cosas ideal, tal como
está reflejado en la moral y el derecho tradicional, es muy instructivo."
La calidad de la información obtenida mediante la técnica de la observación
con participación le confiere al trabajo antropológico parte de la originalidad que
lo caracteriza.
No obstante, la obtención la observación no se limita a esas fuentes de
Jttimeramano. Se hace otr<ftjpo seGunélarias, que
contribuyen a analizar, no solamente la perspectiva de los actores, sino también
permite incluir la explicación de los procesos objetivos; estos procesos pueden tam-
bién explicitarse a partir de la observación con participación.
56
Hemos expuesto lo que entendemos por Modelo Clásico.
No toda la producción antropológica .ser-·arialiZada
desde esta perspectiva, y en cambio habría que incluir dentro de este marco de
análi-Sis alguna ..producción posterior a ese
El mismo modelo hegemónico presenta en su núcleo contradicciones, por
ejemplo cuando reconoce la legitimidad de la persistencia de estas culturas, al
mismo tiempo que ofrece una concepción del cambio cultural según el cual, y a
51
través de los conceptos de 1tC.lJ.lturación, transculturación y asume de
hecho una dirección del cambio. determinado por la cultura dominante, y una
actuación reactiva por parte de la cultura dominada.
n.2. La antropología contemporánea y la descolonización
La pregunta que debemos hacemos ahora es: ¿qué sigue siendo válido del
modelq.J:lásico después del hecho concreto de la descolonización?
-- --- Vamos a intentar una respuesta yendo paso a paso desde la especificación
de los contenidos históricos hasta el desarrollo del pensamiento antropológico.
La destrucción del régimen colonial en África en la década del 60, es uno de
los __ acontecimientos del siglo XX.
A much:ás personas les parece inexplicable, casi un hecho de ingratitud
("considerando todo lo que hemos hecho por ellos"). Para otros es la consecuencia
natural de una progresión deliberadamente planeada por las potencias coloniales,
que condujeron a los países coloniales hasta que fueron responsables de sus actos
Estos dos mitos, a pesar de ser diferentes, tienen una cosa en común: ignoran por
igual, o niegan,.lq._1arga_y ___ .. del pueblo _africano, desde las vísperas
de la época imperial, lucha que no se ·d.étu\io--un -solo día,· désde el momento en que
la Conferencia de Berlín de T885 dividió arbitrariamente al África entre las poten-
cias europeas de Oéeidente
La conquista europea del África comenzó en el siglo XV, con la primera
colonización de Angola por Portugal en i482 y de Mozambique en 1505. En los
siglos XVII Y XVIII las potencias europeas obtuvieron nuevos puntos_ de apoyo: los
franceses se establecieron en Senegal (1637) y los holandeses sé .establecieron en
el Cabo en 1652. La corona británica se apoderó de Sierra Leona en 1808 y de la
Colonia del Cabo en 1814; en 1830 los franceses bombardearon Argelia para some-
terla y en 1841 se establecieron en África Ecuatorial. En 1851 se produjo la pri-
mera invasión británica en Nigeria.s7
En los..._7_(5_a]]_os siguientes casi todas las zonas restantes del Africa cayeron
bajo
De tal modo -la conquista del Áfric<l. por Europa se extendió a lo largo de
cuatro siglos y sólo quedó completada hace éincuenta años (con la invasión de
Etiopía [Abisinia] por la Italia fascista, en .1935).
· - Es preciso señalar dos factores que ayudan a comprender la rebelión africa-
na.
En primer lugar como ya lo señaláramos, el gran esfuerzo de las potencias
europeas po!:_ _ _iliyiqir_ al Mrica se produjo en vísperas de la época imperialista, en
un momento en que los poderosos agrupamientos monopolistas europeos, basados
en el poderío industrial y financiero, trataban de expandir su dominio para apo-
derarse de materias en especial minerales (en Sudáfrica, en 1866, se
descubrieron diamantes y en 1886, oro, mientras que en Rhodesia se encontró oro
en 1860), adquirir tierras para la colonización y para fines estratégicos y establecer
nuevos puntos de dominio para el comercio· en una palabra, para encontrar nuevos
campos a las actividades lucrativas. En lugar, esta época de África, que
podemos hacer datar más o menos de 1885 fecha de la Conferencia de Berlín,
provoca una creciente resistencia del pueblo africano, que culmina en el movimien-
to de liberación de las naciones africanas.
52
Sería una grosera simplificación pretender que la resistencia africana a la
conquista europea condujo, en línea recta y sin desviarse, a las rebeliones nacio-
nales de la (!éc11da del 60, o afirmar que los modernos partidos y programas
po1iticos- del Mrica y las organizaciones sindicales, son descendientes directos de
los puebios que lucharon primero contra la invasión extranjera. Pero sería igual-
mente engañoso argumentar que no hubo vinculación alguna entre las distintas
fases de la lucha africana, aun pensando que los modernos luchadores anticoloniales
dan un salto hacia adelante, alejándose del pasado, en dir:scción a algo nuevo, el
establecimiento de sus nuevos estados, la construcción de su nueva economía y la
concesión de una nueva economía y la concesión de una nueva vid·a a sus propias
culturas.
Muchas son las formas de expresión que han tomado los movimientos de
liberación nacional. La defensa de la tierra, la resistencia al comerciante extran-
jero;· a lo-s _trabajos forzados, la oposición verse en
la primera guerra mundial, la tentativa de formar una iglesia y escuelas afncanas
independientes, la lucha por salarios más elevados y por derechos sindicales, la
oposición a las leyes de tránsito y otras formas de discriminación racial, la lucha
por las libertades civiles y por el pleno derecho político para los africanos, la
campaña por la africanización de los empleos públicos, contra la barrera de color
en industrias y la falta de educación: estos y otros problemas son y han sido los
principales en torno a los cuales luchó y creció el movimiento de liberación.
Y de estas exigencias, y a través de las adecuadas formas de acción y orga-
nización que se desarrollaron en respaldo de las mismas, surgen los movimientos
de liberación de la,sna,ciones africanas
Des-de- i9i9 hasta i944 van a comenzar a realizarse congresos panafricanos,
donde se debaten profundamente todos los problemas y donde se elaboran las
exigencias ·y iiotmas·políticás. - ·
Por, otra parte, en el continente asiático se prodt1ce la independencia de la
India (1947) y la revolución comunista en China (1949) y en Vietnam del Norte
·
· El rencor contra Occidente, la inquietud ante la tensión creciente entre
China y los EE.UU., el teD?:_O! ___ una desastrosa desde el PUI1to de vista
político y económico (todos los países· del Africa y Asia tienen niveles de vida muy
bajos, aunque haya variaciones entre una región y otra), el deseo entre los gober-
nantes de la India (Nehru) de aclarar los términos de las relaciones con China, la
necesidad de conocerse mejor entre todos ellos y de coordinar esfuerzos: todos éstos
son los motivos que hacen que cinco estados de Asia y del sudeste asiático lancen
la iniciativa de una vasta Conferencia entre todos los jóvenes países de esos dos
continentes.
Se realizan conferencias preparatorias y se llega por fin a la Conferencia de
Band'llJ:lg,_ 1955).
Son invitados los países de Asia y de Mrica que habían alcanzado su inde-
pendencia política. ·
El encuentro cuenta con la asistencia de los siguientes países: Mganistán.
Arabia Saudita, Birmania, ':Jamboya, China, Ceilán, Costa de Oro (Ghana), Egipto,
Etiopía, India, Indonesia, lrak, Irán, Japón, Jordania, Laos, Líbano, Liberia, Libia,
N epal, Filipinas, Pakistán, Siam, Sudán, Siria, Turquía, Vietnam del Norte, Viet-
nam del Sur, Yemen. ·
53
La conferencia había sido preparada para discutir cuatro objetivos bastante
generales.
. a) la buena voluntad y la comprensión entre las naciones de Asia
y Áfnca; estudiar y favorecer sus intereses mutuos.
b) los problemas y las relaciones sociales, económicas y culturales
entre los paises representados.
. e) E?'amina:r los problemas que interesan especialmente a los pueblos. de
Y Áfnca: aquellos que afectan la soberanía nacional, el :racismo y el colonia.
hsmo.
d) posición de Asia y África en el mundo contemporáneo, tanto
que puedan aportar y el afianzamiento de la paz y la coope.
ración InternaCionales.
. . Estos son debatidos y las conclusiones de la Conferencia quedan
smt:etizadas en puntos que expresan los principios de la coexistencia entre las
naciones.
Como juicio u opinión acerca de la importancia de Bandung, nos parece
acertado el de L. S. Senghor.
58
. se!lghor juzga. qll:e Bandung reviste la misma importancia histórica que el
Renacimiento. Que s1 bien _la conferencia tiene un aspecto negativo, en tanto que
es solamente una rev';lelta moral contra la dominación europea, es también más
eso: es. la. expresión, a escala del planeta, de la toma de conciencia de su
e;nunente dxgmdad por los pueblos de color. Es la muerte del complejo de inferio·
estos pueblos. · · - -·· · ·· ··" · ·
Bandung fue una afirmación de independencia, inseparable de la noción de
todas las naciones.
Las consecuencias de Bandung se reflejaron en el seno de las Naciones
Unidas, la solidaridad de las naciones afroasiáticas que la integraban con
las otras que luchaban por su independencia, cumplieron con la tarea de
esas luchas en el seno de los foros internacionales (Votos para que
Clljna mgresara enla UN: 1956, Corea, Togo, Argelia [1957], etc. .. -.
j'E"ídicos y políticos que ·los pueblos afroasiáticos desatan en la
década del 50 o'Qj[tf.AYª$ de ..SU}P..C.b-ª.P.Qlítico::-milita:r y._diplomática no los van
a como. naciones independientes en toda la amplitud del término. Su
con el occidente europeo y con los EE.UU. va aseguir siendo de depen·
denc1a. Conro-l<res"tarnbién Ia··relación .. de las nadones'céi1troj slidaméricanas.
· Pero· esa dependencia no se va a manifestar a partir del mismo tipo de
configuradas durante el siglo XIX.
europeo, pero sobre todo el norteamericano, es el sistema
que va a Imponer una giyjsión .internacional del trabajo.
Hasta aquí habíamos reseñado brevemente los contenidos históricos del último
período señalado por Bonte.
Ahora cabría preguntarnos por el pensamiento antropológico correspondien·
te.
¿Q'll,é con el reconocimiento de la relación colo11ial?
., Lá conciéncia europea tardará mucho en reconocer la situación colonial.
¡denuncia de la misma es temprana .Y se mantiene durante todo el siglo XIX, pero
:_aparece sólo como tema de denuncia, pero no de acción y de transformacion. Si
bien a la situación colonial, durante todo el siglo y en
potencias colomales de diferente grado de desarrollo económico, como Jo eran España
54
e Inglaterra, lo real es que las m]smas aparecen absorbidas por el desarro
política expansionista europea. Absorbidas por la ideología vigente de tod .
ríodo, la cual justificará la situación colonial y el racismo consecuente.
i Esa ideología, como lo señaláramos anterionnente, es la del
J y la darwinismo social. · · · · ·
. quiero decir lo que los filósofos han pensado de la raza negra; no
qu1ero atnbmr a los negros una natur¡:¡.leza distinta: no quiero invocar la opinión de
sabios anatómicos, cuyo estudio se encaminaba a demostrar caritativamente que
entre . el Y. la organización fisiológica de los negros y el esqueleto y la
orgarnzac10n fis10log:tca de los monos hay magra semejanza".59
Estas palabras eran pronunciadas en el parlamento español en 1873 y no
harían más que reflejar el estereotipo del conjunto de las clases sociales europeas
y de las "ciencias" que se encargaban de estudiar ese objeto.
En gran medida serán los propios líderes políticos asiáticos y africanos los
que a través de su acción ejecutarán la práctica de la denuncia de las relaciones
coloniales .
Habrá que esperar hasta después de la segunda guerra mundial para que
la ciencia oficial reconozca_ te<)ricam.ente la existencia .de. esa sit11ación.
"Aproximaciones a. su estudio constitUían los trabaj()i{Q'é'los· antropólogos
·sobre el contacto cultural y la transculturación, pero los mismos dejaban penna-
nentemente de lado lo detenninante del proceso: la penetración y dependencia
económica, postulando un análisis en términos de relaciones culturales y psicoló·
gicas, pero donde nunca se encontraba la determinación profunda del proceso".
El guerra csupuso descubrir. 111 .Pepende!lcia, el
los especialistas de
dañifo sm colomas, los que descubrieron la situación coióiiü:iTFueron los franceses
británicos, belgas, los· que .. no. desde ll:l:
dad o respectiva del europeo y- ef rio europeo, sino a partir de una
construcción nueva basada en la relación que conforma la situación
colonial y donde el_s.!,lperiQr . .9 .. es determinado por .4icha relación. La misma
es analizada, además, no sólo en--su ·aeterminacion económica, sino en las conse·
cuencias para toda la estrRct:ur.a_sodal detenninada.
La historia de este 'descubrimiento" pone de manifiesto la aparición de
sucesivos conceptos que analizan el fenómeno desde perspectivas contradictorias
que cumplen roles diferentes, justificadores por un lado, críticos por otro. Emerge
así el. concepto de subdesa:ITollo, el que la situación
como .. eu:ropeos.blancos. y cristianos_habían
temdo poco que yer .. ·
ErsuEdé'sarrollo y su pareja consecuente, el desarrollo, suponen una Histo-
ria en términos de sucesivai? __etapas_ a <!lll.l!Plir, las cuales unos las atravesaron
primero (los desarrollados)' y otros'1ás"están atravesando en diversos escalones del
proceso (los subdesarrollados). Esta reflexión no implicaba para nada el que jus·
tamente los actualmente subdesarrollados eran los escalones a partir de los cuales
Y subdesarrollándolos, los Civilizados pudieron remontarse hacia el Desarrollo.
Los conceptos de situación y relación colonial apuntan básicamente a criti-
car este planteo: los europeos (colonizadores) y los americanos/africanos/asiáticos
(colonizados) configuran una situación total en la cual cada una de es
lo que es parcialmente, en función de esa relación. · - ·
55
Estas sociedades se han determinado mutuamente y no son lo que son
factores metafísicos, predestinados o racistas.
60
Con estos nuevos plantees se ha operado una transformación de la
teórica. y transformar la matriz teórica significa modificar el tipo de
que se le hacen al objeto y producir respuestas nuevas. Toda teoría es en
su problemática, es decir la matriz teórico-sistemática del planteamiento de todo
problema que concierne al objeto de la teoría.
La función esencial de la descolonización es, al incluir nuevamente en
historia a las sociedades colonizadas como entes autónomos, crear la necesidad de
una reestructuracion del saber.
Como decíamos al comienzo, parafraseando a Hobsbawn, la Antropología
redescubre la Historia.
Esta nueva construcción científica conoce antecedentes inmediatamente
previos o simultáneos al desarrollo de los movimientos de liberación nacional.
Habría un conocimiento temprano de la situación colonial, el realizado
los represenantes de la escuela de Manchester; el análisis de Worsley de los mo-
vimientos milenaristas de Nueva Guinea (1957) se convirtió en una crítica a la
política colonial y en una descripción de los inicios del movimiento nacionalista,
dándose de este modo la ruptura de las coacciones del paradigma, del modelo
antropológico clásico. Se introduce el estudio de las dinámicas sociales a partir de
este gran tema: Milenarismo y Mesianismo, que queda incorporado a la problemá-
tica antropológica.
En Francia, Balandier publica en 1955 su Sociología del África Negra, desde
esta misma perspectiva.
Volviendo a los comienzos tempranos de la Escuela de l\tlanchester en el
qescubrimiento de la relación colonial, Gluckman e Hilda Kuper examinaron en
Africa del Sur la organización racial en términos dinámicos y radicales.
A partir de 1939, Gluckman comienza a trabajar en el Rhodes-Livingstone
Institute, en Africa Central, y la producción científica de este Instituto es diferente
y representa agudos contrastes con gran parte del trabajo de los antropólogos de
Oxford y Cambridge en esas áreas africanas.
La preocupación de Gluckman por el contexto total de la sociedad pluralista
se manifestaba en su interés por la estructura social total de la región, incluyendo
a los blancos. Partiendo de esto, era necesario estudiar las áreas urbanas, tanto
como las rurales, y considerar a los trabajadores africanos como trabajadores que
operan dentro de un sistema social urbano e industrial.
Además, contrasta los "sistemas estables" con la situación que encuentra
sobre el terreno:
56
"Hoy el sistema no es estable, pues no sólo se ha visto la vida zulú constan-
temente afectada y cambiada por muchos factores, sino que también las distintas
autoridad€'"' representan valores diferentes e incluso contradictorios ... La moderna
organización política de Zululandia consiste en la oposición entre los dos grupos de
color representados por determinadas autoridades ... la oposición entre los dos gru-
pos no está bien equilibrada, pues en último término está dominada por la fuerza
superior del gobierno ... La amenaza de esta fuerza es necesaria para hacer que el
sistema funcione, puesto que los valores e intereses zulúes no reconocen una fuerte
relacion moral entre ellos y su rey y jefes.
Generalmente consideran al gobierno como algo exterior que los explota, sin
tener en cuenta sus intereses".
61
Como mínimo, este orden de investigaciones ha sometido ·los conceptos de
t ctura y de función a la prueba de la historia y de la dinámica que hace que
l
es ruociedades preservadas sean hoy prácticamente imposibles de hallar.
as s . d . , d . d d . t t"' d
.. También, la re1ntro uccwn e estas soc1e a es como suJe os au o:wmos e
la historia va acompañada por una interrogación sobre la naturc:leza de
historia de la que Occidente se ha adueñado de modo exclusiVo durante cierto
y de una ciencia de la que ha pretendido poseer todos los. resortes. .
e En el centro de la reflexión científica se introduce una crítica. La reahzan
los antropólogos indígenas . En el área del continente africano, ,se y
'fica el reclamo de estas naciones por poner fin a la antropologm clasica.
· · ven Por los años 30 se había asistido a la aparición de de antropología
elaboradas por intelectuales africanos. no ocurría sólo sino también
en los países árabes, en la en y en los andmos ..
t abajos los estudiosos se apropian del mstrumento teonco que los constltma .en
t·eto y aparece una modificación del sentido de estas teorías no sólo en la crítica
tesis sino en el cuestionamiento al tipo de ·lenguaje cosifican te q':e en
ese entonces usaba el funcionalismo. Pero no se ve, no se descubre todaVla la
situación colonial. . . . . . \
La asimetría de la situación no es criticada en tanto tal, smo apropiada,\
interiorizada por algunos colonizados que consideran e_n lo sucesivo a sus compa-\
triotas, los otros indígenas, con una óptica antropológica. , . . \,
El antropólogo africano puede defender la cultura de su pms, JUstificar sus
valores y prácticas dominantes, contra las interpretaciones deforman tes y a .menu-
do interesadas del europeo. Es así como desde 1937, Ken?'atta, el Jefe .de
Kenya independiente redacta el primer estudio sobre escnto
por un africano. Presentación completa de la sociedad Kikuyu, de su sistema eco-
nómico, cultural y· político, "Au pied du Mont Kenya", pr?clama que la
!lo es una simple superstición, que el gobierno precolomal no era despotlco s1no
democrático, etc. · ·
Pero se trataba en ese entonces de una impugnación que operaba dentro del
mismo lenguaje de la antropología funcional. . . . · .· ·.
A partir de los años 50, va a comenzar a surgir una 1mpugnaC1on de otro
.
La voluntad de los africanos de hacer su propia antropología, combinada con
su recusacion a la antropología clásica, los conduce a intentar elaborar una nueva
aproximación, en que las culturas del Tercer Mundo no ya desde
un punto de vista redentor, sino en la significación que se dan ellas mismas Y a
sí mismas. · ·
Y opondrían a la contemplación distante "astronómi.ca", el valor
de la ·larga familiaridad, de la relación histórica con el ob)et_o
"Son los mismos africanos, nacidos y . crecidos en· Africa, qmenes conocen
mejor que el África de ayer y de hoy, quienes comprenden.más
las voluntades y los deseos de los pueblos africanos. Así las mvestigacwnes afri-
canas hechas por los sabios africanos pueden alcanzar más fácilmente la
y extraer conclusiones justas" (Liu Se Mu de China Popular, en Conferencia de ·
Acera, 1963). . . . · · ·
El método de esta ser;i l,?.llél lo. viviªO.' de los
valores profundos, es decir, de .. tal ,la
57
construyen y la viven. Una comprensión intuitiva del sentido del sistema, por
miembros de ese sistema.
El desarrollo de los nuevos acercamientos será el fruto de tanteos, el
ta.do de un proceso de "ensayo y error". Pero no hay que subestimar en todo
el alcance de las críticas y de las tentativa!) del Tercer Mundo para pensarse a
mismo.
En el ámbito de América Latina, la así llamada "Nueva .An,trc,ooloe1a"
paña a los movimientos "h1dianistas" (para diferenciarlo
con el que se designan los programas gubernamentales y las
que tienden a incorporar que pretende ser hecha a expensas de
culturas- a los grupos indígenas a la vida nacional) que tienen por finalidad
pensarse a sí mismos como sujetos y establecer las condiciones y pO'sibilidades
un etnodesarrollo.
Lo que una parte de la antropología contemporánea parece descubrir a
luz de un mundo. que_ se descoloniza,_. es que el_ africanQ, . el. indio . americano
homb!e del Te!eer Mundo), es quizás ante todo un campesino, un pastor, un
ro, tin ser social e histórico. Y· lo hace frente a estos mismos se
ellos, ahora, en "diferentes", en procura .de una ele icie11tidad 'WiL.a.J.IuU..Iiotj,J
y
"Como señaló hace poco un estudioso indonesio, tradicionalmente los antro-
pólogos han sido euroamericanos que estudiaban a los no euroamericanos. Hoy exis-
ten escuelas de antropología en India, Japón, México, Filipinas, Sudeste asiático y
unos cuantos países africanos. En estos sitios, los antropólogos-ciudadanos están
desarrollando una nueva rama de la "antropología aplicada". Además, hoy, virtual-
mente, todas las monografías tienen que ser leídas por algunos de sus objetos. De
hecho, el pais en que se ha llevado a cabo el estudio se está convirtiendo en el
principal mercado de los propios estudios. Esta consecuencia secundaria de la
descoloniación es uno de los factores más esperanzadores y olvidados de la actual
situación".
62
' ·
Hacia fines de la década del 60 se va a producir en el ambiente académico
el reconocimiento público y generalizado de la situación colonial y la asunción
una postura crítica frente a la misma.
En ese momento se distinguen y perspectivas que emer-
gen más o menos simultáneamente. Podríamos focalizarlos en tres fuentes princi-
pales.: a).La británica, con los artículos aparecidos en "New· Left· Review" entre
en especial los de C,!QQ9:!!rg,_ :B,[email protected]_Altderson; b) los artículos apa-
recúios en Current Anthropology" en 1968, que recogen las discusiones de un
simposio sobre responsabilidades sociales -de la antropología, con contribu_ciones de
Berreman, y la representada por el libro de Leclerc:
"Antropología y Colori.íalismó", de que es un análisis critico de la relación
poniendo especial atención en la antropología social
británica:' ... · · · · · · · ·
· El tema básico de discusión es la situación colonial y el rol de la antropo-
logía; el foco de atención, ·en algunos casos, es el imperialismo británico (Gjessing,
· Leclerc, Goddard, Banaji, Anderson) y en otros el neoimperialismo norteamericano
(Berreman, Gough) y muy especialmente en este caso las implicancias que en esos
momentos tenían los trabajos antropológicos al servicio de la Central de Inteligen-
cia Norteamericana sobre Vietnam y Tailandia. En estos casos se acusa directa-
58
· mente a los que así actuaban de estar haciendo un trabajo de inteligencia reñido
con la ética. Y aquí surge la discusión de la ulterior utilización de los resultados
científicos.
En páginas anteriores señalamos que se incluía el carácter de utilidad so-
cialGa de nuestra disciplina en las formulaciones funcionalistas y relativizábamos
si esa utilidad había sido alcanzada o no por la antropología británica. En cambio,
esa utilidad es totalmente asumida y explicitada en la ciencia antropológica nor-
teamericana.
"Es evidente que los antropólogos poseen conocimientos especiales y determi-
nadas destrezas para ayudar a los gobiernos a dirigir las tribus primitivas y los
habitantes de sus dependencias. En ese sentido han sido empleados por los gobiernos
de Inglaterra, Portugal, España, Holanda, México, Francia y otros países. La com-
prensión de las instituciones nativas es un requisito previo para el éxito de los
gobiernos coloniales, aunque, hasta ahora, los antropólogos se han utilizado más
para ejecutar una política que para formularla. Del gobierno colonial al trabajo sobre
problemas de grupos minoritarios en un estado moderno complejo sólo hay un paso
fácil de dar. Los antropólogos prestaron servicio en el personal del organismo encar-
gado durante la guerra de distribuir a los norteamericanos japoneses evacuados y
ayudó a la Junta de Trabajos de Guerra y a la oficina de Información de Guerra a
resolver otros problemas minoritarios en el interior de los Estados Uiridos.
Dl!rantE:l .la guerra se utilizaron los conocimientos antropológicos para em-
del territorio ocupado,, ,pl:l.:q:Lproducir alimentos en algunas

• . .nf:1-tiYos .. a.la .. causa Aliada. Muchos
antropólogos del ejército y a 2.000 oficiales de
la armada para que pudierári eJercer el gobierno militar er1 .territorios ocupados.
Los antropólogos desempeñaron ún papel importante la serie de folletos
entregados a los las-TüerZ'as arniáél:as- qUe, desde el punto de vista de la
instrucción, recorrían toda la. gama, desde . e!. pleo . del argot australiano hasta la
conducta correcta· qu:e-a:ebíá--óbservarse con las mujeres en el mundo musulmán.
Ayudaron a descubrir la mejor manera para inducir a los prisioneros japoneses.
italianos y alemanes a rendirse, y fomentar-on la continuación de la resistencia en los
países ocupádos por nuestros .enemigos.
En los Estados Unidos los antropólogos trabajaron en su especiaiidad en los
servicios de Inteligencia-Milit.fl.r,_ __de .Estado;-"·en·-la Oficina de
Servicios Estratégicos, en la Jl}n,ta,_,de. Economía· de Guerra, en los Servicios de
Bombardeo Estratégico, en eC Gobierno Militar, en la organización de Servicios
Colectivos, en la Oficina de Información de Guerra, en la Oficina Federal de Inves-
tigación, y en otros muchos organismos oficiales. En parte, trabajaron en investiga-
ciones aisladas. Había que preparar un manual para los soldados de servicio en
Eritrea. Había que revisar un libro de frases militares en el inglés chapurreado que
emplean los. chinos. Una persona que. podía .entenderse bien con los indios salvajes
del Ecuador fue el elemento más importante de una expedición en busca de nuevas
fuentes de abaStecimiento de qui!}in.a. ¿Cuáles eran las formas características de
tatuaje en la región de Casa Blanca? ¿Quién había estado en Bora Bora, en las Islas
de la Sociedad? Se preparó un manual sobre "Emergencias en la selva y en el
desierto" para ayudar a los aviadores perdidos a reconocer y preparar alimentos
comestibles. Se aconsejó sobre la manera como debían diseñarse la ropa y el equipo
para el ártico y los trópicos. Las tareas encomendadas variaron entre la selección de
los reclutas indios que conocían imperfectamente el inglés y la preparación de un
memorándum sobre "cómo reconocer los pescados en mal estado" (que fue clasificado
en seguida por el Ejército como "confidencial"). Se prepararon materiales de educa-
ción visual con el fin de ayudar a instruir al personal destinado a realizar trabajos
59
secretos en. el extranjero y los antropólogos pronunciaron conferencias en muchos
cursos de orientación.
64
Estos acontecimientos que señala Kluckhohn con toda naturalidad fueron
motivo de grandes deliberaciones. El debate sobre la utilización de los resultados
científicos se desarrolla en dos niveles, el político y el académico.
En el plano político se discute sobre todo el rol del antropólogo y su nivel de
compromiso con la realidad social, en tanto que en el plano académico lo que se
dirime es la objetividad de las ciencias sociales y los alcances del nivel ideológico-
valorativo.
Entre nosotros, aparece en 1970 un 1ibro,
65
que recoge la opinión de antro-
pólogos y sociólogos sobre el papel de la ideología en la producción del conocimiento
científico y el vinculo entre las ciencias sociales y el compromiso político. Que viene
a ser la respuesta que las Ciencias Sociales locales dan ante el impacto que supuso
en el ambiente académico la aparición del trabajo de el Proyecto
Camelot,
66
proyecto de relevamiento de informádoii-ae· temas políticos en el área
de Airiérica- Latina.· · - ·
Y desde entonces, la preocupación por los determinantes ideológicos ha
quedado incorporada de manera generalizada a la reflexión científica en nuestro
medio.
Hasta aquí hemos visto el hecho histórico concreto de la descolonizacion y
.cómo a partir de este hecho se modifica el pensamiento antropológico; el descubri-
miento temprano de la situación colonial por algunos científicos; la apropiación del
modelo antropológico por "los otros", por los propios objetos que analiza el modelo;
la generalización del descubrimiento de la situación colonial en el plano científico
y ligado a esto último la reacción de la comunidad científica ante el problema de
los usos de la ciencia; el rol del antropólogo como científico social y su compromiso
moral y/o político.
Todas estas fueron expresiones diferentes del modelo clásico que de una u
otra manera se apartan de él y comienzan a ejercer una reflexión crítica con
respecto al mismo. Esta crítica fue incluida por nosotros cuando tratamos cada una
de las distintas variables del modelo.
¿Cómo podríamos ahora sintetizar en qué ha quedado transformada la mira
antropológica después de todos estos acontecimientos?
Procedamos por partes.
¿Se ha ejercido en la antropología una transformación en el recorte del
campo de estudio y en la manera científica de abordarlo?
Pensamos que sí, pero que no se sigue una sola perspectiva.
Después de la crisis que de la
situación colonial, y la propia implicancia del'antropólogo, se encuentran diversas
expresiones que van desde continuar con el modelo anterior sobre un objeto seme-
jante al tradicional hasta cuestionar la validez y legitimidad del conocimiento
antropológico.
Las situaciones posibles son las siguientes:
a) Concentrarse en el puñado de cazadores y recolectores que todavía se las
arreglan para mantener algún tipo de existencia independiente. Estos grupos sufren
60
abusos, enfermedades, brutalidades políticas, explotación, virtual genocidio.
67
Se
conserva, en este caso, el recorte tradicional de la realidad: los "pueblos primiti-
vos". Ésta no es una respuesta para el conjunto de la disciplina.
b) Otra reacción ha sido la de admitir que la realidad existente, las socie-
dades particulares, . o los sectores . de esas sociedades, están determinados por la
política e.§!tl:!tal_ centralizada y por la economía internacional.
Recuperan como rasgo más fructífero del modelo su forma de aproximación
totalizadora, definida críticamente como lo hiciéramos cuando tratamos esta varia-
ble, dejando de lado "la falsa o ilusoria totalidad".
Una parte de este grupo considera no realista, impracticable, el intentar
hacer análisis holísticos de las unidades sociales contemporáneas de gran escala
como la nación-Estado. Y han tratado de definir unidades de investigación y aná-
lisis que se hallen a mitad de camino entre la pequeña aldea y la nación-Estado.
Estas unidades pueden ser manejadas por muchas de las técnicas antropo-
lógicas tradicionales y al mismo tiempo pueden servir para dar cuenta de los
vínculos entre los niveles locales, regionales y nacionales de la sociedad.
e) Algunos decidieron hacer una pausa en "el trabajo de campo" y prosiguie-
ron el desarrollo teórico. Consideramos que esta postura es· posible sólo transito-
riamente, ya que una ciencia necesita de sus datos, de su referente empírico para
elaborar su teoría.
d) Otros, como por ejemplo K. Little, se han consagrado a investigaciones
acerca de enclaves raciales, étnicos, religiosos,situªdos dentro de sociedades más
amplias, dentro de las cuales'se diférenchiñ o :Ó.o en algunas de sus identificacio-
nes. ("Negroes in Britain", Londres, 1948). "La profúndización en la noción de etnia
obliga a reservar este- térÍnino a un nivel particular de la vida social, el de la
conciencia de sí mismo, como colectividad en un cierto tipo de sociedades". Esta
profundización ha sido esencialmente el elemento primordial de la antropología
especialmente orientada hacia la resolución de los problemas teóricos y
políticos de las nacionalidades y de las: diversidades étnicas.
e) La antropología ha abordado también el estudio de las sociedades moder-
nas, y en algunos casos el de las empresas industriales Existen, en este caso, tra-
bajos precursores: el de Lynd, relativo a "Middletown" (1929), el de Warner y cola-
boradores, en sus análisis del sistema de clases sociales en ''Yankee City" (1941),
trabajos que se han esforzado en combinar técnicas sociólógicas y antropológicas.
Y esto es lo que se verifica en las investigaciones más recientes, el beneficio
de los aportes conceptuales y metodológicos de las ciencias sociales.
Toda las ciencias sociales se están haciendo menos diferenciadas y especia-
lizadas en sus metodologías, más interdependientes en la investigación, en el análisis
y en la aplicación, desplazándose colectivamente hacia un nuevo tipo de holismo.
Las realidades de un mundo que se uniformiza, de una decadencia en cuan-
to a variedad cultural y a autonomía de las unidades sociales llevan a todas las
ciencias sociales a apoyarse unas en otras, a utilizar las formas de penetración, las
técnicas y los datos de las otras como la mejor manera de tratar los temas y
problemas que son preocupación común de todas las disciplinas.
Habríamos señalado hasta aquí algunos, tal vez los más frecuentes recortes
de campos de estudio. .
Las conceptualizaciones, las maneras de pensar estos recortes también se
han transformado. ·
61
Dentro de la nueva manera de pensar antropológica, se incluye
reintroducción de las sociedales del "Tercer Mundo" en la historia; en estas
ciones el papel de la antropología actual es el de contribuir a la
del saber antropológico que queda centrado en el estudio de las "diferencias
tóricas" entre las sociedades humanas, y la problemática de dichas sociedades.
62
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Notas
1 Lévi-Strauss, C., Antropología estructural, EUDEBA, Buenos Aires, 1984.
2 Según Reichenbach (1938) cit. por Manners y Kaplan, op, cit.: "Contexto del descubrirnien-
. to": Orígenes sociales y psicológicos de las ideas del estudioso. Frente al "contexto de la justificación",
validación científica y fecundidad explicativa de esas ideas, aunque estos autores piensan que los
sesgos y valores individuales juegan un papel inicial, pero que no necesariameJ?.te tienen un papel
63
significativo posterior. Nosotros pensamos que eso es válido para la llamada "ecuación personal"
investigador, pero sí es significativa posteriormente la expresión de lo colectivo que se manifiesta
el investigador.
3 Cf Bourdieu, Passeron, Chamboredon: El ofici.o de soci-ólogo, Siglo XXI, 1975, Bs.As.
4 Cf. Hobsbawn, E., Para el estudio de las clases subalternas, Pasado y Presente,
bre 1963, Córdoba.
5 En Gran Bretaña especialmente en la Escuela de Manchester, en Francia Balandier y
discípulos que trabajan sobre todo en África, y en Estados Unidos el evolucionismo renovado.
6 Leach, E. R., "Sistemas políticos en Alto Burma, 1954, Leach trabajó sobre todo en el
asiático.
7 Como ejemplos de ritos constituyentes y que no contribuyen a mantener el statu
citamos el caso de lo acaecido en el transcurso de la lucha de liberación argelina, cuando
ruptura con el orden y con las instituciones establecidas ¡x>r los franceses, los argelinos •
realizar sus matrimonios segdn el rito musulmán, como manifestación de resistencia frente
colonizadores y como anuncio y expresión de la sociedad que se estaba constituyendo y forjando
dicha lucha.
8 Menéndez, E
2
"Colonialismo y racismo: Introducción al análisis de las teorías racistas
Antropología", Revi8ta .tndice N° 6. . .
9 Estas formas de denominar a la Antro¡x>logía no son producto del obJeto smo son
emergente de diferentes corrientes teóricas que generalmente se adecuan a tendencias n8.lcioinales .. •
Cultural: EE.UU., Social: Gran Bretaña; Etnología: Francia.
10 Firth, R., Tipos humanos, EUDEBA, Buenos Aires, 1964.
11 Popper, K., La lógica de las Ciencias Sociales, Grijalbo, México,
12 Harris, M., El desarrollo de la teorla antropológica, Siglo XXI, 1978, págs. 265-270.
13 Cf. Bonet, P., De la Etnología a la Antropología, Cuadernos, Anagrama, Barcelona,
14 Worsley, P., El Tercer Mundo, Siglo XXI, México, 1966. .
15 Balandier, G., Teoría de la descolonización, Tiempo Contemporáneo Buenos Aires,
16 Nkrumah, K., Líder de la república de Ghana y presidente de la misma hasta 1966.
17 Berque J., Dépossessian du Monde, Seuil, 1964.
18 Boukhobza, M., Nomadismo y Colonización. Análisis de las mecanismos de la • úlli
ración y de la desaparición de le. sociedad patorü tradiciona.l en Argelia, Argel, 1976.
19 Bernard, A. y Lacroix, N., L'evoluti.on du nomadisme en. AJgérie, obra publicada bajo
auspicios de Jounart, M. C., gobernador general de Argelia en 1906, págs. 301-302 (cit. en Lucas.
y Vatin, J., L'Algérie des anhropologues, Maspero, París,
20 Malinowski, B., La vida sexual de los salvajes, Morata, Madrid, 1975 (1932) pág. 30.
21 Cit. ¡x>r Leclerc, G., Antropologta y colonWli8mo, Comunicación, Madrid, 1972.
22 Montagne, R, La civüización del desierto, Nómades de Oriente y de África, Hachene,
1947, págs. 12-13.
23 Malinowski, B., La vida sexual de los salvajes, op. cit., pág. 34.
24 Bourdieu, P., Chamboredon, J. C.; Passeron, J. C., El o{U:io de sociólogo, Siglo XXI,
págs. 78-79.
25 Bourdieu, P., op. cit. pég. 79.
26 Yankelevich, H., "Panel Interdisciplinario", En Revista Argentina de Psicol.ogw, n° 7,
27 Verón. E., "'Hacia una. teoría del proceso ideológico", en El Proceso Ideológico, Tiempo
temporáneo, Buenos Aires, 1971, pág. 266. . . .
28 Cf. Menéndez E., -El Modelo Aniropológu:o Clásu:o, Buenos Aires, 1967/68. Ms.
29 Menéndez incluye al evolucionismo sólo cuando considera una de las variables
del Modelo, la ahistoricidad.
· 30 En Kardiner, Fronteras psicológicas de la Sociedad, F.C.E., México, 1955, pág. 73 ..
31 Alor, pequeña isla de las Indias Orientales, a '960 k al E. de Java. En Kardiner, op. Clt.
132.
32 Lucas, Ph.; Vatin, J. C., L'.Algérie des Anthropologues, Maspero, París, 1975, pág.
(traducción de la autora).
33 Evans-Pritchard, E. E., Los Nuer, 1977 (1940}, Anagrama, Barcelona, págs. •. :;;:'ftc
Jarvie L. C., The revolution in Anthropology, Routledge and Kegan London, 1967 (1964).
Este autor coloca a Evans-Pritchard junto eon P. Worsley entre los antropólogos
dimensión histórica. La diferencia entre ambos estaría dada por el hecho de que para
la Antropología, porque es historia, es un humanismo, mientras que para Worsley, porque eB hieltol'itf:'V&Jr
es ciencia.
34 Popper. K.,. La lógica de las ciencias sociales, Grijalbo, México, 1978 (1009), págs. 14 y
64
35 Cf. Sudnow, D.; La organización social de la muerte, Tiempo contemporáneo, Buenos Aires,
1973.
36 Redfield, R., El mundo primitivo y sus transformaciones, F.C.E., México, 1973, págs. 36-37.
37 Balandier, G., "Sociología, Etnografía", en Gurvitch, G., Tratado de Sociología, Kapelusz,
Buenos Aires, 1962.
38 Escotomizar: en el lenguaje de la Psicología, hacer desaparecer del campo de la conciencia.
39 Menéndez, E., "Últimas críticas al modelo antropológico, en Poder, estratificación y salud,
Casa Chata, México, 1981, pág. 500. ·
40 Islas Andamán: se encuentran en el Golfo de Bengala, al S de Birmania. Pertenecen a la
India.
41 Redfield, R., El mundo primith1o y sus transformacümes, op. cit., pág. 28.
42 Lowie, R., La sociedad primitiva, Amorrortu, Buenos Aires, 1972, págs. 181-182.
43 Balandier, G., Teoría de la descolonización, Tiempo Contemporáneo, Buenos Aires, 1971.
44 En castellano: El hombre y la cultura, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1971.
45 Por otra parte, el caso del relativismo lingüístico radical, llevado hasta su última consecuen-
cia lógica, demostraba la imposibilidad de traducción de una lengua a otra, al afirmar que las lenguas
pueden ser no sólo diferentes en sus redes conceptuales, sino también plenas y cerradas, es decir,
. pueden diferir unas de otras al punto de no poseer ningún elemento comun y de ser "impenetrables"
a la traducción.
46 Cf.: Antropología aplicada, Amorrortu, Buenos Aires, 1971.
47 .Kluckhohn, C., Antroplogía, Breviario del F.C.E., México, 1965, pág. 284.
48 Redfield, El mundo primitivo y sus transformaciones, op. cit., págs. 17-18.
49 Redfield, R., La sociedad folk.
50 Menéndez, E., "Ideología, ciencia y práctica profesional", en Ciencias Sociales: ideología y
realidad naci.onal, Tiempo Contemporáneo, Buenos Aires, 1970, pág. 118. .
1970.
51 Menéndez, E., "El Modelo Antropológico Clásico y la práctica psiquiátrica", en Indice, N-'9,
52 Mercier, P., Historia de la Antropología, Península, Barcelona, 1969.
53 Alar, isla ya mencionada en nota 8, donde trabajó C. Du Bois.
54 Kardiner, A., Fronteras psicológicas de la sociedad, op. cit., pág. 285.
55 Como ejemplo ilustrativo invirtiendo el papel de salvaje y civilizado, de etnógrafo e infor-
mante, he aquí el siguiente: muchos de mis amigos melanesios que tomaron al pie de la letra la doctrina
del "amor fraternal" predicada por los misioneros cristianos y la prohibición de guerra y de matanza
también predicada y promulgada por los funcionarios del gobierno, no podían conciliar los relatos de
la Gran Bretaña que les llegaban a través de agricultores, comerciantes, inspectores y trabajadores de
las plantaciones, con las doctrinas predicadas. Estos relatos llegaban hasta los más remotos poblados
melanesios y papúes. Se mostraban verdaderamente asombrados al oír que en un solo día los hombres
blancos exterminaban a tantos otros de su propia raza como se necesitarían para constituir varias
tribus melanesias de las mayores. Forzosamente llegaron a la conclusión de que el hombre blanco era
un mentiroso tremendo, pero sin tener la certidumbre de dónde estribaba la mentira, si en la simula-
ción moral o en su jactancia.
56 Para ampliar esta problemática ver "Emic y Etic" en Harris, M., El materialismo cultural,
Alianza, Madrid, 1982.
57 Cf. Woodis, Jack, África, el león despierta, Platina, Buenos Aires, 1962.
58 Hombre de Estado y escritor senegalés. Presidente de su país (1960-1980). Escribió ensayos
sobre la negritud.
59 Cf. en Rivas, L., La situación colonial, CEAL, Transformaciones, Buenos Aires, 1973.
60 Rivas, L., La situación colonial, op. cit.
61 Max Gluckman en African Political System, Londres, 1940, cit. por Kuper, "Antropología y
antropólogos", Anagrama, Barcelona, 1973.
62 Kuper, Antropología y antropólogos, Anagrama, Barcelona, 1973.
63 No cuestionamos el carácter utilitario de las ciencias. Pensamos que todas lo son o deberían
serlo. Lo que proponemos para discutir es el destino o destinatario de esa utilidad.
64 Kluckhohn, C., Antropología, Breviario F.C.E., México, 1965 (1949), pág. 182.
65 Ideología y realidad naci.onal, Tiempo Contemporáneo, Buenos Aires, 1970.
66 Horowitz, I., The ri.se an fall of Proyect Camelot, The MIT Press Cambridge, Massachussets.
67 La idea de que el "primitivo" está siempre muy próximo a la inanición y que por lo tanto
está preocupado por las necesidades de subsistencia, deriva en parte de la experiencia del derrumbe
de las economias agrícolas (y cazadoras y recolectoras) por efectos del capitalisrp.o. Sólo en los últimos
años hubo hambrunas que afectaron a decenas de millones de personas en Bengala (1947), Bangla Desh
65
(1974/75), Afganistán (1972173), Bihar (1974), Etiopía (19'ili) y el Sahel (1973 y en la actualidad). Entre
quinientos y seiscientoc:: millones de personas están crónicamente próximas al nivel de inanición en
Asia Sudorienta! (Worsley, P., Campesinado e integraci.ón nacional, Colegio de México, México, 1982,
pág. 18).
68 Bonte, P., De la etnología a la antropología, op. cit.
66
PRINCIPALES CORRIENTES TEÓRICAS
EN ANTROPOLOGÍA
INTRODUCCIÓN
E. GUREVICH
Luego de la revisión de los principios básicos de esas corrientes teóricas
producidas en los paises centrales (Inglaterra, Francia, Estados Unidos) en el siglo
XIX y principios del XX, el señalamiento de sus continuidades y rupturas, toma-
remos en cuenta las críticas de que fueron objeto a partir de mediados de siglo,
cuando -acompañando los cuestionamientos y cambios que sucedieron a la segun-
da guerra mundial- las categorías marxistas se incorporaron a los planteas de la
antropología. En medios académicos de Francia e Inglaterra surgieron entonces
posiciones que, partiendo de un análisis histórico, llevaron a cabo una revisión
crítica del papel de las ciencias sociales que condujo al reconocimiento de sus
condicionamientos y de la envergadura y alcances de la situación colonial. Eran los
años sesenta, cuando se denunciaba la utilización de los resultados de investiga-
ciones con fines de control político-ideológico y se criticaba severamente al "cien-
tificismo" positivista (la pretensión de hacer ciencia pura).
Acorde con los procesos políticos que desde fines de la segunda guerra mundial
habían comenzado a darse y, ante la evidencia de la desaparición de su "objeto" (de
acuerdo a la concepción clásica del mismo) la antropología experimentó una espe-
cie de crisis. "La antropología que había sido la ciencia del hombre primitivo por
antonomasia (. .. ) se vio forzada a renunciar a sus cotos de caza etnográfica".
(Lloberas, 1990). Por esa época (los sesenta) comenzaba a tener peso una produc-
ción teórica de los paises "periféricos". Planteaba la desigualdad de recursos -
académicos, educativos, tecnológicos- que separa a los países y poblaciones del
"Primer y Tercer Mundo", la relación de dependencia que -generada durante los
años de colonización- los une, y la necesidad de romper esos lazos como requisito
para lograr un verdadero desarrollo, independiente. Esta postura que criticaba a
la concepción -desarrollista- predominante, explicaba el desarrollo de unos paí-
ses como logrado a expensas del subdesarrollo de los otros (países del Primer y
Tercer Mundo) y proponía en el plano académico, la reunión de las disciplinas en
una Ciencia Social única, como forma de superar la división de saberes (antropo-
logía-sociología) que había acompañado a la división del mundo en países coloni- ·
zados y colonizadores.
Finalmente esto significó más que la aparición de nuevas teorías, un cambio
de paisaje: el área mediterránea se incorporó como ámbito de estudio para la
antropología de los países centrales.
Si bien los planteas antes mencionados caracterizaron el quehacer antropo-
lógico de principios de la década del setenta, asistimos luego a un decaimiento del
auge de las grandes teorías (marxismo y estructuralismo) y a un proceso que ha
tendido más a la especialización, al predominio de los "pequeños saberes" y la
diversidad de enfoques que de un paradigma central al cual refieran las propues-
tas vigentes.
En la última parte del capítulo, haremos referencia a los nuevos enfoques
en antropología. Algunos de ellos, inscriptos dentro del marco de la post-moderni-
dad, plantean una crítica a la "autoridad" que emana de los textos etnográficos
clásicos, otros le critican su construcción de modelos alegóricos -"ficciones"- que
representan invenciones -no descripciones- de la ¡·ealidad (Clifford). Otras pers-
pectivas, como veremos, acentúan el carácter interpretativo, cognitivo o simbólico
de la antropología.
72
EL SIGLO DE LAS LUCES: EL DIECIOCHO
M. TACCA
INTRODUCCIÓN
Comenzar el capítulo de teorías antropológicas analizando el siglo XVIII es
importante porque, si bien la antropología como ciencia particular delimitada se
constituye en el siglo siguiente, las bases conceptuales y las hipótesis sobre el
cambio socio-cultural, desarrolladas en el siglo XVIII son precursoras de la siste-
matización posterior. Es por ello que el seguimiento de algunas nociones como las
de la Razón, la Libertad, la Felicidad, la Crítica, El Progreso, etc. son fundamen-
tales para entender el origen de la antropología como ciencia.
Aclaramos que estudiaremos la sistematización científica de esta disciplina
ya que la antropología, como reflexión acerca del origen y la organización de las
distintas culturas, puede estudiarse desde la antigüedad clásica (en Heródoto por
ejemplo). . ·
· Por otra parte, no podemos olvidar que en este sentido, con la Ilustración
comienza la Modernidad en el pensamiento europeo. Esto quiere decir, que de aquí
en más el intento de explicar el universo y descubrir las leyes naturales (que ya
había comenzado en el Renacimiento) también se extiende al ámbito de lo social
y cultural. Esta Europa que se halla en expansión y que, por ende, entra en
contacto con otros pueblos y culturas elabora en este siglo una de las críticas más
radicales al sistema monárquico y a la civilización en general. De hecho los prin-
cipales protagonistas de esta época fueron los pensadores franceses en 1 contexto
pre-revolucionario. Pero esto no quiere decir que solo Francia fuera el escenario de
la tumultuosa vida social e intelectual. Como bien señala P. Hazard, en toda
Europa puede, verse los signos de este nuevo siglo, que ironiza las viejas tradicio-
nes y reivindica un nuevo orden en el cual el hombre puede ser feliz en la tierra
y no ya después de la muerte.
En este sentido, entonces, sostenemos que revisar los viejos conceptos del
Iluminismo nos ayudará a comprender el decisivo siglo siguiente para el pensa-
miento científico y antropológico.
Además, esta indagación tiene el objetivo de rescatar la continuidad así,
como la ruptura de algunos de estos conceptos, con el fin de comprender cuánto
tiene la ciencia en general de iluminista aún hoy. Pensar que la razón, más que
la imaginación, nos aleja del error es uno de los legados fundamentales de los
iluministas. Veremos luego cómo este camino no era tan lineal y optimista como
se supuso.
75
LAS IDEAS PRlNCIPALES
. . tie;ne como objetivo el análisis exhaustivo del pensamiento
Ilummista, smo b1en Intentar, desde la mirada particular de este siglo, enten-
der el teonco y concept"':la!. en que se originó nuestra disciplina.
Al XVIII se lo denommo el Siglo de las Luces debido a la importancia
que le los pensadores o filósofos sociales a la Razón. Definida ésta, como
la capacida.d mtelectual de lograr deducciones lógicas a partir de la realidad obser-
vable, segun lo resume Hazard. Esto merece varias aclaraciones ya que es quizá
el concepto de la época. En primer lugar, la idea de deducir lógicamente
es -y cntica respecto de siglos anteriores (sobre todo de la Edad Media)
ya que Imphca intelectuales que puedan demostrarse y
mas de .la autondad o dogma que lo enuncie: se parte de la
de la expenencia y no de Verdades Absolutas como sostenía la filosofía
teolog¡ca. · ·
En segundo)ugar, deducciones permiten establecer leyes generales
que, como ya se. exphcan los fenómenos naturales sin recurrir a la mención
de la Esta búsqueda de regularidades, por lo tanto, será la nueva
tarea de la ciencia, cada vez más alejada del pensamiento medieval.
. . En tercer lugar, la idea de esta Razón deductiva y crítica es universal, es
decir .que, todos los hombres de todos los pueblos del mundo. la misma
capacidad. Esto, como veremos más adelante, no significa que todos logren los
nnsmos resultados. · · ;
.Puede decirse, entonces, que el modo de conocer y de los fenómenos
es ;ac10nal cuando se parte de dicha capacidad para establecer y descubrir regu-
deben tener validez universal. Esta pretensión iluminista
caractenzo .a europea y occidental hasta el siglo XX que, como se verá
luego; relatiVIzo dichos supuestos.
.Hablar _de la hablar de la crítica como método (la duda
_aphcada a la :'Ida social) ya que ésta posibilita la deducción lógica. La
es todas las instituciones son puestas bajo la mirada
de. los sociales. Es una irónica pero siempre reivin-
dicativa ¿Cuales seran los valores que se re1vmdicarán?
dos fundamentales: la felicidad y la libertad.
. La no ya CO,!fiO un anhelo supraterrenal sino aquí en esta vida. La
Idea de es sostenida por toda Europa y se refiere fundamentalmente a
la alegria de Vl"!_Ir Y a gozar de buena salud (comienza el culto a la vida confortable
y a la prevenc10n de enfermedades).
Ser feliz: es la nueva consigna; evitar el sufrimiento. Toda la literatura del
momento refleJa este deseo: el deber de ser feliz. ·
76
Señalamos la idea como importante por dos razones: la primera, porque en
el contexto de ruptura y de crítica en que el Iluminismo descalifica a la Edad
Media, se insiste en la felicidad terrena, y la filosofia refleja esta concepción de
la felicidad humana corno meta, como deber, en una vida finita y concreta y no
como concepto abstracto apartado de los goces cotidianos. Y la segunda, porque
esta búsqueda permite a la vieja Europa mirar a otros pueblos que sin las con-
quistas de la civilización se ven más felices, más libres, como dirá Rousseau
respecto del Buen Salvaje. Esta mirada a otros ajenos a la cultura europea ser-
virá para criticar las instituciones tradicionales y los filósofos no desperdiciaron
la oportunidad de comparar la felicidad de los salvajes con la opresión del Régi-
men Absolutista. Esta reivindicación de la felicidad, humanizada por la Ilustra-
ción, construye un sujeto distinto al de los siglos anteriores el cual se hallaba
marcado por la vida en el más allá. Este sujeto nuevo desea ser feliz y no tiene
empacho en reconocerlo, el presente es lo esencial. Pero a la vez, este sujeto
necesita ser Libre para ser feliz. Libertad de opinión, libertad de sentimientos,
libertad social pero también individual. Es el siglo en el cual la libertad se torna
jurídicamente un derecho universal. Esta idea de libertad asociada al progreso de
la Razón humana es típicamente iluminista. El siglo siguiente, primero con Marx
y luego con Durkheim, se encargará de cuestionarla y de limitarla. De todas
formas, el legado iluminista respecto de la idea de Libertad es, aún hoy, tema de
debates políticos y sociales.
Ahora bien, no puede dejar de mencionarse, como la contracara de este
anhelo de libertad, la esclavitud. El pensamiento iluminista es, en general,
antiesclavista, pero corno bien señala Duchet, las contradicciones que generó la
expansión colonial se reflejaron claramente en las discusiones teóricas sobre el
tema.
Ser esclavo, para los filósofos no era justo. La condición humana corno tal
no podía someterse a semejante aberración. Ahora bien, el comercio de esclavos y
los pueblos esclavizados eran los denominados salvajes. Por lo tanto, la primera
contradicción resultaba de proclamar libertad para toda la Humanidad sin distin-
ciones, cuando la realidad político-económica del colonialismo, intentaba justificar \.
la opresión con los argumentos sobre la supuesta ignorancia ·y brutalidad de los
pueblos primitivos. · ·
Estos argumentos se basaban en una concepción paternalista, la cual con-
sideraba que: la ineptitud de los negros o de los salvajes en general, para desarro- ·
llar sus capacidades intelectuales, se verían precipitadas si se los forzaba a vivir
civilizadamente. Por ello, el esclavisrno era devuelto a la sociedad europea como
una acción necesaria para el progreso de estos pueblos. ·
Esta estructura del pensamiento esclavista se fue resquebrajando cada vez
más a medida que nos acercamos al siglo XIX. Duchet señala, en este sentido, que
la Revolución Industrial estaba próxima y que, por lo tanto, el capitalismo nece-
sitaba en ·lugar de esclavos, fuerza de trabajo libre para favorecer el nuevo tipo de
producción, circulación y consumo de los productos manufacturados. Es decir, que
la idea de un asalariado o de un colono libre se conjuga mejor con el momento
económico que Europa requerirá a mediados del siglo siguiente.
Estas ideas que la Revolución Francesa pondrá de manifiesto en la Decla-
ración Universal de los Derechos del Hombre, sin embargo, será cuestionada por los
grandes comerciantes de esclavos cuyo mercado principal era América. En este
sentido, también, hay que aclarar que las doctrinas antiesclavistas tuvieron mayor
77
aceptación en aquellos sectores sociales .Y políticos de Europa que apoyaban el
cambio social. Pero la paradoja de esta situación resulta de la coincidencia de
objetivos con los sectores de poder, que a su vez, intentaban colocar los productos
manufacturados en las colonias.
Podría afirmarse, entonces, que el pensamiento filosófico (y también el cien-
tífico) refleja, en su discurso, todas las contradicciones del momento histórico del
cual es producto. Sin ese marco, resulta imposible tratar de explicar conceptos que
de otro modo, aparecerían como ajenos a la realidad a la cual pertenecen. Puede
decirse, por lo tanto, que no fue casualidad que las 'doctrinas antiesclavistas se
discutieran a las puertas de la Revolución Industrial. Y que fuesen los filósofos
pre-revolucionarios los que sentaran las bases sobre las cuales cuestionar el siste-
ma político que ya no representaba los nuevos intereses en juego, que de ahora en
más, tendrían como protagonista estelar a la burguesía.
Los conceptos antes mencionados adquieren un sentido relevante y clarifi-
cador al ser enmarcados en la noción de Progreso y del devenir histórico que
teorizó el Iluminismo.
La idea de Progreso se relaciona con la posibilidad de avanzar, pero no en
cualquier sentido. El Progreso implica un avance de la Razón .. Ahora bien, este
avance tiene su supuesto en el concepto de evolución que utilizaban los pensadores
ilustrados.
La evolución es un cambio de estados. Pero evolucionar, para el siglo XVIII,
implica, asociar necesariamente la idea de cambio a la de progreso. Por ello, la
evolución se define, según M. Harris, como el paso de peores condiciones a mejores
condiciones. Este siglo selló definitivamente la asociación de la idea de evolución
con la idea de progreso. Evolucionar, a partir de ahora, será lo mismo que progre-
sar, y progresar para el Iluminismo, consistirá en correr los velos de la ignorancia
para ver la luz de la Razón, la cual permite alejarse del error, como lo señala P.
Hazard.
Es decir que evolución y progreso se convirtieron en sinónimos.
Ahora bien, si el progreso significa progreso de la Razón y la Razón es
universal, entonces, puede establecerse una ley general que refleje la evolución de
la humanidad. Esta hipótesis de la evolución iluminista fue el primer intento de
sistematización de leyes socio-culturales emulando a las leyes naturales. Es así
como la idea de la Ilustración respecto de la evolución humana representa en el
primer estadio al Salvajismo, en el segundo a la Barbarie y por último a la Civi-
lización.
Esta pirámide de la evolución de la humanidad, implica que el estadio más
simple es identificado con el del salvajismo y el más complejo con el de la civili-
zaCión. Es interesante recordar el contexto de expansión europea para entender
por qué el salvajismo se definió por oposición a la civilización.
El asombro y Al desconocimiento de estos nuevos pueblos, que se suponía
carentes de instituciones como las que Europa conocía, que no tenían jefes, ni
moneda, ni propiedad privada, ni Estado, etc., condujo a los pensadores a la idea
de que Europa había pasado, en una época remota, por las mismas situaciones
y de que, graci9-s a la "evolución" surgieron las instituciones complejas y con ellas
la civilización: es este paso el que trataron de reflejar en su teoría evolutiva
universal.
Todos los pueblos civilizados, antes habían sid.o bárbaros y antes todavía
salvajes. Todos "evolucionaron" adquiriendo mayor racionalidad en las institucio-
78
nes y por lo tanto progresaron. Pero ¿eran. felices? Esta pregunta y sus posibles
respuestas nos lleva a plantear las diferencias entre algunos pensadores ilustres.
Como en toda época, las ideas atraviesan el siglo y forman una base conceptual
que nutre a todos los pensadores: pero ello no quita que, dentro de ese marco
general, aparezcan diferencias de criterios más cercanas o lejanas al cuerpo teórico
central. Es por ello, que se hace necesario abrir un apartado especial para analizar
más específicamente la obra de dos pensadores clásicos de este siglo.
79
LA ANTROPOLOGÍA ILUMINISTA
Si bien es cierto, como dijimos más arriba, que la antropología como ciencia
propiamente dicha surge en el siglo XIX, ello no quiere decir que en el siglo que
estudiamos no estén presentes las primeras sistematizaciones sobre la problemá-
tica de la evolución socio-cultural. Justamente, el asombro de los filósofos por las
extremas diferencias culturales y físico-biológicas, y el problema sobre el origen de
las instituciones constituye de alguna manera la médula de esta antropología pre-
científica. Son estos interrogantes los que intentarán resolver los filósofos. La
concepción naturalista del universo condiciona a esta antropología iluminista y en
este sentido, no puede dejar de mencionarse la obra de Buffon.
Como lo recuerda M. Duchet, en este siglo el término antropología pertenece
al vocabulario de la anatomía. El hombre es tomado como objeto y no como sujeto,
esto es lo característico de los estudios anatómicos.
En este contexto la obra de Buffon adquiere importancia porque, al ocuparse
de la naturaleza específica del hombre, es decir, de la organización de las socieda-
des humanas, se aleja del historiador de la naturaleza y piensa como antropólogo,
según Duchet.
Ahora bien, esta contribución de Buffon al pensamiento antropológico tiene
por lo menos dos cuestiones relevantes que sintetizan, de alguna manera, la dis-
cusión iluminista en torno al hombre y a la sociedad. La primera se basa en el
corte radical, respecto del pensamiento medieval, que efectúa este autor al no
remitirse a explicaciones de orden teológico sobre la especificidad humana. El
hombre está inserto entre las demás especies animales, pero se distingue del resto
de los animales por la facultad que solo él tiene de razonar. ·
(El hombre) "no es fuerte, no es grande, no manda en el universo, sino porque
ha sabido mandarse a sí mismo, domarse, someterse e imponerse leyes; en pocas
palabras, el hombre no es hombre, sino porque ha sabido reunirse con el hombre"
(citado en la obra de M. Duchet, pág. 207).
La fuerza del pensamiento racionalista también se resume en el párrafo
siguiente:
" La esencia del pensamiento consiste en la reflexión o facultad de asociar
ideas, combinación que no son capaces de realizar los animales y cuyo signo sensible
es el lenguaje" (o p. cit., pág. 205).
La modernidad de este argumento llama la atención teniendo en cuenta que
Buffon escribía a mediados del siglo XVIII. El lenguaje como diferencia sustancial
80
entre la especie humana y las demás especies animales será desarrollada en el
siglo XX, sobre todo a partir de la corriente estructuralista y de las modernas
teorías sobre la cultura, que se verán en otros capítulos.
La segunda cuestión a la que hacíamos referencia consiste en la evaluación
respecto de la definición de los pueblos salvajes.
Para Buffon el salvajismo no se corresponde (como ya veremos en Rousseau)
con la idea de un salvaje feliz y sin presiones, sino que, por el contrario, los
salvajes representan un estado de decrepitud y estupidez por el cual no han sabido
llegar a la civilización.
El salvaje, en esta concepción, ignora las artes para dominar la naturaleza
y con ello pasar de la naturaleza a la cultura. Para Buffon el salvaje es un hombre
a medias. Respecto de la variedad de la especie humana en el capítulo referido a
los negros, sostiene que los hombres son perezosos y las mujeres disolutas. Y los
americanos no están mejor conceptuados: carecen de pasión por su hembra y por
consiguiente de amor por su semejantes.
Estas afirmaciones asociadas a las características ñsico-biológicas de cada
grupo humano, tendrán como resultado, en el siglo XIX, la legitimación del discur-
so seudocientífico del racismo.
Si bien es cierto que Buffon abre toda la perspectiva antropológica moder-
na, en el sentido de pensar la unidad de la especie y sus variaciones, es
' cierto que el lugar otorgado al salvaje en la escala evolutiva, es precursora de la
····. visión peyorativa de la cual serán objeto los primitivos en el curso del siglo
siguiente. .
· •- A diferencia de Rousseau, podría decirse que Buffon instala en el pensa-
. :miento antropológico la idea de los primitivos como hombres a medias. Obviamen- ·
' te,. esta noción del hombre como inacabado, se construye por oposición al concepto
· : iluminista de civilización. Categoría ésta que no se remite solo a la evolución
· te·cnológica, sino también, y como característica fundamental de este siglo, a la
· evolución de las instituciones, de la moral, de las ideas, en fin, de lo que el XVIII
·.··definió como el espíritu humano.
· Sin embargo, esta antropología no estaría completa, por lo menos en sus dos
versiones paradigmáticas, si no tuviésemos en cuenta el pensamiento de Rousseau.
La obra de este filósofo es extensa y abarca casi toda la gama de los temas
clásicos del siglo. Pero, sobre todo El ensayo sobre el origen de las lenguas y el
Dtsc;urso sobre el origen y fundamento de la desigualdad entre los hombres, son los
.. escritos por los cuales C. Lévi-Strauss sostiene que Rousseau no se limitó a prever
• la etnología sino que la fundó. Esta afirmación se basa en el planteo que hace
:R()usseau de las relaciones entre Naturaleza y Cultura, problema que será medu-
lar en la antropología contemporánea. La mirada fecunda hacia un OTRO diferen-
tE!. Y lejano, que caracteriza el discurso rousseauniano, se convierte en una mirada
)c-rftica de la vieja Europa monárquica. El cuestionamiento de las instituciones
ttªdicionales, a partir del análisis de las sociedades denominadas salvajes, cons-
·. tituye el primer recorte del objeto antropológico, tal cual será definido en el siglo
-m. . .
Según Lévi-Strauss, es esta observación de las diferencias la que permite
descubrir las propiedades. Y en este sentido, la obra de Rousseau se erige como el
. \I>nrner tratado de Antropologia.
Para definir al hombre natural y al estado de naturaleza, Rousseau propo-
81
ne volver la mirada a los pueblos salvajes por ser ellos los que ofrecen todavía
alguna semejanza con dicho estado.
La primera diferencia que debe destacarse, entonces, con respecto a la an-
tropologia de Buffon, es justamente ese primer estadio del hombre natural. La ·
originalidad de este filósofo radica, fundamentalmente, en la concepción del hom-
bre como un ser libre, que no está obligado a asociarse para subsistir y no es la
necesidad ni el instinto animal, por lo tanto, lo que rige a la humanidad. Rousseau
se esfuerza en oponer la especie humana al resto de las especies animales ponien-
do el acento en esta libertad natural.
Es dicha concepción, como dice M. Duchet, la que aparta a Rousseau de los
demás pensadores ilustrados, los cuales habían descripto al hombre primitivo cpmo
cercano al animal, en la escala evolutiva.
El cuadro rousseauniano del salvaje es interesante en la medida en que tal
autor describe un hombre absolutamente salvaje, despojado totalmente de artifi-
cios culturales, y por lo tanto, sin necesidad alguna de sus semejantes. Este
discurso que presenta al hombre fuera de la naturaleza, no obligado por ella, y .
solitario, le otorga un sentido nuevo a la aparición de la cultura y al lugar que
le corresponde allí al individuo. La idea de hombre solo que elige ser social, se
refugiará de los embates sociológicos positivistas, en el pensamiento romántico
del siglo siguiente. ·
Rousseau se interesó en los más salvajes de entre los pueblos primitivos,
porque aquellos eran los que menos se habían alejado de dicho estado de natu-
raleza. Esta mirada a lo lejos, que busca descubrir, más allá de los primeros
rudimentos de sociabilidad, lo distintivo de la especie, abre la puerta a la bús-
queda de los orígenes; tema que será clásico en el XIX y en la antropología
biológica moderna.
La facultad de elegir, de querer o de desear, es lo que distingue al hombre .
de los animales. Y esta libertad (que no es instintiva y que constituye su natura-
leza) es lo que Rousseau entiende como perfectibilidad. La historia humana, es
pues, el desarrollo de esta perfectibilidad. Con este broche, el discurso rousseauniano
se aleja definitivamente de las concepciones materiales de la evolución de la espe-
cie, oponiéndose a Buffon, Diderot, V oltaire, etc.
El hombre, por lo tanto, es capaz de inventar la sociedad y, gracias a
la política, de conservarla y ordenarla. Ahora bien, este ordenamiento, según
Rousseau, se basa en la desigualdad de unos sobre otros. Y esto es lo que lleva
a la existencia de instituciones injustas, que dan lugar a los abusos del poder
político.
La corrupción que genera este estado de desigualdad permite a este pensa-
dor añorar ese estado original de bondad natural inherente al hombre natural. Y
con esta nostalgia funda la esperanza de una sociedad nueva en la cual resurjan
esas virtudes primitivas de libertad y de unión entre los hombres. La puerta
abierta por este ilustre filósofo desembocará por un lado, en la huida romántica
que reflejó el arte, y, por otro, en los discursos socialistas y en la teoría marxista
que cuestionaron el orden político.
Toda esta concepción del hombre natural, resumida en el salvaje solitario y
feroz que elige vivir en sociedad y amar a sus semejantes, es lo que se denominó
luego Teoría del Buen Salvaje. La vulgarización de esta teoría confundió la
tolerancia iluminista respecto del mundo primitivo con ausencia de etnocentrismo.
Está claro que, tanto para Rousseau, como para los demás filósofos sociales, la
82
·. 'vilización es la prueba de la evolución humana, cuyo progreso· se hace evidente
e las instituciones complejas que regulan la vida en sociedad; lo cual no deja de
eer etnocéntrico. Sin embargo, este etnocentrismo iluminista dejó espacio para la
duda y la crítica. El eurocentrismo del siglo siguiente no fue tan paciente.
Analizaremos esos cambios a la luz de los conceptos dieciochescos que sufrie-
ron una ruptura epistemológica, como así también las continuidades de algunas
nociones, que los positivistas supusieron dejaban atrás para siempre.
83
Bibliografía
DA VIS, David, El problema de la esclavitud en la cultura occidental, Buenos Aires,
1968.
DUCHET, Michele., e Historia en el siglo de Las Luces, Buenos Aires, S.
1975.
HARRIS, Marvin, El desarrollo de la teoría antropológica, Madrid, S. XXI, 1975.
HAZARD, Paul, El pensamiento europeo en el siglo XVIII, Madrid, Guadarrama, 1958.
LEVI-STRAUSS, Claude, Antropología Estructural, México, S. XXI, 1983.
PERROT, Michelle, ''La Revolución Francesa y el asentamiento de la sociedad burg1.1esa'
en Historia de la vida privada, t. 7, Buenos Aires, Taurus, 1991.
84
EL SIGLO XIX: ORDEN Y PROGRESO
M. TACCA
INTRODUCCIÓN
El intento de sintetizar el siglo XIX resulta una tarea casi imposible. Es el
siglo en el cual Europa se transforma en la Europa moderna, tecnificada, cientificista
y ·confiada en la superioridad cultural de Occidente, sustentada en la idea del
progreso indefinido, como se verá más adelante.
La riqueza de este siglo no puede circunscribirse a un solo aspecto. La
Revolución Industrial, en el plano económico, la consolidación de los Estados
Nacionales, en el político, las corrientes científicas, los grandes descubrimientos de
la medicina, como así también, las nuevas corrientes artísticas y literarias, reflejan
la vastedad y la complejidad del siglo que estudiamos. Es por ello que, sin la
pretensión de ser exhaustivos, consideramos conveniente reseñar en primer lugar,
la situación político-social. Ello, debido a que las corrientes de pensamiento tienen
estrecha relación con la misma, otro tanto ocurre con el arte.
La antropología científica, que se constituye en este siglo, es reflejo fiel de
las concepciones teóricas de la época. Algunas de las cuales, como veremos, son
legado del siglo anterior y otras, productos originales del pensamiento evolucionista
de este siglo, que ya no hablará del progreso de la Razón sino de la Técnica.
87
DE LA REVpLUCIÓN FRANCESA:
SITUACION IDSTORICA Y POLITICA
1815 .es la fecha que señalan los historiadores como comienzo del siglo
Fecha refenda a la derrota definitiva de Napoleón por las Monarquías Legi
europeas y como consecuencia de ello, el comienzo de lo que se denominó la
ción Conservadora.
Estas décadas del siglo fueron, por lo tanto, antiiluministas y
Cortes restauradas mtentaron abolir las conquistas políticas y sociales de la
Francesa. Lo cual no fue gratuito ya que las revoluciones de 1830 y
refleJaron el descontento social que habían negado los Tratados y los ·
Por otra parte, la gran triunfadora de los sucesos revolucionarios era
duda, la Burguesía. Estrato social que desde hacía siglos venía acorralando'
vieja Europa feudal y que, por fin, habiendo asumido el control económico
ría ahora el poder político. Esta nueva clase social necesitó de las '
dieciochescas para llegar al poder. La nueva sociedad, sin embargo, como lo
ten .Duby y. fue. una sociedad más igualitaria en principio que
reahdad cotidiana. Y el tnunfo burgués se vio reforzado por la eliminación
pequeña burguesía y de los primeros proietarios urbanos y rurales.
En esta configuración social y política hay que encuadrar las ideas
ticas, que a la Racionalidad de la revolución, la Historia y a la
leza, la Leg¡tlrmdad, como lo sintetiza Vicens Vives.
. . Puede decirse, entonces, que en la primera mitad del siglo, se reordenó
VIeJa Europa monárquica y legitimista, lo cual implicaba la restauración de · ·
valores tradicionales del· Antiguo Régimen. ·
/ . Sin como bien señalan los autores mencionados, los procesos
no tienen retorno. Y esto significó que, si bien la Restauración, con la S
A_lianza a la cabeza, pretendió defender el viejo Estado, el pueblo no a. .... · uu.L11a
di?ho proces?. Esta grieta abierta entre el Poder Real y la población cada vez
m1serable, dio lugar a dos vertientes del romanticismo.
Vicens Vives advierte que la corriente romántica de carácter
histórica, es la que apoyó los primeros años de la Restauración. Y la
prog_resista, se nutrió del naturalismo del siglo XVIII, fortaleció las
cornentes socialistas que protagonizaron las revoluciones de mediados del
. Con la Revolución Industrial en pleno desarrollo, los gobiernos
ahados con la gran Burguesía, reconocieron y temieron a la vez, al pr<)telGaria
como grupo social emergente de la nueva situación económica. Fueron los so
tas (con Proudhon y luego con Marx) los que concretaron el temor b
88
adquirir los obreros c:onciencia de clase, gracias a la activa militancia y a la capa-
citación en los gremios.
La lucha de clases no era un mero concepto retórico, se palpaba diariamente
en la cruel realidad de los establecimientos fabriles, en los cuales, las jornadas de
trabajo rondaban las catorce horas y las mujeres y los niños trabajaban a la par
de los hombres. Las muertes prematuras, el hacinamiento, la inseguridad laboral,
provocaron. del 30 y del 48. Sin embargo, las luchas entre los
propios soc1ahstas y la ahanza burguesa con el poder, demostró que la clase obrera
.•. no tenía representantes en el gobierno y que la realidad del industrialismo era aún
· .· ..llD.. fenómeno más bien urbano que rural. De todas formas, quedó claro que la
Revolución Francesa no se había diluido en el discurso legitimista de las cortes
sino que se había refugiado en los sectores sociales más oprimidos y desde allÍ
¡:tr.remetía contra el orden burgués.
( • El menosprecio que sentirá el positivismo cientificista por el romanticismo
. <en la segunda mitad del siglo, tuvo su origen en la estrecha relación de éste
:;ftlsocialismo militante. Los pensadores del 50 en adelante ya no dudarán de la era
· ;positiva. La burguesía industrial y anticlerical, había fundado también su sistema
,r.¡,,,.-:.tn"• rn creando las nuevas universidades, en las cuales formaban a los nuevos
... , ... .. -· La ciencia aplicada repercutía en los avances tecnológicos en beneficio de
· .•. producción fabril. Duby y Mandrou señalan que, tanto la publicidad como la
T .1:abJr:J..C2Lc·wn en serie (standard), logran la venta masiva en las grandes galerías de
de siglo.
Esta cultura de lo tecnológico como resultado de la investigación científica,
.·;divc,rcJ·tada de lo social, es netamente positivista. La consecuencia de la derrota de
slevantamientos de mediados de siglo y del triunfo de la Revolución Industrial
Occidental, fue el camino libre para la burguesía.
'· El otro gran tema del siglo fue el de las nacionalidades. El nacionalismo
anhelo de identidad y de unión histórica y. cultural, contribuyó a delinear
nueva concepción del Estado. Este no debía regular la economía, no debía
., . .:·i,nt.:rnrt:>ni,. en la ley de la oferta y la demanda, su función era más bien, legislar
teger las fronteras nacionales y ampliar los mercados.
· Se entiende, entonces, por qué en el Congreso de Berlín de 1885, se repar-
<·· .. r,.,,.rnn el mundo salvaje, lo cual impidió que lucharan por los mercados protegidos
'misma Europa. Solución efímera, los roces y las intrigas culminarían con la
......... rr ......, .. "' Guerra Mundial en 1914.
Esta Europa confiada y orgullosa de sí misma, progresando en todos los
supuso que también las luchas sociales se verían resueltas, como dicen
drou, en la medida en que los obreros ganasen mejores salarios y la
·n les otorgara seguridades laborales y sociales. Lo que omiten las versio-
oficiales es que el resultado del mejoramiento de las condiciones de trabajo
producto de la lucha y de la organización obreras. Y que la lucha de clases
resolvía solo con un aumento de salario ya que el sistema reproduce la
en algún otro punto de la escala social.
Es decir que a fines del XIX, Europa no era revolucionaria como un siglo
porque tampoco creía en las revoluciones sociales a la manera romántica. Sin
era polifacética en sus doctrinas políticas y sociales. ·El liberalismo eco-
' practicado en los mercados nacionales, tocaba su fin y las nuevas ideas de
89
un Estado Administrador empezaban a plasmarse para regular la lucha de clases
El arte presagiaba la catástrofe y la desigualdad para con el mundo colonial
tardaría en estallar con las guerras de liberación. La ingenuidad quizás había si
romántica, pero la soberbia eurocéntrica era, sin duda, positivista.
90
LAS CORRIENTES DE PENSAMIENTO:
ROMANTICISMO Y POSITIVISMO
Tanto las corrientes de pensamiento como los movimientos artísticos y l i t e
. rarios reflejan el triunfo de la Burguesía del XIX. Es decir, que el asentamiento
burgués en lo político-económico, corno se dijo antes, también repercutió en el
plano intelectual. Si bien es cierto que dicho asentamiento caracterizó a todo el
siglo, no lo es menos que, entre el subjetivismo sentimental del romanticismo y la
confianza absoluta en la ciencia, típica del positivismo, se encuentra toda la gama
del pensamiento, incluyendo la crítica radical al capitalismo que efectuó el rnarxis-
Quizás la riqueza y la complejidad de la trama intelectual de esta época se
en gran parte, corno sostiene Vicens Vives, a los dos polos entre los que se
el ideal burgués: libertad y orden.
Libertad para organizar la vida económica y política que favoreciera sus
negocios.
Orden para defender la propiedad privada y evitar los conflictos sociales.
Ideas opuestas que la burguesía logrará unificar en 1a concepción demo-
Crática de la libertad individual dentro del orden sociaL Orden que, de hecho,
y (Restauración de por medio) también de derecho, había construido y
hegernonizado.
Puede decirse, entonces, que los movimientos intelectuales y artísticos, en la
medida que se acercaban más a un polo que a otro, representaban a los sectores
sociales que privilegiaban la libert.ad sobre el orden <la línea radkal del romanti-
Cismo y el socialismo) o el orden sobre la libertad (el romanticismo conservador y
1 positivismo).
Es en esta dicotomía que adquiere sentido la división de1 siglo que, en
general, efectúan los autores. La primera mitad del siglo está marcada por el
Romanticismo en sus dos versiones. Y la segunda, posee la impronta indeleble de1
· Positivismo.
El predominio de una corriente sobre la otra, refleja los cambios estructu-
rales que vive Europa en este siglo.
En la primera mitad del siglo, como ya se dijo, la influencia de la Restau-
sobrepasó los límites de la organización política. El descreimiento en la
desembocó en la huida romántica. El subjetivismo revalorizó la intuición en
'.'aetnn1ento de la deducción lógica.
, , .. . Como bien señalan Duby y Mandrou, el romanticismo se define por una
.. actitud, una reacción contra el racionalismo en nombre de la sensibilidad y de la
fe religiosa. .
· Esta actitud generalizada frente al racionalismo, no es homo.génea respecto
91
de la situación política. El ala radical del movimiento romántico (Romantici
Social) continuó con la crítica a la manera dieciochesca. Duby y Mandrou
lan, con acierto, que esos pensadores fueron reveladores del mal que pa.aecta
siglo y que tenía la esperanza detrás no delante. En esta añoranza
social, en medio de la vuelta al Antiguo Régimen, los románticos socaaJles
acusados utópicos y de antiprogresistas. Pero fueron ellos los que !::!t'l'\n'l'·ho .......
que la burguesía tenía al proletariado, constituido como una nueva
enfrentada a ella. Y en este sentido, ·gran parte de la Utopía de una soc:iectad
conflictos de clases e intereses contrapuestos, se convierte en positivista,
a que, en primer lugar, no se cuestionará el orden social dado. Y en se
lugar, la armonía que· enuncian supone la resignación de los obreros en
orden desigual. ·
Los exponentes más importantes del Romanticismo Social son
y Proudhon.
Saint-Simon se acerca a los teóricos de la Restauración (que veremos
adelante) en su admiración por la unidad social de la Edad Media, pero rec
que no se puede volver atrás y en este sentido, como lo advierte Zeitlin, se c:o .... a ...
de los pensadores conservadores. ·
Saint-Simon sostiene que el conocimiento humano había pasado por
etapas: de la teológica a la metañsica y de ésta a la científica. La Fisiologfa
era, pues, la disciplina que se ocuparía del estudio de la conducta humana.
este pensador la dirección de la sociedad de los nr,nn,, .. .,,,
(industriales y científicos). Por lo tanto, el conocmnento científico
ma y los industriales y los científicos a la aristocracia y al clero, como lo siiJLtetiza
Zeitlin. ·
El conocimiento, entonces, constituye la potencia del progreso y cohesiona
sociedad la cual es para Saint-Simon una comunidad de ideas. Para lograr
rencia esta totalidad hace falta el desarrollo de la Filosofía Positiva. La ·
del hombre debe tomar como modelo a las otras ciencias de la naturaleza.
Saint-Sil;non reconocía el conflicto entre las clases sociales y sostiene
para refrenar al proletariado hay que usar la fuerza para imponer el orden
o lograr que amen ese orden. . .
. La doctrina saintsimoniana fue desarrollada y sistematizada luego por
te como veremos. Queda claro, entonces, que la idea de una etapa positiva de
cuya dirección la ejerce la ciencia, ya apareció a principios de este ·
Los pensadores positivistas enriquecerán este enfoque. Sin embargo, se perderá
noción de conflicto en favor de la influencia organicista.
Proudhon fue más radical que Saint-Simon y atacó la sociedad mercantil
el capitalismo como representantes de un Estado explotador. Duby y 1vumalrou
resumen su pensamiento, destacando que era un observador lúcido de las
des sociales; Partidario de la anarquía, es decir, de la supresión del n...,·,n,.,•ln,.n
autoridad y del funcionarismo centralizado y comunal. Para él la conciencia
ca y privada, basada en el desarrollo. de la ciencia y el derecho, bastaba para
mantenimiento del orden y de las libertades individuales.
Esta corriente romántica-social es importante, también, porque parte
este vocabulario socialista pasó a formar parte del lenguaje cotidiano: exp
y organización, producción y consumo, burgués y proletario. siguiendo
estos autores, el planteo de la revolución del 48 ya no será solo pohtico. La
lución debía ser una revolución social.
92
Enfrentados a estos teóricos del socialismo romántico, se hallan los pensa-
d s conservadores de la Restauración. Ambos enfoques, como se dijo antes, nu-
oreJa corriente romántica de principios del XIX. Sin embargo, la defensa del
en liettnnento de la libertad y de la igualdad, tendría dos exponentes: Bonald
Y
.. Maistre. . .
. Ambos desarrollaron la filosofía católica contrarrevolucionana que, como

· ene Zeitlin no solo brindó una defensa ideológica al orden post-revoluciona-
sos ' · 1 v· ·
río y la Restauración, sino que hasta pregono una mayor regreswn a IeJo
Ré 'roen.
g¡ Bonald creía en el orden divino: Dios impuso el lenguaje, la sociedad y la
· toridad como bases de la verdad. A diferencia de los teóricos radicales la ciencia
au cumplía un papel protagónico en el progreso humano. Para Maistre, como
M. Harris, la ciencia al no permitir el desarrollo de la verdadera
filosofía basada en las Escnturas. .
E's interesante destacar, siguiendo a Zeitlin, que estos autores consideraban
que el salvajismo no era la condición inicial de la sin? .un
terminal en el que el hombre ha perdid? totalmente J?erfeccwn Sm
embargo, no debe confundirse esta doctnna de la con
la idea de hombre a medias de Buffon, ya que la corriente matenahsta las
ciencias humanas tenía su origen en el racionalismo ilustrado, como se anahzó en
apartado que corresponde al siglo XVIII. . .
Por otra parte, no puede dejar de señalarse que ambos expusieron una sene
de ideas, como lo advierte Zeitlin, que han sido incorporadas desde entonces a la
sociología como conceptos y suposiciones directrices importantes. Una de ellas, por
se refiere a la noción de que la sociedad, es una :ealidad mayor los
individuos, que la componen. Otro legado importante es la Idea de que la sociedad
precede al individuo. . . . . , .
·. ·.· Las costumbres, las creencias y las mstitucwnes se hallan
entretejidas, de modo que el cambio, o la reforma de una parte altera las compleJaS
relaciones que mantienen la estabilidad de la sociedad como un todo. Estas afir-
·maciones fueron retomadas por el positivismo y desarrolladas por autores como
· Comte y Durkheim. . .
Para los teóricos conservadores las instituciones son medios positivos por los
que se satisfacen las necesidades humanas básicas. La problemática será
. profundizada por el Funcionalismo en el siglo XX. (Ver Teoría
Dicha corriente teológica-reaccionaria no prosperó a lo largo del siglo, pero tuvo
gran repercusi9n en los partidarios del orden burgués que la
de la era positiva. Este paso, entonces, de la primera a la segunda mitad del siglo
está marcado por el triunfo del positivismo. . , .
.. El Positivismo como corriente de pensamiento, constituye la nueva smtesis
·. · ·. teórica de mediados de siglo, ya que se acerca al Romanticismo en sus planteos
antirrevolucionarios y conservadores y se aleja de él al reemplazar la fe en el
dogma religioso por la fe en la ciencia experimental. Por lo algunos de los
.·postulados básicos del siglo anterior resurgirán con nuevo vigor para tratar de
eXplicar la evolución socio-cultural de la humanidad .
. \ Como bien destacan Duby y Mandrou, los triunfos científicos de los años
fueron triunfos de lo mensurable, es decir, de las matemáticas. Expe-
.riinentar con lo infinitamente pequeño (celular) o con lo infinitamente grande
(astrofísica), es avanzar por el mismo camino.
93
En tal sentido puede decirse que la representó el lazo entre
ciencias de la naturaleza y las ciencias del hombre. Para éstas últimas la se
'da mitad del XIX es particularmente exitosa. N o sólo se replantean los mé
los campos de estudio, sino que se crean nuevas disciplinas (por ejemplo la
pología y la sociología) que intentarán establecer leyes generales que ... -
el comportamiento humano, la cultura y la sociedad.
· Pero quizás la síntesis del paradigma la resumen Duby y Mandrou
señalan que el triunfo de la ciencia debía ser el fin de las supersticiones.
Es esta mirada desbordante de orgullo y de confianza en sí misma, la
Europa dirigió al resto del mundo. Y en el colosal intento de reconstruir la hi
de la humanidad simplificó de tal manera la diversidad cultural y social en
de una ley general de la evolución y organización socio-cultural, lo que en el
siguiente se denominó peyorativamente historia conjetural.
Como bien señala Zeitlin, fue Comte (al que generalmente se considera
fundador del Positivismo) quien sistematizó y desarrolló las ideas Saintsi'mo1rua
nas. Partiendo del término positivo como contrapuesto a la filosofía crítico-nega
del Iluminismo, 1a teoría comtiana consideraba que las nociones de Orden y
Progreso no eran irreconciliables. El principio del orden era un legado •
dor (Bonald, Maistre) en cuanto al principio del progreso, se había originado
las críticas de la Reforma y el Iluminismo. ·
Para Comte, la crisis social era producto de la coexistencia de las dos
trinas antagónicas (la teológica y la metafísica). No es posible el orden hasta
ambas no sean superadas por la etapa positiva, que será más orgánica que
teológica y más progresista que la metafísica.
Zeitlin, cita un párrafo del Curso de Filosofía Positivista en el cual se
cifica la superioridad de esta teoría:
"La filosofía positiva es indiscutiblemente superior, pues la libertad no es
que 1a sumisión racional a la preponderancia de las leyes de la naturaleza".
Es interesante destacar, que para Comte el orden y el progreso con
los aspectos estático y dinámico de una sociedad. Sin embargo, la ten
mejorar es espontánea y, por ende, no exige ninguna acción política especial
gida hacia el cambio. El temor a las revoluciones populares es palpable en
frase.
El papel· de la ciencia es, entonces, subordinar la razón a los hechos y
método científico, por lo tanto, exige el estudio de la sociedad como un todo y
separada en sus elementos componentes, según lo resume Zeitlin. .··.·
El pensamiento comtiano insiste más en la defensa del orden político
social que en el desarrollo de la noción de progreso. Analiza estos términ
como de validez universal. Lo que Marx desenmascaró fue, justamente que
orden no era tal, sino que era un orden impuesto por una clase. Y el
significaba el enriquecimiento y la expansión de la burguesía a costa del
letariado.
Esta corriente positivista tuvo otro gran exponente hacia. fines de siglo:
Durkheim. Pero antes de resumir sus ideas, conviene aclarar que parale
a las corrientes hegemónicas de la ciencia y de la filosofía, se desarrollaba la
marxista, la cual en virtud de la crítica permanente al statu quo burgués, no
94
considerada una teoría científica. No analizaremos en este apartado la teoría
marxista (Ver Materialismo Histórico), simplemente aludiremos a su lugar en este
siglo y a las profundas e irreconciliables polémicas que desató.
Marx fue, de acuerdo con Duby y Mandrou, el fundador del Socialismo
Científico, a la vez que un luchador, constituyéndose en el mejor sociólogo de su
época. algunas de las cuestiones por el Iluminismo como
la exphcaci_on matenahsta de la naturaleza y de la h1stona humanas, así como la
actitud crítica frente al orden imperante. Es iluminista también la relación estre-
cha que establece entre pensamiento y acción, como lo hicieran los filósofos socia-
les. Su pensamiento forma parte del XIX y, como tal, no podía estar a usen te la
noción de progreso. En este sentido se aleja del positivismo al plantear la sociedad
sin clases y la abolición de la propiedad privada, como metas progresistas de la
sociedad.
Los conceptos de modo de producción, infraestructuras, superestructuras,
lucha de clases, alienación, etc., son algunos de los aportes que contribuyeron a
crear una visión nueva de la sociedad capitalista y de sus problemas. Por lo tanto,
-.·como dicen Duby y Mandrou, Marx proporcionó al movimiento obrero un instru-
mento incomparable de análisis social a la vez que otorgó la esperanza de un
mundo mejor, por el cual la lucha adquiría un nuevo significado.
La reacción contra el marxismo, es de este modo, una reacción contra la
práctica social, más que contra la teoría abstracta. El temor burgués reaccionq
descalificando la teoría, al quitar importancia a la práctica revolucionaria. Pero
era ésta la que, en realidad, socavaba los cimientos de la sociedad capitalista.
Es en este marco, en que se desarrolló la discusión contra el Marxismo
, desde el plano teórico, sin profundizar en sus condiciones básicas, lo que dio como
una vulgarización de la teoría, que tergiversó las más de las veces, los
conceptos medulares de la misma.
Sin embargo, muchos autores se valieron de algunos conceptos claves del
.. m.arJris:mo para elaborar sus construcciones teóricas desde una perspectiva opuesta
ala de Uno de ellos fue el padre de la sociología moderna, E. Durkheim,
quien, leJOS de Marx, analizó también las relaciones entre el individuo y la socie-
dad. La intención de otorgar cientificidad a los estudios de la sociedad lo acercó a
las ciencias naturales en su afán de lograr objetividad y rigurosidad. Sostenía que
los métodos adecuados a la ciencia natural pueden también ser adecuados a la
' ciencia social. En este sentido se aleja de Marx, como lo advierte Warner, ya que
para el primero, la teoría debería reflejar a la vez que configurar el mundo. Es por
· · ello que Durkheim es visto como un pensador positivista más que crítico.
. : . Concuerda con Comte (como señala Zeitlin) en la construcción de una fi-
losofía positiva para contrarrestar la filosofía crítico-negativa de los socialistas.
Coincide con Saint-Simon en el supuesto de que la sociedad es una comunidad
. ideas. Para Durkheim el sistema moral que necesitaba la sociedad debía unir
en un orden solidario a las clases, los estratos y los grupos ocupacionales. Y esta
:moralidad sería secular.
< .• La premisa de la cual parte Durkheim, para analizar la sociedad, se remite
I?ea, también saintsimoniana, de que la sociedad no es un simple agregado de
VIduos, sino una máquina organizada, cuyas partes se interrelacionan cum-
cada una una función determinada.
Para superar el descontento y las crisis sociales, debían superarse los anta-
''nron'isnlos. Las viejas normas e instituciones contribuían a la desintegración, por lo
95
cual debía elaborarse una nueva ley y una nueva moral que integrase a la soci
orgánicamente.
Para Durkheim la solidaridad mecánica, característica de las
tribales, se define por la homogeneidad social, es decir, que las indi .u.a.c:u.l\.u::u.tt::s
hallan inhibidas. En cambio, en las sociedades modernas prima lo que .......... _.L .•
solidaridad orgánica que, como señala Warner, se caracteriza por la
ción y el desarrollo de la singularidad individual.
Uno de los aportes fundamentales de la teoría durkheiminiana, consiste
la definición y delimitación del objeto de la nueva ciencia sociológica. W
señala, que el objeto es la sociedad, estudiada a través de sus manifestaciones,
lo que Durkheim denominó hechos sociales.
La primera regla del método social es, pues, tratar los hechos s
como cosas. Esta afirmación desató muchas polémicas acerca de la validez
método sociológico. Pero lo cierto es que dicha afirmación permitió compr
y explicar complejas situaciones sociales, que de otro modo aparecían como
portamientos azarosos o aislados. En este sentido, de acuerdo con Warner,
decirse, que Durkheim estaba en lo cierto al señalar como hechos sociales
origen y la persistencia. de las obligaciones morales observadas por los indi
duos. Este ejemplo ilustra, como se dijo antes, que la sociedad es más que
suma de las partes.
Respecto del método, Warner, destaca dos aspectos importantes de su
Por un lado, el tema de la causalidad, fundamentalmente reflejada en la
División del trabajo social. En esta obra, Durkheim desarrolla un
evolucionista al explicar el paso de la sociedad homogénea (solidaridad
a la sociedad compleja y heterogénea (solidaridad orgánica), como un problema
desarrollo de factores demográficos. Es decir a mayor volumen y densidad en
sociedades, mayor competencia. La competencia creciente produce la es1JecaaJllZ8
ción. La influencia de Darwin en este punto, tal como lo señala W
dable. La coexistencia de ocupación distinta permite moderar la
como especies distintas coexisten en el mismo territorio porque sus nece
son complementarias en vez de conflictivas.
La insistencia de Durkheim en moderar el conflicto lo convierte en un
mista y no en un revolucionario como lo era Marx.
El otro aspecto mencionado se refiere al funcionamiento de los fenóm
sociales. Construye una imagen de la sociedad como una entidad en movimi
lo que lo acerca al pensamiento organicista de la biología. La correlación
el tipo de solidaridad y el derecho penal, permitió a Durkheim analizar
funciones de las instituciones sociales, revelando sus contribuciones a la coh
y al orden social. En este sentido se constituye como antecedente de la e
Funcionalista (Ver Teoría Funcionalista). El análisis de la sociedad, prosigui
con la analogía organicista, presenta una normalidad que se define por los
chos que presentan las formas más generales: a las que se apartan de ellas
denominó patológicas.
La crisis moral que vive la sociedad moderna provoca conductas
en los individuos. Es importante destacar que la anemia, como lo advierte
se refiere no a la ausencia de toda norma moral, sino a la ausencia de las n
apropiadas.
En la obra El Suicidio, Durkheim, sostiene que el hombre moderno se
la vida principalmente como resultado de dos situaciones: la pérdida de contesl.oJ
96
social y la ausencia de normas morales apropiadas por las cuales orientarse. La
función de los grupos ocupacionales sería la de fomentar la reintegración. El uso
de estadísticas para apoyar el trabajo empírico, característica fundamental de la
sociedad actual, tiene como precursor a Durkheim.
La otra gran obra que merece mencionarse, sobre todo por su relación con
la es la titulada Las formas Elementales de la Vida Religiosa. En
ella, Durkhe1m se ocupa de los orígenes y de las causas de la religión. Uno de los
centrales, que Durkheim)egará al pensamiento del siglo XX se centra,
como d1ce Warner, en los rasgos esenciales de la religión: su división del mundo
en cosas sagradas y cosas profanas y su encarnación colectiva y social.
El lugar que ocupa la sociedad, en el sistema teórico durkheiminiano, puede
decirse que es el eqmvalente al que ocupa Dios en los sistemas teológicos. La
sociedad proporciona a cada individuo, como señala Zeitlin el equivalente secular
y funcional del alma. '
Todas estas concepciones, tanto las románticas como las positivistas tuvie-
ron como la noción del progreso clásica del siglo XIX. Sin ese supuesto, no
quedan suficientemente explicados el optimismo y la fe en la ciencia característicos
de este siglo.
97
LA IDEA DE PROGRESO
Si existe un siglo asociado a una idea directriz, este es, sin duda, el XIX
vinculado con la idea de Progreso: idea del avance gradual de la civilización desde
el pasado hacia el presente, se encuentra esbozada ya en el pensamiento griego.
El hombre y la cultura civilizadora son, sin embargo, derivaciones de una Edad de
Oro pasada. Para los griegos, el presente no indicaba que se avanzara hacia una
· meta mejor y, por lo tanto, deseable.
Como dice Bury, la idea de progreso no aparece hasta que se conciba que la
civilización está destinada a avanzar indefinidamente en el futuro, lo que en el
pensamiento occidental ocurrirá a partir del siglo XVIII.
La Edad Media, según lo dicho, no es tampoco productora de la idea men-
cionada, ya que la fuerza del pensamiento teológico radica en el énfasis puesto en
la vida ultraterrena y en el camino de la perfección hacia Dios.
Es decir que hasta el siglo XIV no existe en el pensamiento occidental la
Idea de Progreso, definida como avance ininterrumpido. El Renacimiento, con su
profundo desprecio por la Edad Media, volverá su mirada a la Antigüedad Clásica,
con lo cual tampoco desarrollará la noción de una humanidad en constante progre-
so hacia el futuro, aunque empiecen a surgir algunas voces en este sentido (G.
Bruno por ejemplo).
Es, sobre todo, el pensamiento francés de la ilustración el que dará forma
a esa idea, aún sin la fuerza de ley, que será el intento característico del XIX. El
principal aporte a su construcción se debe a Guizot. La asociación estrecha e
indisoluble entre el concepto de civilización y la noción de progreso, es obra suya,
según señala Bury. Por primera vez, se intenta explicar el progreso sin recurrir a
la Filosofía. La modernidad de Guizot consistió en tomarlo como un hecho que se
reflejaba en la humanidad.
Pero fue Saint-Simon, con su teoría del desarrollo humano atravesando
épocas críticas y épocas orgánicas el pionero de la idea en los términos en que la
concibió el siglo
Ahora bien, es importante señalar, con Bury, que esta noción, no supone
solamente mejora material y bienestar social (lo que las constituye como reivin-
dicaciones socialistas) sino que implica también el desarrollo de la vida indivi-
dual, de las facultades propias de cada hombre, de los sentimientos y de las
ideas.
A mediados del XIX ya no estaba en discusión la posibilidad de progresar
(material y espiritualmente) y menos aún que la civilización era el grado máximo
de progreso que había logrado la humanidad hasta el momento. En lo que no había
98
acuerdo absoluto era sobre la cuestión del progreso continuo, por un lado; e inde-
linido, por el otro.
Los pensadores que sostenían que la meta final era conocida (o sea, deter-
minado estado de cosas al cual se llegaría relativamente pronto) eran aquellos que
sostenían la idea de progreso continuo y quienes apoyaban la hipótesis opuesta, es
decir, la idea de que la meta era desconocida y el desarrollo sin fin, son los que
hablaban de progreso indefinido. Comte es el exponente más importante de la tesis
de la continuidad. Eran los pensadores del siglo XVIII quienes se acercaban a la
idea del progreso indefinido.
A medida que la ciencia contribuyó a mejorar el progreso material (como
señala Bury) que se hizo evidente desde mediados del siglo XIX, sin detenerse
desde entonces, la creencia en el progreso se generalizó. La relación establecida
entre progreso científico, progreso material y por ende, progreso de la civilización,
constituye la base fundamental por la cual la noción de progreso se asocia vulgar-
mente a la técnica.
Esta ilusión de que el avance científico implica necesariamente avance
material y social, es la que contribuyó a consolidar la idea de progreso indefinido.
El problema central con el que se encontraron los pensadores del XIX fue
que hasta el XVII la idea de progreso no había sido examinada a fondo sino que
se la daba por sentada. El afán de encontrar las leyes que rigen la naturaleza
humana los llevó a suponer e investigar que la existencia de una ley del progreso
debía existir.
Esta vía desembocó en el controvertido Spencer, quién intentó, desde la
teoría evolucionista de Darwin en el plano biológico, establecer la ley general del
progreso humano a partir de las leyes biológicas de la selección natural, la su-
pervivencia del más apto, y de la cultura como producto de la herencia biológica.
En tal sentido, corno señala Bury, la civilización representa las adaptaciones que
ya se han llevado a cabo y el progreso se revela como la serie de pasos sucesivos
en ese proceso. Por lo tanto, el progreso no es un accidente sino una necesidad.
El progreso humano aparece como una secuela del movimiento cósmico general,
del cual los sujetos solo forman parte del camino pred,eterminado.
Las consecuencias político-ideológicas de esta teoría son bien conocidas. Los
pueblos considerados inferiores, lo son por ley natural y no hay cambio histórico
posible. De aquí al racismo como doctrina seudocientífica habrá un paso.
La paradoja de Spencer se sintetiza al señalar que las virtudes que él seña-
laba como indicadores del progreso de una generación a otra, constituyen procesos
de adquisición cultural en distintos contextos históricos. La diversidad cultural no
está atrapada en una serie de genes hereditarios y prefijados en el sistema ner-
vioso sino que por el contrario refleja la capacidad humana de aprender y de
transmitir experiencias distintas en situaciones distintas.
Todas estas concepciones tuvieron como consecuencia que hacia 1870 y 1880
la idea del progreso se convirtiera en un artículo de fe para la humanidad con lo
cual perdió gran parte de su validez científica.
Para concluir, debe señalarse que esta idea no está fuera del contexto his-
tórico científico que venimos analizando y que por ende refleja también, en este
aspecto, el triunfo de la sociedad burguesa europea, dueña del mundo y autora de
las leyes sociales que quedaron así legitimadas como naturales, con su atroz con-
secuencia para las clases oprimidas, pero también, para los pueblos no europeos.
99
La ilusión del progreso podría decirse que representa nuevamente otra ilu-
sión característica del capitalismo industrial, que expone el progreso de una cul-
tura y de una clase social como. si fuera el progreso de la humanidad entera.
Homogeneización que, como se dijo, es consecuencia de la expansión planetaria de
Europa.
100
EL PENSAMIENTO EVOLUCIONISTA
. La búsqueda de leyes y el afán de explicar la naturaleza humana como tal,
llevó a los pensadores del siglo XVIII, (Ver siglo XVIII) a bucear en las ciencias
naturales. Pero, es interesante aclarar que, en realidad, el modelo de perfección y
ngurosidad científica, lo constitufa la Física Mecánica. La máxima expresión, en
.·este sentido, era la Física Newtoniana. La ley de gravedad, cumplía, por así decir-
·to, las expectativas de los pensadores sociales, que intentaban establecer leyes
similares para el comportamiento humano. Esta influencia se reflejó en lo que se
'denominó el mecanicismo en las ciencias sociales. Sin embargo, debe destacarse,
que el desarrollo de la Física en el siglo XIX, se apartó del modelo mecánico de
Newton, sin negarlo, para investigar otros aspectos como la energía.
En palabras del premio Nobel de 1932, Werner Heisenberg, la imagen
materialista del universo, basada en las leyes de la Mecánica, ha madurado: la
naturaleza se presenta como un sistema de movimientos, de energías, de magni-
tudes mensurables.
Este cambio, desde la Física Mecánica, hasta la Física Cuántica también
influyó en las demás ciencias, más allá de las ciencias sociales. La consecuencia
' .·.más importante, en este sentido, según Heisenberg, fue que en la física Cuántica,
las leyes de la Naturaleza no tienen un carácter tan estricto como en la Física
Clásica; no se da un determinismo riguroso de los fenómenos, sino simplemente
leyes de probabilidad. La estadística social del siglo XX sería la gran heredera de
· •·. este nuevo modo de pensar la realidad. .
La biología, la otra gran ciencia que admiraban los científicos sociales por
su rigurosidad, también tomó parte en este cambio de actitud. Las leyes de la
evolución biológica, que rompieron con el supuesto fijismo de las especies, tam-
bién lograron una síntesis de gran alcance explicativo, no sin problemas, como se
verá.
Puede decirse entonces que la teoría de la evolución, basada en los viejos
.··••··. conceptos del XVIII (de lo simple a lo complejo) representó el desplazamiento desde
• , el interés que tenían los filósofos sociales por las leyes de la física, siendo aquélla
el nuevo lazo entre las ciencias de la naturaleza y las ciencias humanas.
La ambición que caracteriza a la ciencia del XIX tiene como fundamento, de
acuerdo con Duby y Mandrou, la fe en un progreso científico capaz de reunir a
·todas las ciencias en un solo saber de base matemática que explicaría el universo
y las galaxias, el hombre pensante y aún Dios.
Con este espíritu, siguiendo a los autores mencionados, las ciencias del
hombre buscaron las leyes generales de un determinismo humano. Los
más claros y paradigmáticos de esta transición fueron Spencer y Darw1n quienes
101
influyeron de manera directa en el pensamiento antropológico del siglo que estu-
diamos. -
El esfuerzo de Spencer por probar que la naturaleza humana, como
todo lo demás en el universo, era un producto de la evolución, abrió el camino,
más o menos directamente, al determinismo racial, como se verá en otros
capítulos.
Según M. Harris, fue Spencer y no Darwin quien popularizó el término·
evolución y la expresión supervivencia del más apto. La idea de que existía una ley
universal de desarrollo, lo llevó a sostener que "la civilización en lugar de ser un
artefacto, es parte de la naturaleza".
La diversidad de la conducta y de la cultura humanas se incluyen, por lo
tanto, en esta ley universal. La consecuencia más radical de este pensamiento,
consistió en la sobreestimación de los factores hereditarios, siguiendo a Harris,
como elementos causales de la conducta humana. En este sentido, el siglo XIX es
el autor y el responsable de la discriminación racial basada en supuestas y poco
probadas causas científicas. No hay que olvidar contexto de producción de las
teorías, ya que el colonialismo aprovechó los teóricos del capitalismo industrial,
como advierte Harris.
La extrapolación que hizo Spencer de las leyes biológicas rigiendo también
la vida social humana costó mucho a las ciencias del hombre. Aún hoy las
vulgarizaciones de este pensamiento provocan conflictos que carecen de base cien:.
tífica.
El otro gran exponente, como se dijo, fue Darwin. Su obra El origen de las
especies, reafirmaba la existencia de leyes de la naturaleza, la inevitabilidad del
progreso y la justicia de] sistema de la lucha, sin la cual, no se puede alcanzar el
progreso, corno resume Harris. Aunque en esta obra no se hace mención a la
evolución humana, se deduce que ella obedece a las mismas reglas que la evolución
animal.
El aporte fundamental de esta obra lo recogen las ciencias naturales al
debilitar para siempre el argumento teológico sobre la creación del mundo y por
lo tanto, también la imagen del hombre como criatura privilegiada de Dios. Somos
una especie más de entre las miles de especies que pueblan el plé).neta. Tan sujetos
a las leyes naturales como los animales y las plantas. El afán de cientificidad,
típico, de este siglo, desembocó en la estrechez del pensamiento evolucionista res-
pecto del aspecto sociocultural.
En La descendencia del hombre, Darwin plantea específicamente (como se-
ñala Harris) la cuestión de la relación entre la selección natural y la evolución
humana. Péro, para esta época, la influencia de Spencer con su aplicación de la
teoría biológica a la evolución sociocultural resumida en la supervivencia del más
apto ya era moneda corriente.
El problema de Darwin, semejante al de Spencer, consiste en no separar los
cambios producidos y determinados por la herencia biológica, de las conductas
aprendidas y por lo tanto extrasomáticas.
La mirada asombrada que dirigió el siglo XVIII a los salvajes ya se había
perdido. La idea evolucionista de seres inferiores biológica y culturalmente legiti-
maría el avance industrial y la proletarización de estos pueblos. En éste sentido,
puede decirse que la idea buffoniana del salvaje como hombre a medias se llevó
hasta las últimas consecuencias.
102
. LA ANTROPOLOGÍA EVOLUCIONISTA: MORGAN Y TYLOR
· El pensamiento antropológico de la segunda mitad del siglo XIX, como se
viene remarcando, no es ajeno a la producción científica de la época. Comparte las
ideas directrices del progreso, de la evoluCión, pretende construir una ciencia a la
manera positivista, objetiva y universal. '
La continuidad entre el evolucionismo .biológico y cultural de la década de
1860, y la creencia de 1760 en el progreso y en la perfectibilidad, como señala
Harris, no tiene fisura. La idea básica del XVIII, que define al salvajismo como el
primer estadio evolutivo de la humanidad, pasando por la barbarie, hasta llegar
a la civilización como la cumbre del proceso, también refleja la continuidad de un
siglo a otro.
Sin embargo, en la medida en que las ciencias sociales van desarrollándose
de un modo que las aproxima al ideal positivista, se asimilan a las ciencias de la
naturaleza, como lo advierte A. Hans. En este sentido, domina un interés
cognoscitivo de cuño puramente técnico, y en consecuencia, como observa dicho
autor, la teoría elaborada viene a serlo desde la actitud y posición del técnico.
En este punto puede señalarse, si no una ruptura, al menos un cambio de
énfasis. El racionalismo de la centuria anterior suponía avances en la razón como
. el indicador más claro del progreso humano. A partir del pensamiento
será el progreso técnico el que determinará el estadio evolutivo en el que se halla
una sociedad. Es así como el paso del salvajismo, definido como estadio de caza-
dores-recolectores, hacia la barbarie, agricultores incipientes, etapa protoestatal
hasta llegar a la civilización, cuyos atributos representan la cúspide de la
ción, sobre todo a partir de la Revolución Industrial, indican la importancia dada
a lo técnico como resultado del proceso de complejización de la humanidad. Esta
noción, sumamente difundida hasta hoy, será cuestionada por las escuelas antro-
pológicas del siglo XX. En este sentido, las sociedades primitivas serán vistas como
·etapas anteriores, por las cuales también atravesó Europa. El agregado racista 1e
otorgó a esta secuencia, el sello clásico del evolucionismo, al sostener que los
grupos humanos transmiten por herencia biológica, aptitudes culturales.
Los grandes sistematizad ores, en la antropología de esta época, fueron H.
Morgan y E. Tylor.
Morgan concebía la historia humana dividida en los tres estadios menciona-
dos? de los cuales los dos primeros se dividían en subperíodos. Reconocía también,
como señala Harris, una evolución respecto de la familia cuyo primer estadio lo
promiscuidad, luego surgía la filiación matrilineal, le seguía la filia-
Cion patnhneal, hasta llegar a la monogamia como su máxima expresión.
:tJno de los aportes fundamentales de esta corriente a la antropología moder-
na reside (en la suposición básica y original de Morgan) en que Ias terminologías,
103
son un producto de las diferentes formas de la familia y de la organización del
grupo. Se le debe también (como advierte Harris) la idea del parentesco como
regulador de la vida social entre los primitivos y su debilitamiento en sociedades ·
estamentadas o de clases, a medida que evolucionan.
Las razones por las cuales Morgan no abordó el estudio de lo mágico-re
so, hay que encontrarlas en la concepción que tenía sobre la irracionalidad de
dichos fenómenos lo que impedía su estudio científico.
A diferencia de Morgan, el tema central de la obra de Tylor, La cultura
Primitiva, lo constituye la evolución del concepto de animismo, que es la definición
mínima que este autor da de la religión.
El animismo existe donde quiera se de una creencia en almas, espíritus,
demonios, dioses. Esta teoría, señala Harris, parte de la creencia en el alma
humana. La limitación del análisis, que señala Harris, consiste en que basa la
evolución de la religión solo en la capacidad de la mente humana de
autoperfeccionarse, mencionando apenas los aspectos institucionales. Al no rela-
cionar la secuencia de la religión con la organización social correspondiente, el
análisis del fenómeno derivó según Harris, en lo que luego se denominó explica-
ción mentalista.
El otro concepto importante empleado por Tylor, es el de survivals (super-:
vivencias del pasado) que se refiere a los fenómenos que tuvieron origen en una
época anterior y se perpetúan en un período en el que perdieron las condiciones
que le otorgaban significado. Existen ciertas costumbres que se siguen sin recono-
cer su utilidad inmediata, reforzadas por el hábito, como los botones en la manga
de los sacos, aunque los survivals socioculturales pueden adquirir un sentido re,.
novado a la luz de nuevos discursos revalorativos de la vida tradicional, por ejem-
plo.
No puede dejar de mencionarse, aunque más no sea, que los estudiosos de
la segunda mitad del siglo XIX recurrieron a un procedimiento especial llamado
método comparativo. La base de este método, como lo advierte Harris, era la
creencia de que los diferentes sistemas culturales que podían observarse en el
presente, tenían un cierto grado de semejanza con las diversas culturas desapare-
cidas. La conclusión lógica a la que arribaron fue que las formas más simples son
las más antiguas. El origen de este método se remonta al siglo XVIII.
La importancia de los datos diacrónicos tiene estrecha relación con la bús-
queda de los orígenes a partir de los cuales se establecen las secuencias evolutivas.
En este sentido, los rasgos más interesantes de la humanidad eran las semejanzas
porque de ellas de"pendía la ciencia de la Historia Universal.
Esta corriente sería criticada en el siglo XX por el Funcionalismo, que los
acusará de antropólogos de salón, debido al gran uso de fuentes indirectas· que les
permitía sostener el método comparativo. Más allá de las limitaciones y de las
críticas, es importante destacar que a partir de allí, la Antropología se apropió de
un objeto de estudio, la sociedad primitiva, constituyéndose de esta manera en una
disciplina científica.
104
BURY, J., La idea del Progreso, Madrid, Alianza.
DUBY, G., y Mandrou, R., Historia de la Civilización México, F.C:.E., _196?.
HANS, A., El mito de la razón total. En: La disputa. del posztwzsmo en ../..a soczologw alema-
na., Barcelona, Grijalbo, 1969.
HARRIS, M., El desarrollo de la. teoría antropológica, Madrid, S. XXI, 1983.
HEISENBERG, W., La imagen de la naturaleza en la física actual.
SMELSER Y WARNER, Teoría Sociológica, Madrid, Espasa-Calpe, 1982.
teoría sociológica, Buenos Aires, Amorrortu, 1982.
General Moderna, Barcelona, Montaner y Simon, 1979.
105
MATERIALISMO HISTÓRICO
M. F. HUGHES y M. TACCA
INTRODUCCIÓN
A mediados del siglo XIX, mientras el positivismo de Comte y Spencer se
vinculaba con los intereses políticos de quienes buscaban conservar el orden social,
se desarrollaba paralelamente un sistema teórico, cuyas influencias han marcado
profundamente no solo a las ciencias sociales, sino también al desarrollo de la clase
obrera e inclusive, a la historia política misma desde 1848.
Si bien es imposible negar que Carlos Marx y su amigo Federico Engels,
ejercieron un gran influjo sobre un particular momento histórico, es mas difícil ver
que su contribución a la teoría social y a la práctica política se extiende hasta el
presente. Porque, por un lado, es a partir del marxismo, y del debate, (explícito o
no) contra él, que se desarrolló gran parte de la teoría social. Esta trascendencia
se deriva del carácter sintetizador que logró la teoría marxista entre "la filosofía
alemana, la economía política inglesa y el socialismo francés".
Por otro lado si observamos las consecuencias sociales que tuvo la teoría
marxista vemos que numerosos Estados la invocan como justificación de sus progra-
mas político-sociales, colocándola como base de sus sistemas educativos. Todos los
partidos comunistas fundamentan su política, teóricamente, en Marx y Engels; y
.los partidos socialistas de muchos países los reconocen como los fundadores del
socialismo moderno tomando su concepción de la sociedad como punto de partida
de sus planes de reforma.
Por lo tanto, aunquE:) haya· sido omitida por la teoría antropológica clásica,
no podemos pasar por alto el fenómeno del maixismo si queremos comprender los
hechos y las discusiones teóricas tanto del pasado como del presente, sobre todo,
si tenemos en cuenta que las contradicciones sociales· que puso de manifiesto per-
manecen sin superar en nuestra realidad presente. · .
Este apartado no pretende ser una exposición exhaustiva del cuerpo teórico
elaborado por MarX: y E n g e l s sino que intenta presentar los conceptos y categorías
fundamentales de la concepción materialista de la historia.
109
DEL IDEALISMO AL MATERIALISMO
Si tuviésemos que ubicar a Marx como teórico de alguna de las disciplinas
sociales desarrolladas hasta el siglo XIX, nos veríamos con serios inconvenientes.
Esta primera dificultad de clasificación nos sirve para entender el punto de vista
nuevo y específico que planteó la concepción marxista: no puede ser encasillado en
ninguna de las disciplinas porque su obra completa es una crítica a la ciencia
burguesa en tanto expresión de los intereses de una clase de la sociedad capitalis-
ta.
Esta crítica no tiene como objetivo la construcción de una nueva ciencia
"imparcial", "pura", sino que se propone la comprensión de la realidad social para
su transformación. La crítica no se realiza desde la supuesta objetividad positivis-
ta sino en íntima relación con la lucha práctica por la emancipación del movimien-
to obrero.
"Las tesis teóricas de los comunistas no se basan en modo alguno en ideas
o inventados o descubiertos por tal o cual reformador del mundo.
No son sino la expresión del conjunto de las condiciones reales de una lucha
de clases existente, de !l,n movimiento histórico que se está desarrollando ante nuestros
ojos."
Esta nueva concepción crítica es lo que se conoce como concepción materia-
lista de la historia.
De acuerdo a lo planteado por Lenin, las tres fuentes en las que se apoya
Marx son la economía política inglesa, la política francesa y la filosofía alemana,
logrando aprehender todas estas disciplinas en sus relaciones ocultas, destruyendo
los compartimientos estancos en que se hallaban, e integrándolas en un sistema
unitario donde los conceptos teóricos están unificados a un plan de acción política.
La teoría Marxista se desarrolló en relación al surgimiento de la sociedad
moderna dominada por la gran industria y a la nueva realidad social resultante
de las contradicciones de esa sociedad: la clase obrera. (Ver capítulo del siglo XIX).
Desde sus primeras obras, Marx muestra que el desarrollo de la sociedad
capitalista, el progreso técnico y el aumento de la riqueza que conlleva no tenía
como consecuencia el aumento de "la riqueza. de las naciones" sino de tan sólo una
clase dentro de ellas, con su reverso inevitable: el empobrecimiento de una parte
cada vez mayor de la sociedad. El orden social por él observado producía la des-
humanización del hombre.
En este punto se hace necesario que nos detengamos a considerar qué en-
tiende por humano.
Marx concibe al hombre como un ser activo que solo puede realizarse en la
medida que se relacione con la naturaleza en forma activa, creadora y productiva.
Zeitlin plantea que, como los filósofos iluministas, Marx concibe al hombre como
110
infinitamente perfectible, y que el progreso se puede observar en su creciente
emancipación con respecto de la naturaleza y en su control consciente sobre esta.
El hombre se hace humano al crear un mundo humano: el mundo de los productos
de la mano y del pensamiento. La especificidad humana solo puede exteriorizarse
en una actividad: en el trabajo consciente y libre.
El trabajo no es solo una actividad económica, un medio para mantener la
vida, sino que es la actividad esencial del hombre, el medio para desarrollar su
propia naturaleza. El hombre es libre cuando se reconoce a sí mismo en su obra,
en el mundo que él mismo ha creado.
Pero lo que observa Marx es que el capitalismo impide al hombre desarrollar
sus potencialidades. humanas provocando como consecuencia de la alienación, su
deshumanización.
El carácter alienado del trabajo no constituye un rasgo intrínseco del trabajo
humano, sino que es la forma que adquiere como resultado del proceso histórico
iniciado con la separación del productor y los medios de producción. Este proceso
es analizado en el capítulo XXIV de El Capital, en el caso histórico concreto de
Inglaterra por presentar el proceso "su forma clásica".
"La llamada acumulación originaria no es, por consiguiente, mas que el
proceso histórico de escisión entre productor y medios de producción. Aparece como
"originaria" porque configura la prehistoria del capital y del modo de producción
correspondiente al mismo".
Este proceso de disolución transforma relaciones de elementos ya existentes
y las convierte en relaciones negativas, separando lo que antes estaba unido.
El proceso histórico que crea la relación social capital requiere encontrar dos
clases de poseedores de mercancías diferentes, por un lado, los propietarios de
dinero, medios de producción y de subsistencia, y por otro lado los trabajadores
''libres" (libres de las antiguas relaciones de servidumbre y prestación y libres de
toda posesión, de toda propiedad) quedándoles como último recurso la venta de su
capacidad de trabajo.
Es necesario encontrar al trabajador como trabajador "libre", como pura
capacidad de trabajo, enfrentado a las condiciones objetivas de la producción como
a su no propiedad.
Esta separación sólo se puede realizar mediante la violencia, ya que se está
despojando a un sujeto de sus condiciones objetivas de existencia: unos hombres se
apropian de las condiciones objetivas de otros.
"En la historia del proceso de escisión hacen época, desde el punto de vista
histórico, los momentos en que se separa súbita y violentamente a grandes masas
humanas de sus medios de subsistencia y de producción y, se las arroja en calidad
de proletarios totalmente libres, al mercado de trabajo. La expropiación que despoja
de la tierra al trabajador, constituye el fundamento de todo el proceso."
La noción de alienación fue utilizada por Hegel y sus discípulos como un
fenómeno exclusivamente mental, donde las facultades del hombre (el pensamien-
to) aparecen como fuerzas independientes que controlan sus prácticas.
Marx mostró que la alienación del hombre no es ideal y teórica, no ocurre
sólo en el plano de la conciencia, sino que sus causas se encuentran en el plano de
la práctica. La alienación en la conciencia del hombre, es sólo una parte de la
alienación total que sufre la vida humana real en la sociedad capitalista. La forma
de trabajo, constituye la alienación total ya que la producción de mercancías pa-
111
rece ,Jeterminar la naturaleza y el fin de la actividad humana, al mismo tiempo
que rige todas las relaciones sociales. · ·
Marx explica que el hombre está alienado respecto del producto del trabajo,
y-B. que este escapa a su conciencia, su voluntad y su control. Lo que el obrero
prodr1.ce no le pertenece; le pertenece al capitalista. El obrero está alienado del
objett), en la medida en que él lo produce, pero no es de él, es de otro. El producto
le es extrape. Al mismo tiempo, está alienado de sí l!lismo, su objetivación se
convi.nrte en algo ajeno.
La actividad productiva misma es alienante y se expresa en la parcialización
de las funciones individuales dentro del proceso de desarrollo de la división social
del trabajo; el obrero no controla la totalidad del proceso.
Y el último elemento a considerar es la alienación de los hombres entre sí
manifestación de la división de la sociedad en clases. Los hombres se
unos con otros a través de los productos que intercambian más que a través de sus.
personas; las relaciones personales entre los hombres se transforman en relaciones
entre cosas.
El proceso de producción y reproducción de la vida material se
independizado de las necesidades de los hombres. Lo que ellos producen, se trans-
forma en el proceso de intercambio, en cosas autónomas que parecen poseer una
dinámica propia. La forma de manifestación de estas relaciones produce una con-
ciencia falsa.
La consecuencia necesaria de este análisis, es que la superación de las
formas alienadas del pensamiento humano, no puede ser realizada, como plantea-
ban los filósofos neohegelianos, a través del mero esfuerzo conceptual, sino a tra-
vés de la acción práctica de los hombres en la transformación de sus condiciones
sociales de existencia.
Planteábamos que Marx era un deudor crítico de la filosofia alemana: en
este análisis vimos, por un lado, que el concepto de alienación adquiere otro sen-
tido y sus causas son explicadas en base a relaciones sociales específicas en un ·
momento histórico determinado. Por otro lado, la forma de superación de la alie-
nación se separa de la crítica idealista. Esto se relaciona con la dialéctica marxista.
La utilización del término dialéctica tiene muchas variaciones, pero hay dos
elementos que siempre están presentes: movimiento y negación. Calificamos de
dialéctico todo aquello que se mueve en virtud de alguna negación.
Como plantea Shuster, el elemento común del término dialéctica hace refe-
rencia a una situación de oposición, de contradicción, de antítesis, que debe ser
resuelta.
A partir de la dialéctica hegeliana, Marx plantea que no se puede compren-
der la realidad si consideramos la forma en que se manifiestan los hechos como la
forma verdadera. Lo observable es una condición negativa, en el sentido que es
sólo una manifestación temporaria y parcial, una etapa, en el proceso de desarrollo
de sus posibilidades objetivas, reales. Cada hecho no es sólo lo observable, no es
sólo la forma en que se presenta, es también una negación y una restricción de
posibilidades reales.
Zeitlin nos propone un ejemplo para clarificar el desarrollo dialéctico. La
bellota, es una negación de su forma anterior, la semilla. Pero también la bellota
es negada por la forma nueva y potencial que encierra: el roble. La negación se da
CUC!.D.do la forma inicial es trascendida, cuando se realizan con plenitud las poten-
cialidades que contiene.
112
A su vez, la dialéctica acentúa la unidad concreta del todo; esto implica que
el análisis de toda realidad parte de una totalidad concreta, cuyos elementos cons-
titutivos son contradictorios, y al mismo tiempo, considerando que esa realidad es
siempre una realidad en movimiento.
Por lo tanto, para aprehender los fenómenos sociales, se debe considerar una
totalidad concreta, y, por medio del análisis (proceso de abstracción) caracterizar
sus elementos y sus relaciones analizando las contradicciones dialécticas, que, de
acuerdo con Shuster, se caracterizan por la presencia de dos aspectos opuestos en
el mismo objeto, para luego volver a hallar el todo concreto (unidad de lo diverso),
pero ahora analizado y comprendido en tanto reproducción conceptual de la rea-
lidad (un concreto existente), lo que posibilita su transformación.
Hegel también entendía que la totalidad era la unidad de lo diverso, pero
consideró que se podía llegar al conocimiento de la totalidad, mediante el pensa-
miento, logrando una síntesis abstracta. El error de la dialéctica hegeliana, para
Marx, reside en verlo todo en y para la conciencia, con lo cual se desplazan las
contradicciones reales hacia una superación en el saber. Marx subraya que las
contradicciones se dan en la realidad social antes que en los conceptos, por lo
tanto, la superación debe ocurrir en la realidad.
· "Mi método dialéctico no solo difiere del de en cuanto a su fundamen-
-to, sino que es su antíiesis directa. Para Hegel el proceso del pensar, al que convier-
te incluso, bajo el nombre de idea, en un sujeto autónomo, es el demiurgo de lo real;
lo real no es mas que su manifestación externa. Para mí, a la inversa, lo ideal no
sino lo material traspuesto y traducido en la mente humana".
De esta forma, Marx se separa de Hegel y de la filosofia neohegeliana,
·considerando a esta última como la forma mas acabada del pensamiento idealista.
· Los discípulos de Hegel destacaban las posibilidades críticas de la filosofía
maestro para combatir académicamente a la religión, esperando cancelar las
reales con la simple reforma de la conciencia religiosa. La crítica
en el nivel de las construcciones conceptuales, sin reconocer la vincu-
que éstas tienen con las condiciones reales de la vida social. La historia y
actividad humana aparecen como productos o encamaciones de las ideas, las que
mistifican como fuerzas poderosas a las que quedan sometidos los individuos.
Marx remitirá estas ideas aparentemente autónomas a su origen real: la
práctica de los hombres reales en condiciones históricas determinadas. Estas
son un producto humano, un producto social creadas en determinadas con-
mcamles de producción.
"La moral, la religión .. la metafísica y· cualquier otra ideología y las formas
conciencia que a ellas corresponden pierden, así, la apariencia de su propia
c:SllSt,an:tívidi"Ld_ No tienen su propia historia ni su propio desarrollo, sino que los
que desarrollan su producción material y su intercambio material cam-
también, al cambiar esta realidad, su pensamiento y los productos de su
En esta crítica de la filosofia es que Marx y Engels hallaron su concepción
expresada en una síntesis magistral en el Prólogo de la Contribución
la Crítica de la Economía Política: "En la producción social de su vida, los
of.t!fi!IUtiT"V" contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su volun-
relaciones de producción, que corresponden a una determinada fase de desa-
de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de
forma la estructura económica de la sociedad, la base ·real sobre la que
113
se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determi-
nadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material
condiciona el proceso de la vida social, política y espiriJ.u,al en general. No es la
conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social
es lo que determina su conciencia".
Una vez explicitado qué es el proceso de producción material, proceso en el
que los hombres producen y reproducen sin cesar sus medios de vida, y. por lo
tanto, su vida misma y sus contenidos, Marx se dedicará a la investigación crítica
de la economía política.
114
LA DIALÉCTICA DEL MODO DE PRODUCCIÓN
Si bien es cierto que Marx retoma el método dialéctico de Hegel también lo
es, como se dijo antes, que lo trastoca e invierte de modo tal, que adquiere un
nuevo significado. En este sentido la dialéctica implica una negación del orden
fáctico existente.
La importancia del pensamiento dialéctico de Marx, radica, en que no es
solamente crítico y revolucionario, sino también empírico y sociológico. Por todo lo
cual, los principios antagónicos tienen sus raíces en relaciones sociales definidas.
Estas relaciones sociales comienzan a .delimitarse a partir del proceso de
trabajo. Como señala el propio Marx "al producir sus medios de subsistencia, los
hombres producen indirectamente su propia vida material".
Es así que el proceso de trabajo se revela como social: los hombres actúan
sobre la naturaleza interactuando y cooperando entre sí.
Ahora bien, la categoría por la cual el sistema marxista logrará descifrar
este proceso complejo e históricamente mal entendido, es el modo de producción.
Esta es una noción abstracta, que como tal, no se encuentra presente en la reali-
dad empírica pero da cuenta de ella al revelar la estructura dinámica del proceso
social de la producción.
El modo de producción, como señala Zeitlin, es el concepto general que
empleó Marx para abarcar el complejo proceso por el cual los hombres interactúan
simultáneamente con la naturaleza y entre sí. .
La dialéctica de dicho proceso, siguiendo a este autor, tiene en cuenta que
la interacción de los hombres con la naturaleza· determina sus relaciones sociales
a la vez que el carácter de sus relaciones sociales determina su modo de interac-
ción con la naturaleza.
Queda claro entonces, que no existe un único modo de producción, ya que las
diferentes formas de interacción, implican distintos modos de producción.
Marx analiza: históricamente estos cambios, pero su. interés radicaba en la
explicación profunda y detallada del modo de producción capitalista.
En la Ideología Alemana, Marx aclara, que ('la suma total de las relaciones
de producción constituye la estructura económica de la sociedad, el fundamento
real sobre el cual se elevan las superestructuras jurídicas y políticas y al cual
corresponden formas definidas de conciencia social.
No es la conciencia de los hombres lo que determina su existencia, sino, por
el contrario, su existencia social la que determina su conciencia. Con el cambio del
fundamento económico toda la inmensa superestructura se transforma más o me-
·nos rápidamente".
El modo de producción es la articulación particular de relaciones de produc-
ción y fuerzas productivas.
115
Según Zeitlin, las relac.iones de equivalen a de propie-
dad. Ahora bien dichas relacwnes de propiedad mvolucran las maneras
de enfrentarse a las condiciones objetivas naturaleza .. como
señala el mismo Marx, esos modos de aprop1ac10n generan distmtos tipos de pro-
piedad. . .
Unos de esos modos será el Capitalismo surgido como consecuencia
desarrollo histórico de las relaciones de propiedad y las fuerzas
Las fuerzas productivas se definen como aquellas fuerzas sociales por las
cuales se producen los medios para satisfacer las necesidades naturales y
de su existencia. Incluyen a los trabajadores, a los instrumentos y a los medios de
producción en una forma definida de cooperación. . .
Las contradicciones entre ambas (relación de propiedad y fuerzas producti-
vas) constituyen la base del cambio histórico, ya que coincident.es relaciones de
producción favorecen la aparición de coincidentes fuerzas productivas, luego
relaciones de producción retardan y traban el desarrollo de fuerzas productivas
antitéticas. .
Marx ejemplifica esto con la aparición de la burguesía como antítesis
orden Feudal al establecerse un nuevo orden económico y luego jurídico-legal,
donde la burguesía hegemoniza la revolución social, encerrando ya su contradic-
ción en la forma del proletariado.
Es imposible, por lo tanto, pensar las categorías marxistas de modo de
producción, relaciones de producciór:, como al pro-
ceso histórico vigente. Por el contrano, dichas categonas adqmeren sentido a la luz
del proceso histórico, que revela las contradicciones entre los propietarios y los que
venden su fuerza de trabajo.
La historia es, entonces, la lucha de los sujetos de acuerdo con
el lugar que ocupen en la producción. Es decir, que la y se
fundamenta desde la producción. Veremos cómo el capitalismo minimizara esta
desigualdad en los otros planos de la economía. · . /
Puede decirse, que la fuerza teórica del concepto modo de con-
siste en revelar las contradicciones sociales en el plano de la produccwn, mostran-
do a su vez que la superestructura política y jurídica no es un producto de un orden
inmutable, sino una construcción histórica, resultado de la hegemonía de una clase
sobre otra.
116
EL ESPEJISMO DEL CAPITALISMO
Marx nos dice que, si la riqueza de las sociedades en las que domina e1 modo
de producción capitalista se presenta bajo la forma de un "cúmulo de mercancías",
es conveniente ocuparse de la mercancía antes de encontrarla en el mercado, pues
allí se ocultan las relaciones que atraviesan a la mercancía y que, precisamente la
definen como tal.
. ¿Qué es la mercancía? Es un objeto exterior que en virtud de sus propieda-
des satisface necesidades humanas, por lo tanto es útil, posee un valor de uso. Este
valor de uso se hace efectivo en e1 uso o en el consumo y siempre debe ser social,
útil para otros. Estos valores de uso son e1 contenido material de la riqueza y
el modo de producción capitalista, son portadores materiales de valor de camb10.
El valor de cambio se presenta como una relación cuantitativa, surge del
intercambio entre valores de uso cualitativamente diferentes. El intercambio de
mercancías expresa que hay algo que permanece inalterable y que es común a los
· distintos valores de cambio. Para llegar a ese algo común, se debe abstraer el valor
de uso de la mercancía (ya que es la abstracción lo que caracteriza el proceso de
intercambio) y así sólo queda una propiedad a la mercancía: la de ser producto del
trabajo humano. Al abstraer las propiedades de trabajo,
s6lo queda trabajo abstractamente humano, trabaJO humano md1ferenciado. Sólo
queda el gasto de fuerza de trabajo humana. Entonces lo .que. se
en el intercambio de las mercancías, es su valor como matenal.Izac16n de trabaJo
humano abstracto: sólo por él un valor de uso posee valor.
Habiendo encontrado lo que determina e1 valor en una mercancía, sabemos
cómo medir su magnitud por la cantidad de trabajo contenida en ella, esta canti-
dad la medimos por su duración en el tiempo. Entonces, es el tiempo de trabajo
socialmente necesario para la producción de un valor de uso lo que determina .la
magnitud de su valor. Este tiempo de trabajo varía con todo cambio en la fuerza·
productiva de trabajo. .
Entonces, para que una cosa sea mercancía tiene ser un valor uso
social (producir valores de uso para otros) y debe transfenrse a través del mter-
cambio.
En cuanto al trabajo, lo consideramos en virtud de su efecto útil, y si en el
intercambio se enfrentan cosas cualitativamente diferentes, distintos valores de
uso (trabajos útiles cualitativamente diferentes) ya que de lo coz:trario. no
enfrentarse entre sí como mercancías, esto está expresando la ex1stencm de d1st1n-
tos trabajos útiles orientados a un fin determinado, es decir la división del trabajo
como condición de existencia de la producción de mercancías: "sólo los productos de
trabajos privados autónomos, redprocamente independientes, se enfrentan entre sí
como mercancías,..
117
-
El mismo proceso de abstracción que se realiza con la mercancía, Marx lo
realiza para dilucidar la naturaleza del trabajo. Así, por un lado, tenemos trabajo
concreto orientado a un fin que produce valores de uso y, por el otro, gasto de
fuerza de trabajo humana abstracta que produce valor. No se debe perder de vista
el carácter social permanente de este trabajo· abstracto, que justamente produce
valor porque ha sido homogeneizado, organizado socialmente.
Dado que las mercancías no pueden intercambiarse por sí solas, ya que son
cosas, son sus poseedores los que deben relacionarse entre sí reconociéndose pre-
viamente como propietarios privados. Un poseedor de mercancías accede al mer-
cado porque su propia mercancía carece de valor de uso para él. Solo posee valor
de uso para otros. De aquí, que las mercancías cambian de dueño, y en este
intercambio se relacionan como valores.
A través del proceso histórico de extensión y universalización del intercam-
bio (la repetición constante que hace de él un proceso social regular), proceso que
consolida estas relaciones sociales se crea la necesidad de encontrar un equivalente
general socialmente reconocido a todas las mercancías.
La forma de equivalente general quedará adherida a una clase particular de
mercancías: el dinero. La cristalización de la fo::ma dinero consolida la antítesis
entre valor de uso y valor. Es el dinero la expresión de esa antítesis que oculta la
doble transformación: los productos del trabajo en mercancía, y las mercancías en
dinero. Así las mercancías adoptan o se presentan como cosas exteriores y con vida
propia, separadas de los hombres. La expresión mas acabada de este ocultamiento
la realiza el dinero, ya que el carácter específicamente social de los trabajos pri-
vados se manifiestan en el intercambio. Pero las relaciones sociales establecidas en
el proceso de intercambio no se presentan como relaciones directas entre los pro-
ductores privados, sino como relaciones de sus productos, relaciones establecidas
entre cosas.
La transformación del dinero en capital se producirá cuando el poseedor de
dinero compra la mercancía fuerza de trabajo, cuyo valor de uso, tiene la propiedad
de ser fuente de valor, de crear valor.
El capitalista compra en el mercado medios de producción y fuerza de tra-
bajo. Esta circunstancia hace que el proceso de trabajo sea un proceso entre cosas
que le pertenecen, por eso también le pertenece el producto de ese proceso de
trabajo.
En cuanto a la fuerza de trabajo, sólo le pertenece el uso de la misma, pero
este uso se corporiza en el producto acabado. Este producto (trabajo objetivado) es
propiedad del capitalista. El obrero vende su fuerza de trabajo enajenando su valor
de uso, enajenando el producto de su propio trabajo.
El capitalista produce valores de uso solo porque son portadores de valor.
Pero no solo quiere producir valor, sino plusvalor. El valor de una mercancía está
determinado por el tiempo socialmente necesario para su producción. El capitalista
compra el uso de una jornada de trabajo, donde el valor creado supera el valor
diario de la fuerza de trabajo. El capitalista, por ser el propietario de los medios
y de la fuerza de trabajo, organiza el proceso de trabajo de manera tal de absorber
más fuerza de trabajo prolongando el proceso de trabajo. De esta forma el valor del
producto se acrecienta en relación a lo invertido previamente. Se añade un plusvalor
y el dinero se transforma en capital.
El proceso de valorización no es otra cosa que la prolongación del proceso de
118
formación de valor; el plusvalor surge como un excedente cuantitativo de trabajo,
solo po
1
L. haberse prolongado la duración del proceso de trabajo.
Esta transformación del dinero en capital está mediada por la circulación en
tanto es en ella donde se compra la fuerza de trabajo, pero no ocurre en ella porque
el proceso de valorización tiene lugar en la esfera de la producción. El plusvalor
no se produce en la esfera de la circulación sino que se realiza en ella porque es
el lugar donde se encuentran y relacionan los poseedores de distintas mercancías.
En la esfera de la producción se "produce", en la esfera de la circulación se "rea-
liza", rela€ionándose en una el capital/trabajo asalariado y en otra propietarios de
distintas mercancías. Así, esta relación se nos presenta como la ficción jurídica
donde propietarios libres y jurídicamente iguales intercambian distintas mercan-
cías. Si se visualiza solo la esfera de la circulación, queda oculta la relación de
explotación que enfrenta al capital/trabajo asalariado. La compra y la venta de
fuerza de trabajo se presenta como intercambio de equivalentes: el salario de un
obrero aparece como precio del trabajo, y no como valor de la fuerza de trabajo,
encubriendo la división de la jornada de trabajo en trabajo necesario y plustrabajo
y la apropiación gratuita de este por parte del capitalismo. Esta ilusión de equi-
valencia, donde los individuos son igualados socialmente, no sólo encubre la rela-
ción real, sino que refuerza la conciencia de "libertad e igualdad" de los sujetos del
intercambio.
Las condiciones históricas de existencia del capital surgen cuando el posee-
dor de medios de subsistencia y de medios de producción encuentra en el mercado
al trabajador despojado como vendedor de su fuerza de trabajo.
' a s condiciones originarias de la producción ( .. .) originariamente no pue-
den ser ellas mismas producidas, no pueden ser resultado de la producción. Lo que
necesita explicación, o es resultado de un proceso histórico, no es la unidad del
hombre viviente y actuante, por un lado, con las condiciones inorgánicas, naturales,
de su metabolismo con la naturaleza, (por el otro) y, por lo tanto, su apropiación
de la naturaleza, sino la separación entre estas condiciones inorgánicas de la exis-
tencia humana y esta existencia activa, una separación que por primera vez es
. puesta plenamente en la relación entre trabajo asalariado y capital".
El proceso histórico muestra la separación del hombre de sus condiciones
objetivas de existencia, la escisión de la unidad originaria hombre-naturaleza.
El desarrollo de una fuerza material va a separar la unidad originaria,
entendiendo al individuo como lo indivisible: objetividad y subjetividad. Un grupo
se apropia de las condiciones objetivas de otro, relacionando a un sujeto dominador
con un sujeto productivo. La oominación va cobrando formas particulares en el
proceso de escisión, que también es un proceso de enfrentamientos.
"Los diferentes individuos solo forman una clase en cuanto se ven obligados
a sostener una lucha común contra otra clase".
Las clases se constituyen a partir de la identificación de intereses antagó-
nicos, lo que en la teoría marxista se define como "lucha de clases". El antagonismo
tiene como fundamento los diferentes modos de apropiación (relaciones de propie-
dad) los cuales generan sus correspondientes formas de conciencia. Es por esto
que, este enfrentamiento desborda los límites del plano económico convirtiéndose
en una lucha política.
119
· Bibliografía
LEFEBVRE, Henri, El Marxismo, Buenos Aires, Ediciones CEPE, 1973.
MARCUSE, Herbert, Razón y Revolución, Madrid, Alianza Ed., 1971.
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MARX, K; HOBSBAWM, E., Formaciones Económ.icas Precapita.listas, México, Cuadernos
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SHUSTER, Félix, El método en las ciencias sociales, Buenos Aires, CEAL, 1992.
ZEITLIN, Irving, Ideología y Teoría Sociológica, Buenos Aires, Amorrortu, 1982.
120
ANTROPOLOGÍA SOCIAL INGLESA:
LA TEORÍA FUNCIONALISTA
L. SINISI
I. INTRODUCCIÓN
La escuela funcionalista surge en Inglaterra alrededor de 1920. Muchos
autores han criticado esta teoría por considerar que estuvo al servicio del imperia-
lismo y de su práctica colonialista, tildándosela de ciencia burguesa.
1
Más allá de
la validez de estas críticas, el funcionalismo ha persistido hasta nuestros días,
muchas veces realizando una revisión de sus postulados básicos, otras
revalorizándolos, como cuando se destaca por ejemplo la importancia del trabajo de
campo según la forma que le dio su creador B. Malinowski. Este intento empirista
del funcionalismo, pretendía convertir a la Antropología en una disciplina cientí-
fica, a fin de establecer un corte con la antropología conjetural decimonónica.
Además, es interesante destacar que la teoría funcionalista tuvo un fuerte
desarrollo no sólo en Inglaterra, sino también en los Estados Unidos, sobre todo a
través de otra disciplina: la sociología. Radcliffe-Brown, otro de los fundadores
ingleses de esta escuela fue docente en la Universidad de Chicago, influyendo en
importantes sociólogos norteamericanos como Talcot Parsons.
En la Inglaterra de fines de siglo pasado la Antropología había comenzado
a crecer como disciplina científica ''bajo la forma de cátedras universitarias" y
paulatinamente se descubren los "usos" que esta ciencia podía a al imperialismo.
Pero como es sabido, pocos antropólogos habían salido a conocer Africa y las zonas
colonizadas, basaban sus estudios en registros traídos por viajeros, administrado-
res, etc., que ya tenían una visión sesgada y etnocéntrica de los llamados "pueblos
primitivos". A comienzos del siglo XX es necesario conocer mejor estos pueblos
para poder establecer las áreas de administración colonial, como afirma Stauder
2
"el mayor obstáculo para obtener un mayor provecho entre el colonialismo y la
antropología era la falta de una teoría y una práctica adecuada. La antropología
antigua, el difusionismo y el evolucionismo impedían el progreso. El momento de
la revolución había llegado".
La llamada revolución funcionalista fue la que inició el camino de la antro-
pología científica, dentro del marco y el auge del imperialismo británico, a través
de sus más importantes creadores Bronislaw Malinowski y A Radcliffe-Brown.
123
II. CONTEXTO IDSTÓRICO Y POLÍTICO
Una teoría nunca puede ser explicada si no es dentro del contexto histórico
y político que le otorga significado y fundamentación.
"El análisis del proceso colonial es necesario no solamente para establecer
el marco situacional de las teorías antropológicas y sus emergentes racistas
etnocéntricos, sino que lo consideramos en su elaboración conceptual parte cons-
titutiva de las interrelaciones en la medida que el mismo ha sido construido a
partir de documentación antropológica y de análisis científicos, sociales y políticos
elaborados desde las metrópolis sobre el Tercer Mundo".
3
A fines del Siglo XIX el capitalismo ha logrado su máximo desarrollo, este
desarrollo nunca ha sido lineal sino que se produjo a través de avances y retroce-
sos, apogeos y crisis; pero estas crisis más que manifestar el fracaso del sistema
capitalista, se debían a reordenamientos del sistema productivo, es decir, las acu-
mulaciones de capital tenían un "techo". Si bien la lógica de los empresarios .... a ... -., ..,,,.,.
talistas era la ganancia y la acumulación, éstas sólo pueden reproducirse si
vuelve a invertir en nuevos proyectos: modernización de la industria, creación
nuevas manufacturas y la consecuente búsqueda de nuevas colonias para ooter1er
aquellas materias primas que ahora eran de vital importancia para las
monopólicas: caucho, cobre, petróleo, etc. Es por eso que a partir de 1884-1885,
Congreso de Berlín mediante, las grandes potencias imperialistas, Inglaterra en
primer lugar, Francia, Alemania (ver la primera unidad de este manual
trata específicamente este tema) deciden la penetración y colonización de
y de aquellos otros continentes, Asia y Oceanía, que aún no habían sido coloniza-
dos, donde se decide establecer áreas de influencia.
En un primer momento Gran Bretaña establece el método de
directa es decir, no solamente control económico de sus colonias, sino también
control político. Pero los problemas que ésta traía aparejados, revueltas, protestas
y dificultades económicas, hicieron que se ponga en práctica la administración
indirecta, donde lo que se buscaba era el no cuestionamiento del sistema
lista, sino por el contrario, a través de ciertas concesiones que se le otorgaban _ ····-·"··"'''· .,
los líderes locales, se pudiera lograr su legitimidad.
Muchos autores, Menéndez, Leclerc, Díaz Polanco, Stauder entre
encuentran una relación directa entre la administración colonial británica,
cialmente la indirecta, o "indirect rule" y el desarrollo de la escuela
precisamente Leclerc en su libro Antropología y Colonialismo, habla de una
nivencia" entre la ideología de la indirect rule y la del funcionalismo.
Lo que ahora necesitaba el imperio era "conocer" a las sociedades nativas,
saber cómo "funcionan", para poder ser administradas. Para ello se comienza
impulsar a la nueva antropología dentro del marco académico, se le otorgan
124
financieras, se obliga a que muchos administradores y. funcionarios colonia-
les tomen cursos de esta disciplina. La estrecha relación que se establece entre
colonialismo y funcionalismo se puede detectar por los beneficios que ·ambos obtu-
vieron: para el colonialismo, la antropología funcionalista le sirvió como soporte
ideológico y para esta escuela, la realidad colonial le permitió la pasibilidad de
desarrollar su metodología clásica: la experimentación y el tral:Jajo sobre el
125
lli. ANTECEDENTES EPISTEMOLÓGICOS
Como bien aclaramos en la introducción de este capítulo, tanto en la antro-
pología como en la ciencias sociales en general, existen dos fuentes de pensamiento
claves, donde encontraremos gran parte de los supuestos teóricos que marcaron el
desarrollo de estas disciplinas en su etapa clásica, el Iluminismo del Siglo XVIII
y el Positivismo del Siglo XIX (ver el capítulo anterior sobre el Siglo XVIII y XIX).
La teoría funcionalista está muy vinculada a los desarrollos que tuvieron
las ciencias naturales durante el siglo pasado; es a través de A. Comte y su
"filosofía positiva" donde se expresa la estrecha relación entre la biología y la
sociología. Además este autor ejerció una gran influencia en los sociólogos y
antropólogos posteriores desde otras categorías conceptuales que fueron los pila-
res del positivismo, como por ejemplo las ideas de orden y progreso (ver Comte,
Siglo XIX).
4
Otro sociólogo, H. Spencer (1820-1903) establecería un estrecho paralelismo
entre las sociedades humanas y los organismos biológicos. Argumentaba "que en
la sociedad así como en un organismo, se produce una eliminación y sustitución
perpetua de partes, junto con la in.tegridad constante del todo". La correspondencia
analógica en Spencer se establece al comparar por un lado al individuo social con
la células del organismo, ambos como parte integrantes de un todo -el organismo
o la sociedad-, tienen una función que cumplir, mantener la actividad armónica
de ese todo. Spencer, según Lucy Mayr, fue el primero en utilizar el término
función para tratar de explicar la realidad social.
E. Durkheim (1858-1917), sociólogo francés, que fue la gran fuente de ins-
piración de la escuela funcionalista inglesa, también empleó esta categoría pero sin
realizar un reduccionismo biológico al estilo de Spencer. En su obra La División del
Trabajo Social (1895), dice por ejemplo que la función de la respiración es la de
suministrar gases al organismo, necesarios para el funcionamiento vital, así como
la alimentación, etc. En las Reglas del Método Sociológico (1895) desarrolla esta
idea diciendo que para explicar un fenómeno social hay que buscar tanto la causa
que lo ha producido como la función que cumple.
Siendo el paradigma positivista el marco de desarrollo de sus ideas, Durkheim
pensaba que los fenómenos sociales se combinaban para mantener la armonía
dentro de la sociedad, lo que a él le interesaba era estudiar los procesos de "soli-
daridad social" para dar cuenta de sus aspectos normativos e integradores; el
conflicto y la desintegración social atentan contra el orden y sólo este puede llevar
al progreso.
Como veremos más adelante, las ideas de Durkheim marcaron el pensa-
miento de Malinowski, Radcliffe-Brown y Evans Pritchard, quienes pusieron un
marcado énfasis en la teoría de la integración de la cultura -homeostasis o aná-
126
lisis sistémico de la sociedad- y la analogia entre el modelo orgánico y el funcio-
namiento social. Sobre todo es en Radcliffe-Brown donde estos conceptos aparecen
con más fuerza, por ejemplo a través de su conceptualización de la sociedad como
un todo estructurado, constituido por un orden moral y la implementación de
normas que regulan su funcionamiento. En Malinowski se encuentra también la
influencia de Freud y de las teorías psicológicas del Siglo XX. De Freud toma el
análisis del complejo de Edipo. A pesar de esto Malinowski criticó la universalidad
del mismo; en su trabajo de campo en las Trobiand observó que el ejercicio de la
autoridad dentro de la familia no lo poseía el padre sino el hermano de la madre.
De esta forma el niño no establece una relación de amor-odio con el hombre que
mantiene relaciones sexuales con su madre y además es su padre biológico. Para
el autor el "complejo" es un fenómeno de la cultura y no de la naturaleza, y no
tiene alcance universal ya que se corresponde con la familia occidental basada
sobre la descendencia de la línea paterna. Esta postura generó la reacción de
algunos psicoanalistas ya que para éstos, las teorías psicoanalíticas son universa-
les, más allá de las particularidades de la cultura.
ill.l El fu.ncionalismo de Malinowski: aspectos teóricos
De nacionalidad polaca (1884-1942), doctor en física y luego en antropología,
sentó las bases de una de las características claves de la perspectiva antropológica
el trabajo de campo, tras permanecer por casi cuatro años en Nueva Guinea estu-
diando los aborígenes australianos. Para muchos autores es el creador de la "Es-
cuela Funcionalista Inglesa".
Siguiendo los principios durkheimianos, de equilibrio y normatividad,
Malinowski argumentaba que la cultura se constituye como un todo funcional,
integrado y coherente, que no se opone a la naturaleza, sino que la continúa. Es la
respuesta organizada de la sociedad para satisfacer sus necesidades naturales a
través de grupos institucionalizados. Considera a la cultura como un todo coheren-
te y organizado, como un sistema total donde cada aspecto de la cultura sólo puede
estudiarse en relación a un contexto mayor en el cual cobra sentido. Por ejemplo
en Los Argonautas del Pacífico Occidental (primera e importantísima obra de este
autor), cuyo tema central se refiere al comercio kula -sistema de intercambio
tribal a través del cual circulan objetos ceremoniales-, Malinowski no sólo obser-
vó la forma de intercambio sino que a partir del mismo, trató de busoar qué
relaciones guardaba con la estructura económica, religiosa y s o c i a l demostrando
de esta manera la imagen de totalidad e integración del todo con las partes.
Para este tipo de estudio, no es importante una concepción histórica de larga
duración, y en esto se separa del difusionismo y del evolucionismo, ya que intenta
comprender el fenómeno social según el lugar que ocupa dentro del sistema total,
y de las funciones que realiza; por eso decimos que sus estudios son sincrónicos,
el corte se realiza en un breve período histórico no mayor a los cinco años.
Retomemos la teoría de la cultura de Malinowski. Podemos decir que obe-
dece a dos condiciones:
(a) Satisface las necesidades fundamentales del hombre. Ahora bien, qué
significa necesidad para Malinowski: "es el sistema de condiciones que se manifies-
tan en el organismo humano, en el marco cultural y en la relación de ambos con
127
el ambiente físico y que es suficiente y necesario para la supervivencia del grupo
0
del organismo". Cada necesidad se con tipo de
Malinowski distingue dos tipos de necesidades, e::nsten necestdades bwlogzcas o
básicas y necesidades derivadas. La satisfacción de las primeras son
les para sobrevivir: nutrición, reproducción, bienestar corporal, crecimiento, etc.
que han "respuestas ya en cualquier cultura
es necesario satisfacer la prov1s1on de ahmenLOS, crear un sistema de parentesco,
vivienda vestido, entrenamiento, etc. En cambio, las necesidades derivadas apa-
recen consecuencia de la vida del hombre. en sociedad, son las formas indi-
rectas de satisfacer las necesidades básicas, llamadas también imperativos cultu-
rales por que modifican a las necesidades básicas, por ejemplo la creación de
técnicas para la obtención de alimentos, y relacionado con esto, la necesidad de
trasmitir estas técnicas a las sucesivas generaciones. Entonces las necesidades
derivadas, son las que organizan la conducta social mediante la creación de
sanciones o normas que garanticen la integridad y coherencia del grupo.
(b) La cultura se organiza para satisfacer las necesidades individuales
sociales a través de la creación de instituciones. El concepto de institución es para
Malinowski la unidad de observación o unidad de análisis, es muy importante ya
que le permite al investigador comprender a este todo integrado que es la cultura.
Una institución social agrupa por ejemplo a individuos que comparten valores
comunes mantiene el consenso y la cohesión y permite el funcionamiento de
cultura. Una institución tiene siempre la misma estructura y esto permite compa-
rar diferentes sociedades. El estudio de las instituciones permite analizar la
lidad social como un todo funcional. Toda institución tiene la función de
las necesidades básicas de cada sociedad, de otra manera la cultura no podría
sobrevivir. La función tiene un sentido, no es arbitraria, "responde a la necesidad
exigida por la cultura"
Podríamos entonces sintetizar el marco conceptual de Malinowski de la si-
guiente manera:
Teoría de la cultura: como vimos la cultura tiene una estrecha relación con
la naturaleza, aunque la supera, porque es la respuesta organizada de la sociedad
para satisfacer sus necesidades básicas por medio de grupos institucionalizados.
Teoría de. las necesidades: existen dos tipos de necesidades, las básicas, se
relacionan con la naturaleza humana y animal, necesidad de respirar, comer,
dormir, reproducirse, moverse ... cuyas respuestas culturales son subsistencia, abri-
go, parentesco, etc. Las necesidades derivadas dan cuenta de la forma en que se
manifiesta la cultura, modificando las necesidades básicas, por ejemplo una nece-
sidad secundaria como trasmitir la cultura, el saber, las instituciones, tienen como
respuesta cultural a la educación.
El concepto de institución: a través de una institución se pueden comparar
diferentes sociedades entre sí. Por ejemplo una institución puede ser la familia, la
jefatura, donde un grupo de individuos con intereses comunes, a través del consen-
so, contribuyen al buen funcionamiento de la cultura.
El concepto de función: como ya vimos no fue Malinowski el primero en
usarlo, tanto Spencer cor.J.o Durkheim ya lo habían hecho. El nuevo sentido que le
aporta este autor es que la función son todas aquellas tareas o cometidos sociales
que sirven para satisfacer las necesidades básicas (reproducción, alimentación,
128
etc.) que tienen un gran valor en cuanto a que su cumplimiento es fundamental
para la supervivencia y conservación de la sociedad.
La teoría del cambio cultural: este tema fue tardíamente abordado por los
autores funcionalistas, no porque fueran ingenuos y no percibieran el cambio que
se estaba produciendo en las sociedades colonizadas a partir del contacto con los
europeos, sino porque, como antes afirmamus, existía un presupuesto básico que
era el de considerar a las sociedades como enti<}ades estáticas y armónicas. Cuan-
do en 1934 Malinowski inicia sus estudios en Africa del Sur, comienza en intere-
sarse por la problemática del contacto cultural. Dejando un poco de lado esa visión
romántica que tenía sobre los salvajes de las islas Trobriand, a los cuales veía
idílicamente alejados del contacto negativo que producía la civilización
industrializada, comienza ahora a pensar en lo positivo que sería para estas socie-
dades "primitivas" interactuar con la sociedad occidental. Creía que la relación
entre africanos y europeos debía equilibrarse de forma pacífica a través de la
creación de medidas comunes y benéficas para ambas culturas. De esta forma el
contacto se realiza de forma lineal, no conflictiva, por la interacción de partes
iguales. Al describir y comparar de forma "objetiva" el proceso de cambio que se
produce como consecuencia del contacto, Malinowski consciente o inconscientemen-
te oculta los verdaderos móviles del colonialismo. Esta teoría del cambio cultural
ha sido la que más fuertes críticas ha recibido desde aquellos antropólogos que
centraron sus estudios en los procesos de conflicto y crisis sociaJ.5
TII.2 Aspectos metodológicos
Como bien sabemos la antropología evolucionista del Siglo XIX se dedicaba
a lo que se denomina la investigación de gabinete. Los antropólogos organizaban
los datos traídos por viajeros, misioneros o administradores de las tierras coloni-
zadas, pero muy rara vez salieron de la comodidad de sus estudios, teorizaban y
comparaban analizando esas fuentes secundarias. Fue Malinowski el que puso una
marca innovadora en lo que conocemos como la metodología clásica de la antropo-
logía el trabajo de campo o la permanencia prolongada sobre el terreno.
Sólo a través del trabajo de campo, puede el investigador interiorizarse y
comprender a la sociedad estudiada, ya que como muy bien lo explica en Los
Argonautas del Pacífico Occidental (1922)
6
la estancia debe ser prolongada, "el
antropólogo debe ir a las aldeas, convivir con los nativos, lejos de los otros blancos".
Su originalidad se basó también en la creación de algunas técnicas tales como
observación con participación, elección del informante clave, que implicaban un
mayor compromiso por parte del investigador debido a su participación activa en
el proceso de conocimiento. Podemos afirmar que fue una metodología revoluciona-
ria ya que marca una ruptura con la antropología evolucionista del siglo XIX..
Existen tres principios metodológicos claves tal como él mismo lo defme:
"ante todo el estudioso debe albergar propósitos estrictamente científicos y
conocer las normas criterios de la etnogTafía moderna. En segundo lugar, debe co-
locarse en buenas condiciones para su trabajo, es decir, lo más importante de todo,
no vivir con otros blancos, sino entre los indígenas. Por último, tiene que utilizar
cierto número de métodos precisos en orden y recoger, manejar y establecer sus
pruebas" ... Además, "el etnógrafo debe ser un cazador activo ... , tener una buena
129
preparación teórica y estar al tanto do los datos más recientes, eliminando las ideas
preconcebidas ... "7
La consecuencia directa del trabajo de campo sería "dar un esquema claro
y coherente de la estructura social y destacar, de entre el cúmulo de hechos irre-
levantes las leyes y normas que todo fenómeno social conlleva".
8
Además el trabajo de campo se logra a través de tres caminos:
l. Recoger a través de un esquema preciso y claro la organización de la tribu.
Construir un método de documentación estadística que permita armar tal esquema.
2. Observar los imponderables de la vida real y todo tipo de compo.rtamiento.
Esto se consigue gracias a la observación minuciosa y detallada en la forma de un
diario etnográfico.
3. Una colección de informes, narraciones, datos del folklore que den cuenta
de la mentalidad del indígena.
Dejemos que el propio Malinowski cuente cómo fue su experiencia de campo,
varios años después de haber publicado los Argonautas del Pacífico Occidental, en
un libro llamado Coral Gardens and their Magics:
130
"Mi trabajo de campo en la Melanesia constó de tres expediciones; el tiempo
que verdaderamente permanecí entre los indígenas fue de dos años y medio. Contando
el tiempo que dediqué entre las tres expediciones a seleccionar mis notas y redactarlas,
a formular los problemas y llevar a cabo el trabajo constructivo de asimilar y refundir
los datos, puede decirse que mi trabajo de campo se extendió a lo largo de más de
cuatro años (principios de Septiembre de 1914 hasta finales de Octubre de 1918).
Deseo subrayar este hecho porque creo firmemente que unos cuantos meses de inter-
valo entre dos expediciones, de un año cada una, concede posibilidades infinitamente
mayores al antropólogo que dos años seguidos en el campo de estudio( ... ) Creo que un
completo conocimiento de cualquier lengua indígena depende mucho más de la
familiarización con sus formas sociales y organizaciones culturales que de la memori-
zación de largas listas de palabras o lá. comprensión de los fundamentos gramaticales
y sintácticos que -en el caso de las lenguas melanesias- son sorprendentemente
simples ( ... ) Respecto a mi forma de residencia, he insistido varias veces en el hecho
de que solo es posible realizar un trabajo de campo satisfactorio si se vive directamente
entre los indígenas ( ... ) Volviendo ahora al método del trabajo de campo: acabo de
argumentar que el primer estrato de aproximación o estrato de investigación consiste ·
en la verdadera observación de los hechos aislados y el registro completo de cada
actividad concreta, ceremonia o norma de conducta. La segunda linea de aproximación
es la correlación de estas instituciones. La tercera linea de aproximación es una sín-
tesis de los distintos aspectos ( ... ) Al mismo tiempo llegué a apreciar el valor general
de los frutos recolectados y de su gran importancia en la vida tribal al enfrentarme con
el absoluto tumulto caótico de los detalles observados desde el mismísimo principio (. .. )
Una fuente general de inexactitudes en todos mis materiales, sean fotográficos, lin-
güísticos o descriptivos, consiste en el hecho de que, como cualquier etnógrafo, me
sentí atraído· por lo dramático, excepcional y sensacional( ... ) Como crítica diré que he
omitido en mi estudio de la vida en las Trobriand gran parte de lo cotidiano, poco
llamativo, monótono y poco usual. El único consuelo que me queda es pensar que, en
primer lugar, el trabajo de campo funcionalista, a fin de cuentas iniciado en gran
medida en las Trobriand, ha comenzado a modificarse en este sentido; y en segundo
lugar, que mis errores pueden servir de ejemplo a otros" .
9
IV. RUPTURAS Y CONTINUIDADES
CON LA ESCUELA EVOLUCIONISTA
Siguiendo a Eduardo Menéndez podríamos advertir que eXIStlO una cns1s
social a principios del Siglo XX que llevó a situaciones de reacomodamiento en las
ciencias sociales, aunque como muy bien lo aclara el autor, no existe un correlato
mecánico entre las crisis de la sociedad global y las de las disciplinas ya que estas
tienen sus propias crisis autónomas.
10
La crisis que presenta el modelo evolucionista eri el 1900 está relacionada
con las propias dificultades del imperialismo inglés, que necesita ahora adaptar el
proceso de colonización a las instituciones locales. La administración indirecta es
menos costosa y se legitima mostrándose como una política respetuosa de las
particularidades. "Surgen nuevos problemas antropológicos como por ejemplo la
relación entre lo cultural y lo biológico, lo normal y lo patológico, el relativismo
cultural ... " .
11
No es que se rechace totalmente el paradigma evolucionista, por eso habla-
mos de continuidades; tanto Malinowski como Radcliffe-Brown pensaban que la
teoria evolucionista podía explicar el progreso social. Se comienzan a dejar de lado
algunos de sus presupuestos metodológicos por considerarlos etnocéntricos, como
por ejemplo el de la reconstrucción histórica e hipotética de un pueblo, ya que este
se realiza en base a conjeturas: Radcliffe-Brown en 1923 afirma que la búsqueda
de los origenes es imposible realizar ya que esto implica una total falta de pers-
pectiva científica. Otro eje de ruptura, y creemos uno de los más importantes, fue
el nuevo tipo de práctica teórica. El investigador funcionalista no solo teoriza sobre
la sociedad estudiada, sino que también explorará sobre el terreno (el trabajo de
campo) para obtener los datos de fuentes primarias (informantes). Lo que importa
es comprender a la sociedad desde su interior y no a través de construcciones
especulativas como la de los evolucionistas, que reconstruían secuencias que iban
de lo inferior a lo superior, de lo simple a lo complejo. ·
Para Marvin Harris
12
la relación de Malinowski con las teorías evolucionistas
lo habían influenciado en su concepción de la magia y la religión como antecesoras
de las ciencia, ideas que encontramos en un clásico del evolucionismo inglés, J.
Frazer. Lo que Malinowski criticaba al evolucionismo era el uso de la categoría de
"supervivencias" para reconstruir el pasado evolutivo de las sociedades, porque no
daban cuenta del "contexto" en el que se producen esos hechos del pasado. Adam
Kuper
13
concluye: "Malinowski siguió siendo evolucionista a lo largo de su carrera.
Creía que la recolección de datos culturales vivos, produciria en última instancia,
leyes evolutivas". Además Malinowski nunca pudo alejar de su pensamiento la
visión etnocéntrica y comúnmente aceptada de que el "salvaje" ?...pesar de todo,
seguía siendo inferior.
131
V. EL ENFOQUE ESTRUCTURAL FUNCIONALISTA
V.l Características generales
Dentro del funcionalismo británico, encontramos otro enfoque que fue deli-
neado especialmente por A. Radcliffe-Brown (1881-1955), contemporáneo de
Malinowski; éste trató de otorgarle mayor rigurosidad científica a la antropología
social, creando nuevas categorías conceptuales.
Como dijimos anteriormente, la influencia más directa que tuvo Radcliffe-
Brown provino de la sociología francesa, especialmente de E. Durkheim. Los pila-
res básicos del estructural-funcionalismo se apoyarán sobre las ideas de cohesión
y solidaridad social. También toma de Durkheim la importancia que este autor le
asigna al "contexto social" y al papel que cumple el hecho social en la explicación
científica. Retomará también la idea de función trabajada por el sociólogo francés,
pero con el agregado de que los fenómenos sociales tienen que estar relacionados
con la "estructura social", de aquí el nombre Estructural Funcionalismo.
La antropología decía Radcliffe-Brown, debe basarse en una teoría analítica
y no en la simple compilación de hechos históricos. La historia se ocupa de la
descripción diacrónica, la sociología permite el análisis sincrónico de la sociedad:
comprender los elementos de la estructura conectados entre sí, en el aquí y ahora.
V.2 Nuevas categorías
Uno de los elementos diferenciadores más importantes entre el funcionalis-
mo de Malinowski y el de Radcliffe-Brown será el concepto de estructura social.
Esta estructura no _es una categoría abstracta, por el contrario, la estructura se
define a través de un hecho social, empíricamente observable como son las relacio-
nes sociales entre individuos que desempeñan roles. Esto conforma un sistema
social, objeto de estudio de la antropología. La estructura social es la realidad
_misma, esta perspectiva lo diferenciará del esb:ucturalismo de
éste último, -la estructura es invisible y subyacente, tiene que ver con modelos
teóricos y abstractos que construye el investigador a partir de la realidad obser-
vada (ver capítulo sobre Estructuralismo).
A partir de definir la estructura social como la red de relaciones sociales
visibles, Radcliffe-Brown privilegió en sus estudios el análisis de los sistemas de
parentesco: por ejemplo la familia elemental es el grupo que organiza las relacio-
nes de parentesco a través de relaciones diádicas "un sistema de parentesco( ... ) es
un sistema de relaciones diádicas entre persona y persona en una comunidad,
132
siendo regulado el comportamiento en cualquiera de estas relaciones en mayor o
menor grado, por los usos sociales" (RADCLIFFE-BROWN: ver cita 15).
En un trabajo llamado Acerca de la Estructura Social,
14
Radcliffe-Brown dice:
" ... Si estudiamos a los aborígenes de una región de Australia, sólo la obser-
vación directa de estos grupos nos permite revelar que están vinculados por una
compleja red de relaciones sociales. Empleo el término estructura social para indicar
esta red de relaciones sociales ( ... ) Las estructuras sociales son tan reales como lo son
los organismos individuales ( ... ) una relación particular entre dos personas ... existe
únicamente como parte de una amplia red de relaciones sociales( ... ) es esta red la
que yo considero objeto de nuestras investigaciones ( ... ) Incluyo dentro de la estruc-
tura social todas las relaciones de persona a persona ... "
Pero a esta idea de estructura, él agrega algo más, la categoría de forma
estructural, que sería el tipo normal de relaciones que se abstraen de la realidad
observada:
"La realidad concreta que nos interesa es el conjunto de las relaciones exis-
tentes en un momento dado, que vinculan a determinados seres humanos entre sí ...
Pero no tratamos de describir esto en su particularidad, sino de hacer un análisis
formal de la estructura ( ... ) Lo que importa es la forma general o normal de esta
relación, con abstracción de sus variantes particulares ( ... ) Existe una importante
distinción entre la estructura, como una realidad concreta existente y la forma es-
tructural, tal como la describe el trabajador de campo ... "
Otro aspecto relevante de este planteo es que, mientras que las estructuras
sociales pueden cambiar, las formas estructurales son mucho más estables. Preci-
samente la estabilidad de la forma estructural depende de la integración de sus
partes y de como estas son necesarias para el mantenimiento del sistema. En este
punto podemos notar la influencia de Durkheim, la estabilidad y la unidad de la
sociedad son las condiciones que presuponen los planteos teóricos de Radcliffe-
Brown a través de los conceptos de integración, equilibrio y solidaridad.
Como vemos, en los presupuestos básicos del estructural-funcionalismo vuel-
ven a aparecer categorías que ya habíamos encontrado en los trabajos de Malinowski:
integración, totalidad, solidaridad, equilibrio y homeostasis pero redefinidas ahora
dentro del marco de la estructura. El antropólogo debe conocer los rasgos sistemá-
ticos de la cultura, y buscar de qué forma las estructuras y las instituciones de una
sociedad se interrelacionan entre sí para formar un sistema social. El sistema
tiende a la estabilidad y al equilibrio, mediante la un,idad o solidaridad de las
partes con el todo. Esta noción de estructura tal como la ha trabajado Radcliffe-
Brown podemos afirmar que es una noción simple, no compleja, ya que no existen
mediaciones entre la estructura y la realidad empírica observada.
Si abordamos el concepto de función, vemos que existe una nueva diferencia
con Malinowski. En este autor la función de las instituciones es la de satisfacer las
necesidades básicas de la sociedad y esta idea lo lleva a un funcionalismo
"reduccionista" que se basa en una teoría psicobiológica de las necesidades.
15
Para
Radcliffe-Brown la función de cualquier tarea o cometido social consiste en el valor
fundamental que se le asigna en el mantenimiento y la continuidad estructural.l
6
Su concepto de función establecía una dependencia respecto de la analogía orgá-
nica:
133
"Tal como usarnos aquí la palabra función, la vida del organismo se concibe
como el funcionamiento de su estructura y la continuidad de ésta se mantiene por
la continuidad del funcionamiento. Si examinamos cualquier elemento recurrente del
proceso vital, como .la digestión, como la respiración, etc., vemos que su función es
la parte que le cabe en la contribución que hace a la vida del organismo como un todo
( ... ) Si del terreno de la vida orgánica se pasa al de la vida social vemos al
examinar una comunidad cualquiera, tal como una tribu africana o
poC.emos reconocer la existencia de una estructura social. Los seres humanos
viduales que son las unidades esenciales en este caso, están vinculados por un
conjunto definido de relaciones sociales que los ubican en un todo integrado ( ... )
función de cualquier actividad recurrente, repetida, por ejemplo el castigo de un
crimen, o una ceremonia funeraria, es la parte que le cabe en la vida social como un
todo, y, por ende, la contribución que hace a la continuidad estructural (RADCLIFFE-
BROWN: IBID).
Además, todo sistema estructural tiene un tipo de unidad que
unidad funcional, para lograr la estabilidad duradera del sistema, evitándose así
· los conflictos que atentan contra el mantenimiento de la estructura social o su
reabsorción.
17
V.3 Metodología
"La tarea de la sociología comparativa, como la de toda ciencia experimen-
tal, es la de crear los adecuados conceptos analíticos en cuyos términos hacemos
generalizaciones y que, una vez suficientemente comprobados por sistemáticas
observaciones de los fenómenos, pueden ser establecidos como probables. El
específico de la antropología social es el estudio experimental, en el sentido
nido anteriormente, de las sociedades primitivas".
18
En un intento por romper con la metodología etnológica, Radcliffe-Brown
afirmó que el método de la antropología debe ser inductivo y generalizador, cuyo
objetivo es establecer leyes sociológicas universales. El antropólogo debe recoger
las regularidades observables en el trabajo de campo, para luego reordenarlas en
la forma de generalizaciones empíricas o leyes. No se pretende explicar sino des-
cribir la realidad.
En sus estudios sobre los sistemas de parentesco africanos, parte de la
diversidad de los sistemas de parentesco y matrimonio existentes en la realidad,
cuenta la heterogeneidad de las costumbres, busca la identidad de la función. Va
de la observación del comportamiento individual a las generalizaciones, para luego
poder establecer comparaciones interculturales.
. conclusiones aparecerán explicitadas en las clásicas monografías
func10nahstas, que pretendían ser un superación del etnocentrismo victoriano ya.
que describían en profundidad la existencia de estos pueblos llamados primitivos,
superando así el enfoque evolucionista que los ubicaba en escalas evolutivas.
134
VI. APROXIMACIONES CRÍTICAS
Una de las críticas que más fuertemente han recibido las teorías funcionalistas
está directamente relacionada con la situación colonial. Mario Margulis
19
afirma
que a pesar de que el funcionalismo hubiese proclamado independencia ideológica
y prescindencia valorativa lo único que intentaba encubrir era su compromiso con
el orden dominante.
Podríamos decir que existe encubrimiento porque en definitiva lo que la
antropología funcionalista intentaba demostrar a través de sus postulados teóricos,
era que las sociedades tradicionales o primitivas se mantienen estables, no cam-
bian; el imperialismo y su necesario "contacto" entre culturas, produce un reorde-
namiento de las partes en cuestión; las sociedades tenderán hacia el equilibrio y
la armonía del sistema, no hacia el conflicto.
Otra de las críticas de las cuales ha sido objeto el funcionalismo está refe-
rida al cuestión del cambio social y de la dimensión histórica. N o es que nieguen
la existe:qcia de los procesos históricos, pero para comprender el funcionamiento de
una estructura empírica,. no es necesario tomarlo en cuenta. De alguna forma y
como señalan muchos autores, se negaron implícitamente a aceptar que las socie-
dades "primitivas" tenían su propia historia. Esta negación de la historia de los
"otros" pueblos, permitió justificar la colonización y explotación de esas sociedades.
Se consideró a la antropología funcionalista como una ciencia conservadora
y a favor del status quo, por el énfasis que pusieron en los análisis sobre el
equilibrio, la solidaridad y la integración social, en contraposición con otros estu-
dios que intentaban observar los cambios dinámicos que llevaban al cambio estruc-
tural (por ejemplo la perspectiva marxista) pero, como asegura Marvin Harris
20
, no
es que fueran ingenuos ignorantes de la existencia de conflictos, solo que no esta-
ban preparados teóricamente para comprender que estos forman parte de la con-
dición humana.
135
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ZEITLIN, I., Ideología y teoría sociológica, España, Amorrortu, 1970.
136
Notas
1 DIAZ POLANCO: a la cr{itica del funcionalismo, Mimeo
2 STAUDER, Jack: El funcionalismo como ideología colonialista, en Nueva Antropología, Año I,
N° 3, 1976
3
MENENDEZ, E.: Coloniali-smo, neocoloniali.smo, racismo, Mimeo, 1968
4 ZEITLIN, I: Ideología y teoría sociológica, Madrid, Amorrourtu, 1970, pag. 83.
s HARRIS, Marvin: El desarrollo de la teoría antropológica, España, Siglo XXI, 1985, página
481.
6
MALThfOWSKI, B.:Los argonautas del Pacífico Occidental, Ariel, 1922
7 Ibid. .
8
Ibid.
9 MALThfOWSKI, B.: Confesiones de ignorancia y fracaso en La Antropología como Ci-encia,
Llovera, J. compilador, Barcelona, Anagrama, 1975, páginas 130 y subsiguientes. . .
10 MENENDEZ, E.: Defmiciones, indefiniciones y pequeños saberes, en Revz.sta Alteridades,
1991
11
Ibid.
12 HARRIS, M.: op. cit. pág. 477
13 KUPER, A.: Antropología y antropólogos. La escuela británica (1922-1972), España, Anagra-
ma, 1973 . ·
14 RADCLIFFE-BROWN, A.: Estructura y función en la soci-edad primitiva, Barcelona, Penín-
sula, 1977
1
5
GODDARD,: Los límites de la antropología británica, en Crítica de la antropología británica
1
6
RADCLIFFE-BROWN: A. op. cit.
1
7
Ibid.
1
8
RADCLIFFE-BROWN: Antropología social, en Llobera compilador, op. cit., pág. 53.
1
9
MARGULIS, Mario: Una Antropología Social para América Latina, mimeo, págs. 6 y 7.
zo HARRIS, M.: op. cit., pág. 446.
137
EL PARTICULARISMO HISTÓRICO
CLAUDIA E. HERNÁNDEZ SoRIANO Y MARíA JosEFINA MARTíNEz
I. INTRODUCCIÓN
"Contra los evolucionistas Boas planteó
la cuestión de que los mismos elementos
en diferentes culturas pueden tener di-
versos antecedentes, y contra los
difusionistas extremos planteó que en las
mismas condiciones se pueden generar
elementos similares, por lo cual no pue-
de ser la difusión la única explicación
para las similitudes".
JoHN HoNIGMANN
En la época en que Franz Boas inició su producció11 teórica era todavía
importante la influencia del pensamiento evolucionista sobre las ciencias sociales
en general y sobre la antropología en particular, tanto en Europa como en los
Estados Unidos; otra escuela de pensamiento que pesó en esa época fue el
difusionismo alemán, que explicaba la difusión de pautas culturales en base al
principio de la transmisión de esos rasgos desde un punto y hacia su entorno, y se
empeñaba en reconstruir las líneas en las cuales los diferentes rasgos culturales
se habían difundido. Como respuesta a estas influencias, entre fines del siglo XIX
y principios del XX surgieron diversas corrientes que rechazaron las generalizacio-
nes y reconstrucciones en abstracto características· de estas escuelas y postularon
la necesidad de la observación directa y de la recolección sistemática de datos
empíricos como paso necesario para sustentar cualquier teoría más abarcativa. De
todas ellas hay tres que se destacan por su trascendencia: el FUNCIONALISMO
y el ESTRUCTURAL-FUNCIONALISMO, en el Viejo Mundo, ·y. el P ARTI-
CULARISMO en Estados Unidos.
141
ll. FRANZ BOAS: UN ANTROPÓLOGO QUE HACE ESCUELA
Franz Boas fue la figura en tomo a la cual se aglutinó la producción antro-
pológica entre finales del siglo pasado y principios de éste, en el
marco de una corriente que a la postre dio en llamarse Particularismo Histórico
la cual dominó el panorama antropológico de los Estados Unidos a lo largo de
primeros cincuenta años de este siglo.
. . Si bien a toda una escuela de pensamiento con la figura de su
pnnc1pal autor es peligroso, pues suele caerse en simplificaciones que distorsionan
la compleja realidad de las corrientes intelectuales, en este caso (y por las circuns-
tancias que más abajo veremos) se puede afirmar que la influencia de Boas sobre
la antr?pologfa norteamericana fue decisiva. Sin embargo, aunque se lo considera
el patriarca de esta corriente, ni él ni sus discípulos hubieran aceptado que se lo
reconociera como el "fundador" de una escuela. Sencillamente lo consideraban "el
hombre que convirtió a la antropología en una ciencia" (Margaret Mead citada en
HARRIS: 1985). '
142
m. UN ALEMÁN EN LOS ESTADOS UNIDOS
Franz Boas nació en Minden (Westfalia, Alemania) en 1858; estudió física
geografía y matemática, y en el año 1881 se doctoró en la Universidad de Kiel,
la presentación de una tesis sobre el color del agua del mar, lo que indica cuán
lejos estaba en ese momento de interesarse por la antropología.
Sin embargo, entre los veinte y los treinta anos (durante la década de 1878-
1888) se produjo en este autor un proceso que lo llevaría desde la física a la
geografía, y desde ésta a la etnografía. Fue por ese entonces que marchó a las
tierras de Baffin a realizar su primer trabajo de campo entre los esquimales, y a
raíz de ello comenzó a despegarse de cierto determinismo geográfico -producto de
su formación académica específica- que teñía sus reflexiones y empezó a prestar
atención a los aspectos psicológicos, relacionados con la adaptación del hombre al
medio ambiente en que vive.
En esa época (principios del siglo XX en Alemania), a pesar de los grandes
adelantos logrados en las ciencias experimentales, la reacción contra el materia-
lismo había provocado un retorno a las enseñanzas de Kant (HARRIS: 1985): el
conocimiento entendido como producto de la interacción entre espíritu y realidad.
El pensamiento neo-kantiano que tuvo mayor influencia sobre Boas fue el del
filósofo Wilhelm Dilthey, autor que distinguía entre ciencias naturales y ciencias
humanas caracterizando a estas últimas por la posibilidad de conocer el fenómeno
"desde adentro" (pecado original de las ciencias humanas, relacionado con el pro-
blema nunca resuelto de estudiar "objetos" que son a la vez sujetos), en virtud de
que el sujeto qué conoce forma a su vez parte del mundo que estudia.
Influido por estas ideas neo-kantianas en boga, Boas fue alejándose de los
postulados materialistas (legado también de su primera formación en ciencias
físico-matemáticas) y adoptando en forma progresiva una postura que daba mayor
importancia a la influencia del espíritu y de la subjetividad en el proceso de
conocimiento de las ciencias humanas que a cualquier tipo de determinismo ma-
terial.
Impulsor de un método caracterizado por la exhaustiva recolección de datos
empíricos, y dueño de un minucioso inductivismo, puso a la investigación etnográfica
de campo en un lugar central del trabajo antropológico. En su trabajo concreto
realizó una extensa etnografía de los kwakiutl, pueblo de la costa noroeste de los
Estados Unidos sobre el cual efectuó detalladas descripciones acerca de sus insti-
tuciones fundamentales, destacándose 'entre ellas, por sus particularidades, el
potlach. Consecuente con estas ideas, se mostró invariablemente reacio a aceptar
las generalizaciones características de las corrientes evolucionistas, que siempre le
parecían apresuradas.
Como consecuencia de todo ello, Harris sostiene que "durante -la primera
143
mitad del siglo XX la antropología en los Estados Unidos se caracterizó por la
evitación programática de todas las síntesis teóricas" (HARRIS: 1985), en base a
la estrategia de investigación propuesta por Boas.
Hombre de intensa vida académica, además de publicar varios libros y
numerosos artículos fue profesor e investigador, conferenciante y escritor, y fundó
y presidió varias sociedades científicas. Su intensa actividad, claro está, era fruto
tanto de su característica personalidad como de su sólida formación teórica, y se
tradujo en casi medio siglo de continuo trabajó académico en el área antropológica
de la Universidad de Columbia (1896-1941).
Veamos ahora cuáles fueron sus principales aportes teóricos a la Antropo-
logía.
IV. TEORÍA DE LA CULTURA
Para Franz Boas era indiscutible que la cultura de un grupo social no estaba
determinada por su raza. Con ello independizaba aquel concepto de toda reminis-
cencia biologicista. A su vez rechazaba la idea, tan cara a los evolucionistas) de que
la humanidad podía alinearse según un ordenamiento evolutivo racional, conforme .
al cual toda sociedad avanzaba hacia la reaJ.ización de un creciente grado de pro-
greso, cuyo punto cúlmine hallaba su expresión en la sociedad occidental.
Para explicar la diversidad cultural, los evolucionistas no rompieron con el
etnocentrismo y tomaron como parámetro el grado en que las distintas culturas se
alejaban o acercaban a la sociedad occidental. Esta última era apriorísticamente
considerada como la realización suprema de la razón. En oposición a esta postura,
Boas postuló la existencia de culturas diversas pero particulares:
1) Para el fundador del Particularismo Histór:i co cada cultura. era un conjunto
coherente de rasgos conduct.uales e 1deacionales. Estos rasgos tenían básicamente
dos orígenes posibles: por la difusión de ciertas pautas culturales de un gTUpo a otro
(mediando una adaptación de la misma al conjunto), o bien por un proceso de crea-
ción independiente. ·
2) Otro tópico importante de su teoria de la cultura refiere a la relación
indivirh1n-sociedad. Los individuos se socializarian, a su entender, en las tradiciones
de su grupo desde la temprana infancia y ajustando paulatinamente su form::o de ver
el mundo y sus conductas a ]as mismas. En este plano consideró fundamental el rol
del lenguaje, pues dado que cada lengua expresa una construcción particular del
mundo, su aprendizaje en el proceso de socialización temprana resulta indispensable
para la incorporación de ]as pautas y los valores de su sociedad.
El proceso de socialización lleva entonces, según este autor, a la automati- .
zación de las pautas culturales, las que con el tiempo se van inscribiendo en el ·
i:ndividuo en forma casi inconciente. Además, tales pautas adquieren en el indivi-
du.o una fuerte carga emocional, creando algo así como un "lazo sentimental", un
arraigo visceral del individuo a los valores y pautas de su cultul'a, lo que a su vez
implica un rechazo a formas de conducta ajenas al p1·opi0 grupo social. En este
o texto hay que entender el siguiente planteo de B0as: "el individuo es práctica-
wente esclavo de la tradición" (BOAS: 1964).
145
V. CRÍTICAS AL EVOLUCIONISMO
Boas desarrolló su teoría de la cultura en base a dos principios básicos que,
en tanto confrontan con el evolucionismo en boga, nos permiten entender sus
críticas a esta corriente: a) el énfasis en un enfoque histórico, y b) el imperativo
de estudiar cada cultura desde adentro.
146
a) Un enfoque histórico no evolucionista de la cultura. Boas planteó la
necesidad de un enfoque ·histórico de la cultura, pero no a la manera de los
evolucionistas. En contraposición ·a estos, sostuvo que no existía un único sentido de
la historia a través de cuyas .etapas habrían de transitar las diferentes culturas,
marchando hacia un estadio culminante de racionalidad representado por la socie-
dad occidental. Argumentó, en cambio, que cada cultura tenía una historia original,
es decir, que estaba· conformada por un conjunto de pautas, valores y tradiciones, de
distintos orígenes geográficos o de propia creación, que constituían una realidad
ecléctica. El origen de los rasgos culturales incorporados por un proc;:eso de difusión
podía ser rastreado históricamente, pero no debía olvidarse que ellos no eran adop-
tados por el grupo social sin previas modificaciones, sino a través de un proceso de
adaptación en el cual esos rasgos adquirían uri significado específico dentro de esa
cultura, cambiando probablemente el sentido que tenían en su contexto original.
. De esta estaba cuestionándole al evolucionismo su concepción
unilineal de la historia: el desarrollo de las distintas culturás no: era en modo alguno, .
en la concepción de. este autor, una sucesión de etapas alineadas en un sentido único,
sino más bien se producía a través de líneas de desarrollo múltiples, particulares y
divergentes. ·Por otra parte,. dado que en su. concepción c!3-da rasgo cultural (niás allá
de su origen) sólo tenía sentido en el marco del conjunto estructurado que constituye
la cultura, criticó con énfasis similar la insistencia del evolucionismo el). el uso de un
método. comparativo que cotejaba rasgos. culturales individuales, aislándolos del
contexto total que les da sentido .
. b) Entender la cultura "desde adentro". Boas tomó como imperativo me:
todológico la necesidad de entender los·fenómenos culturales "desde adentro" (prin-'
cipio de interpretación subjetiva, perspectiva "emic" del grupo). Esta afirmación se
inscribe en una determ.inada concepción de los fenómenos sociales afín al neo-l}.antismo,
dado que Boas, en congruencia con los neo-kantianos (especialmente con Dilthey)
consideraba qué, la diferencia crucial entre las ciencias humanas y las ciencias na-
turales tenía que ver con los atributos "del espíritu", que convierte a los fen9menos
humanos en Slgo distinto de los fenómenos de la realidad natural. Esta especificidad
del objeto de estudio de las ciencias humanas o del espíritu demandaba, entonces,
un método de trabajo diferente al de los científicos naturales, un método de conoci-
miento "comprensivo". En el caso del estudio de las culturas, dado que las conductas
se basan en pautas tradicionales que estructuran el mundo del nativo, el antropólogo
tendría que tratar, según esta corriente de pensamiento, de ver el mundo "a través
de los ojos del nativo", en vez de imponerle un marco de racionalidad exterior cons-
tituido. la propia racionalidad occidental, a la manera en que lo hacl'an los
evoluc1 omstas.
El evolucionismo tayloriano por eJ·emplo encontraba que las die- ·
tr · "ti · ·1· , ' . ' 1erenc1as en-
e pnrm vos Y c1': Izados podnan en la dualidad sin razón/razón en la cual
los pueblos no occidentales eran defimdos como "primitivos" al ser e ' d
la propia cultura del científico. En franca oposición a ese tipo de arguommpeanrta con
B
·¿ - d acwnes
oas cons1 ero que ca a cultura era cualitativamente diferente e hist, · t'
P
articular tr ' 1 · oncamen e
, . , Y o que os mtentos de explicar las culturas no occidental
ternnnos evoluciOrnstas eran una iniciativa etnocéntrica además de errad es en
to al ent ndi . t d 1 d , a en cuan-
e m1en o acerca e a ver adera naturaleza de los fenómenos culturales.
147
VI. DISCÍPULOS Y DERIVACIONES
"El principio de integración cultural estuvo presente entre los
norteamericanos como una expresión del anti-evolucionismo. La -ird·""' ......
los fenómenos culturales era incuestionada. Los contextos espacio-temporal€s lll-l··"'>."é.'"'"I'''F''··""
han sentido a las culturas" (HONIGMANN: 1976).
Sin duda, y a pesar de sí mismo, Boas se constituyó en una suerte
patriarca de la antropología cultural norteamericana, y entre sus numerosos
cípulos figuran muchos de los nombres más importantes de la antrcmo1lmtia
americana de este siglo: Kroeber, Linton, Mead, Benedict, Lowie y ..,t:a. "'n'r ... ,.,. ""''·
otros. Sin embargo, esto no significa que sus discípulos compartieran tot;aunentEl<:"
su pensamiento o trabajaran en idéntica dirección; antes bien, ellos derivaron
diferentes líneas de investigación, enfocadas hacia la historia cultural, los est;uaios
sobre cambio cultural o aculturación, la herencia social y la conocida corriente de
Cultura y Personalidad (ver Neufeld).
148
Vll. CRÍTICAS
Diversas críticas se han formulado sobre esta corriente teórica, tanto en los
planos conceptual y metodológico como en cuanto a sus implicancias políticas e
ideológicas.
Una de las críticas más frecuentes al Histórico es la que se
sintetiza en la siguiente cita: "reaccionando contra el difusionismo germano y
contra el evolucionismo clásico por su carácter deductivo, la :¡¡¡;¡.tropeleg;ía norte-
en el inductivismo, el particularismo y el relativismo, tanto
heurístico comq_filosohco; y al querer eyjtar las teorías sistemáticas para explicar
los fenómenos. culturales. se volvió fuertemente...ateórica" (HONIGMANN:
Esto es, los seguidores de esta corriente de pensamiento sostuvieron que una
t.§.oría sistemática sólo _podía formularse una vez recolectada la mayor cantidad
posible de datos sobre el tema...en estudio. Sin embargo, no tomaron en cuenta que
los "datos", en este caso los fenómenos culturales, no son una evidencia bruta, y
su individualización y selección presupone ya toda una serie de conceptualizacio-
nes y decisiones de carácter teórico; cayeron..,asf en un empirismo ateórico que les
impidió formular explicaciones acerca de-los fenómenos observados.
También el relativismo cultural, una de las principales tesis de esta corrien-
te, ha sido objeto de profundos debates, produciendo posiciones contrapuestas. Por
un lado el relativismo, por contraposición al etnocentrismo de la corriente
evolucionista, significó un avance en cuanto al respeto y la tolerancia hacia las
diferencias culturales. Sin emba:rgo, muchos han criticado que estatesis relativista
supone aisladas que -pueden ser juzgadas con sus propios p_ar_ámetros, lo
que oscurece el hecho de que la mundialización del ca:git8Ji8mo ha producido una
interdepenae.ncia objet!Y:a yJsimétrica a la cual DQ..§$Capa prácticamente ninguna
sociedad en..Ja_actualidad. predicar en abstracto que todas las culturas tienen
el mismo valor se opaca el hecho de que este proceso de occidentalización conlleva
la subordinación de unas sociedades bajo el dominio de otras (García Canclini:
1984).
149
VID. COMENTARIO FINAL
Hoy siguen siendo pertinentes, a nuestro entender, las dos críticas antes
mencionadas, tanto la teórico-metodológica, por la ingenuidad del inductivismo
empirista subyacente a la propuesta del Particularismo, como la político-ideológi-
ca, dado el efectivo oscurecimiento del dominio del modo de producción capitalista
a nivel mundial al que puede arrastrar esa visión relativista.
Sin embargo, no podemos pasar por alto la importancia que tuvo para la
antropología contemporánea el énfasis que esta corriente de pensamiento puso en
la necesidad de sustentar cualquier teoría de la cultura con datos serios y recogi-
dos sistemáticamente mediante el trabajo de campo.
Por otra parte, sigue siendo digna de aplauso (hoy más que nunca) la clara
postura anti-racista (ver Mazetelle-Sabarots) y la oposición a cualquier tipo de
etnocentrismo que tanto en lo teórico como en lo personal sostuvieron Boas y
muchos de sus discípulos. Esta actitud trascendió el plano meramente académico,
y llevó a Franz Boas a pronunciarse públicamente, y en numerosas oportunidades,
en contra del racismo y en favor de la paz, la tolerancia y el respeto por las
diferencias culturales, actitudes que llegaron a poner en riesgo su carrera intelec-
tual y que le valieron, en cierta oportunidad, una sanción de parte de la American
Anthropology Association por condenar las operaciones secretas llevadas a cabo por
algunos antropólogos americanos ocupados en tareas de inteligencia en América
Latina.
El programa propuesto por el Particularismo Histórico, lejos de constituir
un antievolucionismo reaccionario, se corresponde en muchos puntos con los prin-
cipios ideológicos de un liberalismo político de centro-izquierda que, en las tres
primeras décadas de este siglo, priorizó en los Estados Unidos los valores de la
democracia multirracial, .la relatividad de la costumbre y la máxima libertad in-
dividual, en el marco de la heterogeneidad cUltural de la sociedad norteamericana
de la época. Franz Boas defendió estos principios durante toda su vida; tanto es
así que "el 21 de diciembre de 1943, cuando en el transcurso de un banquete en
el Men's Faculty Club de la Universidad de Columbia sufrió el ataque cardíaco que
le ocasionó la muerte, sus últimas palabras se refirieron a la necesidad de una
constante vigilancia contra el racismo" (Harris: 1985).
En los últimos tiempos, señala Eduardo Menéndez, se ha retomado en gran
medida ese "programa antropológico" esbozado en los años treinta en los Estados
Unidos. "La crítica a las teorías generales explicativas, la necesidad de producir
enfoques sintéticos no dogmáticos, la concepción de que la gran teoría opera como
un cierre a la explicación de las particularidades, el énfasis colocado en propuestas
que observan la diferencia y no sólo la desigualdad" (Menéndez: 1991) fueron
150
claramente elementos de dicho programa. La diferencia reside en que; en el con-
texto histórico contemporáneo, esta "revisión" no se asienta sobre un paradigma de
igualitarismo, tolerancia y respeto por las minorías, sino que emerge como reacción
absoluta contra las teorías totales.
151
Bibliografía
BOAS, Franz, Cuestiones fundamentales de la antropología cultural, Ediciones Solar, Bue-
nos Aires, 1964. ·
GARCÍA CANCLINI, Néstor, Las culturas populares en el capitalismo, Editorial Nueva
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Patricia Mosalve).
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MENENDEZ, Eduardo L., "Definiciones, indefiniciones y pequeños saberes", Revista
Alteridades, 1991.
Nota
1 Prueba de ello es que algunos de sus artículos en contra de las teorías biologicistas Circularon
entre la resistencia clandestina, en la Alemania de Hitler, y sus libros fueron quemados en las hogueras
nazis.
152
ESTRUCTURALISMO
EsTELA D. GUREVICH, SusANA JÁUREGUI y LALY LoNGOBARDI
EL ESTRUCTURALISMO EN ANTROPOLOGÍA
Cuando vamos a estudiar un fenómeno social podemos dirigir nuestra aten-
ción hacia los objetos e·n sí
1
o a las relaciones existentes entre ellos. El enfoque que
propongamos va a depender de los postulados teóricos que asumamos. El estruc-
turalismo, como veremos, se centra en las relaciones entre los objetos para ver
cómo ellas afectan al todo y a las partes. Así como en la música no advertimos Jos
sonidos aislados sino el conjunto de sus interrelaciones o cuando miramos u11
cuadro no reparamos en cada pincelada sino que percibimos la obra como totali-
dad, del mismo modo se nos presentan los fenómenos sociales. Pero así como al
analizar una pieza musical o pictórica se va a atender a cómo están relacionados
los sonidos o las pinceladas, al abordar el estudio de una sociedad, desde la pers-
pectiva estructuralista, se analizarán las relaciones existentes en ella.
La jnteg(!ió_n <:1-E)l_ es. eL
del comportamiento que" .. conduetas--empíri-
camente __ --·-·-··-----"" · ·
Levi Strauss,
2
máximo representante de esta concepción en 1a antropología,
encuentra que ese .. de-pensamiento-·humano -
la partir de los a su
m
Situación histórica
El movimiento estructuralista constituyó 1a moda intelectual de los años
'60 en la ciencia y la filosofía, especialmente en Francia, Iberoamérica e Italia.
En las décadas anteriores se había impuesto como método de investigación en
·.psicología (Gestalt) y lingüística (Escuela de Praga), opacando el predominio
genético (bio1ogicismo), historicista (la historicidad inevitable dei pensamiento
humano) y existencialista (con su acentuación de la libertad y la exaltación del
sujeto). Posteriormente a1canz.ó a las ciencias naturales y humanas (Etnología,
Psicoanálisis, teoria marxista, crítica literaria, etc.). Podríamos vincular su auge
con las condiciones del hombre contemporáneo -más "condicionado"
dor" de !as .. los u1t1mos
qumce años==-acompañando la crisis- de ideiilidaa·ae-Tá
de 1a redefinición de las condiciones políticas y los obstáculos a Ja práctica an-
tropológica tradjcional- hemos asistido a nivel teórico, a un desplazamiento del
estructuralismo y el marxismo, las grandes teorías, que tanto habían inspirado
a la crntrop.ologfa hasta los '70. ·
Es difícil contextuá.lizar ]a obra de un creador tan fecundo como el que nos
155
mueve, que aún continúa su práctica. Pero creemos ineludible la mención de la
r" lV!undial con que ella marcó
! ataliumatiídad y·en este contexto ubicar su preocupación por la.r.eJt:;W,Orización .. de
las ª la _luz humana, integradora
y culturalé,s. - . . ·- - -.
·'" : -· . '- " -: '. -..... _, ...
Antecedentes teóricoso Continuidades y rupturas
"toma un concepto de un campo y se lo
trasl¡ida a otro, es bastante importante
en las ·ciencias del hombre. Pero, esa
concepto generalmente varía al ser tras-
ladado, mantiene ciertas características _
del original pero al mismo tiempo se le
asignan nuevas propiedades, que son las
del concepto derivado" (Bleichmar, 1984)
Es difícil separar el estructuralismo de los escritos de Levi-Strauss, a lo
largo de los cuales desarrolla sus observaciones, concepciones teóricas y metodolo-
gía. Veamos algunos planteas de autores anteriores que le sirvieron de referencia
en su producción:
Durkheim (1858-1917) -considerado por Levi Strauss el padre de la
en Francia- se preocupó por llevar a las ciencias humanas, el
espíritu y los métodos_ de las compartida por el antro-
pologo la necesidad de analizar primaria-
mente los fenómenos e investigar sus determinaciones internas antes que su na-
turaleza u"Tor1geñ7 Eiiüñci(f (al referirse
a -lo-s·""mécanisnios lógicos inmanentes en la religión primitiva en "Categorías ele-
mentales del pensamiento") y afirmó que los fenómenos sociales y humanos forman
parte de la naturaleza y responden a las mismas leyes generales. Levi Strauss por
su parte nos afirma que "una actividad intelectual no puede ser el reflejo de la
organización concreta de la sociedad" (..). "Los mitos el que los é
elab_orapor medio del mundo del que él m1sm0formá €

· -
Aquí _eL
levistrá\iss1año:-h1 existencia de.ll1la l6g1ca··comun ·a _las 4e_los hom-
bres situada en un nive} __ é)ncónsci,enté, detrás de las reláciones con-
cretas, observables; accesible al investigador mediante la construcción deductiva ·
·· de modelos abstractos. (Piaget, pág. 92) · · · ·. · .... _
A Mauss (1872-1950), discípulo de Durkheim, Levi Strauss lo considera"el
iniciador del estructuralismo antropológico" (Piaget, pág. 85). A él le debe tres
nociones esenciales: la que d_®n.e-lo_ social como una red de
religioso,
e_s_wtico, etc. Implica la mclus1ón de todo los observado en la
observación y );
Situada más
allá de los hechos socialesempfricos -que permite esqapar de la subjetividad y así
superar la oposición yo/otro- y la del don que describe el intercambio de objetos
(regalos) como un hecho que permea todos los de la vida primitiva ("hecho
social total") e implica obligaciones: dar, recibir y devolver. Levi-Strauss retomará
156
este pla?teo la importancia del hecho del ,R.Q.cencima de lo
que __

da •. pnnc1p1o
orgamzaaor a e as soc1e a es. -
El sostenía junto la noción de progreso lineal, continuo -que
evaluaba, etnocéntncamente, en relación a los parámetros de la sociedad occiden-
tal-, el prii_J.cipio de la "unidad psíqui.ca de la humanidad". Levi Strauss coincide con
esto. pero 9-ifiere en .cuanto a la noción de progreso que no considera necesario y
a saltos, a la manera de cabatlo--u-e-ajeñrez--qu."tri:iene
a su pero Lo quegañá por
un lado por otro y sólo de vez en tiempo la ñtstoria es
___ __yestiltados··se··surnan···para·rormár··un:a:···combinatoria
favorable" (Cit. por G. Canclini). Es decir, si bien reconoce la relevancia de la His-
toria por ser punto de partida indispensable para inventariar la integridad de los
elementos de una estructura, sostiene que nuestra concepción que considera al hombre
autor de la historia, "es propiedad distintiva de cierto devenir humano" (Piaget pág.
94) L.a etnología SUJ?erará a la historia y la etnografía -interesadas por las parti-
culandades de la vtda de cada grupo humano-, al ubicar su objeto en el plano
inconciente y apuntar así a conclusiones más generales.
. , representante del funcionalismo, fue quien enun
c1o .la metodolog1a de trabaJo de campo, que caracteriza a la antropología.
LeVI-Strauss valora su aporte metodológico y comparte su preocupación por dotar
de rigurosidad científica a la disciplina. Critica en cambio su concepción de función
(cuya evaluación toma como único punto de referencia al sistema, el mismo en base
al cual se estima la funcionalidad de una estructura y que aparece como un fin en
si mismo) y sus explicaciones "psicologistas y biologicistas más que etnológicas".
Frei?te a la. detex;ninación conductas ... por
Malmowski, LeVI-Strauss cons1dera que en el hombre esas necesidades se consti-
tuyen en contenidos de problemas y ponen en movimiento un proceso de elabora-
ción, medi:3,nte símbolos,_ de toda la situación existencial, del que se deriva una
que ya. no __ sólo
I;a Cl!lt\!rª,-·c!l.mo __ __ pro-
ceso provocando una transformación radical da_to.da.Ja.s.itua.ción.
7
aparece subordinado al análisis
funcional, del que fue desprendiéndose hasta afirmarse como autónomo en base a
la crítica del concepto de función.
Fue Radc1iffe-Brown (1881-1955), enmarcado dentro del estructural funcio-
nalismo, quien introdujo nuevas dimensiones en la idea de estructura, en los
e.studios etnológicos. Se refiere a la forma en que los individuos y los grupos están
hgados en e] interior del cuerpo social, incluyendo sus relaciones y hasta el sistema
de valores. Los autores anglosajones de esta corriente, hablan de estructuras a
propósito de relaciones o interacciones observables (Parsons: "las disposiciones
estables de los elementos de un sistema social"), mientras que para Levi Strauss
la estructura es una noción que da cuenta de lo subyacente a las relaciones obser-
vables, es inconciente, universal, invariante, de los hombres.
En los últimos años el estructuralismo francés reconoce las influencias de
Marx en cuanto a que lo enunciado, lo visible, la apariencia (en ambos autores),
no corresponde exactamente a lo no visible que es real (salario/plusvalía, relacio-
n.es sociales/ estructuras mentales); la diferepcia es que para Marx las contradic-
Ciones internas de las estructuras fijan un límite que se traduce en cambios y para
157
Levi-Strauss, el estudio de la sociedad es el de sus sistemas, integrables en un
sistema más general donde los cambios son acomodaciones de la estructura,
formaciones de una en otra (en el sentido matemático) con la ayuda de permutaciones
(como cualquier sistema de signos).
Hemos visto algunas corrientes teóricas que influyeron sobre el pensamiento
de Levi Strauss. Para seguir avanzando en la comprensión del estructuralismo es
necesario que hagamos referencia a las influencias metodológicas, específicamente
a la lingüística, de donde tomará los criterios que trafjladará a la etnología.
El status "científico" alcanzado por la lingüística se debió en gran medida a
1os aportes de quien, según Levi-Strauss, fue autor de una
revolución copernicima en e1 ámbito de los estudios del hombre. El demostró que
mismo nivel de 1as que dan cuenta las cie!lcias exactas-
que pesar de ·estar" determinando el modo de pensar y de comumcarse del
brE3, éL Un Jugar similar
cuy_ªs.le.Yes-están fuera de determinan
liQ.ades de esa aprehensión. -
·- -- ·- Saussüre -c<>nsidera aJa lengua como xm formal "un sistema cuyas
partes deben ser consideradas en su solidaridad sincróniCa" (sin tomar considera-
ciones _históricas ni genéticas). En el centro del sistema coloca Tomemos
ejemplo: en gramática cada término en la oración y
un valor sintáctico:
---ur:-os niños juegan en el parque" y ''La mamá llama a los niños".
1a palabra "niños" es igual en cada una de las dos estructuras pero sintácticamente
es diferente por la posición que en ellas ocupa. El valor de "niños" ha cambiado.
La delsigpo está dadapor las relaciones_con otros signos y,
valor deüña-·paiabr·a Da una idea) sea a en la ..
qué es parte; los valores emanan del sistema y los
concepEos-iú) iie d'efin en. por.· áu'·-conter':fido ··propio· ·sino .. con los
demás del sistema. (Carracedo pág. 98).
8
El"anál18{8-"tónológico su acentuación exclusiva de las relaciones dife-:
renciales en el seno de un sistema sincrónico y del nivel inconciente de las leyes
lingüfsticas- pennite definir precisamente una lengua .Y aclarar e] y
diverso sistema fonético. Esta aproximación llegará a Lev1 Strauss a traves de las
obras de Karcevski, Trubetzkoy y Jakobson (Escuela de Praga). Colocando la no-
ción de estructura en el centro de su análisis, el1os consideran a "la lengua (o cada
parte fonética, morfología, etc.) como un sistema organizado por
una estructura a descubrir y a describir" (Carracedo). Aquí estructuras
tipos particulares de relaciones que articulan las de un .cierto nivel.
Levi-Strauss plantea una identificación entre lenguaJe y soc1edad en la que
fundamenta la trasposición del método fonológico a la etnología. Señala que debe-
mos mirar regulaciones respecto al .. sistema de como
lm tipo de lenguaje, d(pr<:rc.e-s-os de
""-uJ'rcféfto·'tip-tn:trcomU!lica9i<5fi Que en este'caso el. factor
médiádór3e'aii"mújeres dél' grupo o famihas, en
ligar-de palabras·" que-- sofí· circuladas- no cambía ·para -nada el
aspecto esencial del fenómeno-'"que es-·idéntico"en ambos casos. Si bien reconoce que
a diferencia de la Iingüfstica, en lo social debe llegar a aislar e1 factor
a través de la diversidad de formas que se suceden temporalmente, el metodo
158
fonológico le permitirá combi-\
naciones de elem-e-n.to.s_simples ..y.::.,_de allLllegar a .. entre esos¡
[email protected]€-f):t&&-dentro de un mismo nivel o en niveles diferentes- y relacionar los i
modelos de uno o de una\
capaz de a \
se podria que las ..
nio, las economi_cas..-y.-las .hngüistlcas de una sociedades son
interdep-ericHentes: regulan la circulación de distinto tipo de
elementos.
Los sistemas de .. su banco de
prueba para esa trasposiCión a la etñólogía del método ·fonológico. Advierte en
estos sistemas, establecidos a niveLincDnciente,_cómo únicamente las parejas de
oposiciruJ.es, .. marJdo:-es-
etc):. la en las relaciones,
no en los ténmnos. Esta es una ':o.pOSlción:.::kn;o.ª'na pnnc1p10 ordenador de los
procesos del P.§_Usamiento-humano. ..
Siguiendo el pensamiento de Levi-Strauss dire!lhQS .. ..
prender" cómo trabaja la mente,_. sólo po_demos hacerlo los
sistemas_que-crea:. ..,par.e.ntesco,
de Gr.eenci¡:¡.s, etc ..
La figura que sigue corresponde a una estructura elemental de parentesco.
Aparecen allí representados un par de hermanos de diferente sexo y la pareja de
la mujer (el signo = significa alianza/matrimonio). En el renglón siguiente está la
descendencia.
o
La línea inclinada pone de manifiesto Si bien en todas
las sociedades el (esto
al punto de vista s"iñtáctico que antes mencionamos), en las
(de descendencia materna) ese vínculo posee un valor diferente (mvel semantico):
el de avl.Yl.J;Jllado--y de él se esperan conductas que serian .. un
padrefZ"!L,nuestra--sociedad. --- -·--·-·· ..--·"· ..·---··-- ···- ·-.. _ ... _ ·· · --·- ·
159
Algunos conceptos básicos del estructuralismo:
Una noción fundamental es la de oposición; se refiere a que no vemos las
cosas como ellas son sino lo que e11asson en conocemos en
de difieren del mismo
modo de terc;.!ira). A este vínculo entre opuestos se lo llama binario y la raíz de
.. responde alaestructura ps}'qfuca dual que
es lá estructuralista trata de llegar
9-.eJa""repetiéión dgales, enfocando no solo "los contrastes sino también las
- -13usca na11ar qué hay de seinéjan'Te-ert-tas relaciones de opo-
sici9n tal como se expresan a cada nivel (resultantes de las transformaciones que
antes mencionamos). Ej: si día/noche expresa el mismo contraste que derecho/iz-
quierdo entonces debería encontrarse cómo difiere el primer par del segundo y en
qué descansa la transformación de uno a otro. (Levi-Strauss lleva este planteo al
campo de la matemática, donde analiza esas tran-sformaciones)
¿Qué es estructura para Levi-Strauss?
no. e§_,y:!sible, se la puede llegar ª-.conocer me_diªnt.e. __un mode-
lo. de acuerdo C()n la realidad, se inter'"
cala entre "la y es el instrumento qúe permite poner de
__ -
Las socialt)s_ son lo visible, la materia prima para la construcción
de esos rn?delos. Así, la se correspon- .
de con la existencia de a·É) ·parentesco (nivel de las I"elacíoiies sociales). Los .
contenidos son aprehensi6Ies én una organizac10n 1ogf61ty-Ia maneraae-analizarla
es examinando desell1Peñan sus elementos en el contexto (recordemos
lo hablado acerca del método fonológico). - -- ·'"-· ·
Hay diferentes estru.f!i!r-ª§ la como regla, la
noción -=qtre-·es Ja forma más inmediata bajo ta-cÚal Se-Iñtegra la
y el que hace que el traspaso
convemdoae un valor de un individuo a otro los convierta en co-partícipes agre-
gando una cualidad nueva al va!2E.Jransferido" Ej: le doy mi hermana y nos
convertimos en cuñados. (ver CJ.ta 4) ------------·
La manera de captar y comenzar el estudio de esa estructura es el lenguaje
en los € ya que allí las reglas de la gramática son désc(fnocidas
\ y por lo tanto el Habría además otras
"producto de una reintérpretación O racionalización
elabo;.adas
Segun LeVl-Strauss 'la cu.ltura es" __lill.,ccontinuq,.p;r_oceso d:e comunicación)'
(Eco, pág. 411), .. de acuerdo'"Coh prin-
cipios que El conocimiento de
in,;."estigador habrá adqui-
ndo aer un método, y será el que
permita analizar el c(fdig:_ü y decodificar cualquier
producto mental que ese mismo código debió ser_ el utilizado
1 I) ·- ·
..La antropología estnictural es, entonces,: concebida como una ciencia
estudia la vida .. .en el seno de la vida social: la vida
. . .. . .... . :' . . ··. ...
160
de sociedad es el estudio de sus sistemas, a su vez integrados en un sistema
El análisis estructural (como mencionarnos al hablar de análisis
fonológico) será el que le permita. alcanzar. ese nivel (meta-código). Si
como él considera la
a . .Y ... ·los
y mv1hzados, entonces es necesario y
suficiente alcanzar · .. cos-
tumbre, norma, para obtener ·uif ·
tituciones y otras .. por. supuesto.,que. el anáH-sis ...sg_ª·· llevado
Antropología Estructural). · · · ·· · ·
·Mientras que la historia se· ocupa de las variaciones, la etnología llegará a
las condiciones más estables y proporcionará elementos para una psicología.
Estructura no se refiere a la realidad empírica sino c_onstnri-
dos ·· ·-·",-·,
__ ;:_ .
161
\ ..
\
u \S" ,_\
-- g
¿EN QUÉ RESIDE LA ORIGINALIDAD DEL ESTRUCTURALISMO?
Aportes
una nueva concepción metodológica de ca-
mterd.lSClplmano, tendiente a histo-
hasta entonces en las diversas escuelas antropológicas. Sus
_aserciOnes influyeron tanto en el campo de la antropología como en el de la psicología,
promoviendo cambios en las ciencias del hombre. En este punto, el aporte de Levi
Strauss es haber demostrado la relevancia de la etnografía para el entendimiento
de los procesos psicológicos. - · -
Utrff'f)rOñüíaalnñovaéión fue haber tomado el dilema vigente en la antro-
pología acerca de la incompatibilidad entre "naturaleza humana y variabilidad
cultural" y presentado a ambas como una estructura unificada, abstracta que
gobierna las variaciones concretas. '
Levi Strauss nos habla de la existencia de un "inconciente estructur--ar' (es-
tructurado y est,Ol.Ctuxante), -que como
____dondª-..J?rota la significación_ en el_ universo humano·
.?.- lo_ coi1dent€·ye-s ·eJ-Qüeveliiciill'zit"ef"saber" de
especie- o colectividad entonces, es fruto de
un proceso _gg_e arranca-de ese estructural". En su
planteo el problema del sentido (sfémpre''"'viriculad(f a-un:·sujeto\-dé-ferrninado) pier-
de relevancia ante el puesto que el sentido no aparece ya en
su .corno .. (Ricoeur, cit.
por Carracedo pág. 291).
Podríamos decir que la mayor originalidad del pensamiento levistraussiano
radica en su afinnación acerca de una "g.§JJ:_uctura" a todas las
sociedades humanas y subyacente a la diversidaaae· manifé'stilCíoñ'es-cOncretas.
Esta tendeñcia predo-
minante de la época que de los
niños, calificándola de Bruhl). Se pensaba que las- "poblaciones
modo que estudiarlos
tenía_ relevancia tanto desde un punto de vista evolutivo como comparativo. El
reconocimiento de la unidad psíquica de ta1Ilbién _argumento
para
Y LeVl-:StJ;auss considera que no es que los· miembros de
esas sociedades sin escritu'fá·estén más cercanos a la naturaleza, todos lo estamos
en 1a nuestras posibilidades; lo que sí es que los productos de las
con lo adquirido. Para él la dife-
rencia radica en Ja ... de del
162
otro, que es el modo de pensar compartido por todos los hombres independiente
del tiempo y espacio. '
Críticas
Como discutirnos en el punto anterior, varios e importantes fueron los apor-
tes del estructuralismo a las ciencias sociales. También varias son las criticas que
desde distintos orientaciones se le formulan al estructuralismo. Algunas de ellas
tienen que ver con sus principios y otras se vinculan más con la aplicación de ellos
o sus derivaciones.
Una de.__estas. se-refiere-justamente .a la expansión de la "onda estructural"
que signjjkó.Ja.._transferenciay uso. abusivo del concepto de estructura con la
tergiversación __ significado. Así, pasó a adquirir una acepción
ontofógfca-:..=ser w.:!-ª_"sustancia"- de lo planteado por
Levi-Strauss. Desde su perspectiva; ]tc_o_ señala: "En cierto modo, parece casi im-
posible pedir al investig:;¡9,orqti,eyaya en busca estructuras constantes y a la
vez obligarle a __ __nLpor unjnstante en la ficción operativa que
eleg!_ao"-TEco, La estructura ausente, pág. 400).
---Desde la perspectiva de los años sesenta, se formularon una serie de críticas
a la antropología de los años previos. Un resultado de fue el __mQQ.!?.lo,de
la Levi-Strauss reflexionó acerca del lugar de la antropología
y problemas de su Estructural, cap. XVII) pero a· su
vez su obra es .• ohjstiv.:idad. No coinci-
dimos totalmente con esta ér:ltica atendiendo al lugar y el objetivo que Levi-Strauss
asigna a la antropología, que "no se distingue de las otras ciencias humanas y
sociales por un tema de estudio propio" (. .. ) "es una manera original de plantear
los prob1emas que, en razón de las grandes diferencias que presentan en compa-
ración con éstos Oos de la sociedad del observador) ponen de manifiesto ciertas
'propiedades generales' que el antropólogo toma como objeto de estudio". Relacio-
nado con esto se daría el carácter particular de la objetividad a que apunta la
antropología "no es menos rigurosa que la de cualquier otra ciencia social pero se
ubica en un plano diferente: el de la significación". Ese afán de búsqueda de
1
to 1
.. en el campo de la filosofía o '
la antropología. considera_que la antropología apunta a descubrir
'una fonna común' a las diversas manifestaciones .. de la vida soc-ial, es decir ir más
...• _,..,.,., .. --_ ,. •<!;·<: __ ...- ....... ,,, . ..-.·,•..-· .. , .. . .,,.....,._'",... ,.,.,,..., ............ -, ..... - ..,,., -
ana ae 10 eVlaente...1...Io_:Qarticular,Jo circunstancial: ·--------- ..
critica a autores de esta
corriente (Levi-Strau..§§._s.,,Althusser) -que él va a intentar
reintroducir-. Considera que en esos planteos, __... un
.. como si .. .. .... u?a
regla.Elva a plantear que los juegos () prmc1p10s
inOOTpórados "disposiciones ...expf3-riencia" que por lo tanto son
variables con Cosas Dichas, pág. 22) Otra
critica que él m1Sñio"-formula se refiere a connotaciones teleológicas en los concep-
tos de regla, ..,.q;ge habría_ que erradicar pues "las conductas
pueden estar onentadas con relación a fines s:iri estar concientemente dirigidas
hacia esos fines."
163
Dan Sperber (1977),
10
partiendo del análisis del discurso critica la identifica-
ción que hace Levi Strauss entre el códico lingüístico y el sistema de parentesco.
Opina que el lenguaje es un código que determina qué mensajes están disponibles
para circular en la trama social a la que pertenecen los interlocutores. cambio
un sistema de parentesco es una trama cuya estructura determina qué canales
están abiertos para la "circulación de mujeres" entre los grupos sociales y las
mujeres/mensaje resultan disponibles no por ciertO código sino gracias a la repro-
ducción biológica. De modo que aún aceptando qt1é tanto el lenguaje como el pa ..
rentesco son modos de comunicación, el aspecto de uno, es ser
y __
Una crítica frecuente a la obra de Levi-Stráuss es·· que no haya
\ conceptos, no-haber para des-
\ c,gf>.pr..Ja,.estmctura-subyacente ni los cambios-qua..ocunen-de--nivel a nivel.
\ poco dice cómo proceder para interpretar lo que se ha observado de modo
·. (No a
mferencta Investigador? Los observados son conctentes o no, ae ellos'?) Al Ir a
ran··básica y general, pierde especificidad, es decir su conexión con
la cultura real en la que está ubicada. Los significados se comparten en relación
a las experiencias en común. Si además tomamos en cuenta el poder, se agrega
otra faceta a esta crítica pues no considera los atributos diferenciales que pueden
darse en relaciones aparentemente simétricas. Recordemos que Levi-Strauss ela-
bora gran parte de su obra en momentos en ,que ya se había reconocido la situación
. colonial con todas sus implicancias. Admitamos también que la renovación dentro de
.una concepción del poder fue desarrollada posteriormente y dentro de la concepción
teórica estructuralista (Foucault).
164
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Notas
1 Objetos en tanto hechos sociales. De acuerdo a Durkheim, un acto individual no constituye
un hecho social, podria ser un problema individual abordable desde la psicología. Pero, la reiteración
de ese acto (el suicidio por ej., que es lo que él estudia) y la consideración de esos actos no como
acontecimientos aislados sino en su conjunto, durante un tiempo y en una sociedad dada, constituye
un hecho nuevo, superior a la suma de los actos individuales; es un hecho social. El método para
estudiar esos hechos es considerarlos como objetos. Un hecho social consiste en toda forma de obrar,
pensar y sentrr que ejerce sobre el individuo una . presión exterior; son anteriores y exteriores al
individuo y se expresan en normas, leyes, instituciones. Tomemos las palabras de Levi-Strauss cuando
señala qué le confiere al parentesco su carácter de hecho social: " ... es el movimiento esencial por el cual
el parentesco se separa de ésta (la naturaleza) Un sistema de parentesco no consiste en lazos objetivos
de filiación o de consanguinidad entre los individuos; existe solamente en la conciencia de los hombres;
es un sistema arbitrario de representaciones y no el desarrollo arbitrario de una situación de hecho ( ... )
El rasgo primordial del parentesco humano consiste en requerir, como condición de existencia, la
relación entre lo que Radcliffe Brown llama "familias elementales", pero no son las familias términos
aislados lo verdaderamente esencial sino la relación entre estos términos" (L.S. Antropología Estruc-
tural).
2 Claude Levi-Strauss (Bruselas, 1908) se graduó en la Sorbo na, en filosofía y derecho. Fue el
propulsor del ·movimiento estructuralista. Aplicó esta metodología a diversos problemas etnológicos Y
produjo importantes elaboraciones teóricas. Realizó trabajos de campo en Brasil: en Matto Grosso Y
165
Amazonia (1934-37), donde ejerció la docencia en la U. de San Pablo. Regresó a Francia y en 1941 se
trasladó a Nueva York contratado por la New School of Social Research. Terminada la guerra regresó
a Francia y en 1959 obtiene la cátedra de Antropolozía ·social del College de France. Escribió varias
obras, entre ellas: "Las estructuras elementales de parentesco" (1949), "Raza e Historia" (1952), "Tris-
tes Trópicos" "Antropología I" (1958), "El pensamiento salvaje" (1962), "Antropolo-
gía II . d_e destacar la drmensión filosófica de su obra además de las cualidades poéticas
y el estilo, lo que lo_ distmgue de la mayoría de los antropólogos d(;Jdicados a la descripción de un grupo
o de un rasgo particular.
3 Es decir que no se pueden plantear problemas, de cualquier forma de pensamiento
o actividad humana, antes de haber identificado y analizado los· fénómenos y descubierto si las rela-
ciones que los unen bastan para explicarlos.
4 que mitos repiten múltiples rasgos por encima de las contingencias
e históncos. Asigna gran :mportancia a su estudio que propone se realice a partir de su
en orden que perte.r:eciend? lo trasciende, a la manera de un metalenguaje.
Los percibidos como. narra:wnes distmtas, responden a la acción no controlada de dispositivos
orgamzati¡ros las se reconoce una repetición estructural. De ahí que no son los
pueblos m los mdiVIduos quienes dicen los mitos sino que los mitos dialogan entre sí.
5 Desde la antigüedad diversos autores -filósofos, dramaturgos, médicos, etc.- han aludido
a procesos mentales inconcientes o desconocidos, a un algo existente en nuestras mentes, no conocido
por la razón Y necesario de ser conocido para mejorar el conocimiento de nosotros mismos. Pero es
Freud (1856-1939) quien estudia de modo preciso y científico esa noción.
_Para Freud el. es una noción teórica; es uno de los sistemas que -junto con el
Y el_ concrente- distmgue en su primera teoría del aparato psíquico. Posee contenidos,
mecamsmo posiblemente "una específica" y está constituido por los contenidos reprimidos a
los que ha s1do rehusado el acceso al sistema preconciente-conciente por la acción de la represión. Sus
raíces se hunden en lo biológico y sus manifestaciones se expresan como síntomas deducibles en una
experiencia de cura o a través de los sueños -determinados exclusivamente por factores históricos-
' ."el real" hacia_ el descubrimiento del inconciente. La concepción del inconciente implica una
diferenciaCIOn de espac1os del aparato psíquico, su organización e4 estratos y un determinado orden
entre los grupos de representaciOnes; la organización de los dispuestos en forma de verda-
deros "archivos" alrededor de un núcleo patógeno, no es sólc.r-éronológico, también tiene su sentido
lógico.
_Si_bien se formó co_n Freud rompió con él a raíz de sus innovaciones teóricas que partían
de convicciones rehgrosas y filosoficas. Sumadas a un énfasis en las diferencias individuales planteaba
el lugar del hombre en el cosmos, revistiendo su teoría de un alto grado de misticismo. Rechazaba el
análisis científico del inconciente, que no defme claramente, pero al que llegó a atribuirle tendencias
además sentido teleológico Gos presentimientos) y ciertas connotaciones religiosas (Abra-
ham, pag. 105). Comcide con Freud en cuánto a los sueños como el recurso para el análisis del inconciente
Y ve en las imágenes la simbolización de las fuerzas instintivas que orientan y motivan la
humana; Imágenes que parecen no corresponder con la experiencia individual las
exphca como heredadas por el cerebro a través de generaciones : los arquetipos.
. Mauss al1_gual 9-ue Jung "inconciente" y "colectivo" el inconciente de Jung es mate-
nal, posee contemdo srmbóhco rmentras que el de Mauss traduce a símbolos los datos extrínsecos.
. Para Le_vi-St:auss. el inconciente carece de contenidos propios y viene a identificarse con su
función: la función simbólica (la que va a constituir el nexo entre los dos sistemas de referencia -
significante Y en que se encuentra el hombre, desbordado por la cantidad de significacio-
nes respecto a objetos a los cuales adherirlos). Además, el inconciente se corresponde con el carácter
formal de la estructura, es estructurante pero no está estructurado pues carece de entidad sustancial
"el }nconciente C.:.) es siempre vacío ?, más exactamente es tan extraño a las imágenes como lo es el
estomago a los alimentos que lo atraVIesan. Organo de una función específica, se limita a imponer leyes
a elementos inarticulados que vienen de otra parte -y esto agota su realidad: pulsiones,
emociOnes, recuerdos".
El inconciente organiza según sus leyes la historia individual acumulada en el subconciente.
Como esas son _siempre y para todos las mismas, cómo sea llenado es menos importante que la
"el_ mconc1ente extrae el material de imágenes sobre las que opera pero la estructura es
Siempre IDISID;a cumple la función simbólica. Por eso, el . inconciente no es el refugio de
P_art1culandades o de una historia singular sino que -en análisis estructural- se iden-
c?n un conJunto de estructuras comunes a todos los hombres" (Rubio Carracedo, 1976) Es un
prmc1p1o estructurador, no un depósito de contenidos. (Recordar cita (4)).
166
-6 "Entendemos por estructuras elementales del parentesco, los sistemas cuya nomenclatura
permite determinar en forma inmediata el círculo de los parientes y el de los allegados; vale decir, los
sistemas que prescriben el matrimonio con cierto tipo de parientes o aquellos sistemas que, al definir
a todos los miembros del grupo como parientes, distinguen en ellos dos categorías: los cónyuges posibles
y los prohibidos. Reservamos la expresión 'estructuras complejas' para aquellos sistemas que se limitan
a definir el círculo de los parientes y dejan a otros mecanismos, económicos (basados en la transferencia
de riquezas o la libre elección) o psicológicos, la tarea de determinar el cónyuge." En ambas hay cierta
libertad de elección y ciertas limitaciones por lo tanto entre ambas hay todo un rango posible. Levi
Straus" Las estructuras elementales del parentesco").
7 Se refiere al carácter cualitativo que distingue los procesos naturales de los culturales: la
introducción de proéesos de acumulación (cultura) en el serio de procesos de repetición (naturaleza). Los
modelos simbólicos de la conducta que cada cultura ha elaborado llegan a ser así, los protagonistas de
la acción y estos modelos no se transmiten biológicamente.
8 Un ejemplo: los números de las cartas españolas van del uno al doce. Cada carta, en tanto
objeto, posee un número y es portadora de un mensaje. Este mensaje se establece y adquiere signifi-
cación (valor) en un contexto de relaciones constituido por las reglas del juego. Así, el valor del uno de
espadas no es el mismo si se juega al truco o a la guerra o al chinchón ya que en el primero será la
carta de mayor valor mientras que no lo será en los otros.
Levi-Strauss lo expresa así: "Cada figura de baraja obedece a dos necesidades. En primer lugar
debe asumir una función que es doble: ser un objeto y servir al diálogo -o al duelo- entre dos
cómplices que se hacen frente y también debe desempeñar un papel, propio de cada carta en tanto que
objeto de una colección: el juego. De esta vocación compleja surgen varias exigencias: la de simetría que
concierne a la función y la de asimetría, que responde al papel. El problema es resuelto por la adopción
de una composición simétrica pero según un eje oblicuo, que escapa de esa manera de la fórmula
completamente asimétrica que hubiese satisfecho al papel que hubiera contradicho la función, y a la
fórmula inversa, completamente simétrica, que implica un efecto contrario. Aquí también se trata de
una situación compleja que corresponde a dos formas contradictorias de dualidad y que resuelve en un
compromiso que se realiza por una oposición secundaria entre el eje ideal del objeto y el de la figura
que representa. Pero para llegar a esa conclusión nos hemos visto obligados a superar el plano del
análisis estilístico. Para comprender el estilo de los naipes no basta con considerar su dibujo, también
hay que preguntarse para qué sirven". (Levi-Strauss, 1970)
9 Pierre Bourdieu, pensador francés, contemporáneo, pertenece a la corriente conocida como
reproductivista. Dedicado a la problemática de la educación, utiliza el concepto de "reproducción" para
referirse a la reiteración de ciertos contenidos, no arbitrarios pero tampoco lógicamente necesarios, que
perpetúan aspectos del sistema.
10 Dan Sperber, estadounidense, contemporáneo, se lo ubica en el posmodernismo. Enfoca
críticamente la obra de Levi-Strauss, poniendo énfasis en el análisis del discurso.
167
TEORÍAS CONTEMPORÁNEAS·EN ANTROPOLOGÍA
LILIANA SINISI
Esta exposición es una breve reseña del complejo desarrollo que han tenido
las modernas teorías en antropología a partir de los años sesenta. De esta manera
abordaremos tan solo algunos de los problemas conceptuales que devienen de la
multiplicidad de paradigmas en los cuales se las puede clasificar.
l. EL REPLANTEO DE LOS AÑOS SESENTA
Para desarrollar el análisis de las teorías contemporáneas en antropología
será necesario nuevamente comprender los procesos de crisis teórico-ideológicas
que se manifiestan en los países centrales (y en algunos de los periféricos) a partir
de la década del sesenta.
Después de la segunda guerra mundial se liquidan los viejos imperios colo-
niales, cuya consecuencia directa y el surgimien-
to de una que a hecho
de la situadó_n c.olºni-ªl ..(para et·"análisís· de-este proceso ver La Antropología Con-
temporánea y .la Descolonización, Capítulo I de este manual).
A partir de este momento se reconoce que el saber y la práctica antropoló-
gica se basó en la a
incluir .de.ntr.o.-de.Jos procesos históricos. a.lo§_pueblos somet,idos. Se .cuestiona la
..,y el ..e.i]iiifrismo"-com..o debido a la
La integración de los pri-
mitivos a la sociedad global hace presuponer en algunos científicos el fin de la
antropología y_ la. .. de. esos pueblos que
están nUeVO Objeto/sujetO del' COñOClJnÍeJifu antf0p0lógiCO SOn
ahora las sociedad complejas de las que forman parte los países del Tercer Mpndo
o paí_s_gs Surgeiilas
que· cuestionarán el saber insti'fudoñaffzado· ..-cte"··occidente sobre ellos mismos.
del corpus teórico de la antropología, a
partir de esto se analizan los de las dimensiones económi-
cq,ª"-Y de desigualdad social.l
Como vemos, durante los állos--sesenta ocurrieron una gran ca.."ltidad de
cambios dentro de la ciencia antropológica, surgieron nuevas ideas "agresivas"
2
que cuestionaron los paradigmas anteriores y dieron pie a una multiplicidad de
enfoques teóricos y metodológicos. De entre estos distinguiremos en primer lugar
los. que consideramos más significativos de este pe!fodo: la \
la "En re a ·\
este ultnno,es necesano aclarar que en los anos sesenta eJerclo una gran mfluen-
1

cia intelectual, aunque los principales trabajos de Levi-Strauss aparecen a fines de
1940 y en la década del cincuenta.
171
I. 1 La Antropología Simbólica
Surge aproximadament•3 a partir de 1963, recién recibirá ese nombre
hacia el final de la década. Tiene un gran auge entre 1973 y 1978, para ir trans-
formándose luego én lo que se llamó Interpretativa.
En los Estados Unidos su representante má$ destacado será C. Geertz. En
su libro La Interpretación de Jas Cult.ur.ª.s"_,(1973), la cultura apareé€ como un
sistema estos símbolos son públicos, no
privados, a través de los cualeslos-·miemoros de uria entre
&_1re.-;gignifica
·qu€.!-I(rutiiizañ:"·Esta·aptoXiffiácíóri éomoina observacio-
nes de comportamientos;· exprBsiones de estados iP.temos y significados. Es una
1
concepción semiótica de la cultura: estudiar la cultura es estudiar códigos compar-
tidos de significados. ·
· Geertz popularizó la metáfora de las culturas como textos: las actividades
sociales pueden ser "leídas" -por sus significados- por el observador, de la misma
manera que son leídos los materiales escritos o hablados. Los seres humanos se
encuentran inmersos en tramas de significados y la interpretación antropológica
debe construir una lectura de le que les pasa, por eso esta perspectiva dará lugar
a lo que se conoce como la recuperación del "punto de vista del actor", ya que este
tiene un papel central en el modelo geertziano.
En Inglaterra, la escuela simbólica está representada por Víctor Turner que
publica en 1967 La Selva de los Símbolos y por Mary Douglas, que en 1970 escribe
Símbolos Naturales. Estos y otros· autores ingleses provienen de un movimiento
muy politizado que cuestionaba el papel del estructural-funcionalismo clásico den-
tro de la política colonialista, a pesar de que muchos de ellos se habían formado
en esa misma escuela como es el caso de V. Turner. Estaban influenciados por el
marxismo de la Escuela de Manchester y veían a la sociedad no como la integra-
ción armónica y solidaria de las partes, sino por el contrario, como resultado de
conflictos y contradicciones sociales.
Para Tumer, los símbolos son como operadores del proceso social: cosas que
se colocan según orden y que en contextos rituales producen transformacio-
nes sociales, resuelven contradicciones y unen a los actores. Tumer focaliza los
símbolos en procesos sociales políticos, rituales y terapéuticos, se entiende a los
símbolos tal como operan en la dinámica social. Lo q:ue agrega este autor al campo
de la antropología simbólica fue el sentido de la pragmática de los símbolos y su
relación con la estructura social: los símbolos no son solamente vehículos de la
cultura, sino que dentro de ciertos contextos producen transformaciones sociales.
I. 2 Ecología Cultural
Esta escuela tiene sus raíces en el evolucionismo del Siglo XIX y en el
materialismo histórico de Marx y En3"els. Se reconoce a la cultura desde una
dimensión ecológica. El hombre es parte de una comunidad que incluye plantas,
animales y al ambiente físico en general.
Steward fue el creador del término Ecología Cultural. Para este autor lo que
importa son · por"los-··cliferentes grupos sociales
para explotar un nicho ecológico particular. Si exis.te uniformidad en los diferentes
... • • -··,.·, --" .,..._····- •
172
estadios evolutivos, esto es sólo aparente,





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